{"id":30613,"date":"2022-12-18T12:36:06","date_gmt":"2022-12-18T18:36:06","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30613"},"modified":"2022-12-18T12:36:06","modified_gmt":"2022-12-18T18:36:06","slug":"un-acercamiento-al-genero-de-terror-que-cultivo-manuel-jose-othon-1858-1906","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30613","title":{"rendered":"Un acercamiento al g\u00e9nero de terror que cultiv\u00f3 Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n (1858-1906)"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n, El terror y lo fant\u00e1stico: \u201cLa noche r\u00fastica de Walpurgis\u201d y los cuentos de espantos<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Ursus Sartoris<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item carousel-item-next carousel-item-left\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Un acercamiento puntual al g\u00e9nero de terror que cultiv\u00f3 Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n (1858-1906) sobre todo en dos de sus obras: \u2018Los cuentos de espantos\u2019 y, en \u2018Poemas r\u00fasticos\u2019, el soneto \u201cLa noche r\u00fastica de Walpurgis\u201d, en las que es m\u00e1s que palpable su talento para expresar su \u201clado oscuro, siniestro o l\u00fagubre\u201d, pero tambi\u00e9n luminoso.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>En el\u00a0<i>Anecdotario de Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n<\/i>, escrito en 1924 por don Artemio de Valle-Arizpe, se dice que al poeta potosino le gustaba contar a toda la gente cuentos de espantos. En una ocasi\u00f3n, por ejemplo, en una excursi\u00f3n de cacer\u00eda a la que fue Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n con varias personas a una barranca cercana a la Hacienda de Bocas en San Luis Potos\u00ed, propiedad de su amigo el rico hacendado Juan Farias, sucedi\u00f3 algo muy extra\u00f1o. A la hora de preparar el viaje de vuelta a la cacer\u00eda, uno de los peones se neg\u00f3 rotundamente a ser su gu\u00eda, manifestando que \u00e9l y varios de los peones estaban aterrorizados de ir al monte o a la barranca con ese se\u00f1or Oth\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2013Pero \u00bfpor qu\u00e9 diablos no quieren ustedes ir a la barranca? \u2013buf\u00f3 algo m\u00e1s humanizado don Juan consintiendo en o\u00edrlos.<\/p>\n<p>\u2013Porque ese se\u00f1or don Manuel, el Oth\u00f3n, como croque le dicen por mal nombre, nos ha contado ayer en la barranca, a eso de oscurecer, toditas las cosas que all\u00ed han pasado, \u00a1uy, que cosas tan fieras, s\u00ed se\u00f1or amo! Las muertes qui ha habido, los dijuntos que ah\u00ed se aparecen, las brujas que todas las noches all\u00ed van a hacer cosas fier\u00edsimas, de un coche lleno de lumbre que por all\u00ed pasan haciendo un ruido muy fuerte y del que salen unos lloridos y unos clamores que parten el alma. A Petronilo, el de do\u00f1a Chencha, le entraron los\u00a0<i>fr\u00edos<\/i>\u00a0no m\u00e1s de o\u00edr las cosas qui dic\u00eda el se\u00f1or don Manuel, y all\u00ed est\u00e1 tirado en la cama Celedonio, dando gritos, porque vido anoche al Vaquero Marcial, \u00a1Alabo a Dios! Don Manuel el Oth\u00f3n se lo ense\u00f1\u00f3, iba corriendo por el llano montado en su caballo pinto y rodeado de vivas llamas. Por eso no vamos nosotros a la barranca, pa que no nos mate de purito miedo como a Petronilo el de do\u00f1a Chencha y a Celedonio. Porque, ay, amo, cuenta las cosas de una manera que hasta se nos levantan derechos los cabellos y se nos ponen los cuerpos chinitos, chinitos y nos agarra una gran sequed\u00e1 en la boca. \u00a1Caray, c\u00f3mo cuenta las cosas don Manuel el Oth\u00f3n!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta rese\u00f1a que nos hace el pe\u00f3n que gui\u00f3 por montes y barrancas de San Luis Potos\u00ed a Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n es, sin duda, el mejor testimonio de la manera en la que est\u00e1n escritos los\u00a0<i>Cuentos de espantos<\/i>, pero tambi\u00e9n nos revela la predilecci\u00f3n del poeta por darle a sus relatos un car\u00e1cter oral, que encajan perfectamente con el paisaje y con las leyendas tan antiguas de los pueblos como la literatura misma. Una fascinaci\u00f3n semejante de escribir cuentos de espantos la ten\u00edan Edgar Allan Poe y H.P. Lovecraft. Este \u00faltimo, en sus\u00a0<i>Notas sobre el arte de escribir cuentos fant\u00e1sticos<\/i>, nos comparte su predilecci\u00f3n sobre los relatos sobrenaturales y su manera de escribirlos, para incrementar la sensaci\u00f3n de miedo y terror a lo desconocido:<\/p>\n<p>Cada uno de mis cuentos tiene una trama diferente. Una o dos veces he escrito un sue\u00f1o literalmente, pero por lo general me inspiro en un paisaje, idea o imagen que deseo expresar, y busco en mi cerebro una v\u00eda adecuada de crear una cadena de acontecimientos dram\u00e1ticos capaces de ser expresados en t\u00e9rminos concretos. Intento crear una lista mental de situaciones mejor adaptadas al paisaje, idea o imagen, y luego comienzo a conjeturar con las situaciones l\u00f3gicas que pueden ser motivadas por la forma, imagen o idea elegida.<\/p>\n<p>En los\u00a0<i>Cuentos de espantos<\/i>\u00a0de Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n hay un proceso creativo similar al que emplea Lovecraft, en especial, en la manera de inspirarse en el paisaje, ideas e im\u00e1genes que van creando una cadena de acontecimientos dram\u00e1ticos capaces de ser creados en t\u00e9rminos concretos. Y no cabe la menor duda de que Oth\u00f3n era, por definici\u00f3n, el poeta de la naturaleza y el paisaje.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Oth\u00f3n precursor<\/b><\/p>\n<p>En los\u00a0<i>Cuentos de espantos,<\/i>\u00a0la prosa de Oth\u00f3n ha sabido encuadrar el encuentro con lo sobrenatural, extra\u00f1o o maravilloso con el paisaje y la naturaleza propias de M\u00e9xico, en especial de la\u00a0provincia de San Luis Potos\u00ed. Los\u00a0<i>Cuentos de espantos<\/i>\u00a0son, en cierto modo, precursores de la literatura fant\u00e1stica y de terror en M\u00e9xico. En los cuentos \u201cEncuentro pavoroso\u201d, \u201cCoro de Brujas\u201d y \u201cEl nahual\u201d, el poeta mismo es tambi\u00e9n protagonista, a tal punto que va suprimiendo su presencia como testigo y actor de sus relatos, hasta desvanecerse ante la atm\u00f3sfera y el paisaje l\u00fagubre que lo rodea, vacila ante el encuentro con lo sobrenatural, extra\u00f1o o maravilloso y se pregunta si lo que sucede es cierto, si lo que le rodea es real o si, por el contrario, se trata de una simple ilusi\u00f3n que adopta aqu\u00ed la forma de un sue\u00f1o, llevando al lector a tener una sensaci\u00f3n de miedo y terror ante la ambig\u00fcedad de lo desconocido.<\/p>\n<p>Antes de los\u00a0<i>Cuentos de espanto<\/i>\u00a0quiz\u00e1s s\u00f3lo exista en la literatura mexicana el antecedente de la obra de Pedro Castera, quien en su novela\u00a0<i>Querens\u00a0<\/i>desarrolla el tema de la energ\u00eda esot\u00e9rica de manera novedosa, mezclando las pasiones con la ciencia psicol\u00f3gica y algunas descripciones notables y aterradoras del paisaje donde se desarrollan sus relatos. Despu\u00e9s de ellos, el g\u00e9nero de la literatura fant\u00e1stica ha seguido floreciendo hasta nuestros d\u00edas en autores como Amparo D\u00e1vila, Francisco Tario, Adela Fern\u00e1ndez, Emiliano Gonz\u00e1lez Campos y Bernardo Esquinca, por mencionar a algunos.<\/p>\n<p>Aunque Oth\u00f3n fue el primero en desarrollar tanto en la prosa como en la poes\u00eda su vocaci\u00f3n por el g\u00e9nero fant\u00e1stico y de terror, en la tradici\u00f3n de la poes\u00eda mexicana muy pocos poetas siguieron cultivando esta clase de poemas que inaugur\u00f3 Edgar Allan Poe con \u201cEl cuervo\u201d. En M\u00e9xico apenas podemos ver una huella incipiente en Amado Nervo, con su fantasmal \u201cAmada inm\u00f3vil\u201d, Efr\u00e9n Rebolledo con sus \u201c<i>Caro Victrix<\/i>\u201d, acaso los sonetos de amor m\u00e1s intensos y sensuales del vampirismo, hasta el enigm\u00e1tico necr\u00f3filo poema de \u201cEl sue\u00f1o de los guantes negros\u201d, de Ram\u00f3n L\u00f3pez Velarde.<\/p>\n<p>En sus notas introductorias a su edici\u00f3n de los\u00a0<i>Poemas r\u00fasticos<\/i>, Joaqu\u00edn Antonio Pe\u00f1aloza, gran estudioso de la obra de Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n, tambi\u00e9n hace una aguda observaci\u00f3n al se\u00f1alar el paralelismo entre los\u00a0<i>Cuentos de espantos\u00a0<\/i>y \u201cLa noche r\u00fastica de Walpurgis\u201d, un aspecto que refiere al lado oscuro, siniestro o l\u00fagubre del poeta potosino que aparece en varios de sus poemas. Concretamente, Pe\u00f1alosa se refiere al \u201cCanto de Lodbrok\u201d, \u201cLa Noche r\u00fastica de Walpurgis\u201d y, al margen del ambiente sobrenatural cargado de suplicios, brujas, cad\u00e1veres, etc\u00e9tera, el \u201cIdilio salvaje\u201d \u2013abierto a la amplitud desolada de un espacio interior\u2013ser\u00edan los ejemplos m\u00e1s notables.<\/p>\n<p>Sin embargo, entre \u201cLa Noche r\u00fastica de Walpurgis\u201d y los\u00a0<i>Cuentos de espantos<\/i>, hay una correspondencia tem\u00e1tica y hasta la descripci\u00f3n de los mismos escenarios, no as\u00ed el mismo rigor en la forma estil\u00edstica. Sin bien es cierto que la poes\u00eda de Oth\u00f3n ha sido encasillada dentro de ese tr\u00e1nsito que se da durante el siglo XIX del neoclasicismo, pasando por un trasnochado romanticismo hasta llegar al modernismo, tambi\u00e9n lo es que ning\u00fan prop\u00f3sito de novedad anima su obra. Octavio Paz escribi\u00f3 que Manuel Jos\u00e9 Ot\u00f3n es un poeta que huye del romanticismo, sin mostrar una complacencia ante la ret\u00f3rica \u201cmodernista\u201d, ya que \u201cdebajo de la forma y del lenguaje tradicionales, brilla el ojo fijo de una naturaleza que s\u00f3lo se sacia aniquilando lo que ama y que no tiene otro objeto que consumirse consumiendo.\u201d<\/p>\n<p>\u201cLa Noche r\u00fastica de Walpurgis\u201d se public\u00f3 por primera vez en 1902, dentro de la serie de\u00a0<i>Poemas r\u00fasticos<\/i>, como una secuencia de veintid\u00f3s sonetos perfectamente ritmados y ligados entre s\u00ed que invitan al lector escuchar los cantos l\u00fagubres desde el ocaso hasta el amanecer, donde todos los elementos de la noche se presentan en una evoluci\u00f3n de sucesos, im\u00e1genes y voces que aparecen y desaparecen tras la luz del d\u00eda. Ya se ha dicho que en la obra de Oth\u00f3n hay una exaltaci\u00f3n de la naturaleza que busca incorporar una atm\u00f3sfera r\u00fastica, a veces virgiliana, que proviene del paisaje mexicano, a la manera de los cuadros costumbristas que pinta Jos\u00e9 Mar\u00eda Velasco. El bosque tropical de San Luis Potos\u00ed se conjuga con la selva de la regi\u00f3n huasteca y el desierto poblado de presencias oscuras, espectros y animales que merodean durante el camino que realiza el poeta por las m\u00e1s inh\u00f3spitas monta\u00f1as y laderas, acompa\u00f1ado s\u00f3lo por la luna y los ruidos de la noche. Desde la medianoche habla el arpa con el viento y se imponen las estrellas desde lo sublime, integr\u00e1ndose en perfecta armon\u00eda con el universo, como los antiguos cantos paganos al dios Pan, donde el asombro del poeta vacila en el encuentro con el coro de brujas y los nahuales, cuyos cantos han despertado a los muertos.<\/p>\n<p>Se cuenta que Oth\u00f3n escribi\u00f3 \u201cLa noche r\u00fastica de Walpurgis\u201d, a partir de su lectura del\u00a0<i>Fausto<\/i>\u00a0de Goethe, quien relata el viaje que Fausto emprende con Mefist\u00f3feles a la monta\u00f1a de Harz, regi\u00f3n entre Schierke y Elend, donde se re\u00fanen las brujas que van al Brocken en la noche de Walpurgis, que se celebra cada primero de mayo. Oth\u00f3n retoma estos elementos y los usa para lograr las im\u00e1genes que vislumbra en una noche r\u00fastica, es decir, salvaje, y por lo tanto, llena de elementos de la naturaleza que habitan en las tierras de la provincia mexicana.<\/p>\n<p>Entre \u201cLa noche r\u00fastica de Walpurgis\u201d y los\u00a0<i>Cuentos de espantos<\/i>\u00a0hay un paralelismo en la atm\u00f3sfera que circunda las im\u00e1genes de ambas obras, pero abordadas de distinta manera. Por eso resulta un acierto la publicaci\u00f3n conjunta de los relatos que escribi\u00f3 Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n en la serie conformada por los<i>\u00a0Cuentos de espantos<\/i>, integrada por \u201cEncuentro pavoroso\u201d, \u201cCoro de brujas\u201d y \u201cEl nagual\u201d, publicados por primera vez el 28 de abril de 1903, seg\u00fan lo referido por el propio Oth\u00f3n, quien desde la ciudad de Lerdo, donde a la saz\u00f3n radicaba el poeta potosino, le escribi\u00f3 el 18 de junio de 1903 a su amigo Juan B. Delgado, que viv\u00eda en Ciudad de M\u00e9xico:<\/p>\n<p>Los tres cuentos que salieron en el\u00a0<i>Mundo ilustrado<\/i>, \u201cEncuentro pavoroso\u201d, \u201cCoro de brujas\u201d y \u201cEl nagual\u201d, est\u00e1n muy bien ilustrados y bastante correctos por lo que toca la caja, aunque siempre se deslizaron algunas erratas. D\u00edgame si le gustan a usted y han gustado o no al p\u00fablico y a nuestros amados colegas literatos y poetas metropolitanos. Pasado ma\u00f1ana le enviar\u00e9 dos cuentos m\u00e1s para el mundo.<\/p>\n<p>Hoy celebramos, al igual que Oth\u00f3n celebr\u00f3 hace m\u00e1s 119 a\u00f1os, la elegante publicaci\u00f3n de los\u00a0<i>Cuentos de espantos<\/i>, editada por Ediciones Odradek, bajo el cuidado del poeta Alfonso D\u2019Aquino, quien tuvo el gran acierto de incluir por su cercan\u00eda algunos de los sonetos de \u201cLa noche r\u00fastica de Walpurgis\u201d, en los que Alfonso Reyes viera que \u201cla descripci\u00f3n, siempre admirable, toma un giro trascendental\u201d, adem\u00e1s del preciso cuidado de las cajas y la tipograf\u00eda que le brindan al lector una espacio silencioso y l\u00fagubre, que se combinan, en su r\u00fastica simplicidad, con las sombr\u00edas esgraf\u00edas de Cezilya Le\u00f3n que ilustran ese lado oscuro y luminoso del poeta Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n, El terror y lo fant\u00e1stico: \u201cLa noche r\u00fastica de Walpurgis\u201d y los cuentos de espantos Ursus Sartoris Un acercamiento puntual al g\u00e9nero de terror que cultiv\u00f3 Manuel Jos\u00e9 Oth\u00f3n (1858-1906) sobre todo en dos de sus obras: \u2018Los cuentos de espantos\u2019 y, en \u2018Poemas r\u00fasticos\u2019, el soneto \u201cLa noche r\u00fastica de Walpurgis\u201d, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":30614,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-30613","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=30613"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30613\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30615,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30613\/revisions\/30615"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/30614"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=30613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=30613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=30613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}