{"id":30725,"date":"2023-01-02T13:18:12","date_gmt":"2023-01-02T19:18:12","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30725"},"modified":"2023-01-02T13:18:12","modified_gmt":"2023-01-02T19:18:12","slug":"dirigio-la-casa-de-la-cultura-de-juchitan-promovio-la-literatura-y-las-artes-como-nunca-antes-ni-despues","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30725","title":{"rendered":"Dirigi\u00f3 la Casa de la Cultura de Juchit\u00e1n, \u201cpromovi\u00f3 la literatura y las artes como nunca antes \u2013ni despu\u00e9s\u2013"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Macario Matus: un juchiteco tocado por la Gracia<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Antonio Valle<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Un repaso por la amplia obra y el car\u00e1cter de Macario Matus (1943-2009), poeta, narrador, cr\u00edtico de arte y periodista cultural nacido en Juchit\u00e1n, incansable defensor de su lengua didxaz\u00e1 y la historia del pueblo binniz\u00e1 o zapoteca del Istmo. Escribi\u00f3 quince libros de poes\u00eda, relatos y cr\u00edtica de arte, y dirigi\u00f3 la Casa de la Cultura de Juchit\u00e1n de 1979 a 1989, per\u00edodo durante el cual \u201cpromovi\u00f3 la ense\u00f1anza de la literatura y las artes como nunca antes \u2013ni despu\u00e9s\u2013 se hizo\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>Desde que soplan nuevos aires pol\u00edticos en la Rep\u00fablica, las lenguas y las culturas originarias del pa\u00eds han cobrado excepcional visibilidad. No obstante el cambio de estrategia de la pol\u00edtica cultural, la literatura binniz\u00e1 \u2013o zapoteca del Istmo\u2013 le lleva un siglo de ventaja a los prop\u00f3sitos institucionales. Hacia 1904 \u2013cuando el arquitecto Adamo Boari comenz\u00f3 a dise\u00f1ar el Palacio de Bellas Artes\u2013, a finales del siglo XIX, Arcadio G. Molina ya hab\u00eda escrito<i>\u00a0La rosa del amor\u00a0<\/i>y Enrique Liekens, en 1900, ya hab\u00eda publicado\u00a0<i>Mudubina<\/i>, delicioso poemario pleno de evocaciones sensitivas y espirituales del Istmo de Tehuantepec: \u201cSi al velorio huipil llevas bordado\/ prendido a la cintura la cenefa\/ con blanqu\u00edsimo hol\u00e1n muy bien plisado\/ haciendo como el verso sinalefa.\u201d<\/p>\n<p>Continuando con esta tradici\u00f3n literaria, hace tres d\u00e9cadas, en la revista\u00a0<i>Hojas de utop\u00eda<\/i>, Macario Matus public\u00f3 el ensayo<i>\u00a0Tradici\u00f3n literaria zapoteca<\/i>. En este texto, el poeta juchiteco dio cuenta de c\u00f3mo la literatura binniz\u00e1 fue un poderoso referente para la cultura nacional durante el siglo XX. Fueron, por ejemplo, Andr\u00e9s Henestrosa con el libro\u00a0<i>Los hombres que dispers\u00f3 la danza\u00a0<\/i>en 1929; Nazario Chac\u00f3n Pineda con<i>\u00a0Estatua y danza\u00a0<\/i>en 1939;\u00a0<i>Vinigulaza<\/i>, de Gabriel L\u00f3pez Chi\u00f1as, en 1940; as\u00ed como los poemas escritos en didxaz\u00e1 (zapoteco) que Pancho N\u00e1car public\u00f3 entre 1935 y 1939. Macario explica que buena parte de la literatura binniz\u00e1, escrita indistintamente en zapoteco o en espa\u00f1ol, fue publicada en la legendaria Revista\u00a0<i>Neza\u00a0<\/i>(camino). D\u00e9cadas despu\u00e9s, continuando la tradici\u00f3n literaria planteada por los intelectuales zapotecos de la primera mitad del siglo XX, hacia 1968 \u2013en plena ruptura pol\u00edtica y generacional\u2013 Macario Matus y V\u00edctor de la Cruz fundaron la revista\u00a0<i>Neza Cubi<\/i>, (camino nuevo), espacio en el que publicaron temas de la cultura binniz\u00e1 ilustrados con obras de Francisco Toledo, Mois\u00e9s Cabrera, Hesiquio L\u00f3pez Lucho y Alfredo Cardona Chac\u00f3n. Posteriormente, a finales de los setenta, una parte considerable de la literatura y las artes visuales fueron publicadas en\u00a0<i>Guchachi Reza<\/i>, revista avatar de<i>\u00a0Neza<\/i>\u00a0y\u00a0<i>Neza Cubi<\/i>, triada de medios de comunicaci\u00f3n fundamentales de la tradici\u00f3n literaria, del arte y la historia binniz\u00e1 del siglo XX.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Erotismo, muerte y otras formas po\u00e9ticas<\/b><\/p>\n<p>Recientemente, en la sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes se present\u00f3 el libro\u00a0<i>La noche de tus letras<\/i>\u00a0(450 Ediciones y Ayuntamiento de Juchit\u00e1n, 2022), antolog\u00eda de poes\u00eda de Macario Matus reunida por Jorge Magari\u00f1o. La publicaci\u00f3n incluye una muestra muy bien seleccionada de los quince libros de poes\u00eda que escribi\u00f3 Macario. Magari\u00f1o estructur\u00f3 este libro de la siguiente manera: la primera secci\u00f3n incluye poemas de car\u00e1cter pol\u00edtico y social; la segunda, poemas con una onda dimensi\u00f3n hist\u00f3rica y espiritual, y, finalmente, aparecen los poemas con mayor carga er\u00f3tica. Esta antolog\u00eda permite contemplar de conjunto una parte significativa de la historia sensible de Juchit\u00e1n ligada a la vida interior de Macario. A prop\u00f3sito de esta fusi\u00f3n, en \u201cRecuerdos II\u201d, escribe el poeta: \u201cEl presente es una ola bajo la piel\/ para soldar los huesos de la historia.\u201d Tambi\u00e9n llama la atenci\u00f3n el poema \u201cVagabundo\u201d, en el que el poeta se asume como un cosmopolita que \u201cgira y canta, danza en el asfalto\/ como un asf\u00f3delo\u201d, nombre este \u00faltimo de la rara flor que da t\u00edtulo a uno de los poemas m\u00e1s importantes de William Carlos Williams, el gran poeta estadunidense, quien, evidentemente, llam\u00f3 la atenci\u00f3n del juchiteco.<\/p>\n<p>Es probable que algunos lectores de los noventa y principio de los dos mil recuerden a Macario Matus como un escritor \u201cp\u00edcaro y ocurrente\u201d. Sus textos publicados en el suplemento\u00a0<i>S\u00e1bado<\/i>, de Huberto Batis, daban cuenta de ciertos relatos breves, sagaces y divertidos. Por aquellos d\u00edas, Charles Bukowski, calificado como \u201cpoeta maldito debido a su excesivo alcoholismo, pobreza y bohemia\u201d, ya era leyenda. Los poemas \u201cvoluptuosos\u201d de Macario publicados en<i>\u00a0La noche de tus muslos\u00a0<\/i>(1986) o en\u00a0<i>Poer\u00f3tica\u00a0<\/i>(1995) se emparentan con la obra del autor de\u00a0<i>Mujeres<\/i>. Adem\u00e1s de estos ingeniosos divertimentos, para comprender la dimensi\u00f3n del poeta juchiteco es imprescindible leer su libro\u00a0<i>Los zapotecas binniz\u00e1<\/i>, poemas escritos a partir de una cuidadosa lectura del\u00a0<i>Vocabvlario en lengva \u00e7apoteca<\/i>, de fray Juan de C\u00f3rdova (el diccionario colonial m\u00e1s grande en una lengua ind\u00edgena). Son poemas metaf\u00edsicos y espirituales basados en los dioses ocultos de Mesoam\u00e9rica. As\u00ed se refiere Macario al dios Infinito; principio y fin de los zapotecas: \u201cEl que incendia el mundo y lo cierra como los ojos.\u201d En este libro resulta sugestivo el poema \u201cDios de la Lujuria\u201d, que aborda la excitaci\u00f3n sexual: \u201cLujuria es amar con todos los dientes\/ pieles, garras, u\u00f1as, bigotes, ojos de gato.\/ Amar y ser lujurioso es ser animal u hombre.\/ Lujuria y besar es ser mujer con hiel azucarada.\/ Cuando se acabe la tierra y sus dioses,\/ el amor y la lujuria presidir\u00e1n la noche, el d\u00eda.\u201d De la misma manera que buena parte de la obra gr\u00e1fica y pl\u00e1stica de Francisco Toledo, artista con el que Macario comparti\u00f3 distintos proyectos y aventuras culturales, la poes\u00eda er\u00f3tica del maestro binniz\u00e1 tambi\u00e9n aborda lo sagrado y lo femenino, explorando libremente los temas de la sexualidad y el amor. Otros poemas suyos alcanzan gran profundidad espiritual.<\/p>\n<p>Una de las fuentes m\u00e1s relevantes en la po\u00e9tica de Macario es el territorio en el que viven los muertos. As\u00ed se refiere al Mictl\u00e1n: \u201cNoche oscura a la entrada del sol\/ hacia dentro\u2026\u201d Estos poemas, editados en 1998, son precursores del libro\u00a0<i>Laja de tiempo<\/i>, publicado el mismo a\u00f1o. En este libro, la dimensi\u00f3n espiritual binniz\u00e1 se engarza con la poes\u00eda m\u00edstica de la cultura occidental. Desde su propia cosmovisi\u00f3n Macario establece un di\u00e1logo con Dante y con Milton, invit\u00e1ndolos a dar un paseo por el Mictl\u00e1n zapoteco: \u201c\u2026bajaron a los abismos del placer\/ conducidos por espejos m\u00faltiples\u201d. Entonces, los poetas europeos, atentos a la palabra del binniguenda (ser binniz\u00e1): \u201cOyeron la creaci\u00f3n y el abismo que produce\/ al ser en toda su dimensi\u00f3n din\u00e1mica.\u201d En este espejo de palabras creado por Macario, donde se entreveran realidad y mentira, virtud y delirio, cierra as\u00ed su amoroso poema: \u201cNo debes avergonzarte de la imagen reproducida\/ de lo que has sido, eres y ser\u00e1s a la \u00faltima hora.\/ Incluso el amor est\u00e1 metido all\u00ed, pero no lo has visto.\u201d<\/p>\n<p><i>Cuentos de un juchiteco<\/i>, editado por el Ayuntamiento de Juchit\u00e1n y el Programa Casas del pueblo (1991), se integra por relatos de gran color regional, que, adem\u00e1s de exponer el proverbial ingenio juchiteco, demuestran que Macario fue un narrador tan diverso que incluso explor\u00f3 en el g\u00e9nero dist\u00f3pico. \u201cLuci\u00e9rnaga de invierno\u201d es un cuento en el que \u2013por un incidente imprevisto\u2013 un orfebre de la comunidad encuentra una caja con material radioactivo. Toda vez que el artesano observa que ese material despide extra\u00f1os brillos, se da a la tarea de confeccionar pulseras y collares que luego portar\u00e1n las mujeres de su comunidad. Al paso del tiempo el pueblo entero comienza a sufrir los estragos producidos por la radioactividad, hasta que los servicios de salud proh\u00edben el acceso a la zona. El argumento de este relato de ciencia ficci\u00f3n, adem\u00e1s de relacionarse con la pel\u00edcula\u00a0<i>Stalker<\/i>, de Andrei Tarkovski, hace referencia al extrav\u00edo de cajas con material radioactivo, as\u00ed como a la fragilidad de las comunidades ind\u00edgenas ante este tipo de desastres ambientales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>La Casa de la Cultura de Juchit\u00e1n y otras gestiones<\/b><\/p>\n<p>Macario fue un ser humano tocado no s\u00f3lo por la gracia de los dioses mesoamericanos, sino tambi\u00e9n porque fue dotado de una simpat\u00eda absoluta. Pocos hombres han desplegado un sentido del humor iluminado con tanta inteligencia. El maestro, adem\u00e1s de ser un excelente periodista cultural, tambi\u00e9n incursion\u00f3 en la cr\u00edtica de arte. En el libro\u00a0<i>Una mirada a la esperanza<\/i>, que recientemente public\u00f3 Noe Yamahata en el Centro de Documentaci\u00f3n de Historia Regional, el intelectual binniz\u00e1 hace un despliegue de sagaces curiosidades. Entre varias historias de artistas pl\u00e1sticos, Macario pone en juego su agudeza cr\u00edtica cuando analiza una exposici\u00f3n de arte oaxaque\u00f1o, se\u00f1alando que \u201clos j\u00f3venes pintan lo que no conocen\u201d; y agrega en un tono de abierta iron\u00eda que: \u201cSi Paul Klee, Paul Gauguin, James Ensor o Rubens hubieran nacido en Oaxaca no ser\u00edan lo que la historia del arte ha ense\u00f1ado\u201d, dici\u00e9ndole a los artistas visuales del \u201c<i>fashion\u00a0<\/i>oaxaque\u00f1o\u201d: \u201cPinta tu color, tu raya y sabremos de d\u00f3nde eres promisorio.\u201d<\/p>\n<p>Abiertamente puede decirse que Macario Matus fue el director m\u00e1s brillante de Lidxi Guendabiani (La Casa de la Cultura de Juchit\u00e1n), ya que, durante el per\u00edodo de su gesti\u00f3n, que va de 1979 a 1989, promovi\u00f3 la ense\u00f1anza de la literatura y las artes como nunca antes \u2013ni despu\u00e9s\u2013 se hizo. Por aquellos a\u00f1os la casa de la cultura se convirti\u00f3 en un verdadero manantial, no s\u00f3lo de la cultura binniz\u00e1, sino tambi\u00e9n de las culturas de M\u00e9xico y el mundo. A partir de esa \u00e9poca, en el recinto que se convertir\u00eda en modelo de las casas de la cultura en M\u00e9xico, un nutrido grupo de escritores, pintores y m\u00fasicos binniz\u00e1 alcanzar\u00edan presencia nacional e internacional. A partir de entonces se revalor\u00f3 el didxaz\u00e1, idioma que durante todo el siglo XX resisti\u00f3 a la pol\u00edtica de Estado, pol\u00edtica que desde que Jos\u00e9 Vasconcelos dirigiera la educaci\u00f3n p\u00fablica en 1920 se impuso contra \u00e9sta y todas las lenguas originarias.<\/p>\n<p>Macario Matus tambi\u00e9n particip\u00f3 en la recuperaci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica de los zapotecos. En \u201cLa Revoluci\u00f3n en Juchit\u00e1n, Oaxaca\u201d, texto incluido en\u00a0<i>Mi pueblo durante la revoluci\u00f3n,\u00a0<\/i>volumen II, publicado por el Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia (2010), el historiador juchiteco rescata, de manera brillante y amena, una polifon\u00eda de testimonios de mujeres y hombres que participaron o presenciaron los acontecimientos \u00e9picos de un pueblo en b\u00fasqueda de libertad y democracia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de ser un intelectual completo, Macario Matus fue un juchiteco muy querido por su pueblo, un aut\u00e9ntico precursor de la cultura istme\u00f1a \u2013y de la cultura universal\u2013; fue un poeta binniz\u00e1 tocado por la Gracia.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Macario Matus: un juchiteco tocado por la Gracia Antonio Valle Un repaso por la amplia obra y el car\u00e1cter de Macario Matus (1943-2009), poeta, narrador, cr\u00edtico de arte y periodista cultural nacido en Juchit\u00e1n, incansable defensor de su lengua didxaz\u00e1 y la historia del pueblo binniz\u00e1 o zapoteca del Istmo. 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