{"id":30777,"date":"2023-01-07T12:48:13","date_gmt":"2023-01-07T18:48:13","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30777"},"modified":"2023-01-07T12:48:13","modified_gmt":"2023-01-07T18:48:13","slug":"tar-escrito-y-dirigido-por-todd-field-y-exhibido-en-la-72-muestra-internacional-de-la-cineteca-nacional","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30777","title":{"rendered":"\u00abT\u00e1r\u00bb, escrito y dirigido por Todd Field, y exhibido en la 72 Muestra Internacional de la Cineteca Nacional."},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">\u00bfQui\u00e9n es Lydia T\u00e1r?<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Juan Arturo Brennan<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Lydia T\u00e1r (una Cate Blanchett en la cima de su poder actoral) es una directora de orquesta lesbiana, de carrera fulgurante y credenciales curriculares impecables. Ha llegado a la c\u00faspide de su oficio, habitando el podio de la Orquesta Filarm\u00f3nica de Berl\u00edn, donde se dedica a la ardua preparaci\u00f3n de la Quinta sinfon\u00eda de Gustav Mahler para concierto y grabaci\u00f3n. Todo parece ser color de rosa, pero, velozmente, su vida se tuerce en varios frentes, debido a una serie de crisis precipitadas por ella misma. Este es el n\u00facleo narrativo del filme\u00a0<em>T\u00e1r\u00a0<\/em>(2022), escrito y dirigido por Todd Field, y exhibido recientemente en la 72 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional. Si el nombre de Todd Field no le dice nada, quiz\u00e1 lo recuerde como el chismoso y truculento pianista Nick Nightingale en el filme\u00a0<em>Ojos bien cerrados\u00a0<\/em>(Stanley Kubrick, 1999).<\/div>\n<p>Una de las varias virtudes de\u00a0<em>T\u00e1r\u00a0<\/em>es una descripci\u00f3n muy veros\u00edmil del enrarecido mundo de las orquestas de primer nivel; si bien esta credibilidad puede ser minada por un par de detalles no del todo convincentes (y f\u00e1cilmente detectables para los mel\u00f3manos), la atm\u00f3sfera en la que se mueve la protagonista est\u00e1 s\u00f3lidamente caracterizada, y profusamente poblada de m\u00fasicos ejecutantes, directores, mentores, alumnos, cr\u00edticos, asistentes, ingenieros de grabaci\u00f3n y dem\u00e1s miembros de esa singular fauna que habita en la despiadada jungla que es el mundo de la m\u00fasica cl\u00e1sica. Y, ciertamente, Lydia T\u00e1r es una de sus depredadoras m\u00e1s feroces. A lo largo del filme se mencionan numerosos nombres, hechos y circunstancias reales, entre los que destaca uno que en buena medida define la personalidad de la conflictiva directora: as\u00ed como Leonard Bernstein (personaje real, ficticio mentor de T\u00e1r) dedic\u00f3 los \u00faltimos a\u00f1os de su carrera a canalizar a Mahler, T\u00e1r se dedica (con \u00e9xito discutible) a canalizar a Bernstein. Los trazos convergentes en los perfiles de estos tres personajes dan vida a una parte sustancial de los conflictos abordados por Todd Field en su pel\u00edcula; de ah\u00ed a que Lydia T\u00e1r pueda ser comparada con Gustav Mahler, idea que el realizador parece promover, hay un trecho muy largo. Baste decir, por ejemplo, que la directora (y tambi\u00e9n compositora) se toma libertades bastante heterodoxas con la partitura de la Quinta de Mahler.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>La columna vertebral narrativa del filme de Field, formada por diversas peripecias en la vida y la carrera de la flam\u00edgera directora de orquesta, est\u00e1 cre\u00edblemente rodeada por muchos de los rituales cotidianos del mundo de la m\u00fasica cl\u00e1sica: programaci\u00f3n, ensayos, audiciones, asuntos administrativos, relaci\u00f3n con los medios de comunicaci\u00f3n, etc\u00e9tera. L\u00facida como es, Lydia T\u00e1r hace algunas afirmaciones contundentes a lo largo de la pel\u00edcula, entre ellas que una orquesta no es una democracia, lo cual procede a demostrar con una actitud de d\u00e9spota infalible que hoy d\u00eda podemos encontrar a diario, por doquier, y no s\u00f3lo en el \u00e1mbito de la m\u00fasica.<\/p>\n<p>Si bien es cierto que\u00a0<em>T\u00e1r\u00a0<\/em>es una muy buena pel\u00edcula, el hecho es que adem\u00e1s de haber despertado intensas pasiones encontradas ha dado lugar a paneg\u00edricos desmesurados, como el que public\u00f3 Anthony Oliver Scott en el\u00a0<em>New York Times\u00a0<\/em>y cuyas \u00faltimas palabras son:\u00a0<q>No nos importa Lydia T\u00e1r porque es una artista; nos importa porque ella es el arte<\/q>.<\/p>\n<p>No, no es para tanto, ni mucho menos. Lydia T\u00e1r es una artista cabalmente humana, de gran talento y car\u00e1cter explosivo, pero ni de lejos es la personificaci\u00f3n del arte. La materia de la que est\u00e1 hecha Lydia T\u00e1r es una combinaci\u00f3n t\u00f3xica de sus pulsiones er\u00f3ticas, su adicci\u00f3n al poder, su ego del tama\u00f1o de una sinfon\u00eda de Mahler, su lengua viperina, su sarcasmo lacerante, su sistema \u00e9tico maleable y su imprudencia; este potente coctel la conduce primero a una espiral descendente y luego a un despe\u00f1adero desde el que se precipita su vida personal y profesional. En este sentido, quiz\u00e1 sea posible decir que\u00a0<em>T\u00e1r\u00a0<\/em>es, tambi\u00e9n, una f\u00e1bula coronada por la indispensable moraleja que, en aras de evitar rigurosamente los\u00a0<em>spoilers,\u00a0<\/em>puede resumirse como un enorme taz\u00f3n de sopa de su propio chocolate&#8230; chocolate muy amargo, por cierto.\u00a0<em>T\u00e1r\u00a0<\/em>es una pel\u00edcula muy potente que hay que ver; se estrena en febrero.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQui\u00e9n es Lydia T\u00e1r? Juan Arturo Brennan Lydia T\u00e1r (una Cate Blanchett en la cima de su poder actoral) es una directora de orquesta lesbiana, de carrera fulgurante y credenciales curriculares impecables. 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