{"id":30910,"date":"2023-01-16T12:31:07","date_gmt":"2023-01-16T18:31:07","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30910"},"modified":"2023-01-16T12:31:07","modified_gmt":"2023-01-16T18:31:07","slug":"en-1975-se-desata-una-polemica-entre-dos-personajes-de-mente-brillante-italo-calvino-y-pier-paolo-pasolini-1922-1975","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30910","title":{"rendered":"En 1975 se desata una pol\u00e9mica entre dos personajes de mente brillante, Italo Calvino y Pier Paolo Pasolini (1922-1975)."},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Italo Calvino y Pier Paolo Pasolini<\/h1>\n<h1 class=\"ljs-merri\">Una pol\u00e9mica intelectual sobre la violencia<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Roberto Bernal<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Un hecho atroz, como tantos que ha habido y por desgracia habr\u00e1, ocurrido en 1975, desata una pol\u00e9mica entre dos personajes de mente brillante, a saber: Italo Calvino (1923-1985) y Pier Paolo Pasolini (1922-1975). A ambos asiste una raz\u00f3n y sus argumentos pol\u00edticos y sociales son lastimosamente vigentes a\u00fan hoy, cuando la violencia y sus atrocidades son asunto cotidiano en nuestro pa\u00eds y en el mundo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>El 30 de septiembre de 1975, cerca de las once de la noche, un vigilante nocturno escuch\u00f3 gritos provenientes de la cajuela de un Fiat 127, en la calle Pola, en el barrio Trieste de Roma.\u00a0Poco despu\u00e9s intervino la polic\u00eda, forzaron el auto y se encontraron frente a una escena espantosa: desesperada, una joven ensangrentada ped\u00eda ayuda y, junto a ella, hab\u00eda el cuerpo de otra joven, ya muerta.\u00a0Fueron v\u00edctimas de lo que despu\u00e9s pasar\u00eda a la historia como \u201cLa masacre del Circeo\u201d. Tres muchachos neofascistas de la \u201cRoma bien\u201d, Gianni Guido, Angelo Izzo y Andrea Ghira, invitaron a Donatella Colasanti y Rosaria L\u00f3pez, originarias del popular barrio de Montagnola, a la villa propiedad de la familia Ghira, en el municipio de San Felice, en el Circeo, y durante dos d\u00edas torturaron y violaron a las dos j\u00f3venes.\u00a0L\u00f3pez muri\u00f3 como producto de la tortura, mientras que Colasanti se salv\u00f3 al fingir su muerte.\u00a0El caso conmocion\u00f3 a toda Italia, y la opini\u00f3n p\u00fablica hablar\u00eda de \u00e9l durante meses.\u00a0Su eco fue tan disruptivo que incluso los m\u00e1s grandes intelectuales entraron en el debate cuestionando el significado pol\u00edtico y social de tan aberrante episodio. Uno de los primeros comentarios destacados fue de Italo Calvino, quien en octubre de 1975 escribi\u00f3 sobre dicho suceso\u00a0en el\u00a0<em>Corriere della Sera<\/em><em>.\u00a0<\/em>Poco tiempo despu\u00e9s, Pier Paolo Pasolini se sum\u00f3 al debate escribiendo una furiosa carta en\u00a0Il Mondo\u00a0dirigida al propio Calvino, con el t\u00edtulo inequ\u00edvocamente acusatorio: \u201cUsted dijo\u201d.\u00a0Pasolini aprovech\u00f3 la oportunidad para enfatizar un pensamiento ya expresado anteriormente.\u00a0Para \u00e9l, los m\u00e9todos de producci\u00f3n modernos hab\u00edan destruido las culturas anteriores: la burgues\u00eda tradicional y las culturas populares ya no exist\u00edan, dando paso a un modelo \u00fanico de valores al que aspiraban todos, ricos y pobres.\u00a0Calvino, en cambio, vio representado en el calvario sufrido por las dos j\u00f3venes un feroz resurgimiento de la lucha de clases, donde los hijos del patr\u00f3n aplastan sin piedad a sus conciudadanos, quienes tuvieron la \u00fanica desgracia de nacer en un contexto diferente. En todo caso, Calvino ya no pudo responder a la carta abierta del escritor y cineasta: pocos d\u00edas despu\u00e9s, el 2 de noviembre de ese mismo a\u00f1o, Pasolini morir\u00eda a causa de un crimen tambi\u00e9n atroz.<\/p>\n<p align=\"RIGHT\">\n<p align=\"RIGHT\">Roberto Bernal<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Carta luterana para Italo Calvino<br \/>\nPier Paolo Pasolini<\/b><\/p>\n<p><i>Il Mondo<\/i>, 30 de octubre de 1975<\/p>\n<p>.<br \/>\nUsted dijo (en\u00a0<i>Corriere della Sera<\/i>, el 8 de octubre de 1975): \u201cLos responsables de la masacre del Circeo son muchos y se comportan como si lo que hicieran fuera perfectamente natural, como si tuvieran detr\u00e1s un entorno y una mentalidad que los comprende y admira.\u201d<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 esto?<\/p>\n<p>Usted dijo: \u201cEn la Roma de hoy lo que resulta consternante es que estas conductas monstruosas se desarrollen en el clima de absoluta permisividad, sin la sombra de un desaf\u00edo a los bloques represores\u2026\u201d<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 esto?<\/p>\n<p>Usted dijo: \u201c&#8230; el verdadero peligro viene de la extensi\u00f3n en nuestra sociedad de las capas cancer\u00edgenas\u2026\u201d<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 esto?<\/p>\n<p>Usted dijo: \u201cDe la debilidad moral y la irresponsabilidad social (por parte de un sector de la burgues\u00eda italiana, agreg\u00f3) a la pr\u00e1ctica de la tortura y la matanza no hay m\u00e1s que un paso\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 esto?<\/p>\n<p>Usted dijo: \u201cVivimos en un mundo en el que el aumento de la masacre y la humillaci\u00f3n del individuo es uno de los signos m\u00e1s conspicuos del devenir hist\u00f3rico (por lo que el crimen pol\u00edtico y sexual parecen definiciones reductoras y optimistas en este caso, afirm\u00f3)\u201d.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 esto?<\/p>\n<p>Usted dijo: \u201cLos nazis pueden ser ampliamente superados en crueldad en cualquier momento.\u201d<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 esto?<\/p>\n<p>Usted dijo: \u201cEn otros pa\u00edses la crisis es la misma, pero incide en el grueso de una sociedad m\u00e1s compacta.\u201d<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 esto?<\/p>\n<p>Llevo m\u00e1s de dos a\u00f1os buscando explicar y simplificar estos porqu\u00e9s. Y, finalmente, me indigna el silencio que siempre me ha rodeado. S\u00f3lo se ha hecho el juicio de mi indemostrable reintegraci\u00f3n cat\u00f3lica. Nadie intervino para ayudarme a avanzar y profundizar en mis intentos de explicaci\u00f3n. Ahora bien, lo que es cat\u00f3lico es el silencio. Por ejemplo, el silencio de Giuseppe Branca, de Livio Zanetti, de Giorgio Bocca, de Claudio Petruccioli y de Alberto Moravia, a quienes hab\u00eda invitado nominalmente a intervenir en mi propuesta de juicio contra los culpables de esa condici\u00f3n italiana que usted describe con tanta ansiedad apocal\u00edptica; usted, tan sobrio. Y su silencio a tantas de mis cartas p\u00fablicas es igualmente cat\u00f3lico. Y tambi\u00e9n el silencio de los cat\u00f3licos de izquierdas es cat\u00f3lico (ellos deber\u00edan tener por fin el valor de llamarse reformistas o, incluso m\u00e1s valientemente, luteranos. Despu\u00e9s de tres siglos, ya es hora).<\/p>\n<p>D\u00e9jeme decirle que no es cat\u00f3lico quien, en cambio, habla e intenta dar explicaciones quiz\u00e1 desde el coraje y rodeado de profundo silencio. No he sido capaz de permanecer callado, como ahora usted no es capaz de callarse. \u201cHay que haber hablado mucho para poder callar\u201d (dijo maravillosamente un historiador chino). As\u00ed que hable de una buena vez. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>Usted ha desplegado un\u00a0<i>cahier de dol\u00e9ance\u00a0<\/i>[listado de dolencias] en el que est\u00e1n ordenados hechos y fen\u00f3menos a los que no da explicaci\u00f3n, como har\u00eda Lietta Tornabuoni o un periodista, aunque est\u00e9 desencantado de la televisi\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n tengo algo que decir sobre su\u00a0<i>cahier<\/i>, adem\u00e1s de la falta de los porqu\u00e9. Tengo que mencionar que usted crea chivos expiatorios, los cuales son \u201cparte de la burgues\u00eda\u201d, \u201cRoma\u201d y \u201clos neofascistas\u201d.<\/p>\n<p>De ello resulta evidente que usted se apoya en certezas que tambi\u00e9n eran v\u00e1lidas en otra \u00e9poca. Las certezas que \u2013le coment\u00e9 tiempo atr\u00e1s en otra carta\u2013 nos reconfortan e incluso nos gratifican en un contexto clerical-fascista. Certezas seculares, racionales, democr\u00e1ticas y progresistas. Tal y como est\u00e1n, ya no son v\u00e1lidas. El devenir hist\u00f3rico se ha transformado, y esas certezas se han quedado como estaban.<\/p>\n<p>Mencionar ahora como culpable a \u201cuna parte de la burgues\u00eda\u201d es un discurso antiguo y mec\u00e1nico, porque en la actualidad la burgues\u00eda es al mismo tiempo mucho peor que hace diez a\u00f1os, y mucho mejor. Toda. Incluido la de Parioli o San Babila. Es in\u00fatil que le diga por qu\u00e9 es peor (violencia, agresividad, disgregaci\u00f3n del otro, racismo, vulgaridad, hedonismo brutal), como tambi\u00e9n resultar\u00eda in\u00fatil que les diga por qu\u00e9 es mejor (cierto laicismo, cierta aceptaci\u00f3n de valores que pertenec\u00eda s\u00f3lo a c\u00edrculos compactos, votar en el refer\u00e9ndum y el 15 de junio).<\/p>\n<p>Hablar de la ciudad de Roma como culpable, es retroceder a los m\u00e1s puros a\u00f1os cincuenta, cuando turineses y milaneses (friulanos) consideraban a Roma el centro de toda la corrupci\u00f3n: con manifestaciones abiertamente racistas. Roma, con su Parioli, no es en absoluto peor que Mil\u00e1n con su San Babila, o que Tur\u00edn.<\/p>\n<p>En cuanto a los (j\u00f3venes) neofascistas, usted mismo se ha dado cuenta de que su concepci\u00f3n debe ampliarse inmensamente, y la posible crueldad nazi de la que usted habla (y de la que llevo tanto tiempo hablando) no s\u00f3lo ata\u00f1e a ellos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n tengo que hacer menci\u00f3n de otro punto de su \u201c<i>cahier<\/i>\u00a0sin porqu\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p>Ha destacado a los neofascistas pariolinos dentro de su inter\u00e9s e indignaci\u00f3n, porque son burgueses. Su criminalidad le parece interesante porque se trata de los nuevos hijos de la burgues\u00eda. Los apart\u00f3 de la oscuridad siniestra de la cr\u00f3nica hacia la luz de la interpretaci\u00f3n intelectual, porque su clase social lo exige. Usted se ha comportado \u2013me parece\u2013 como toda la prensa italiana, que ve en los asesinos del Circeo un caso que les concierne, un caso privilegiado, repito. Si hubieran sido \u201cpobres\u201d de los suburbios romanos \u2013o \u201cpobres\u201d inmigrantes en Mil\u00e1n o Tur\u00edn\u2014 los que hubieran realizado las mismas acciones, no se hablar\u00eda tanto de ello. Adem\u00e1s del racismo. Porque los \u201cpobres\u201d de las aldeas o los \u201cpobres\u201d inmigrantes son considerados delincuentes\u00a0<i>a priori<\/i>.<\/p>\n<p>Pues bien, los \u201cpobres\u201d de las \u201caldeas\u201d romanas y los \u201cpobres\u201d inmigrantes, es decir, los j\u00f3venes del pueblo, pueden hacer \u2013y de hecho hacen (como dicen las cr\u00f3nicas con una claridad espantosa)\u2013 las mismas cosas que hacen los j\u00f3venes de Parioli, y exactamente con el mismo esp\u00edritu, que es el objeto de la \u201cdescriptividad\u201d que usted realiz\u00f3.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes de los suburbios de Roma celebran cientos de org\u00edas cada noche (las llaman \u201cartiller\u00edas\u201d), semejantes a las de Circeo; lo que es m\u00e1s, tambi\u00e9n se drogan. El asesinato de Rosaria L\u00f3pez fue \u2013muy probablemente\u2013 premeditado (lo que no considero en absoluto un atenuante): todas las noches, esos cientos de \u201cartiller\u00edas\u201d suponen una cruda ceremonia s\u00e1dica.<\/p>\n<p>La impunidad de todos estos a\u00f1os para los criminales burgueses y, sobre todo, neofascistas, no tiene nada que envidiar a la impunidad de los criminales de la burgues\u00eda. (Los hermanos Carlino, en Torpignattara, gozaban de la misma impunidad que los pariolinos). La impunidad termin\u00f3 milagrosamente, en gran parte, con el 15 de junio.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 se puede deducir de todo esto? Que la \u201cgangrena\u201d no se extienda desde unas pocas capas de la burgues\u00eda (romana, neofascista) infectando al pa\u00eds y, por tanto, al pueblo. Pero que existe una fuente de corrupci\u00f3n mucho m\u00e1s antigua y total. Y aqu\u00ed estoy, en la repetici\u00f3n de la letan\u00eda.<\/p>\n<p>El \u201cmodelo de producci\u00f3n\u201d cambi\u00f3 (grandes vol\u00famenes, bienes superfluos, funci\u00f3n hedonista). Pero la producci\u00f3n no s\u00f3lo gener\u00f3 bienes, sino tambi\u00e9n produjo relaciones sociales, humanidad. El \u201cnuevo modelo de producci\u00f3n\u201d suscit\u00f3, pues, una nueva sociedad, es decir, una \u201cnueva cultura\u201d que alter\u00f3 antropol\u00f3gicamente al hombre (en este caso al italiano). Esta \u201cnueva cultura\u201d destruy\u00f3 descaradamente (mediante el genocidio) las culturas anteriores: desde la burgues\u00eda tradicional, hasta las diversas culturas populares particularistas y pluralistas. A los modelos y valores destruidos los sustituy\u00f3 con sus propios modelos y valores (a\u00fan no definidos ni nombrados), que son los de una nueva especie de burgues\u00eda. De este modo, los hijos de la burgues\u00eda adquirieron el privilegio de ejercerlos y, al realizarlo (con incertidumbre y, por tanto, con agresividad), se erigieron como ejemplo para los que no ten\u00edan el poder econ\u00f3mico para hacerlo, y quedaron reducidos precisamente a imitadores larvarios y feroces.<\/p>\n<p>De ah\u00ed su car\u00e1cter siciliano, de SS. El fen\u00f3meno afecta casi al pa\u00eds entero. Y las razones son muy claras. Claridad que, ciertamente \u2013lo reconozco\u2013, no se desprende de esta lista que he elaborado aqu\u00ed como un telegrama. Pero usted sabe bien c\u00f3mo documentarse si desea responderme, discutir y replicar. Esto es algo que finalmente pretendo que usted haga.<\/p>\n<p>P.D. Dif\u00edcilmente los pol\u00edticos son rescatables de una operaci\u00f3n de este tipo. La suya es una lucha por la pura supervivencia. Cada d\u00eda tienen que encontrar un gancho para permanecer adheridos e insertarse desde donde puedan luchar (por ellos mismos o por otros, no importa). La prensa refleja fielmente la cotidianidad, la vor\u00e1gine en la que permanecen atrapados y arrastrados. Tambi\u00e9n refleja fielmente las palabras m\u00e1gicas, o las meras verborreas, a las que se integran aminorando las verdaderas perspectivas pol\u00edticas (\u201cmoroteos\u201d, \u201cdoroteos\u201d, \u201calternativa\u201d, \u201ccompromiso\u201d, \u201cdesigualdad retributiva\u201d). Los periodistas responsables de este reflejo parecen ser c\u00f3mplices de esa mera cotidianidad mitificada como seria (como la siempre \u201cefectiva\u201d). Maniobras, conspiraciones, intrigas gubernamentales pasan por acontecimientos serios. Mientras que para un ojo apenas desinteresado no son m\u00e1s que contorsiones tragic\u00f3micas y, por supuesto, embusteras e indignas.<\/p>\n<p>Los sindicalistas no pueden ser de mayor ayuda. Luciano Lama, bajo el cual todos los columnistas han adquirido la costumbre de acobardarse como cachorros temblorosos bajo el perro, no sabr\u00eda decirnos nada. Es lo mismo y opuesto, es decir, opuesto e igual a Aldo Moro, con quien hace acuerdos. La realidad y las perspectivas son verbales: lo que importa es una actualidad arreglada. No importa que Lama se vea obligado a ello, mientras que los dem\u00f3cratas cristianos vivan de ello. Hoy parece que s\u00f3lo los intelectuales plat\u00f3nicos (yo a\u00f1adir\u00eda: marxistas) \u2013quiz\u00e1s faltos de informaci\u00f3n, pero ciertamente faltos de inter\u00e9s y de complicidad\u2013 tienen alguna posibilidad de intuir el sentido de lo que realmente ocurre: sin embargo, con la condici\u00f3n, desde luego, de que su intuici\u00f3n sea traducida \u2013literalmente traducida\u2013 por cient\u00edficos tambi\u00e9n plat\u00f3nicos, en los t\u00e9rminos de la \u00fanica ciencia cuya realidad es objetivamente cierta como la de la Naturaleza, es decir, la Econom\u00eda Pol\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>\u00daltima carta a Pier Paolo Pasolini<\/b><\/p>\n<p><b>Italo Calvino<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Corriere della Sera,<\/i>\u00a04 de noviembre de 1975<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya no tuve tiempo de responder a esa carta. En El Mundo del 30 de octubre, Pasolini me dirigi\u00f3 una carta abierta sobre la violencia en el mundo actual, que ser\u00eda uno de sus \u00faltimos escritos. Polemizaba con mi art\u00edculo del Corriere sobre la masacre del Circeo, porque yo describ\u00eda un proceso de degradaci\u00f3n de la sociedad sin dar explicaciones y, sobre todo, sin hablar de la exposici\u00f3n que ofrec\u00ed desde hac\u00eda tiempo: que el \u201cconsumismo\u201d destruy\u00f3 todos los valores del pasado y que, en su lugar, instaur\u00f3 un mundo despiadado y sin principios.<\/p>\n<p>Durante la semana anterior, a quien me pregunt\u00f3 qu\u00e9 esperaba para responder, se me ocurri\u00f3 decirle una broma c\u00ednica: \u201cEspero el pr\u00f3ximo crimen.\u201d Nunca se debe ser c\u00ednico, ni siquiera en broma. Apenas la pronunci\u00e9, me di cuenta de que podr\u00eda ser una de esas tonter\u00edas que uno no recordar\u00e1 con gusto haberla dicho. El mundo en el que ocurren los cr\u00edmenes parece tan lejano \u2013tan tranquilamente lejano\u2013 para quien se encuentra narrando cr\u00edmenes desde la serenidad de su estudio. Y aqu\u00ed han transcurridos pocos d\u00edas. No tard\u00f3 en ocurrir el crimen sobre el cual el peri\u00f3dico me pidi\u00f3 un nuevo art\u00edculo. Pero ya no pude responder a Pasolini: la v\u00edctima era \u00e9l.<\/p>\n<p>\u201cMencionar ahora como culpable a \u2018una parte de la burgues\u00eda\u2019 es un discurso antiguo y mec\u00e1nico \u2013escribi\u00f3 Pasolini en esa carta abierta\u2013. Si hubieran sido \u2018pobres\u2019 de los suburbios romanos los que hubieran realizado las mismas acciones, no se hablar\u00eda tanto de ello&#8230; Porque los \u2018pobres\u2019 de las aldeas o los \u2018pobres\u2019 inmigrantes son considerados delincuentes a priori. Pues bien, los \u2018pobres\u2019 de las \u2018aldeas\u2019 romanas y los \u2018pobres\u2019 inmigrantes, es decir, los j\u00f3venes del pueblo, pueden hacer \u2013y de hecho hacen (como dicen las cr\u00f3nicas con una claridad espantosa)\u2013 las mismas cosas que hacen los j\u00f3venes de Parioli, y exactamente con el mismo esp\u00edritu&#8230; \u00bfQu\u00e9 deducir de todo esto? Que hay una fuente de corrupci\u00f3n mucho m\u00e1s lejana y total. Y aqu\u00ed estoy, en la repetici\u00f3n de la letan\u00eda&#8230;\u201d<\/p>\n<p>El dramatismo de su reclamo, como otros de sus escritos an\u00e1logos de los \u00faltimos tiempos, no puede dejar de golpearnos en la actualidad, como si hubiera querido advertirnos que present\u00eda un peligro acechante y al que tambi\u00e9n corr\u00eda continuamente a su encuentro. En esto confirmaba la imagen que siempre quiso darnos de s\u00ed: de m\u00e1rtir-testigo de una verdad que le pertenec\u00eda, de portador del esc\u00e1ndalo para el prop\u00f3sito de su predicaci\u00f3n moral.<\/p>\n<p>\u201cEstoy indignado por el silencio que siempre me ha rodeado\u201d, dijo tambi\u00e9n. No era verdad; nunca como en estos tiempos su discurso ininterrumpido provocaba discusiones p\u00fablicas, con sus iluminaciones de verdad y sus nubes de sombra. (Y ni siquiera era cierto que no dije lo que pensaba; es que lo integraba a otros discursos, sin mencionarlo nunca; \u00e9l entend\u00eda muy bien que lo hac\u00eda para no satisfacer su egocentrismo, pero, en lugar de pagarme con la misma moneda,<br \/>\nme enfrent\u00f3 vehementemente, como era su temperamento.)<\/p>\n<p>Ahora ya no podr\u00e9 escapar a la personalizaci\u00f3n, porque se trata de su muerte; pero mucho menos quisiera hacerlo. \u00c9l vinculaba siempre el discurso general a su experiencia de vida; y esta mezcla de vida y obra se encuentra en las circunstancias de su muerte. Pero, a pesar de que \u00e9l nunca intent\u00f3 ocultar nada, creo que su vida privada s\u00f3lo le concern\u00eda a \u00e9l; nosotros no podemos juzgarlo. Lo que sabemos de su muerte es de una simplicidad rudimentaria, pero, cuando se llega al momento de su asesinato, todo queda por explicar. Yo dir\u00eda que, tanto si todos los hechos est\u00e1n aqu\u00ed, como si nuevos datos intervienen para enturbiar los acontecimientos, vamos a seguir pregunt\u00e1ndonos<br \/>\npor qu\u00e9.<\/p>\n<p>Estaba preparado para declarar que coincid\u00eda particularmente con un pasaje de su carta, si hubiera escrito a tiempo la respuesta: \u201cResulta evidente que usted se apoya en certezas que tambi\u00e9n eran v\u00e1lidas en otra \u00e9poca. Certezas seculares, racionales, democr\u00e1ticas y progresistas. Tal y como est\u00e1n, ya no son v\u00e1lidas. El devenir hist\u00f3rico se ha transformado, y esas certezas se han quedado como estaban.\u201d Pero una vez dicho esto, verificamos que el mundo que emergi\u00f3 es mucho m\u00e1s complejo y peor de lo que todas las predicciones racionales anunciaron (los fen\u00f3menos vinculados a una urbanizaci\u00f3n ca\u00f3tica, a una econom\u00eda desequilibrada, a un modo de vida en el que la falta de oficios y de perspectivas es com\u00fan a los diversos niveles de vida de las clases sociales, y resulta, sobre todo, dram\u00e1tica para los j\u00f3venes), y que ya no es posible idealizar un mundo perdido que llevaba con \u00e9l todos los g\u00e9rmenes de la presente corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las civilizaciones m\u00e1s rezagadas s\u00f3lo pod\u00edan tener ventajas sobre la nuestra cuando formaban un mundo org\u00e1nico, una totalidad armoniosa. En nuestro pasado inmediato s\u00f3lo hay algunos residuos degradados de otras civilizaciones que arrastramos detr\u00e1s, lo que \u2013en lugar de prepararnos para el ma\u00f1ana\u2013 lo hizo m\u00e1s catastr\u00f3fico. Las consideradas sociedades avanzadas en las que vivimos est\u00e1n en crisis en todos los continentes, aunque las capacidades para responder a esa crisis sean distintas. Tal vez el verdadero desarrollo sea imposible si no es de todo el planeta en conjunto, aunque parece que hoy estamos todav\u00eda lejos de ello. Deber\u00edamos observar m\u00e1s lo que est\u00e1 sucediendo en el resto del mundo y pensar m\u00e1s en nuestro futuro, en las posibles transformaciones de nuestro presente.<\/p>\n<p>La violencia que ahora estalla en nuestra sociedad, sin ninguna estructura, es un fen\u00f3meno nuevo, ya que las sociedades del pasado canalizaban sus impulsos agresivos hacia resultados a menudo igualmente despiadados pero colectivos. S\u00f3lo una transformaci\u00f3n en energ\u00edas dirigidas hacia fines comunes nos salvar\u00e1 de la fuerza destructiva de la violencia. S\u00e9 que digo cosas terriblemente gen\u00e9ricas y quiz\u00e1 banales, pero es un punto del m\u00e9todo que quiero resaltar. Quiero decir que las escuelas est\u00e1n en crisis en todo el mundo, pero en el resto del mundo funcionan m\u00e1s o menos bien, y en nosotros no. Y que Italia puede temer convertirse en una periferia colonial \u2013en un enorme suburbio desocupado y violento\u2013 durante al menos cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>El gran m\u00e9rito del Pasolini escritor, que siempre quiso ser a la vez hombre del esc\u00e1ndalo y moralista, es el haber planteado el problema de una nueva moral que incluya tambi\u00e9n zonas de la experiencia consideradas oscuras, y que la moral y la ideolog\u00eda \u2013todav\u00eda hoy\u2013 tienden a excluir. No es una tarea f\u00e1cil, y todas las ejemplificaciones actuales parecen fluir apresuradas, tanto las que Pasolini rechaz\u00f3 como las que \u00e9l proclamaba. Ciertamente, m\u00e1s de una generaci\u00f3n se romper\u00e1 la cabeza antes de construir una nueva moral que valga para todos, incluso para los que ahora est\u00e1n excluidos. Pero, siempre que lleguemos a tiempo, este ser\u00e1 el camino m\u00e1s corto para dar sentido a los testimonios sobre la violencia que Pasolini quiso darnos con su obra y muerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de Roberto Bernal.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Italo Calvino y Pier Paolo Pasolini Una pol\u00e9mica intelectual sobre la violencia Roberto Bernal Un hecho atroz, como tantos que ha habido y por desgracia habr\u00e1, ocurrido en 1975, desata una pol\u00e9mica entre dos personajes de mente brillante, a saber: Italo Calvino (1923-1985) y Pier Paolo Pasolini (1922-1975). 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