{"id":30932,"date":"2023-01-17T13:32:24","date_gmt":"2023-01-17T19:32:24","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30932"},"modified":"2023-01-17T13:32:24","modified_gmt":"2023-01-17T19:32:24","slug":"30932","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30932","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"series\">Un gigante de la literatura<\/div>\n<div class=\"cabeza\">Las glorias del gran\u00a0<em>P\u00faas<\/em><\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Ricardo Garibay<\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<p class=\"sumario\">Ricardo Garibay es uno de los\u00a0gigantes de la literatura mexicana que habitan un mont\u00edculo del Olimpo sin reflectores.<\/p>\n<p class=\"sumario\">Es de las grandes plumas que pocos leen pero gozan de fama de autores de culto como Francisco Tario, Luisa Josefina Hern\u00e1ndez, Daniel Sada y David Toscana, entre otros.<\/p>\n<p class=\"sumario\">Presentamos a nuestros lectores, a manera de homenaje en el centenario de su nacimiento y como divulgaci\u00f3n de su trabajo, un fragmento de una de sus cr\u00f3nicas m\u00e1s celebradas, con autorizaci\u00f3n de Mar\u00eda Garibay, hija del escritor; Josefina Estrada, autora de la Antolog\u00eda publicada en 2013, y de Cal y Arena Ediciones.<\/p>\n<p class=\"sumario\">Garibay es el gran maestro de la cr\u00f3nica y pose\u00eda el mejor o\u00eddo de todos los escritores. Disfruten.<\/p>\n<div class=\"inicial\">Primer round<\/div>\n<p>\u2013\u00bfEl pleito est\u00e1 arreglado, Rub\u00e9n? \u00bfTongazo?<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos en los vestidores, a quince minutos de la pelea donde el \u00eddolo de la Bondojo destazara en quince segundos al tailand\u00e9s Paget Lupicanete, flan de encargo, mucho antes de que las l\u00e1mparas acabaran de alumbrar completamente el enlonado del drama. El drama era de Olivares. Victoria rel\u00e1mpago que no crey\u00f3 nadie entre los diez mil fan\u00e1ticos que el im\u00e1n del P\u00faas y el colmillo del promotor gringo embodegaran en las grader\u00edas del Sports Arena, en Los \u00c1ngeles, aquella maliciosa noche del 2 de junio del 76: arranque del derrumbe definitivo de una maciza gloria mexicana, derrumbe que se vaticinara banderazo hacia el quinto campeonato mundial del otrora aclamado\u00a0<em>Mister Knock Out\u00a0<\/em>por la prensa deportiva del Imperio.<\/p>\n<p>S\u00edsifo casi de veras, inagotable casi, Rub\u00e9n Olivares emprend\u00eda esa noche una nueva ascensi\u00f3n, a cuestas su fardo de mujeres, de alcohol, de mariguana, de par\u00e1sitos, de coca, de vagancia, de tedio, de impaciencia, de desamor, de anarqu\u00eda, de nota roja, carnitas y totopos y fatalismos y resignaciones y prodigiosas facultades naturales para el arte de desmadrarse entre las doce cuerdas.<\/p>\n<p>\u2013\u00bf Cu\u00e1nto tiempo m\u00e1s de este tren? \u2013le pregunt\u00e9 dos semanas despu\u00e9s en M\u00e9xico.<\/p>\n<p><em>\u2013Ps<\/em>\u00a0lo que dure \u2013dijo empuj\u00e1ndose el tercer farolazo del d\u00eda, poni\u00e9ndole con fe a los de moronga. Eran las once a.m.<\/p>\n<p>\u2013\u00bf Y luego ?<\/p>\n<p><em>\u2013Ps\u00a0<\/em>luego ya nos preocuparemos de a ver qu\u00e9 \u00bfno\u00a0<em>cr\u00e9s?<\/em>\u00a0\u00a1Pero ac\u00e1batela, no la platiques! Y qu\u00e9 vamos a hacer, a d\u00f3nde vamos de aqu\u00ed o qu\u00e9 vamos a hacer o qu\u00e9. \u00bfYa te la acabaste? Se\u00f1or, aqu\u00ed lo mismo por favor.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfLo mismo, Rubencito? C\u00f3mo de que no. \u00bfNo quieres chicharroncito, Rubencito? En verde, va saliendo orita, te va gustar, regalo de la casa, mi Rub\u00e9n.<\/p>\n<p>\u2013No se\u00f1or, muchas gracias, nom\u00e1s bebidas por favor.<\/p>\n<p>\u2013Ora mismo, Rubencito. Qu\u00e9 buenos chingadazos le acomodaste al chale ese,\u00a0<em>pa\u00a0<\/em>que se le quite, \u00bfno, mi Rub\u00e9n?<\/p>\n<p>\u2013Es un boxeador como yo, se\u00f1or, de eso vivimos.<\/p>\n<p>Eso es rasgo saliente del\u00a0<em>P\u00faas<\/em>. No acepta familiaridad que no pida \u00e9l mismo. Cuando lo llev\u00f3 Nacho Castillo a la desvencijada suite monumental que me hab\u00edan dado en el Alexandria Hotel, no lo baj\u00e9 de\u00a0<q>se\u00f1or Olivares esto<\/q>\u00a0y\u00a0<q>se\u00f1or Olivares lo otro<\/q>, hasta que se ri\u00f3 y pidi\u00f3 permiso para pedir algo.<\/p>\n<p>\u2013Por supuesto, se\u00f1or Olivares, d\u00edgame.<\/p>\n<p>\u2013Pues&#8230; que usted me hable de t\u00fa&#8230; porque&#8230; como que no checa&#8230; lo de se\u00f1or Olivares me chivea.<\/p>\n<p>\u2013Sale. T\u00fa eres Rub\u00e9n y yo soy Ricardo.<\/p>\n<p>Se ri\u00f3 con ganas, largamente.<\/p>\n<p>\u2013Qu\u00e9 pasa.<\/p>\n<p>\u2013No\u00a0<em>ps\u00a0<\/em>me descont\u00f3, as\u00ed no, no me la estire tanto, estuvo rudo.<\/p>\n<p>\u2013Por qu\u00e9. C\u00f3mo entonces.<\/p>\n<p>\u2013Ust\u00e9 me habla de t\u00fa y yo le hablo de usted.<\/p>\n<p>\u2013No, no. Lo que es parejo, Rub\u00e9n y Ricardo. Somos lo mismo. Aparte, yo tambi\u00e9n he andado en esto de las trompadas.<\/p>\n<p>Nueva risa, como si hubiera yo dicho algo muy gracioso. Y se solt\u00f3 ya en confianza: \u2013Bueno. Sale. Si no, vamos a seguir de mamones&#8230; Y\u00a0<em>entns\u00a0<\/em>qu\u00e9, c\u00f3mo est\u00e1 este rollo, digo, qu\u00e9 pedo saco. Digo, con todo respeto \u00a1ay, s\u00ed!<\/p>\n<p>\u2013Lo dicho. T\u00fa me cuentas tu vida, tal cual; yo la escribo; el peri\u00f3dico la edita; y vendemos un mill\u00f3n de ejemplares.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfUn mill\u00f3n? D\u00f3nde fue el truene, \u00a1ay, s\u00ed! Y eso qu\u00e9 a cu\u00e1nto.<\/p>\n<p>\u2013Chingo de luz.<\/p>\n<p>\u2013Para mir\u00e1rmelo a gusto \u00a1ay, s\u00ed! \u00bfno? chingo de luz para mir\u00e1rmelo a gusto&#8230;<\/p>\n<p>Acabamos amigos entra\u00f1ables esa primera reuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Hab\u00eda llegado con\u00a0<q>la se\u00f1ora de la Lindavista<\/q>\u00a0y hab\u00eda estado conversando tumbado en el sof\u00e1, los pies sobre la mesilla de centro, los ojos entrecerrados, la voz so\u00f1olienta, extenuado por los b\u00e1rbaros ejercicios del entrenamiento, y sobre todo por la dieta de agua.<\/p>\n<p>\u2013Ni un centilitro de alcohol, ni el asiento de un vaso de agua \u2013dijo Rub\u00e9n\u2013. Es la cantinela del pinche doctor. No se sabe otra. Como el ojete lo \u00fanico que hace es chupar en los bares y chuparme a m\u00ed la lana,\u00a0<em>pos\u00a0<\/em>qu\u00e9 le apura.\u00a0<q>\u00a1Ni un centilitro de alcohol ni el asiento de un vaso de agua!<\/q>\u00a0o Jo de su pinche madre.\u00a0<q>Hay que dar el peso naturalmente<\/q>. C\u00f3mo no, si al cabo el que ladra es el buey, y alrededor los chingones cobra y cobra.<\/p>\n<p>\u2013Y c\u00f3mo te sientes ahora, Rub\u00e9n.<\/p>\n<p>\u2013No\u00a0<em>ps\u00a0<\/em>bien, para pelear, bien. De lo dem\u00e1s, bien jodido, bien pero del carajo.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfPrincipalmente el agua?<\/p>\n<p>\u2013Llegas a vender el alma por un trago de sidral. Me\u00a0<em>c\u00e1i\u00a0<\/em>que anoche empec\u00e9 con la mamada de los botellones.<\/p>\n<p>\u2013Los botellones&#8230;<\/p>\n<p>\u2013Putamadral de garrafones de electropura,\u00a0<em>inchs<\/em>\u00a0camionzotes hasta el tope de garrafones, y unos m\u00e9ndigos charcos \u00a1divinos! Cascadas y cascadas por todos lados. Me\u00a0<em>c\u00e1i\u00a0<\/em>que cierras los ojos y ya est\u00e1s so\u00f1ando agua, y parece que est\u00e1s sudando a madres, fr\u00edo y fr\u00edo y no te sale ni una puta gota de sudor.<\/p>\n<p>\u2013Ya est\u00e1s en el peso&#8230;<\/p>\n<p>\u2013Ya casi. Para ma\u00f1ana voy a estar. Y ya nada m\u00e1s pasado ma\u00f1ana el pesaje a las diez, y a las diez y media \u00a1ching\u00f3 a su madre! \u00a1me\u00a0<em>c\u00e1i\u00a0<\/em>que me voy a tragar un pinche botell\u00f3n de electropura yo solito, me\u00a0<em>c\u00e1i!<\/em>\u00a0Y qu\u00e9, c\u00f3mo va estar la repartici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2013Veinte por ciento de las ventas para ti, quince para mi, diez para Nacho.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY el otro\u00a0<em>sesentaicinco<\/em>?<\/p>\n<p>\u2013Papel, edici\u00f3n, talleres, voceadores. El peri\u00f3dico no gana casi nada.<\/p>\n<p><em>\u2013Ta\u00a0<\/em>raro el pedo.\u00a0<em>Pa\u00a0<\/em>qu\u00e9\u00a0<em>entons.<\/em><\/p>\n<p>\u2013Lanzar un libro que puede ser apasionante. Ganar alg\u00fan dinero.<\/p>\n<p>\u2013Como cu\u00e1nto, as\u00ed en n\u00fameros al chile.<\/p>\n<p>\u2013Pues&#8230; para ti&#8230; como seiscientos mil, por ejemplo.<\/p>\n<p>\u2013Aaaay, ora s\u00ed me la restiraste, Garibay. Pura pasi\u00f3n y dinero y sin que me rompan el hocico&#8230; Bueno, que sea. Si t\u00fa tambi\u00e9n me transas no ser\u00e1s el primero. Aguanta, \u00bfno? \u2013se volvi\u00f3 a la se\u00f1ora de la Lindavista. La se\u00f1ora de la Lindavista agach\u00f3 la cabeza, mir\u00f3 hacia la ventana, sonriendo\u2013. Mi mujercita siempre est\u00e1 de acuerdo con su se\u00f1or. \u00a1Aaay, me azot\u00e9, me azot\u00e9 de tan mam\u00f3n! \u2013y ri\u00f3 durante un buen rato, repitiendo la frase.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>A partir de ese momento la conversaci\u00f3n tom\u00f3 el rumbo de un verdadero campeonato de palabrotas. Me esforc\u00e9 en superarlo, y cuando sali\u00f3 dijo: \u2013\u00a1Eres un viejo a toda madre!<\/p>\n<p>\u00bfViejo? Pens\u00e9. Y me adivin\u00f3 Rub\u00e9n, porque a\u00f1adi\u00f3 aprisa: \u2013No no,\u00a0<em>ps\u00a0<\/em>qu\u00e9 pas\u00f3, \u00bfya mand\u00e1ndome? Qu\u00e9 pas\u00f3. Eres un se\u00f1or de mucho respeto pero a toda madre.<\/p>\n<p>Ahora, en los vestidores, cuando afuera ruge la bestia con la primera estelar de la noche, vuelvo a preguntarle:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfLa pelea est\u00e1 arreglada?<\/p>\n<p>Rub\u00e9n hace un poco de calentamiento. Sombra, sentadillas, abdominales, cuello. Y con tanto, no s\u00e9 si asiente respuesta.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfEn qu\u00e9 raund se va a caer el tailand\u00e9s? \u2013pregunto.<\/p>\n<p>Se acuesta en la banca y hace respiraciones profundas. Levanta un brazo y con el \u00edndice se\u00f1ala el techo.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfNo es mucha bronca, en el primero? \u2013pregunto.<\/p>\n<p>\u2013Hay que regresar a tambor batiente, como dicen tus cuates periodistas.\u00a0<q>\u00a1Olivares enrachado y en plenas facultades!<\/q>\u00a0\u00bfNo ves que mi p\u00fablico quiere verme otra vez en el pin\u00e1culo? (R\u00ede) \u00a1Buitres ojetes!<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY de \u00e9sta, Rub\u00e9n ?<\/p>\n<p>\u2013Dos m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2013\u00bf<q>Chambas<\/q>?<\/p>\n<p>\u2013Seguro, chambas. Al rey hay que cuidarle el f\u00edsico.<\/p>\n<p>\u2013Y de ah\u00ed al cuarto campeonato&#8230;<\/p>\n<p><em>\u2013\u00a1Tas\u00a0<\/em>pendejo! \u00a1Perd\u00f3name, Garibay! Quinto, al quinto campeonato.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfTe lo dar\u00e1n?<\/p>\n<p>\u2013A g\u00fcevo.<\/p>\n<p>\u2013Por qu\u00e9 a g\u00fcevo.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Porque conmigo se hinchan los cabrones! A poco voy a pensar que soy muy bueno o que me quieren mucho. Mira, \u00bfno te digo? Ni siquiera acab\u00f3 de vendarme el viejo ojete. \u00a1Mira c\u00f3mo me dej\u00f3 las vendas el hijo de su puta madre!<\/p>\n<p>\u2013Qui\u00e9n. Qu\u00e9 tienen las vendas.<\/p>\n<p>\u2013El viejo ojete del Rosales. Det\u00e9nme aqu\u00ed, j\u00e1lale fuerte.<\/p>\n<p>\u2013Pero est\u00e1s mejor con Rosales que con el Cuyo&#8230;<\/p>\n<p>\u2013Tambi\u00e9n te roba, s\u00f3lo que m\u00e1s finolis. Viejo c\u00e1bula. \u00c9chame ese extremo, eso, gracias Garibay.<\/p>\n<p>Estamos solos en los vestidores. Un pasillo largo, bancas met\u00e1licas en medio, espejos, casilleros de metal atornillados a las paredes. Huele a pintura fresca y a sudor rancio.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo te sientes?<\/p>\n<p>\u2013Cada vez mejor. Ya la sed me la pel\u00f3, ya viste en la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfNo hay miedo?<\/p>\n<p>\u2013No, ya orita no, ya que est\u00e1s al filo de los chingadazos se te quita el miedo. En los entrenamientos a ratos s\u00ed se te arruga, por la bajada de peso, \u00bfno?, que te jode, y la espera, piensas \u00a1chingao, faltan semanas! Y que no comes, no puedes beber, y siempre hay alguien que te est\u00e1 chinga y chinga:\u00a0<q>que no, que cu\u00eddate, que este cuate s\u00ed tiene con qu\u00e9<\/q>, sientes que no va a acabar nunca el pinche entrenamiento. Pero ya despu\u00e9s del pesaje te calmas. T\u00fa me viste en la ma\u00f1ana c\u00f3mo estaba yo. A lo macho que un minuto m\u00e1s y madreo al pinche comisionado.<\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana pasaron por m\u00ed a las diez en punto. Cruzamos de punta a punta la fe\u00edsima ciudad. A las once al centavo est\u00e1bamos en la ceremonia del peso. Hab\u00edamos llegado en una camioneta \u00faltimo modelo y en un coche, \u00faltimo modelo tambi\u00e9n: al\u00a0<em>P\u00faas\u00a0<\/em>le gustan los autom\u00f3viles \u00faltimo modelo (<q>No s\u00f3lo me cobran hasta el \u00faltimo centavo de impuestos los rateros de la aduana en M\u00e9xico, sino que todav\u00eda le inventan y le inventan, quesque cada tornillo extra es de lujo \u00a1y m\u00e9tele! Estos botes me han costado tres veces lo que cuestan de este lado<\/q>.\u00a0<q>Y \u00bfpor qu\u00e9 no pides ayuda a alguna autoridad, Rub\u00e9n? No te ser\u00eda dif\u00edcil conseguirla<\/q>. \u201cChinguen a su madre.\u00a0<em>Pa\u00a0<\/em>qu\u00e9. Si me roban que me roben los ojetes. Con otra madreadita cae la pachocha y me recupero\u201d.\u00a0<q>Rub\u00e9n, puede dejar de caer&#8230;<\/q>. \u201cEntonces empezar\u00e9 a chingar a mi madre, Garibay.\u00a0<em>Ps\u00a0<\/em>qu\u00e9 le haces\u201d). En la camioneta \u00edbamos Rub\u00e9n, Ignacio y sus c\u00e1maras, el\u00a0<em>Jarocho,\u00a0<\/em>el boxeador Enrique Garc\u00eda y yo. Rub\u00e9n echado atr\u00e1s, adormecido, p\u00e1lido cenizo, la boca abierta, helado y de endemoniado mal humor. Preguntaba, moviendo apenas los labios:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfEl jugo de carne?<\/p>\n<p>\u2013Ya\u00a0<em>biene,\u00a0<\/em>ya\u00a0<em>biene, \u00e1i, Rup\u00e9n\u00a0<\/em>\u2013contestaba el\u00a0<em>Jarocho.<\/em><\/p>\n<p>\u2013\u00bfEl jugo de naranja?<\/p>\n<p>\u2013Ya\u00a0<em>biene \u00e1i, Rup\u00e9n:\u00a0<\/em>yo mismo me ocup\u00e9.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfEl agua? \u00bfLas cervezas? \u00bfEl co\u00f1ac?<\/p>\n<p>\u2013Ya\u00a0<em>biene,<\/em>\u00a0ya\u00a0<em>bienen \u00e1i,\u00a0<\/em>no te apures por nada.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfLos chiles?<\/p>\n<p>\u2013Ya\u00a0<em>bienen \u00e1i,\u00a0<\/em>ya\u00a0<em>bienen,\u00a0<\/em>todo lo\u00a0<em>rebis\u00e9\u00a0<\/em>con tiempo,\u00a0<em>Rup\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p>\u2013Entonces por qu\u00e9 no le aprietas, hijo de la chingada, vas a vuelta de rueda.<\/p>\n<p>\u2013Ya le aprieto,\u00a0<em>Rup\u00e9n,<\/em>\u00a0ya le aprieto, es que hay mucho tr\u00e1fico, pero ya vamos a llegar, t\u00fa no te apures.<\/p>\n<p>El\u00a0<em>Jarocho\u00a0<\/em>habla con descarado acento yucateco, y es el encargado del Bradley\u2019s, el bar de Rub\u00e9n, cerca de la mexicanada y con clientela de negros y ancianos alcoh\u00f3licos sobrevivientes de Corea y Vietnam. Una de las meseras all\u00ed es la \u201cse\u00f1ora del Bradley\u2019s\u201d, rubita, biling\u00fce, se\u00f1alada, de dulces s\u00edlabas.<\/p>\n<p>Y en un lugar cualquiera bajo las grader\u00edas coloca una mesa, varias sillas y una b\u00e1scula. Llegan m\u00e9dicos, comisionados, empresarios, m\u00e1nagers, entrenadores, apostadores, vagos de banqueta, periodistas, fot\u00f3grafos, y arman todos una vocer\u00eda ensordecedora y nadie comienza nada de nada. Los p\u00fagiles son f\u00e1cilmente discernibles: \u00e9ste que est\u00e1 ac\u00e1, \u00e9se, aqu\u00e9l que camina enjaulado, aquel otro, como estatua. Se ven sombr\u00edos, p\u00e1lidos, agrios, lacios e impacient\u00edsimos, conteniendo con mucha dificultad impulsos evidentes de venganza criminal. Un peque\u00f1o ej\u00e9rcito de especialistas los ha preparado minuciosamente durante semanas y semanas, y los ha convertido en m\u00e1quinas casi perfectas para la violencia y el destrozo; del h\u00edgado a las manos, de la frente a los pies, cada uno de ellos es un hombre tranquilamente mort\u00edfero, matar a un ser natural de su peso les llevar\u00eda menos de un minuto; son muy j\u00f3venes y son viejos maestros en humillaciones y pobrezas; son humildes, un poco estr\u00e1bicos ya, ya un poco entontecidos; los amenaza la ceguera, la idiotez y la mendicidad, y poseen todos el campeonato indiscutible de la explotaci\u00f3n padecida en la sociedad de consumo. Hoy en la noche ganar\u00e1n alg\u00fan dinero del que ver\u00e1n aparecer en su bolsa, si bien les va, la tercera parte. Tienen p\u00e1rpados duros y orejas tapiadas de carne cocodrila. Son reminiscencia aberrante de aquellos \u00c1yax y Di\u00f3medes \u2013gloriosos asesinos\u2013 a quienes Aquiles interrumpi\u00f3 el combate para que no quedara humillado ninguno de los dos.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed llega, el \u00faltimo, como conviene a su categor\u00eda, basilisco entre mara\u00f1as de brazos y gritos. Rub\u00e9n Olivares,\u00a0<em>El P\u00faas, El Grande de la Bondojo, Mister Knock Out, El Alarido de la Raza Allende el Bravo, El Monstruo de la Taquilla, El Aloque Hecho Existencia Diaria&#8230;<\/em><\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"taboola-below-content-thumbnails\" class=\" trc_related_container trc_spotlight_widget tbl-feed-container tbl-feed-frame-DIVIDER  render-late-effect\" data-feed-container-num=\"1\" data-feed-main-container-id=\"taboola-below-content-thumbnails\" data-parent-placement-name=\"Below Content Thumbnails\" data-pub-lang=\"es\">\n<div class=\" tbl-feed-header tbl-logo-right-position\">\n<div class=\"tbl-feed-header-logo\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un gigante de la literatura Las glorias del gran\u00a0P\u00faas Ricardo Garibay Ricardo Garibay es uno de los\u00a0gigantes de la literatura mexicana que habitan un mont\u00edculo del Olimpo sin reflectores. Es de las grandes plumas que pocos leen pero gozan de fama de autores de culto como Francisco Tario, Luisa Josefina Hern\u00e1ndez, Daniel Sada y David [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":30933,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-30932","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=30932"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30932\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30934,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30932\/revisions\/30934"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/30933"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=30932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=30932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=30932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}