{"id":31113,"date":"2023-02-12T12:58:18","date_gmt":"2023-02-12T18:58:18","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31113"},"modified":"2023-02-12T12:58:18","modified_gmt":"2023-02-12T18:58:18","slug":"franz-kafka-praga-1883-kierling-austria-1924-escritor-checo-en-lengua-alemana","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31113","title":{"rendered":"Franz Kafka  (Praga, 1883 &#8211; Kierling, Austria, 1924) Escritor checo en lengua alemana"},"content":{"rendered":"<h1>Franz Kafka<\/h1>\n<p>(Praga, 1883 &#8211; Kierling, Austria, 1924) Escritor checo en lengua alemana cuya obra se\u00f1ala el inicio de la profunda renovaci\u00f3n que experimentar\u00eda la novela europea en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX. Franz Kafka dej\u00f3 definitivamente atr\u00e1s el realismo decimon\u00f3nico al convertir sus narraciones en par\u00e1bolas de turbadora e inagotable riqueza simb\u00f3lica: protagonizadas por antih\u00e9roes extraviados en un mundo incomprensible, sus novelas reflejan una realidad en apariencia reconocible y cotidiana, pero sometida a inquietantes mutaciones que sumergen al lector en una opresiva y asfixiante pesadilla, plasmaci\u00f3n de las angustias e incertidumbres que embargan al hombre contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Nacido en el seno de una familia de comerciantes jud\u00edos, Franz Kafka se form\u00f3 en un ambiente cultural alem\u00e1n. Su padre, Hermann Kafka, hab\u00eda obtenido una c\u00f3moda posici\u00f3n con un matrimonio ventajoso y pudo costear una buena formaci\u00f3n para el primog\u00e9nito en uno de los colegios alemanes de Praga. Concluido el bachillerato (1901), el cabeza de familia lo oblig\u00f3 a cursar estudios de leyes, materia por la que nunca sinti\u00f3 el menor inter\u00e9s, y se doctor\u00f3 en derecho en 1906.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os universitarios le dejaron tiempo para cultivar sus aficiones filos\u00f3ficas y literarias; ley\u00f3 a numerosos autores y conoci\u00f3 al futuro escritor y cr\u00edtico literario Max Brod, con quien trab\u00f3 una \u00edntima amistad destinada a perdurar toda una vida. La personalidad en\u00e9rgica y activa de Brod, totalmente opuesta a la del temeroso e introvertido Kafka, mitig\u00f3 su soledad y su marcada tendencia al aislamiento.<\/p>\n<p>Finalizados sus estudios, trabaj\u00f3 en diversos bufetes de abogados y, desde 1908, en una compa\u00f1\u00eda de seguros de Praga. All\u00ed desempe\u00f1o sus tareas con eficiencia y puntualidad, llegando a merecer un ascenso; sin embargo, carec\u00eda por completo de ambici\u00f3n profesional. El aburrido empleo (que no abandonar\u00eda definitivamente hasta 1920, a causa de su deteriorada salud) le ocupaba solamente las ma\u00f1anas y pod\u00eda dedicar las tardes y las noches a la literatura, su verdadera pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1911 conoci\u00f3 a Yitzchak Lowy, actor de teatro yiddish; pronto empez\u00f3 a interesarse por la m\u00edstica y la religi\u00f3n jud\u00edas, que ejercieron sobre \u00e9l una notable influencia y favorecieron su adhesi\u00f3n al sionismo. Su proyecto de emigrar a Palestina se vio frustrado en 1917 al padecer los primeros s\u00edntomas de tuberculosis, que ser\u00eda la causante de su muerte. El diagn\u00f3stico decidi\u00f3 a Kafka a romper definitivamente su compromiso matrimonial con Felice Bauer, a la que hab\u00eda conocido en 1912 a trav\u00e9s de Max Brod. Durante los cinco a\u00f1os que dur\u00f3, la relaci\u00f3n con Felice hab\u00eda sido repetidamente abandonada y retomada debido a las interminables vacilaciones de Kafka.<\/p>\n<p>La enfermedad oblig\u00f3 a Kafka a pasar largas temporadas en diversos sanatorios, primero en los Alpes italianos y finalmente en Kierling, cerca de Viena. En uno de ellos se enamor\u00f3 de la joven checa Julie Wohryzek, pero la radical oposici\u00f3n del padre de Kafka imposibilit\u00f3 el matrimonio. Este episodio origin\u00f3 el m\u00e1s revelador documento de aquella conflictiva relaci\u00f3n paternofilial: la c\u00e9lebre\u00a0<em>Carta al padre<\/em>\u00a0que Kafka escribi\u00f3 en 1919. Publicada p\u00f3stumamente, nunca lleg\u00f3 a ser enviada a su destinatario.<\/p>\n<p>En 1920, el encuentro con la traductora y periodista checa Milena Jesensk\u00e1 se transform\u00f3 en una relaci\u00f3n profunda, testimoniada en las\u00a0<em>Cartas a Milena<\/em>, que ver\u00edan la luz en 1952. Pero ni Kafka ni la propia Milena, casada con otro hombre, tuvieron el aliento necesario para romper el matrimonio, y a partir de 1921 comenzaron a distanciarse. Se estableci\u00f3 entonces en una casa de campo adquirida por su hermana, en la que escribi\u00f3\u00a0<em>El castillo<\/em>. En 1923, con la enfermedad ya muy avanzada, conoci\u00f3 a la jovenc\u00edsima y vital Dora Diamant, el gran amor que hab\u00eda anhelado siempre, y que le devolvi\u00f3 brevemente la esperanza. Pero en abril del a\u00f1o siguiente sus dolencias se agravaron; en compa\u00f1\u00eda de Dora Diamant, de su amigo Max Brod y de su t\u00edo Siegfried, falleci\u00f3 el 3 de junio de 1924 en el sanatorio de Kierling.<\/p>\n<p>A pesar de la enfermedad, de la hostilidad manifiesta de su familia hacia su vocaci\u00f3n literaria, de sus cinco tentativas matrimoniales frustradas y de su empleo de bur\u00f3crata en una compa\u00f1\u00eda de seguros de Praga, Franz Kafka se dedic\u00f3 intensamente a la literatura. Su obra, que nos ha llegado en contra de su voluntad expresa (orden\u00f3 a su \u00edntimo amigo y consejero literario Max Brod que quemara todos sus manuscritos tras su muerte), constituye una de las cumbres de la literatura alemana y se cuenta entre las m\u00e1s influyentes e innovadoras del siglo XX.<\/p>\n<p>En la l\u00ednea de la Escuela de Praga, de la que es el miembro m\u00e1s destacado, la escritura de Kafka se caracteriza por una marcada vocaci\u00f3n metaf\u00edsica y una s\u00edntesis de absurdo, iron\u00eda y lucidez. Ese mundo de sue\u00f1os, que describe parad\u00f3jicamente con un realismo minucioso, ya se halla presente en su primera novela corta,\u00a0<em>Descripci\u00f3n de una lucha<\/em>, que empieza con una lecci\u00f3n de danza en Praga, traslada muy pronto al h\u00e9roe al Jap\u00f3n y le sit\u00faa en el centro de salvajes aventuras espirituales; fragmentos de este relato fueron publicados en 1909 en la revista Hyperion, dirigida por Franz Blei.<\/p>\n<p>En 1913, el editor Rowohlt accedi\u00f3 a publicar su primer libro,\u00a0<em>Meditaciones<\/em>, peque\u00f1os fragmentos en prosa de una inquietud espiritual penetrante y un estilo profundamente innovador, a la vez l\u00edrico, dram\u00e1tico y melodioso. Los textos eran en realidad extractos de su diario personal: a instancias de su amigo Max Brod, Kafka seleccion\u00f3 una serie de pasajes del\u00a0<em>Diario<\/em>\u00a0que hab\u00eda iniciado en 1910 y que continuar\u00eda, casi sin interrupciones, hasta el mismo a\u00f1o de su muerte. El libro pas\u00f3 desapercibido; los siguientes tampoco obtendr\u00edan ning\u00fan \u00e9xito, fuera de un c\u00edrculo \u00edntimo de amigos y admiradores incondicionales.<\/p>\n<p>El estallido de la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/historia\/primera_guerra_mundial.htm\">Primera Guerra Mundial<\/a>\u00a0y el final del noviazgo con Felice Bauer se\u00f1alaron el inicio de una etapa creativa prol\u00edfica en la que redact\u00f3 las obras m\u00e1s caracter\u00edsticas de su producci\u00f3n. Su legado, que plantea numerosas dificultades de interpretaci\u00f3n, se caracteriza en cambio por una extrema y deliberada claridad estil\u00edstica, como se observa en la m\u00e1s conocida de sus narraciones,\u00a0<em>La metamorfosis<\/em>\u00a0(1915). Su protagonista es un mediocre viajante de comercio, Gregorio Samsa; un ma\u00f1ana, al despertarse, Samsa descubre que se ha transformado en un enorme insecto, lo que es narrado con normalidad pese a la monstruosidad de la situaci\u00f3n. Este doble juego ser\u00e1 una constante en la creaci\u00f3n del autor, y en \u00e9l reside en buena medida su singularidad y eficacia.<\/p>\n<p>Casi contempor\u00e1neo al anterior y escrito en una sola noche es el relato de un conflicto paternofilial:\u00a0<em>La condena<\/em>\u00a0(1913), en el que un padre viejo y aparentemente enfermo recobra de repente su vitalidad y autoridad opresiva para maldecir a su hijo, que tan s\u00f3lo deseaba vivir su propia vida. A\u00f1os despu\u00e9s aparecer\u00edan impresos el cuento\u00a0<em>En la colonia penitenciaria<\/em>\u00a0(1919) y el volumen de relatos\u00a0<em>Un m\u00e9dico rural<\/em>\u00a0(1919). Todas las restantes obras de Kafka no ser\u00edan publicadas hasta despu\u00e9s de su muerte. T\u00edtulos esenciales de su producci\u00f3n, como\u00a0<em>El proceso<\/em>\u00a0o\u00a0<em>El castillo<\/em>, se hubiesen perdido para siempre de no haber incumplido\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/b\/brod.htm\">Max Brod<\/a>\u00a0su orden de quemar los manuscritos; de hecho, el propio Brod se encarg\u00f3 de preparar las ediciones.<\/p>\n<p>Su primera novela propiamente dicha (las narraciones anteriores deben considerarse cuentos o novelas cortas por su extensi\u00f3n) es\u00a0<em>El proceso<\/em>, que hab\u00eda comenzado a escribir hacia 1914 y fue publicada p\u00f3stumamente en 1925. El protagonista de\u00a0<em>El proceso<\/em>\u00a0es Joseph K., empleado en un banco. Una ma\u00f1ana, dos individuos de uniforme le notifican su detenci\u00f3n en virtud de un proceso que se ha incoado contra \u00e9l. Es in\u00fatil que quiera conocer el delito de que se le acusa: son simples funcionarios que se limitan a cumplir su cometido, a saber, notificarle su detenci\u00f3n. Pese a ello, es dejado provisionalmente en libertad; ser\u00e1 citado en domingo para los interrogatorios a fin de no perturbarle en su trabajo.<\/p>\n<p>En sus intentos de probar su inocencia, Joseph K. penetra en los entresijos de un inquietante sistema judicial. Las sesiones del juzgado de instrucci\u00f3n se celebran en casa de un carpintero; los libros de la ley no son m\u00e1s que novelas s\u00e1dicas e indecentes; los archivos judiciales est\u00e1n instalados en el granero de una casa miserable, en cuya irrespirable atm\u00f3sfera escriben incesantemente los empleados sobre sus pupitres. Un t\u00edo de Joseph K. le presenta a su abogado, un viejo enfermo que recibe a sus clientes en la cama y cuya enfermera se siente atra\u00edda er\u00f3ticamente por todos los procesados; tampoco \u00e9l consigue adelantar el asunto. Se cuenta que la absoluci\u00f3n es posible, que hace much\u00edsimos a\u00f1os se dict\u00f3 una sentencia absolutoria, pero es una leyenda de dudoso cr\u00e9dito, pues, en realidad, los fallos del tribunal no se publican nunca. Un pintor retratista de jueces le informa de que podr\u00eda ser aparentemente absuelto, lo que equivale a decir que el d\u00eda menos pensado podr\u00eda volver a ser detenido.<\/p>\n<p>Todo ello va minando la inicial determinaci\u00f3n de Joseph K. Obsesionado por el caso, descuida su trabajo en la oficina para pasar largas horas perdido en el examen de las varias posibilidades de salvaci\u00f3n que aparentemente se le ofrecen, o bien va corriendo de un lado a otro de la ciudad para confiar su defensa a un abogado o para buscar afanosamente la ayuda de cualquier persona que conozca a los jueces que se hacen cargo de su proceso. Al mismo tiempo, percibe miradas y sonrisas maliciosas en los escenarios donde se desarrollaba su met\u00f3dica vida (el banco, la pensi\u00f3n, el caf\u00e9); de forma inexplicable, todos est\u00e1n enterados de su proceso.<\/p>\n<p>Sus medios de defensa resultan insuficientes y equivocados; al cabo de casi un a\u00f1o, sin haber llegado nunca a conocer cu\u00e1l era la acusaci\u00f3n, y extenuado e impotente tras una lucha imposible y absurda, Joseph K. es llevado sin resistencia a la afueras de la ciudad y ejecutado. El centro de la obra es el crecimiento del sentimiento de culpa y los tormentos que \u00e9ste desencadena. La novela fue dramatizada en 1947 por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/g\/gide.htm\">Andr\u00e9 Gide<\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/b\/barrault.htm\">Jean-Louis Barrault<\/a>, mientras que Gottfried von Einem hizo con ella una \u00f3pera, con libreto de Boris Blacher y Heinz von Cramer, que se estren\u00f3 en 1953. En 1962,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/w\/welles.htm\">Orson Welles<\/a>\u00a0rod\u00f3 una soberbia adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>El argumento de su segunda novela,\u00a0<em>El castillo<\/em>\u00a0(escrita entre 1921 y 1922 y publicada en 1926), es en ciertos aspectos similar. Un agrimensor llamado K. llega a una aldea gobernada por un conde que vive en un castillo sobre la colina; el agrimensor ha sido llamado por el conde para trabajar a su servicio, y su intenci\u00f3n es establecerse all\u00ed y ejercer su profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, topa de inmediato con inesperadas e insuperables dificultades. Por un lado, el castillo parece ser la sede de una monstruosa e incomprensible maquinaria burocr\u00e1tica a la que es casi imposible acceder; cuando parece lograrlo, no obtiene sino comunicaciones contradictorias. Por otro, no obtiene ninguna cooperaci\u00f3n de las gentes del pueblo, que aceptan con naturalidad los absurdos dictados del castillo y parecen dejarlo de lado. A pesar de su empe\u00f1o y sus esfuerzos, K. nunca logra m\u00e1s que aparentes avances en su prop\u00f3sito de iniciar su trabajo e integrarse en la comunidad, seguidos de retrocesos que lo devuelven una y otra vez al punto de partida. Max Brod hizo una versi\u00f3n dram\u00e1tica de esta obra en 1953.<\/p>\n<p><em>Am\u00e9rica<\/em>\u00a0(1927), por \u00faltimo, es una novela inconclusa, adem\u00e1s de fragmentaria, que presenta dos grandes saltos y carece de final. Aunque en la publicaci\u00f3n p\u00f3stuma ocupa el tercer lugar, fue la primera que escribi\u00f3: su primer cap\u00edtulo, \u00abEl ch\u00f3fer\u00bb, se hab\u00eda impreso en 1913 como relato independiente. Su protagonista es Karl Rossmann, un muchacho de diecis\u00e9is a\u00f1os que, a consecuencia de una desdichada aventura con la criada de sus padres, se ve obligado a separarse de ellos y de Alemania, su patria, para emigrar a Am\u00e9rica, donde uno de sus t\u00edos debe recibirle.<\/p>\n<p>Pronto se encuentra abandonado a sus propias fuerzas en aquel inmenso y complicado pa\u00eds. Karl trata de trabajar en diversos oficios, pero dura poco en ellos; conoce as\u00ed numerosos aspectos de aquella sociedad y pasa por m\u00faltiples experiencias que ponen claramente de relieve su imposibilidad de adaptarse. Como en las novelas antes rese\u00f1adas, el lector tiene la impresi\u00f3n de seguir al h\u00e9roe a trav\u00e9s de un oscuro laberinto indescifrable, donde los acontecimientos cobran un valor simb\u00f3lico, pero sin que jam\u00e1s se aclare la significaci\u00f3n de los s\u00edmbolos ni el efecto que puedan tener en la vida del personaje.<\/p>\n<p><em>La muralla china<\/em>\u00a0(1931) es un volumen que recoge relatos y textos en prosa escritos a partir de 1917; adem\u00e1s del cuento que le da t\u00edtulo, abarca dieciocho narraciones diversas y dos colecciones de notas y pensamientos. Los\u00a0<em>Diarios 1910-1923<\/em>\u00a0se publicaron en 1948-1949, aunque una selecci\u00f3n de ellos y de las cartas del autor ya se hab\u00edan impreso en 1937 en Praga. Estos textos son de gran importancia para la interpretaci\u00f3n de la persona y la obra de Kafka, e incluyen un proyecto inconcluso de obra afor\u00edstica que Max Brod compil\u00f3 con el t\u00edtulo\u00a0<em>Consideraciones acerca del pecado, el dolor, la esperanza y el verdadero camino<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La existencia atribulada y angustiosa de Kafka se refleja en el pesimismo ir\u00f3nico que impregna su obra, que describe, en un estilo que va desde lo fant\u00e1stico de sus obras juveniles al realismo m\u00e1s estricto, trayectorias de las que no se consigue captar ni el principio ni el fin. Sus personajes, significativamente designados con una inicial (Joseph K. o simplemente K.), son zarandeados y amenazados por instancias ocultas, materializadas en las autoritarias estructuras burocratizadas y an\u00f3nimas creadas por la misma sociedad. As\u00ed, el protagonista de\u00a0<em>El proceso<\/em>\u00a0no llegar\u00e1 a conocer el motivo de su condena a muerte, y el agrimensor de\u00a0<em>El castillo<\/em>\u00a0buscar\u00e1 en vano el rostro del aparato burocr\u00e1tico en el que pretende integrarse; ambos padecen la angustiosa desorientaci\u00f3n, la impotencia y finalmente el sentimiento de culpa y desamparo frente a un mundo ininteligible y deshumanizado que escapa a todo intento de control y que acaba degradando y sometiendo al hombre.<\/p>\n<p>Tan singular es la opresiva atm\u00f3sfera que emana de sus m\u00e1s caracter\u00edsticas narraciones, que incluso la lengua com\u00fan ha incorporado el adjetivo\u00a0<em>kafkiano<\/em>\u00a0para referirse a una situaci\u00f3n particularmente absurda y angustiosa. Los elementos fant\u00e1sticos o absurdos, como la transformaci\u00f3n en escarabajo del viajante de comercio Gregorio Samsa en\u00a0<em>La metamorfosis<\/em>, evidencian la alienaci\u00f3n del individuo e introducen en la realidad m\u00e1s cotidiana aquella distorsi\u00f3n que permite desvelar su propia y m\u00e1s profunda inconsistencia, un m\u00e9todo que se ha llegado a considerar como una especial y literaria reducci\u00f3n al absurdo.<\/p>\n<p>Por su trascendental influencia, Franz Kafka se coloca a la cabeza de la renovaci\u00f3n que emprendi\u00f3 el g\u00e9nero novel\u00edstico en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX, en la que tambi\u00e9n han de ubicarse grandes maestros como el franc\u00e9s\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/p\/proust.htm\">Marcel Proust<\/a>, el irland\u00e9s\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/j\/joyce.htm\">James Joyce<\/a>\u00a0y el estadounidense\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/f\/faulkner.htm\">William Faulkner<\/a>. Pero su originalidad irreductible y el inmenso valor literario de su obra le han valido a posteriori una posici\u00f3n privilegiada, casi m\u00edtica, en la literatura contempor\u00e1nea. Cien a\u00f1os despu\u00e9s de\u00a0<em>La metamorfosis<\/em>, las m\u00faltiples interpretaciones trazadas desde los m\u00e1s variados puntos de vista (desde el enfoque existencialista al sociol\u00f3gico o psicoanal\u00edtico, pasando por las que parten del juda\u00edsmo o de la biograf\u00eda del autor) siguen pareciendo reducciones o simplificaciones de una obra que, por su riqueza significativa, apenas tiene parang\u00f3n en la literatura universal.<\/p>\n<p class=\"citar\">Fern\u00e1ndez, Tom\u00e1s y Tamaro, Elena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Franz Kafka (Praga, 1883 &#8211; Kierling, Austria, 1924) Escritor checo en lengua alemana cuya obra se\u00f1ala el inicio de la profunda renovaci\u00f3n que experimentar\u00eda la novela europea en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX. 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