{"id":31129,"date":"2023-02-13T13:21:02","date_gmt":"2023-02-13T19:21:02","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31129"},"modified":"2023-02-13T13:21:02","modified_gmt":"2023-02-13T19:21:02","slug":"yui-sobreviviente-del-tsunami-que-el-11-de-marzo-de-2011-devasto-la-prefectura-japonesa-de-fukushima","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31129","title":{"rendered":"Yui, sobreviviente del tsunami que el 11 de marzo de 2011 devast\u00f3 la prefectura japonesa de Fukushima"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">La redenci\u00f3n de la otredad: Laura Imai Messina en Jap\u00f3n<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Mois\u00e9s El\u00edas Fuentes<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Una mirada a \u2018Las palabras que confiamos al viento\u2019, de la escritora italiana Laura Imai Messina (1981), residente en Jap\u00f3n y que, con la fuerza y sutileza del caso, trata la tragedia de las v\u00edctimas del tsunami que el 11 de marzo de 2011 destruy\u00f3 Fukushima.<\/p>\n<p>Una breve acotaci\u00f3n del narrador omnisciente devela, con sutileza, pero sin rodeos, la nueva realidad interior de Yui, sobreviviente del tsunami que el 11 de marzo de 2011 devast\u00f3 la prefectura japonesa de Fukushima: \u201cCada semana hab\u00eda sido un esfuerzo; cada mes, nada m\u00e1s que tiempo acumulado en el desv\u00e1n, para poder utilizarlo en un futuro que qui\u00e9n sab\u00eda si finalmente llegar\u00eda.\u201d Tal sutileza es la que imprime Laura Imai Messina (Italia,UUn1981) a su novela <i>Las palabras que confiamos al viento<\/i>,* para abordar aquel fen\u00f3meno natural cuyos efectos a\u00fan hieren el alma y la psique del Jap\u00f3n contempor\u00e1neo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>Novelista y cuentista, Imai Messina est\u00e1 envuelta por la cultura del Jap\u00f3n, tanto por su residencia en aquel pa\u00eds como por su labor de catedr\u00e1tica de italiano en varias universidades niponas, experiencias que le han concedido una relaci\u00f3n estrecha con las poblaci\u00f3n japonesa del com\u00fan, y sortear los exotismos simplistas de ciertos autores europeos al referirse a regiones fuera de su entorno. Al contrario, si algo distingue a\u00a0<i>Las palabras que confiamos al viento<\/i>\u00a0es la solidez con que se retratan las vidas de quienes acuden a la cabina telef\u00f3nica que les concede hablar, desde su intimidad, con los seres queridos ya fallecidos.<\/p>\n<p>Con dominio t\u00e9cnico no exento de virtuosismo, Imai Messina relata la cotidianidad de un grupo de hombres y mujeres que deben rescribir sus historias particulares desde la certidumbre atroz de la p\u00e9rdida, por lo que la autora divide los cap\u00edtulos de la novela en dos tipos: unos, en los que se exponen las acciones de los personajes, por lo que los observamos desde afuera; otros, en los que se develan sus recuerdos y anhelos, por lo que devenimos c\u00f3mplices e intrusos de su vida interior. As\u00ed, en el cap\u00edtulo once Yui discurre:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Yui se pregunt\u00f3 si tambi\u00e9n vagar\u00edan por all\u00ed las conversaciones que la anciana que los hab\u00eda guiado hasta Bell Gardia manten\u00eda con su viejo perro. Estaba segura de que en aquella relaci\u00f3n de amor se contemplar\u00edan largas charlas sobre el mar y sobre los hijos que ahora viv\u00edan en ciudades lejanas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En tanto, el cap\u00edtulo doce indica \u201cTemas de conversaci\u00f3n favoritos de la anciana de Kujirayama y su perro\u201d, entre los que destacan \u201cLo rom\u00e1ntico que era su marido de joven\u201d y \u201cAquella ocasi\u00f3n en que hicieron el amor en el invernadero de las orqu\u00eddeas.\u201d Temas que son transgresiones: a la inexpresividad emocional que exige el machismo a los hombres, el primero; al automatismo de los afectos en la vida matrimonial, el segundo.<\/p>\n<p>Novela de transgresiones, no por discretas menos desafiantes,\u00a0<i>Las palabras que confiamos al viento\u00a0<\/i>no es, aun as\u00ed, una novela efectista, sino de un ritmo sobrio que se establece desde el surgimiento de la cabina telef\u00f3nica a la que acuden miles de personas para hablar con sus muertos, hasta el reencuentro de los deudos consigo mismos al reconocerse en el dolor ajeno, y que hace m\u00e1s intensa la relaci\u00f3n de los familiares con sus seres perdidos.<\/p>\n<p>Aunque poblada por diversos personajes, las acciones de\u00a0<i>Las palabras que confiamos al viento<\/i>\u00a0se centran en Yui, la locutora que perdi\u00f3 a su madre y su hija durante el tsunami, y en Takeshi, el m\u00e9dico que enviud\u00f3 al morir su esposa de c\u00e1ncer, y cuya hija enmudeci\u00f3 a ra\u00edz del deceso. Con su mirada entrevemos los infortunios que perturban a los dem\u00e1s y los modos particulares de sobrellevarlos, que son a su vez formas de sobrellevarse, porque las desventuras entra\u00f1an la ausencia de los otros y la evidencia de nuestra fragilidad interior:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los dos estaban muy alterados, pensando sobre todo en la cantidad de veces (\u00bfdecenas?, \u00bfcentenares?) que el padre deb\u00eda de haber reproducido la grabaci\u00f3n, alternando la desesperaci\u00f3n, el desconcierto, tambi\u00e9n la c\u00f3lera y un esfuerzo sobrehumano para consolarse con la idea de que por lo menos el chico se hubiera divertido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si Yui y Takeshi nos dejan atisbar la comunicaci\u00f3n de los dem\u00e1s, ninguno de los dos puede comunicarse con sus muertos. Ellos deben crear un lenguaje propio, hecho de sobreentendidos, complicidades y de un conocimiento cotidiano de sus afinidades y desacuerdos: \u201cDaba la impresi\u00f3n de que, entre ellos, cada vez hab\u00eda menos necesidad de aclarar cualquier asunto del que hablaran.\u201d<\/p>\n<p>S\u00f3lo al crear su lenguaje logran redimir de la muerte, la ausencia y el olvido, la otredad de<br \/>\nsus seres queridos, tal como Imai Messina encuentra, a trav\u00e9s de su italiano natal, la forma de enunciar a las mujeres y hombres japoneses de a pie que la autora expone acertadamente, limpios de hieratismos y distanciamiento, para develarlos desde<br \/>\nla intimidad, la discordancia y los afanes de la vida diaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>*Imai Messina,\u00a0Laura.\u00a0<\/b><i>Las palabras que confiamos al viento.<\/i>\u00a0(T\u00edtulo original:\u00a0<i>Quel che affidiamo al vento<\/i>). Traducci\u00f3n de Irene Oliva Luque. Narrativa Salamandra. Random House Grupo Editorial. M\u00e9xico, 2022.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La redenci\u00f3n de la otredad: Laura Imai Messina en Jap\u00f3n Mois\u00e9s El\u00edas Fuentes Una mirada a \u2018Las palabras que confiamos al viento\u2019, de la escritora italiana Laura Imai Messina (1981), residente en Jap\u00f3n y que, con la fuerza y sutileza del caso, trata la tragedia de las v\u00edctimas del tsunami que el 11 de marzo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":31130,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-31129","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31129"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31129\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31131,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31129\/revisions\/31131"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/31130"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}