{"id":31187,"date":"2023-02-17T12:42:43","date_gmt":"2023-02-17T18:42:43","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31187"},"modified":"2023-02-17T12:42:43","modified_gmt":"2023-02-17T18:42:43","slug":"la-revolucion-cientifica-del-renacimiento-con-copernico-newton-y-el-italiano-galileo-galilei","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=31187","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n cient\u00edfica del Renacimiento con Cop\u00e9rnico, Newton y el italiano Galileo Galilei."},"content":{"rendered":"<h1>Galileo Galilei<\/h1>\n<ul class=\"tabs\">\n<li>La revoluci\u00f3n cient\u00edfica del Renacimiento tuvo su arranque en el heliocentrismo de Cop\u00e9rnico y su culminaci\u00f3n, un siglo despu\u00e9s, en la mec\u00e1nica de Newton. Su m\u00e1s eximio representante, sin embargo, fue el cient\u00edfico italiano Galileo Galilei. En el campo de la f\u00edsica, Galileo formul\u00f3 las primeras leyes sobre el movimiento; en el de la astronom\u00eda, confirm\u00f3 la teor\u00eda copernicana con sus observaciones telesc\u00f3picas. Pero ninguna de estas valiosas aportaciones tendr\u00eda tan trascendentales consecuencias como la introducci\u00f3n de la metodolog\u00eda experimental, logro que le ha valido la consideraci\u00f3n de padre de la ciencia moderna.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Por otra parte, el proceso inquisitorial a que fue sometido Galileo por defender el heliocentrismo acabar\u00eda elevando su figura a la condici\u00f3n de s\u00edmbolo: en el craso error cometido por las autoridades eclesi\u00e1sticas se ha querido ver la ruptura definitiva entre ciencia y religi\u00f3n y, pese al desenlace del proceso, el triunfo de la raz\u00f3n sobre el oscurantismo medieval. De forma an\u00e1loga, la c\u00e9lebre frase que se le atribuye tras la forzosa retractaci\u00f3n (<em>Eppur si muove<\/em>, &#8216;Y sin embargo, la Tierra se mueve&#8217;) se ha convertido en el emblema del poder incontenible de la verdad frente a cualquier forma de dogmatismo establecido.<\/p>\n<p>Galileo Galilei naci\u00f3 en Pisa el 15 de febrero de 1564. Lo poco que, a trav\u00e9s de algunas cartas, se conoce de su madre, Giulia Ammannati di Pescia, no compone de ella una figura demasiado halag\u00fce\u00f1a. Su padre, Vincenzo Galilei, era florentino y proced\u00eda de una familia que tiempo atr\u00e1s hab\u00eda sido ilustre; m\u00fasico de vocaci\u00f3n, las dificultades econ\u00f3micas lo hab\u00edan obligado a dedicarse al comercio, profesi\u00f3n que lo llev\u00f3 a instalarse en Pisa. Hombre de amplia cultura humanista, fue un int\u00e9rprete consumado y un compositor y te\u00f3rico de la m\u00fasica; sus obras sobre teor\u00eda musical gozaron de una cierta fama en la \u00e9poca.<\/p>\n<p>De \u00e9l hubo de heredar Galileo no s\u00f3lo el gusto por la m\u00fasica (tocaba el la\u00fad), sino tambi\u00e9n el car\u00e1cter independiente y el esp\u00edritu combativo, y hasta puede que el desprecio por la confianza ciega en la autoridad y el gusto por combinar la teor\u00eda con la pr\u00e1ctica. Galileo fue el primog\u00e9nito de siete hermanos de los que tres (Virginia, Michelangelo y Livia) acabar\u00edan contribuyendo, con el tiempo, a incrementar sus problemas econ\u00f3micos. En 1574 la familia se traslad\u00f3 a Florencia, y Galileo fue enviado un tiempo al monasterio de Santa Maria di Vallombrosa, como alumno o quiz\u00e1 como novicio.<\/p>\n<p><strong>Juventud acad\u00e9mica<\/strong><\/p>\n<p>En 1581 Galileo ingres\u00f3 en la Universidad de Pisa, donde se matricul\u00f3 como estudiante de medicina por voluntad de su padre. Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, sin embargo, abandon\u00f3 la universidad sin haber obtenido ning\u00fan t\u00edtulo, aunque con un buen conocimiento de Arist\u00f3teles. Entretanto, se hab\u00eda producido un hecho determinante en su vida: su iniciaci\u00f3n en las matem\u00e1ticas (al margen de sus estudios universitarios) y la consiguiente p\u00e9rdida de inter\u00e9s por su carrera como m\u00e9dico.<\/p>\n<p>De vuelta en Florencia en 1585, Galileo pas\u00f3 unos a\u00f1os dedicado al estudio de las matem\u00e1ticas, aunque interesado tambi\u00e9n por la filosof\u00eda y la literatura, en la que mostraba sus preferencias por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/a\/ariosto.htm\">Ariosto<\/a>\u00a0frente a\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/t\/tasso.htm\">Tasso<\/a>; de esa \u00e9poca data su primer trabajo sobre el baricentro de los cuerpos (que luego recuperar\u00eda, en 1638, como ap\u00e9ndice de la que habr\u00eda de ser su obra cient\u00edfica principal) y la invenci\u00f3n de una balanza hidrost\u00e1tica para la determinaci\u00f3n de pesos espec\u00edficos, dos contribuciones situadas en la l\u00ednea de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/a\/arquimedes.htm\">Arqu\u00edmedes<\/a>, a quien Galileo no dudar\u00eda en calificar de \u00absobrehumano\u00bb.<\/p>\n<p>Tras dar algunas clases particulares de matem\u00e1ticas en Florencia y en Siena, trat\u00f3 de obtener un empleo regular en las universidades de Bolonia, Padua y en la propia Florencia. En 1589 consigui\u00f3 por fin una plaza en el Estudio de Pisa, donde su descontento por el paup\u00e9rrimo sueldo percibido no pudo menos que ponerse de manifiesto en un poema sat\u00edrico contra la vestimenta acad\u00e9mica. En Pisa compuso Galileo un texto sobre el movimiento que mantuvo in\u00e9dito, en el cual, dentro a\u00fan del marco de la mec\u00e1nica medieval, critic\u00f3 las explicaciones aristot\u00e9licas de la ca\u00edda de los cuerpos y del movimiento de los proyectiles.<\/p>\n<p><strong>El m\u00e9todo experimental<\/strong><\/p>\n<p>En continuidad con esa cr\u00edtica, una cierta tradici\u00f3n historiogr\u00e1fica ha forjado la an\u00e9cdota (hoy generalmente considerada como inveros\u00edmil) de Galileo refutando materialmente a Arist\u00f3teles mediante el procedimiento de lanzar distintos pesos desde lo alto del Campanile de Pisa, ante las miradas contrariadas de los peripat\u00e9ticos. Casi dos mil a\u00f1os antes,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/aristoteles\/\">Arist\u00f3teles<\/a>\u00a0hab\u00eda afirmado que los cuerpos m\u00e1s pesados caen m\u00e1s deprisa; seg\u00fan esta leyenda, Galileo habr\u00eda demostrado la falsedad de este concepto con el simple procedimiento de dejar caer simult\u00e1neamente cuerpos de distinto peso desde lo alto de la torre y constatar que todos llegaban al suelo al mismo tiempo.<\/p>\n<p class=\"piefotos\">Recreaci\u00f3n del plano inclinado de Galileo (Museo Galileo, Florencia)<\/p>\n<p>De ser cierto, podr\u00eda fecharse en el episodio de la torre de Pisa el nacimiento de la metodolog\u00eda cient\u00edfica moderna. Y es que, en tiempos de Galileo, la ciencia era fundamentalmente especulativa. Las ideas y teor\u00edas de los grandes sabios de la Antig\u00fcedad y de los padres de la Iglesia, as\u00ed como cualquier concepto mencionado en las Sagradas Escrituras, eran venerados como verdades indudables e inmutables a las que pod\u00edan a\u00f1adirse poco m\u00e1s que glosas y comentarios, o abstractas especulaciones que no alteraban su sustancia. Arist\u00f3teles, por ejemplo, hab\u00eda distinguido entre movimientos naturales (las piedras caen al suelo porque es su lugar natural, y el humo, por ser caliente, asciende hacia el Sol) y violentos (como el de una flecha lanzada al cielo, que no es su lugar natural); los estudiosos de los tiempos de Galileo se dedicaban a razonar en torno a clasificaciones tan est\u00e9riles como \u00e9sta, buscando un in\u00fatil refinamiento conceptual.<\/p>\n<p>En lugar de ello, Galileo part\u00eda de la observaci\u00f3n de los hechos, someti\u00e9ndolos a condiciones controladas y mesurables en experimentos. Probablemente es falso que dejase caer pesos desde la torre de Pisa; pero es del todo cierto que construy\u00f3 un plano inclinado de seis metros de largo (alisado para reducir la fricci\u00f3n) y un reloj de agua con el que midi\u00f3 la velocidad de descenso de las bolas. De la observaci\u00f3n surg\u00edan hip\u00f3tesis que hab\u00edan de corroborarse en nuevos experimentos y formularse matem\u00e1ticamente como leyes universalmente v\u00e1lidas, pues, seg\u00fan un c\u00e9lebre concepto suyo, \u00abel Libro de la Naturaleza est\u00e1 escrito en lenguaje matem\u00e1tico\u00bb. Con este modo de proceder, hoy natural y en aquel tiempo nuevo y escandaloso (por cuestionar ideas universalmente admitidas y la autoridad de los sabios y doctores), Galileo inauguraba la revoluci\u00f3n metodol\u00f3gica que le ha valido el t\u00edtulo de \u00abpadre de la ciencia moderna\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Los a\u00f1os fecundos en Padua (1592-1610)<\/strong><\/p>\n<p>La muerte de su padre en 1591 signific\u00f3 para Galileo la obligaci\u00f3n de responsabilizarse de su familia y atender a la dote de su hermana Virginia. Comenzaron as\u00ed una serie de dificultades econ\u00f3micas que no har\u00edan m\u00e1s que agravarse en los a\u00f1os siguientes; en 1601 hubo de proveer a la dote de su hermana Livia sin la colaboraci\u00f3n de su hermano Michelangelo, quien hab\u00eda marchado a Polonia con dinero que Galileo le hab\u00eda prestado y que nunca le devolvi\u00f3 (m\u00e1s tarde, Michelangelo se estableci\u00f3 en Alemania gracias de nuevo a la ayuda de su hermano, y envi\u00f3 luego a vivir con \u00e9l a toda su familia).<\/p>\n<p>La necesidad de dinero en esa \u00e9poca se vio aumentada por el nacimiento de los tres hijos del propio Galileo: Virginia (1600), Livia (1601) y Vincenzo (1606), habidos de su uni\u00f3n con Marina Gamba, que dur\u00f3 de 1599 a 1610 y con quien no lleg\u00f3 a casarse. Todo ello hizo insuficiente la peque\u00f1a mejora conseguida por Galileo en su remuneraci\u00f3n al ser elegido, en 1592, para la c\u00e1tedra de matem\u00e1ticas de la Universidad de Padua por las autoridades venecianas que la regentaban. Hubo de recurrir a las clases particulares, a los anticipos e incluso a los pr\u00e9stamos. Pese a todo, la estancia de Galileo en Padua, que se prolong\u00f3 hasta 1610, constituy\u00f3 el per\u00edodo m\u00e1s creativo, intenso y hasta feliz de su vida.<\/p>\n<p>En Padua tuvo ocasi\u00f3n Galileo de ocuparse de cuestiones t\u00e9cnicas como la arquitectura militar, la castrametaci\u00f3n, la topograf\u00eda y otros temas afines de los que trat\u00f3 en sus clases particulares. De entonces datan tambi\u00e9n diversas invenciones, como la de una m\u00e1quina para elevar agua, un termoscopio y un procedimiento mec\u00e1nico de c\u00e1lculo que expuso en su primera obra impresa:\u00a0<em>Operaciones del comp\u00e1s geom\u00e9trico y militar<\/em>\u00a0(1606). Dise\u00f1ado en un principio para resolver un problema pr\u00e1ctico de artiller\u00eda, el instrumento no tard\u00f3 en ser perfeccionado por Galileo, que ampli\u00f3 su uso en la soluci\u00f3n de muchos otros problemas. La utilidad del dispositivo, en un momento en que no se hab\u00edan introducido todav\u00eda los logaritmos, le permiti\u00f3 obtener algunos ingresos mediante su fabricaci\u00f3n y comercializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1602 Galileo reemprendi\u00f3 sus estudios sobre el movimiento, ocup\u00e1ndose del isocronismo del p\u00e9ndulo y del desplazamiento a lo largo de un plano inclinado, con el objeto de establecer cu\u00e1l era la ley de ca\u00edda de los graves. Fue entonces, y hasta 1609, cuando desarroll\u00f3 las ideas que treinta a\u00f1os m\u00e1s tarde constituir\u00edan el n\u00facleo de sus\u00a0<em>Discursos y demostraciones matem\u00e1ticas en torno a dos nuevas ciencias<\/em>\u00a0(1638), obra que compendia su espl\u00e9ndida contribuci\u00f3n a la f\u00edsica.<\/p>\n<p><strong>Los descubrimientos astron\u00f3micos<\/strong><\/p>\n<p>En julio de 1609, de visita en Venecia (para solicitar un aumento de sueldo), Galileo tuvo noticia de un nuevo instrumento \u00f3ptico que un holand\u00e9s hab\u00eda presentado al pr\u00edncipe Mauricio de Nassau; se trataba del anteojo, cuya importancia pr\u00e1ctica capt\u00f3 Galileo inmediatamente, dedicando sus esfuerzos a mejorarlo hasta hacer de \u00e9l un verdadero telescopio. Aunque declar\u00f3 haber conseguido perfeccionar el aparato merced a consideraciones te\u00f3ricas sobre los principios \u00f3pticos que eran su fundamento, lo m\u00e1s probable es que lo hiciera mediante sucesivas tentativas pr\u00e1cticas que, a lo sumo, se apoyaron en algunos razonamientos muy sumarios.<\/p>\n<p>Sea como fuere, su m\u00e9rito innegable residi\u00f3 en que fue el primero que acert\u00f3 en extraer del instrumento un provecho cient\u00edfico decisivo. Entre diciembre de 1609 y enero de 1610, Galileo realiz\u00f3 con su telescopio las primeras observaciones de la Luna, interpretando lo que ve\u00eda como prueba de la existencia en nuestro sat\u00e9lite de monta\u00f1as y cr\u00e1teres que demostraban su comunidad de naturaleza con la Tierra; las tesis aristot\u00e9licas tradicionales acerca de la perfecci\u00f3n del mundo celeste, que exig\u00edan la completa esfericidad de los astros, quedaban puestas en entredicho.<\/p>\n<p>El descubrimiento de cuatro sat\u00e9lites de J\u00fapiter contradec\u00eda, por su parte, el principio de que la Tierra tuviera que ser el centro de todos los movimientos que se produjeran en el cielo. A finales de 1610, Galileo observ\u00f3 que Venus presentaba fases semejantes a las lunares, hecho que interpret\u00f3 como una confirmaci\u00f3n emp\u00edrica al sistema helioc\u00e9ntrico de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/c\/copernico.htm\">Cop\u00e9rnico<\/a>, ya que \u00e9ste, y no el geoc\u00e9ntrico de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/t\/tolomeo.htm\">Tolomeo<\/a>, estaba en condiciones de proporcionar una explicaci\u00f3n para el fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>Ansioso de dar a conocer sus descubrimientos, Galileo redact\u00f3 a toda prisa un breve texto que se public\u00f3 en marzo de 1610 y que no tard\u00f3 en hacerle famoso en toda Europa:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/galileo\/mensajero_sideral.htm\"><em>El mensajero sideral<\/em><\/a>. Su t\u00edtulo original,\u00a0<em>Sidereus Nuncius<\/em>, significa &#8216;el nuncio sideral&#8217; o &#8216;el mensajero de los astros&#8217;, aunque tambi\u00e9n admite la traducci\u00f3n &#8216;el mensaje sideral&#8217;. \u00c9ste \u00faltimo es el sentido que Galileo, a\u00f1os m\u00e1s tarde, dijo haber tenido en mente cuando se le critic\u00f3 la arrogancia de atribuirse la condici\u00f3n de embajador celestial. Elogios en italiano y en dialecto veneciano celebraron la obra.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/c\/campanella.htm\">Tommaso Campanella<\/a>\u00a0escrib\u00eda desde su c\u00e1rcel de N\u00e1poles: \u00abDespu\u00e9s de tu\u00a0<em>Nuncio<\/em>, oh Galileo, debe renovarse toda la ciencia\u00bb.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/k\/kepler.htm\">Kepler<\/a>, desconfiado al principio, comprendi\u00f3 despu\u00e9s todas las ventajas que se derivaban de usar un buen telescopio, y tambi\u00e9n se entusiasm\u00f3 ante las maravillosas novedades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El libro estaba dedicado al gran duque de Toscana Cosme II de M\u00e9dicis y, en su honor, los sat\u00e9lites de J\u00fapiter recib\u00edan all\u00ed el nombre de \u00abplanetas Mediceos\u00bb. Con ello se asegur\u00f3 Galileo su nombramiento como matem\u00e1tico y fil\u00f3sofo de la corte toscana y la posibilidad de regresar a Florencia, por la que ven\u00eda luchando desde hac\u00eda ya varios a\u00f1os. El empleo inclu\u00eda una c\u00e1tedra honoraria en Pisa, sin obligaciones docentes, con lo que se cumpl\u00eda una esperanza largamente abrigada y que le hizo preferir un monarca absoluto a una rep\u00fablica como la veneciana, ya que, como \u00e9l mismo escribi\u00f3, \u00abes imposible obtener ning\u00fan pago de una rep\u00fablica, por espl\u00e9ndida y generosa que pueda ser, que no comporte alguna obligaci\u00f3n; ya que, para conseguir algo de lo p\u00fablico, hay que satisfacer al p\u00fablico\u00bb.<\/p>\n<p>No obstante, aceptar estas prebendas no era una decisi\u00f3n exenta de riesgos, pues Galileo sab\u00eda bien que el poder de la Inquisici\u00f3n, escaso en la Rep\u00fablica de Venecia, era notoriamente superior en su patria toscana. Ya en diversas cartas hab\u00eda dejado constancia inequ\u00edvoca de que su revisi\u00f3n de la estructura general del firmamento lo hab\u00edan llevado a las mismas conclusiones que a Cop\u00e9rnico y a rechazar frontalmente el sistema de Tolomeo, o sea a preconizar el heliocentrismo frente al geocentrismo vigente. Desgraciadamente, por esas mismas fechas tales ideas interesaban igualmente a los inquisidores, pero \u00e9stos abogaban por la soluci\u00f3n contraria y comenzaban a hallar a Cop\u00e9rnico sospechoso de herej\u00eda.<\/p>\n<p><strong>La batalla del copernicanismo<\/strong><\/p>\n<p>En septiembre de 1610, Galileo se estableci\u00f3 en Florencia, donde, salvo breves estancias en otras ciudades italianas, hab\u00eda de transcurrir la \u00faltima etapa de su vida. En 1611 un jesuita alem\u00e1n, Christof Scheiner, public\u00f3 bajo seud\u00f3nimo un libro acerca de las manchas solares que hab\u00eda descubierto en sus observaciones. Por las mismas fechas Galileo, que ya las hab\u00eda observado con anterioridad, las hizo ver a diversos personajes durante su estancia en Roma, con ocasi\u00f3n de un viaje que se calific\u00f3 de triunfal y que sirvi\u00f3, entre otras cosas, para que Federico Cesi le hiciera miembro de la Accademia dei Lincei, que el propio Cesi hab\u00eda fundado en 1603 y que fue la primera sociedad cient\u00edfica de una importancia perdurable.<\/p>\n<p>Bajo sus auspicios se public\u00f3 en 1613 la\u00a0<em>Historia y demostraciones sobre las manchas solares y sus accidentes<\/em>, donde Galileo sal\u00eda al paso de la interpretaci\u00f3n de Scheiner, quien pretend\u00eda que las manchas eran un fen\u00f3meno extrasolar (\u00abestrellas\u00bb pr\u00f3ximas al Sol que se interpon\u00edan entre \u00e9ste y la Tierra). El texto desencaden\u00f3 una pol\u00e9mica acerca de la prioridad en el descubrimiento que se prolong\u00f3 durante a\u00f1os e hizo del jesuita uno de los m\u00e1s encarnizados enemigos de Galileo, lo cual no dejar\u00eda de tener consecuencias en el proceso que hab\u00eda de seguirle la Inquisici\u00f3n. Por lo dem\u00e1s, fue all\u00ed donde, por primera y \u00fanica vez, Galileo dio a la imprenta una prueba inequ\u00edvoca de su adhesi\u00f3n a la astronom\u00eda copernicana, que ya hab\u00eda comunicado en una carta a Kepler en 1597.<\/p>\n<p>Ante los ataques de sus adversarios acad\u00e9micos y las primeras muestras de que sus opiniones pod\u00edan tener consecuencias conflictivas con la autoridad eclesi\u00e1stica, la postura adoptada por Galileo fue la de defender (en diversos escritos entre los que destaca la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/galileo\/carta_cristina_lorena.htm\"><em>Carta a la se\u00f1ora Cristina de Lorena, gran duquesa de Toscana<\/em><\/a>, 1615) que, aun admitiendo que no pod\u00eda existir ninguna contradicci\u00f3n entre las Sagradas Escrituras y la ciencia, era preciso establecer la absoluta independencia entre la fe cat\u00f3lica y los hechos cient\u00edficos. Ahora bien, como hizo notar el cardenal\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/r\/roberto_belarmino.htm\">Roberto Belarmino<\/a>, no pod\u00eda decirse que se dispusiera de una prueba cient\u00edfica concluyente en favor del movimiento de la Tierra, el cual, por otra parte, estaba en contradicci\u00f3n con las ense\u00f1anzas b\u00edblicas; en consecuencia, no cab\u00eda sino entender el sistema copernicano como hipot\u00e9tico.<\/p>\n<p><strong>Galileo ante la Inquisici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En 1616 Galileo fue reclamado por primera vez en Roma para responder a las acusaciones esgrimidas contra \u00e9l, batalla a la que se aprest\u00f3 sin temor alguno, presumiendo una resoluci\u00f3n favorable de la Iglesia. El astr\u00f3nomo fue en un primer momento recibido con grandes muestras de respeto en la ciudad; pero, a medida que el debate se desarrollaba, fue quedando claro que los inquisidores no dar\u00edan su brazo a torcer ni seguir\u00edan de buen grado las brillantes argumentaciones del pisano. Muy al contrario, este episodio pareci\u00f3 convencerles definitivamente de la urgencia de incluir la obra de Cop\u00e9rnico en el \u00cdndice de obras proscritas: el 23 de febrero de 1616 el Santo Oficio conden\u00f3 al sistema copernicano como \u00abfalso y opuesto a las Sagradas Escrituras\u00bb, y Galileo recibi\u00f3 la admonici\u00f3n de no ense\u00f1ar p\u00fablicamente las teor\u00edas de Cop\u00e9rnico.<\/p>\n<p>Consciente de que no pose\u00eda la prueba que Belarmino reclamaba, por m\u00e1s que sus descubrimientos astron\u00f3micos no le dejaran lugar a dudas sobre la verdad del copernicanismo, Galileo se refugi\u00f3 durante unos a\u00f1os en Florencia en el c\u00e1lculo de unas tablas de los movimientos de los sat\u00e9lites de J\u00fapiter, con el objeto de establecer un nuevo m\u00e9todo para el c\u00e1lculo de las longitudes en alta mar, m\u00e9todo que trat\u00f3 en vano de vender al gobierno espa\u00f1ol y al holand\u00e9s.<\/p>\n<p>En 1618 se vio envuelto en una nueva pol\u00e9mica con otro jesuita, Orazio Grassi, a prop\u00f3sito de la naturaleza de los cometas y la inalterabilidad del cielo. Tal controversia dio como resultado un texto,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/galileo\/ensayador.htm\"><em>El ensayador<\/em><\/a>\u00a0(1623), rico en reflexiones acerca de la naturaleza de la ciencia y el m\u00e9todo cient\u00edfico, que contiene su famosa idea de que \u00abel Libro de la Naturaleza est\u00e1 escrito en lenguaje matem\u00e1tico\u00bb. La obra, editada por la Accademia dei Lincei, ven\u00eda dedicada por \u00e9sta al nuevo papa\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/u\/urbano_viii.htm\">Urbano VIII<\/a>, es decir, al cardenal Maffeo Barberini, cuya elecci\u00f3n como pont\u00edfice llen\u00f3 de j\u00fabilo al mundo culto en general, y en particular a Galileo, a quien el cardenal hab\u00eda ya mostrado su afecto.<\/p>\n<p>La nueva situaci\u00f3n anim\u00f3 a Galileo a redactar la gran obra de exposici\u00f3n de la cosmolog\u00eda copernicana que hab\u00eda ya anunciado muchos a\u00f1os antes: el\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/galileo\/dialogo_sistemas_mundo.htm\">Di\u00e1logo sobre los dos m\u00e1ximos sistemas del mundo<\/a><\/em>\u00a0(1632); en ella, los puntos de vista aristot\u00e9licos defendidos por Simplicio se confrontaban con los de la nueva astronom\u00eda abogados por Salviati, en forma de di\u00e1logo moderado por la\u00a0<em>bona mens<\/em>\u00a0de Sagredo, que deseaba formarse un juicio exacto de los t\u00e9rminos precisos en los que se desenvolv\u00eda la controversia.<\/p>\n<p>La obra fracas\u00f3 en su intento de estar a la altura de las exigencias expresadas por Belarmino, ya que aportaba, como prueba del movimiento de la Tierra, una explicaci\u00f3n falsa de las mareas, y aunque fing\u00eda mediante el recurso al di\u00e1logo adoptar un punto de vista aparentemente neutral, la inferioridad de Simplicio ante Salviati (y por tanto del sistema tolemaico frente al copernicano) era tan manifiesta que el Santo Oficio no dud\u00f3 en abrirle un proceso a Galileo, pese a que \u00e9ste hab\u00eda conseguido un\u00a0<em>imprimatur<\/em>\u00a0para publicar el libro en 1632.<\/p>\n<p><strong>La sentencia definitiva<\/strong><\/p>\n<p>Interpretando la publicaci\u00f3n del\u00a0<em>Di\u00e1logo<\/em>\u00a0como un acto de desacato a la prohibici\u00f3n de divulgar el copernicanismo, sus inveterados enemigos lo reclamaron de nuevo en Roma, ahora en t\u00e9rminos menos diplom\u00e1ticos, para que respondiera de sus ideas ante el Santo Oficio en un proceso que se inici\u00f3 el 12 de abril de 1633. El anciano y sabio Galileo, a sus casi setenta a\u00f1os de edad, se vio sometido a un humillante y fatigoso interrogatorio que dur\u00f3 veinte d\u00edas, enfrentado in\u00fatilmente a unos inquisidores que de manera cerril, ensa\u00f1ada y sin posible apelaci\u00f3n calificaban su libro de \u00abexecrable y m\u00e1s pernicioso para la Iglesia que los escritos de Lutero y Calvino\u00bb.<\/p>\n<p class=\"piefotos\">\n<em>Galileo ante el Santo Oficio<\/em>\u00a0(\u00d3leo de Robert-Fleury)<\/p>\n<p>Encontrado culpable pese a la renuncia de Galileo a defenderse y a su retractaci\u00f3n formal, fue obligado a pronunciar de rodillas la abjuraci\u00f3n de su doctrina y condenado a prisi\u00f3n perpetua. El\u00a0<em>Di\u00e1logo sobre los dos m\u00e1ximos sistemas del mundo<\/em>\u00a0ingres\u00f3 en el \u00cdndice de libros prohibidos y no sali\u00f3 de \u00e9l hasta 1728. Seg\u00fan una piadosa tradici\u00f3n, tan conocida como dudosa, el orgullo y la terquedad del astr\u00f3nomo lo llevaron, tras su vejatoria renuncia a creer en lo que cre\u00eda, a golpear en\u00e9rgicamente con el pie en el suelo y a proferir delante de sus perseguidores: \u00ab\u00a1Y sin embargo se mueve!\u00bb (<em>Eppur si muove<\/em>, refiri\u00e9ndose a la Tierra). No obstante, muchos de sus correligionarios no le perdonaron la cobard\u00eda de su abjuraci\u00f3n, actitud que amarg\u00f3 los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, junto con el ostracismo al que se vio abocado de forma injusta.<\/p>\n<p>La pena fue suavizada al permit\u00edrsele que la cumpliera en su quinta de Arcetri, cercana al convento donde en 1616 y con el nombre de sor Maria Celeste hab\u00eda ingresado su hija m\u00e1s querida, Virginia, que falleci\u00f3 en 1634. En su retiro, donde a la aflicci\u00f3n moral se sumaron las del artritismo y la ceguera, Galileo consigui\u00f3 completar la \u00faltima y m\u00e1s importante de sus obras:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/galileo\/dos_nuevas_ciencias.htm\"><em>Discursos y demostraciones matem\u00e1ticas en torno a dos nuevas ciencias<\/em><\/a>, publicada en Leiden por Luis Elzevir en 1638.<\/p>\n<p>En ella, partiendo de la discusi\u00f3n sobre la estructura y la resistencia de los materiales, Galileo sent\u00f3 las bases f\u00edsicas y matem\u00e1ticas para un an\u00e1lisis del movimiento que le permiti\u00f3 demostrar las leyes de ca\u00edda de los graves en el vac\u00edo y elaborar una teor\u00eda completa del disparo de proyectiles. La obra estaba destinada a convertirse en la piedra angular de la ciencia de la mec\u00e1nica construida por los cient\u00edficos de la siguiente generaci\u00f3n, cuyos esfuerzos culminar\u00edan en el establecimiento de las leyes de la din\u00e1mica (<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/newton\/obra.htm\">leyes de Newton<\/a>) por obra del genial fundador de la f\u00edsica cl\u00e1sica,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/monografia\/newton\/\">Isaac Newton<\/a>. En la madrugada del 8 al 9 de enero de 1642, Galileo falleci\u00f3 en Arcetri confortado por dos de sus disc\u00edpulos, Vincenzo Viviani y\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/t\/torricelli.htm\">Evangelista Torricelli<\/a>, a los cuales se les hab\u00eda permitido convivir con \u00e9l los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Casi trescientos a\u00f1os despu\u00e9s, en 1939, el dramaturgo alem\u00e1n\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/b\/brecht.htm\">Bertold Brecht<\/a>\u00a0escribi\u00f3 una pieza teatral basada en la vida del astr\u00f3nomo pisano en la que se discurre sobre la interrelaci\u00f3n de la ciencia, la pol\u00edtica y la revoluci\u00f3n social. Aunque en ella Galileo termina diciendo \u00abYo traicion\u00e9 mi profesi\u00f3n\u00bb, el c\u00e9lebre dramaturgo opina, cargado de melanc\u00f3lica raz\u00f3n, que \u00abdesgraciada es la tierra que necesita h\u00e9roes\u00bb. En 1992, exactamente tres siglos y medio despu\u00e9s del fallecimiento de Galileo, la comisi\u00f3n papal a la que\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/j\/juan_pablo_ii.htm\">Juan Pablo II<\/a>\u00a0hab\u00eda encargado la revisi\u00f3n del proceso inquisitorial reconoci\u00f3 el error cometido por la Iglesia cat\u00f3lica.<\/p>\n<p class=\"citar\">\nFern\u00e1ndez, Tom\u00e1s y Tamaro, Elena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galileo Galilei La revoluci\u00f3n cient\u00edfica del Renacimiento tuvo su arranque en el heliocentrismo de Cop\u00e9rnico y su culminaci\u00f3n, un siglo despu\u00e9s, en la mec\u00e1nica de Newton. Su m\u00e1s eximio representante, sin embargo, fue el cient\u00edfico italiano Galileo Galilei. En el campo de la f\u00edsica, Galileo formul\u00f3 las primeras leyes sobre el movimiento; en el de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":31188,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-31187","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31187"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31187\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31189,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31187\/revisions\/31189"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/31188"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}