{"id":3534,"date":"2009-01-25T09:50:28","date_gmt":"2009-01-25T14:50:28","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=3534"},"modified":"2009-01-25T09:50:28","modified_gmt":"2009-01-25T14:50:28","slug":"tuneles-de-obsidiana","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=3534","title":{"rendered":"T\u00faneles de obsidiana&#8230;"},"content":{"rendered":"<p class=\"cabeza_princoem\"><strong>T\u00faneles de cristal en el Pico de Orizaba<\/strong><\/p>\n<p class=\"floatderecha\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" width=\"300\" src=\"http:\/\/i.oem.com.mx\/bffd89a4-e382-4d83-b8ca-67e8cf1cf86e.jpg\" height=\"250\" id=\"Foto\" \/><\/strong><\/p>\n<p class=\"piefoto_oem\">Minas de obsidiana en el volc\u00e1n.<\/p>\n<p class=\"piefoto_oem\">Foto: OEM<\/p>\n<p class=\"fechanota\">Organizaci\u00f3n Editorial Mexicana<\/p>\n<p class=\"texto\">Emilio Gonz\u00e1lez G\u00f3mez<\/p>\n<p class=\"texto\">El Sol de Orizaba<\/p>\n<p class=\"texto\">\u00abEst\u00e1bamos rodeados de espejos negros, eran prismas de donde la luz de las velas se reflejaban con d\u00e9biles destellos\u00bb, relata el historiador orizabe\u00f1o Rub\u00e9n Morante L\u00f3pez.<\/p>\n<p class=\"texto\">A cada paso se escuchaba en eco de tonos met\u00e1licos que se perd\u00edan en la profundidad. El fr\u00edo y la humedad calaban hasta los huesos. Record\u00e9 entonces un pasaje del Popol Vuh que habla de la casa de la oscuridad, de la quinta morada, aquella que los quich\u00e9s llamaban Chayim, la Casa de las Navajas, \u00abdonde en todas partes hab\u00eda puntas de obsidiana de muy agudos filos, que estaban haciendo ruido refreg\u00e1ndose unas contra otras\u00bb. As\u00ed era aquel sitio de cortantes y afilados cristales que callaban o rechinaban conforma avanz\u00e1bamos: \u00abAll\u00ed se les acab\u00f3 el tabaco que fumaban y el ocote con que se alumbraban Hun Hunap\u00fa y Vucub Hunap\u00fa\u00bb, los hermanos que habr\u00edan de ser derrotados por los se\u00f1ores del inframundo, seg\u00fan el mito que aparece en el ancestral libro de los maya quich\u00e9.<\/p>\n<p class=\"texto\">T\u00daNELES DE OBSIDIANA EN EL VOLC\u00c1N<\/p>\n<p class=\"texto\">Los t\u00faneles de una mina de obsidiana est\u00e1n fielmente descritos en esta narraci\u00f3n ind\u00edgena, la cual nos cuenta que para alumbrarse en el interior se empleaban antorchas de ocote, de Chab, como llamaban los mayas a esta resina que se obtiene del pino. Pude entonces imaginar las duras condiciones de trabajo de quienes se encargaban de desprender los bloques de obsidiana del interior de las minas, empleando para ello hachuelas de piedra y palancas de madera. Penetrar en un t\u00fanel de obsidiana requiere de esfuerzo y precauci\u00f3n considerables.<\/p>\n<p class=\"texto\">MINAS GRANDES Y PEQUE\u00d1AS EN EL PICO<\/p>\n<p class=\"texto\">He recorrido cerca de una docena de ellos en las minas del Pico de Orizaba. Algunos son bastante cortos, otros, en cambio tienen m\u00e1s de 70 metros de profundidad. En unos se puede avanzar de pie, pero casi todos los dem\u00e1s son bajos, tanto, que en ciertos puntos hay que avanzar a gatas y s\u00f3lo en tramos cortos se puede uno incorporar. Tales condiciones, cuando las piedras que cubren el piso, las paredes y el techo son afiladas y agudos los cristales, hacen que, a pesar de todo el cuidado que tengamos, muchas veces advirtamos, al salir a la luz del d\u00eda, que tenemos las manos cortadas, la cabeza sangrando o la ropa rasgada. En ocasiones ni una gruesa indumentaria nos salva de cortadas en la piel.<\/p>\n<p class=\"texto\">HOMBRES RECIOS TRABAJAN EN LAS MINAS<\/p>\n<p class=\"texto\">En la \u00e9poca prehisp\u00e1nica, cuando la vestimenta apenas tapaba el cuerpo, dejando al descubierto piernas y brazos, cuando no exist\u00edan los cascos, trabajar en estas minas debi\u00f3 de ser labor de hombres recios, de piel curtida como el cuero, de m\u00fasculos fuertes como el hierro y de una resistencia poco usual hoy en d\u00eda. A los peligrosos de cortadas y desprendimientos, debemos agregar el enorme fr\u00edo y la altitud, de m\u00e1s de 3 mil 600 metros sobre el nivel del mar que enrarece el aire y hace que la fatiga aparezca r\u00e1pidamente. A pesar de que sin duda estaban aclimatados y de la posibilidad del uso de protecciones que hoy desconocemos, hablamos de un sitio tan poco habitable que ning\u00fan pueblo del M\u00e9xico actual se ha fundado a estas alturas.<\/p>\n<p class=\"texto\">EXPLOTAN OBSIDIANA CON T\u00c9CNICAS AVANZADAS<\/p>\n<p class=\"texto\">Los estudios de la obsidiana mesoamericana son numerosos y hoy se emplean t\u00e9cnicas avanzadas, tales como la activaci\u00f3n neutr\u00f3nica (mediante la cual se hace radiactiva una muestra del material), que permite determinar los elementos presentes, y el an\u00e1lisis por fluorescencia de rayos X, mediante el cual se puede diferencia la procedencia de la obsidiana hallada en un sitio arqueol\u00f3gico y con ellos inferir posibles contactos pol\u00edticos o comerciales entre dos regiones. Gracias a esto sabemos que la obsidiana del Pico de Orizaba se us\u00f3 al menos desde hace 5 mil a\u00f1os en la zona de Tehuacan; sabemos que en el periodo Cl\u00e1sico lleg\u00f3 hasta Guatemala y que en el Poscl\u00e1sico surti\u00f3 algunos talleres mexicas pueblo que tuvo especial inter\u00e9s en conquistar la regi\u00f3n (cuya cabecera estaba en Cuauhtochco), una vez que Moctecuhzoma Ilhuicamina la someti\u00f3 a mediados del siglo XV, y obtuvo el control de las minas.<\/p>\n<p class=\"texto\">Durante 4 mil a\u00f1os explotaron los yacimientos<\/p>\n<p class=\"texto\">Pero las \u00e1reas que aprovecharon la materia prima de estos yacimientos durante m\u00e1s de 4 mil a\u00f1os fueron la costa del Golfo y la zona de Cozcatl\u00e1n y Thuac\u00e1n. Se instalaron puntos de control en los sitios de Calcahualco y Coscomatepec, Veracruz, as\u00ed como en La Mesa y Cantona en Puebla, todos ellos rutas de paso de la preciada piedra. M\u00e1s all\u00e1, en las ricas zonas agr\u00edcolas de las llanuras del Jamapa, en el Papaloapan (cuenca alta y baja) y en el r\u00edo Blanco, las poblaciones montaron estrat\u00e9gicos talleres para fabricar todo tipo de productos de obsidiana, tanto utilitarios como rituales y artesanales. La piedra del rayo, como se le conoce hasta la actualidad en distintas zonas de Mesoam\u00e9rica tambi\u00e9n se emple\u00f3 con fines medicinales. Sahag\u00fan rescata uno de estos remedios que dice que las cataratas de los ojos de curaban aplicando polvo de obsidiana. Un m\u00e9todo dr\u00e1stico y peligroso, de cuya efectividad para ciertos casos no dudamos, pero que en otros nos hace sospechar que debi\u00f3 provocar ceguera permanente.<\/p>\n<p class=\"texto\">MINAS ABANDONADAS EN EL PICO DE ORIZABA<\/p>\n<p class=\"texto\">Las minas del Pico de Orizaba tuvieron gran importancia precisamente porque sus materiales son muy adecuados para la elaboraci\u00f3n de navajas, ya que la obsidiana extra\u00edda de ellas no presenta inclusiones de otros materiales. Sus tonos van del gris muy claro al casi negro y en ocasiones la piedra muestra coloraciones rojizas, dado el alto porcentaje de hierro que contiene. Algunos arque\u00f3logos afirman que por el movimiento de la aguja magn\u00e9tica de una br\u00fajula cuando se aproxima a una pieza de obsidiana se puede saber que el material proviene de las minas del Pico de Orizaba. Dentro de las minas este experimento hace que el instrumento pierda toda orientaci\u00f3n: la aguja se puede desviar m\u00e1s de 45 grados con respecto al norte verdadero. Sin duda se trata de una obsidiana llena de magnetismo. Sin embargo, ello no es determinante, ya que el fierro tambi\u00e9n aparece, aunque en menor cantidad, en la obsidiana de otras fuentes.<\/p>\n<p class=\"texto\">IND\u00cdGENA CAV\u00d3 EN LA PARED DEL CANTIL PARA EXTRAER LA OBSIDIANA<\/p>\n<p class=\"texto\">Para llegar a las vetas m\u00e1s puras, el ind\u00edgena prehisp\u00e1nico necesit\u00f3 cavar unos cuatro metros en la pared del cantil. A partir de este punto, los t\u00faneles se hac\u00edan siguiendo el yacimiento. En ciertos sitios hay bifurcaciones y por lo general siguen una direcci\u00f3n descendente. Para salvar los desniveles se usaron escaleras de madera, de las cuales todav\u00eda podemos ver algunas en su sitio original. El sistema de dirigir hacia abajo los tiros me hace pensar que, m\u00e1s que a factores determinados por el yacimiento mismo, se debi\u00f3 a un aspecto pr\u00e1ctico que buscaba que el humo de las antorchas se desalojara m\u00e1s r\u00e1pidamente, usando los tiros a manera de chimeneas. En la boca de cada mina hay un tiradero de lascas que cubren buena parte de la inclinada pendiente.<\/p>\n<p class=\"texto\">CUEVAS EN EL VOLC\u00c1N PICO DE ORIZABA<\/p>\n<p class=\"texto\">Al salir de un t\u00fanel, siempre aparece ante nosotros la imponente imagen del volc\u00e1n, cuya blancura contrasta con el interior de esas cuevas. M\u00e1s all\u00e1 est\u00e1 el majestuoso paisaje de las barrancas y los desfiladeros que conducen las aguas del Jamapa hacia la regi\u00f3n de Coscomatepec, bella ciudad del estado de Veracruz donde, en su parque central se ha levantado un monumento a la obsidiana hecho con lascas tra\u00eddas de estas minas que continuamente son saqueadas por los visitantes. Mucho se ha hablado de la artesan\u00eda de obsidiana y aqu\u00ed s\u00f3lo cabe agregar que el valor de la piedra en s\u00ed es casi nulo. El precio de las piezas se debe al enorme trabajo que representa tallar y pulir este material duro y fr\u00e1gil, factores que persisten a pesar de que hoy se usan diversos tipos de m\u00e1quinas el\u00e9ctricas, que van desde los tornos hasta la c\u00e1mara de samblasteo. En San Juan y en San Mart\u00edn Teotihuacan se producen para el turismo obras dignas de una galer\u00eda de arte.<\/p>\n<p class=\"texto\">Cerca de la boca de las minas del Pico de Orizaba podemos ver los muros de las habitaciones prehisp\u00e1nicas que ocuparon los mineros.<\/p>\n<p class=\"texto\">Algunos recintos son rectangulares, de unos 3 x 5 m hechos con piedras encimadas, careadas y alineadas que ensamblan a la perfecci\u00f3n unas con otras, a pesar de que no se emplearon aglutinantes. Quiz\u00e1 estos cuartos eran ocupados por los supervisores.<\/p>\n<p class=\"texto\">Otras habitaciones, de menor calidad, probablemente alojaban al minero com\u00fan; sus paredes son muy rudimentarias, al grado de que algunas, aut\u00e9nticos refugios, se hicieron bajo una roca o en la misma boca de la mina. Es f\u00e1cil imaginar c\u00f3mo viv\u00edan los hombres que trabajaban en este sitio al observar los restos de sus obras. En esa zona no es posible obtener alimentos, como no sean producto de la escasa cacer\u00eda, o sea, que debieron proveerse desde los valles aleda\u00f1os. El agua, en cambio, es abundante en cualquier \u00e9poca del a\u00f1o, pues corren varios arroyos de voces musicales que con sus aguas cristalinas cavan cauces entre las monta\u00f1as. Hoy todo ello nos parece un tanto po\u00e9tico, pero no creemos que as\u00ed lo vieran en el remoto pasado los individuos que, cargando pesadas y afiladas piedras, emerg\u00edan de la tierra con el rostro renegrido y la piel agrietada.<\/p>\n<p><script language=\"JavaScript\">  writePostTexto()<\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>T\u00faneles de cristal en el Pico de Orizaba Minas de obsidiana en el volc\u00e1n. Foto: OEM Organizaci\u00f3n Editorial Mexicana Emilio Gonz\u00e1lez G\u00f3mez El Sol de Orizaba \u00abEst\u00e1bamos rodeados de espejos negros, eran prismas de donde la luz de las velas se reflejaban con d\u00e9biles destellos\u00bb, relata el historiador orizabe\u00f1o Rub\u00e9n Morante L\u00f3pez. 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