{"id":36579,"date":"2024-04-14T12:12:22","date_gmt":"2024-04-14T18:12:22","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36579"},"modified":"2024-04-14T12:12:22","modified_gmt":"2024-04-14T18:12:22","slug":"los-profugos-de-la-injusticia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36579","title":{"rendered":"Los \u00abpr\u00f3fugos de la injusticia\u00bb"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Los &#8216;pr\u00f3fugos de la injusticia&#8217;<\/h1>\n<h1 class=\"ljs-merri\">L\u00e1zaro C\u00e1rdenas y el exilio republicano<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Jos\u00e9 M. Muri\u00e0<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Llegada de republicanos espa\u00f1oles a M\u00e9xico, junio de 1939<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">En el complicado y riesgoso proceso que llev\u00f3 a cabo M\u00e9xico durante el gobierno de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas (1895-1970) para acoger a los republicanos perseguidos por el r\u00e9gimen de Francisco Franco (1892-1975), participaron grandes personajes de la pol\u00edtica mexicana, como Narciso Bassols (1897-1959), Isidro Fabela (1862-1964) y Gilberto Bosques (1892-1995). Este art\u00edculo describe algunas de sus acciones que lograron salvar a miles de espa\u00f1oles.<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Aunque haya descendientes de los refugiados espa\u00f1oles a quienes les incomode la idea, mientras vivieron proclamaron de manera reiterada que el presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas \u201cles hab\u00eda abierto las puertas\u201d, lo cual es estrictamente cierto. Pero tambi\u00e9n lo es \u2013hay que decirlo\u2013 que el presidente \u00c1vila Camacho no las cerr\u00f3 y Miguel Alem\u00e1n, su sucesor, tampoco.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Deber\u00eda agregarse que esos gobiernos de M\u00e9xico no se esperaron a que llegaran a sus puertas aquellos pr\u00f3fugos de la injusticia y del totalitarismo: no s\u00f3lo fue por ellos sino que, adem\u00e1s, all\u00e1, los defendi\u00f3 con todos los recursos, legales o no, que sus enviados tuvieron a su alcance.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Puertas abiertas se han encontrado repetidas veces en la historia de la humanidad, pero no<br \/>\nque, adem\u00e1s, como lo hizo C\u00e1rdenas, se haya mandado a varios de sus mejores hombres para rescatar a los perseguidos que estaban en la verdadera trampa de un territorio hostil, primero al abasto de la letal polic\u00eda de Franco y despu\u00e9s a disposici\u00f3n de que la Gestapo los mandara a campos de trabajo alemanes, que eran casi de exterminio.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Los primeros enviados por el propio presidente fueron, empezando 1939, Narciso Bassols e Isidro Fabela, pero no tard\u00f3 en llegar Gilberto Bosques, quien fue el \u00faltimo en regresar, despu\u00e9s de haber sido incluso prisionero de los alemanes, y durante 1940, la destacada presencia como enviado plenipotenciario de Luis I. Rodr\u00edguez. No tiene parang\u00f3n lo que ellos hicieron en representaci\u00f3n del gobierno de don L\u00e1zaro y por instrucciones de \u00e9ste.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Fabela fue quien m\u00e1s secund\u00f3 al presidente para definir la pol\u00edtica exterior y el compromiso con el asilo. Su nombre campea durante 1939, junto con el de Bassols, en las gestiones para conseguir los primeros viajes en barcos repletos de refugiados. Luego llevar\u00e1 la voz mexicana a la ginebrina Sociedad de Naciones.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">A mediados de 1940 sobrevino la invasi\u00f3n nazi a Francia y se acrecent\u00f3 el peligro de los republicanos espa\u00f1oles de pasar a un cadalso o a una terrible c\u00e1rcel en su propia tierra. Se sumaron los campos de trabajo forzado alemanes, de los que muy pocos salieron con vida. Fue entonces cuando, casi sin que nadie se diera cuenta, lleg\u00f3 a manos del embajador Rodr\u00edguez el siguiente telegrama que deber\u00eda de quedar grabado con fuego en el \u00e1nimo de los mexicanos amantes de la libertad y la justicia social:<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">1699. 1 de julio de 1940: Con car\u00e1cter urgente manifieste gobierno franc\u00e9s que M\u00e9xico est\u00e1 dispuesto a acoger a todos los refugiados espa\u00f1oles de ambos sexos residentes en Francia [\u2026] en el menor tiempo posible. Si el gobierno franc\u00e9s acepta todos los refugiados quedar\u00e1n bajo la protecci\u00f3n del pabell\u00f3n mexicano.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">La gesta de Rodr\u00edguez llega a la cima el 22 de agosto de 1940, al firmarse el\u00a0<i>Acuerdo\u00a0<\/i>promovido por el telegrama de referencia. El texto declaraba, categ\u00f3ricamente, en tr\u00e1nsito hacia M\u00e9xico \u2013lo hubieran solicitado o no\u2013 y bajo la protecci\u00f3n de nuestro l\u00e1baro a todos los refugiados que se hallaran en esa Francia que eufem\u00edsticamente llamaban \u201clibre\u201d. Como fue el caso de que Alemania e Italia se hicieron solidarios con dicho\u00a0<i>Acuerdo<\/i>, quiz\u00e1 por su inter\u00e9s en nuestro petr\u00f3leo, no fueron pocos los refugiados que ya estaban en los referidos campos que fueron liberados, en apariencia inopinadamente, aunque el n\u00famero mayor fue el de quienes ni siquiera llegaron a ir.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Cabe recordar aqu\u00ed que el gobierno de C\u00e1rdenas convoc\u00f3 a todos los pa\u00edses latinoamericanos a que se sumaran al mencionado\u00a0<i>Acuerdo<\/i>\u00a0y, para verg\u00fcenza continental, todos, sin falta, se hicieron como si la Virgen les hablara.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Para contrarrestar la supuesta o verdadera ignorancia de dicho documento que muchos funcionarios franceses alegaban, el tableteo de las m\u00e1quinas de escribir de nuestros consulados no cej\u00f3 d\u00eda y noche durante varias semanas, haciendo copias de la parte medular del\u00a0<i>Acuerdo\u00a0<\/i>para que se convencieran los renuentes.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Por otro lado, quienes corr\u00edan m\u00e1s peligro fueron escondidos sabiamente o resguardados en la propia embajada u otras edificaciones incorporadas a la red diplom\u00e1tica mexicana. Casos espectaculares fueron los\u00a0<i>chateux\u00a0<\/i>de Montgrand y de La Reynarde, en las inmediaciones de Marsella, que alcanzaron a alojar en condiciones m\u00e1s que aceptables, a unas mil 500 personas. Asimismo, no dej\u00f3 de haber confrontaciones qu estuvieron cerca de la violencia.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>Taboada, Bosques y el frustrado secuestro de Manuel Aza\u00f1a<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Ah\u00ed est\u00e1 el caso ejemplar y simb\u00f3lico de Rodr\u00edguez Taboada encarando al \u201cagregado pol\u00edtico\u201d de la embajada de Franco en Francia, Pedro Urraca Reduelles, acompa\u00f1ado de dos esbirros espa\u00f1oles, que hasta exhibieron sus pistolas para que el embajador de M\u00e9xico no entorpeciera el secuestro del hasta hac\u00eda poco presidente de la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola, Manuel Aza\u00f1a D\u00edaz. Rodr\u00edguez ech\u00f3 mano de una escuadra y hasta cort\u00f3 cartucho, al tiempo que el entonces capit\u00e1n Antonio Haro Oliva, incorporado a la agregadur\u00eda militar de M\u00e9xico, hac\u00eda lo mismo con la \u201c45\u201d reglamentaria de nuestras fuerzas armadas. La<i>\u00a0valiente\u00a0<\/i>retirada de tres hidalgos espa\u00f1oles ante dos\u00a0<i>cobardes\u00a0<\/i>mexicanos no se hizo esperar.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Por lo que se refiere a la red de escondites y diversos lugares para alimentar refugiados de todas las edades, incluyendo un centro de recuperaci\u00f3n para ni\u00f1os enfermos en los Pirineos, fue Bosques quien llev\u00f3 la voz cantante. Estuvo en Francia desde principios de 1939 hasta fines de 1942 y acab\u00f3 al frente de toda la representaci\u00f3n mexicana, antes de ser aprisionado por los nazis en Bad Godesberg.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">A connotados \u201cpopis\u201d o \u201cfif\u00eds\u201d he o\u00eddo decir que L\u00e1zaro C\u00e1rdenas tom\u00f3 tales decisiones de chiripa y forzado por las circunstancias, y hasta me ha tocado o\u00edr que la operaci\u00f3n le dej\u00f3 buen dinero\u2026 El ladr\u00f3n cree que todos son de su condici\u00f3n\u2026 Hay suficientes testimonios anteriores a 1940 que hablan de la conciencia que ten\u00eda el presidente de que los republicanos pod\u00edan perder y requerir asilo \u2013dada la cala\u00f1a de que hicieron gala siempre los militares \u201cpronunciados\u201d\u2013 y de que la decisi\u00f3n de ayuda don L\u00e1zaro la ten\u00eda tomada con antelaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Ya en 1937, por ejemplo, en carta al abogado espa\u00f1ol Juan S. Vidarte, vicepresidente que fue del PSOE, considerando la posibilidad de que la Rep\u00fablica perdiera la guerra, le dec\u00eda: \u201cSi ese momento llegase\u2026 los republicanos espa\u00f1oles encontrar\u00e1n en M\u00e9xico una segunda patria.\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Lo m\u00e1s contundente fue la visita que hizo Isidro Fabela al todav\u00eda presidente de la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola, Manuel Aza\u00f1a, ofreciendo asilo \u201ca todos los refugiados\u201d. Ello ocurri\u00f3 el 8 de febrero de 1939, a la vista de la frontera con Suiza.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Hago m\u00eda la pregunta que se hace don Sergio Garc\u00eda Ram\u00edrez, uno de los mejores jurisconsultos \u201cque en M\u00e9xico han sido\u201d en el espl\u00e9ndido pr\u00f3logo con que honr\u00f3 mi libro titulado precisamente\u00a0<i>De no ser por M\u00e9xico. Ayuda a tantos exiliados republicanos<\/i>:<i>\u00a0<\/i>\u00bfQu\u00e9 hubiera sido de los actores de la lucha republicana, inmigrados en Francia, proscritos y perseguidos, sino hubieran tomado la mano hospitalaria que M\u00e9xico les tend\u00eda?<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Doy fin con la respuesta de Gilberto Bosques cuando se le interrog\u00f3 sobre lo que pensaba de todo lo que hab\u00eda hecho en Francia, en Portugal y, finalmente, en Cuba: \u201cHice la pol\u00edtica de mi gobierno y de mi pa\u00eds: la pol\u00edtica revolucionaria de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas.\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u00a1Que manera tan sencilla y, a la vez, emocionante, para quien lo lea bien, de concretar aquella gesta de la benem\u00e9rita pol\u00edtica exterior mexicana, en cuya c\u00faspide se halla el presidente C\u00e1rdenas, que \u2013lo repito con toda intenci\u00f3n\u2013 muy dif\u00edcilmente encontrar\u00e1 un \u00e9mulo en la historia de la humanidad!<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u201cEn esta hora incierta del mundo \u2013dijo Gilberto Bosques en 1973\u2013, es oportuno y saludable repasar la gran lecci\u00f3n del Presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, formulada cuando era agredida y vencida la segunda Rep\u00fablica Espa\u00f1ola.\u201d No me cabe duda de que puede decirse lo mismo ahora.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los &#8216;pr\u00f3fugos de la injusticia&#8217; L\u00e1zaro C\u00e1rdenas y el exilio republicano Jos\u00e9 M. 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