{"id":4732,"date":"2009-08-19T08:52:20","date_gmt":"2009-08-19T13:52:20","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=4732"},"modified":"2009-08-19T08:52:20","modified_gmt":"2009-08-19T13:52:20","slug":"%c2%bfque-es-el-egoismo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=4732","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es el egoismo?"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"font-size: 18pt; font-family: Arial\">La humanizaci\u00f3n de lo divino<o:p><\/o:p><\/span><\/strong><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Bernardo Barranco V.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><st1:personname ProductID=\"La Jornada\" w:st=\"on\"><span style=\"font-family: Arial\">\u00a0<\/span><\/st1:personname><\/p>\n<p><st1:personname ProductID=\"La Jornada\" w:st=\"on\"><span style=\"font-family: Arial\">La Jornada<\/span><\/st1:personname><span style=\"font-family: Arial\"><o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Los actores religiosos, especialmente de las grandes iglesias, creen inmutable el contenido de su discurso y doctrinas religiosas. Cuando uno lee las fundamentadas cr\u00edticas del papa Benedicto XVI, vertidas en su reciente enc\u00edclica Caritas in verite en torno a la realidad econ\u00f3mica mundializada y globalizada, se tiene la sensaci\u00f3n de algo ya visto; en cierta manera es una repetici\u00f3n de reproches y cuestionamiento a los fundamentos ontol\u00f3gicos de la modernidad.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">En mi entrega anterior hice un recorrido hist\u00f3rico a partir de diferentes enc\u00edclicas sociales que de modo distinto, apegadas a los diferentes momentos, cuestionan el rumbo y el derrotero de la sociedad moderna desde el siglo XIX. Dichas objeciones pueden remontarse a\u00fan m\u00e1s lejos en la historia de <st1:personname ProductID=\"la Iglesia\" w:st=\"on\">la Iglesia<\/st1:personname> cat\u00f3lica y del papado para poder entender el rechazo que da origen en el campo cat\u00f3lico a lo que historiadores y soci\u00f3logos italianos, como Ferrarotti o De <st1:personname ProductID=\"la Rosa\" w:st=\"on\">la Rosa<\/st1:personname>, llaman cat\u00f3licos instransigentes, integrismo premoderno o cat\u00f3licos antimodernos. Independientemente de esta relaci\u00f3n ambigua y antag\u00f3nica entre catolicismo y modernidad, surge una primera cuesti\u00f3n: \u00bfes v\u00e1lido pensar que una tradici\u00f3n religiosa puede mantenerse dentro de un ciclo de muy larga duraci\u00f3n como un conjunto de creencias y pr\u00e1cticas, que en s\u00ed<span>\u00a0 <\/span>mismas se prorrogan indefinidamente en el arco del tiempo?<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Diversos estudios desaf\u00edan inmediata y tajantemente tal interpretaci\u00f3n que inscribir\u00eda a las religiones en un espacio como refugio de las tensiones, cambios<span>\u00a0 <\/span>y conflictos culturales y pol\u00edticos que conforman una circunstancia hist\u00f3rica.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">En Crises, ruptures, mutations dans les traditions religieuses (Turnhout, Brepols, 2005) se plantea c\u00f3mo las religiones tambi\u00e9n experimentan mutaciones y tensiones internas entre la adaptaci\u00f3n y el rechazo frente a los cambios culturales. Seguramente, si se utiliza sin precauci\u00f3n el t\u00e9rmino de tradici\u00f3n, se podr\u00edan levantar conclusiones que contradicen la propia historia de las religiones, las cuales, aun cuando as\u00ed lo desearan, no pueden encapsularse en el tiempo para protegerse de los embates de las pr\u00e1cticas sociales. Es preciso, por tanto, distinguir los procesos de transici\u00f3n y de traves\u00eda de pruebas, si se me permite el t\u00e9rmino, que todo sistema religioso experimenta en las diferentes conformaciones hist\u00f3ricas.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">En la obra mencionada se analiza como ejemplo la religi\u00f3n hist\u00f3rica del budismo, cuyo debate comprende la continuidad de las tradiciones v\u00e9dicas y brahm\u00e1nicas, y c\u00f3mo llega a rechazar y relativizar el concepto de lo divino, levantarse contra el sistema de castas hasta derribar y revolucionar el Upanishad; no obstante, al mismo tiempo desestabiliza y recrea su propio conjunto doctrinal.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Las religiones antiguas fueron en su momento debutantes. Tradiciones identitarias que sufrieron crisis, rupturas y convulsiones en su curso. El cristianismo nace y se desarrolla seg\u00fan id\u00e9nticas tormentas. El examen de las crisis atravesadas por la tradici\u00f3n cristiana nos muestra una extraordinaria capacidad de adaptaci\u00f3n y modulaci\u00f3n paulatina de su propia identidad. El siglo XVI es el del \u201chumanismo militante\u201d, donde el hombre, centro del conocimiento, debe seguir siendo fiel en su humanidad que lo instituye como espejo del mundo y de Dios.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Actualmente, la modernidad se ha acompa\u00f1ado de la secularizaci\u00f3n en las diferentes latitudes de Occidente. En el mundo europeo mediterr\u00e1neo siguen las agrias disputas entre <st1:personname ProductID=\"la Iglesia\" w:st=\"on\">la Iglesia<\/st1:personname> cat\u00f3lica y el vasto campo anticlerical y laicista, como muestra el caso espa\u00f1ol. M\u00e9xico no escapa a ese debate. En el fondo subsiste una vieja aspiraci\u00f3n de implantar una nueva cristiandad, por un lado, mientras la cultura contempor\u00e1nea se abate con los riesgos de una sociedad plural.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Bajo la globalizaci\u00f3n, la industria cultural incide<span>\u00a0 <\/span>con sus c\u00f3digos y preceptos en la producci\u00f3n intelectual y en la construcci\u00f3n de pensamiento. Por una parte, la informaci\u00f3n y las preguntas tienden a uniformizarse, pero por otra, las respuestas y motivaciones son convergentemente heterog\u00e9neas. Precisamente, la pol\u00e9mica entre Luc Ferry, ex ministro franc\u00e9s de cultura, y el acad\u00e9mico Marcel Gauchet a partir de su libro Lo religioso despu\u00e9s de la religi\u00f3n (\u00c1ntropos, 2007) coincide en que una de las tendencias actuales en la cultura global es que tiende a \u201chumanizar lo divino y a divinizar lo humano\u201d.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Sin las reducciones o descalificaciones con que muchas veces se manipula el pasado, conviene recordar que en el principio de la modernidad se construye una revoluci\u00f3n del sujeto como emergencia de la conciencia sin duda ya incubada bajo los principios de la escol\u00e1stica cristiana. Con este principio se reafirma la autonom\u00eda del hombre y la exaltaci\u00f3n de la consideraci\u00f3n por lo privado. Esto nos conduce a otro postulado de la modernidad: la preservaci\u00f3n de la libertad p\u00fablica de la conciencia, m\u00e1s que la libertad de la conciencia. \u00c9ste es uno de los principales nudos por los que atraviesa la tensi\u00f3n entre el pensamiento cat\u00f3lico, encabezado por el papa Ratzinger, y el mundo pluralista contempor\u00e1neo. \u00bfEst\u00e1n los cristianos dispuestos a admitir de la modernidad que la conciencia es soberana, aut\u00f3noma y creadora, en \u00faltima instancia, de una autoridad propia, capaz de producir y administrar leyes y la construcci\u00f3n de un orden social aut\u00f3nomo de Dios?<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">La m\u00e1s reciente enc\u00edclica tiene acertados e implacables cuestionamientos al desarrollo econ\u00f3mico y cultural de la globalizaci\u00f3n que muchos altermundistas y posmodernos han aplaudido. Sin embargo, \u00e9stos en todo caso son alternocat\u00f3licos y poscristianos. Las religiones no son inmutables, por ello se antoja dif\u00edcil que se llegue a consumar el sue\u00f1o de la restauraci\u00f3n desde la cristiandad.<o:p><\/o:p><\/span><o:p><font face=\"Times New Roman\">\u00a0<\/font><\/o:p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La humanizaci\u00f3n de lo divino\u00a0\u00a0 Bernardo Barranco V.\u00a0 \u00a0 La Jornada\u00a0 Los actores religiosos, especialmente de las grandes iglesias, creen inmutable el contenido de su discurso y doctrinas religiosas. 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