{"id":5035,"date":"2009-11-09T09:04:28","date_gmt":"2009-11-09T14:04:28","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/2009\/11\/09\/el-biografo-no-autorizado\/"},"modified":"2009-11-09T09:04:28","modified_gmt":"2009-11-09T14:04:28","slug":"el-biografo-no-autorizado","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=5035","title":{"rendered":"El bi\u00f3grafo no autorizado&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #222222; font-family: Arial\">Gerald Martin y Gabo<o:p><\/o:p><\/span><\/strong><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\">No cabe duda de que el hispanista Gerald Martin (Londres, 1944), que ocupa la c\u00e1tedra em\u00e9rita Andrew W. Mellon de Lenguas Modernas de <st1:personname ProductID=\"la Universidad\" w:st=\"on\">la Universidad<\/st1:personname> de Pittsburg, aunque reside en Reino Unido, es quien hoy conoce mejor la vida y la obra de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez. En su excelente libro, resumen de los 2.000 folios y 6.000 notas, seg\u00fan confiesa en el Prefacio, que escribi\u00f3, ofrece la m\u00e1s completa biograf\u00eda del premio Nobel colombiano. Adem\u00e1s de hablar con el escritor, su nutrida familia, sus amigos en diversos pa\u00edses y consultar especialistas y una incontable bibliograf\u00eda se ha visto obligado a corregir algunas de las versiones, no siempre del todo exactas, que su biografiado recopil\u00f3 en la primera parte de sus <em><span style=\"font-family: Arial\">Memorias<\/span><\/em>.<\/p>\n<p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\">No fue el Nobel, sino la propia personalidad de Gabito o Gabo, desde su misma infancia, la que le ha permitido trazar a su bi\u00f3grafo un libro que habr\u00e1 de leerse con la misma fruici\u00f3n que una novela con sus constantes cambios de ambientes, su azarosa juventud y sus veleidades pol\u00edticas que tan a menudo lo han situado junto al poder y a su sombra. Cuenta Martin que esta biograf\u00eda le ha llevado diecisiete a\u00f1os. Pero ha sabido, con t\u00e9cnica adecuada, ofrecer el relato de una existencia en la que todav\u00eda no se desvelan ciertos misterios. Entiende el conjunto de sus textos como una autobiograf\u00eda encubierta incluso en los m\u00e1s impensables detalles. Ser\u00e1 \u00e9sta una biograf\u00eda \u201ctolerada\u201d, antes que autorizada.<\/p>\n<p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\">Las p\u00e1ginas m\u00e1s dif\u00edciles tal vez se correspondan con los or\u00edgenes familiares, una intrincada saga cuyas ra\u00edces est\u00e1n en el pueblo de Aracataca y cuyos or\u00edgenes Martin ha rastreado, por lo general, en relatos orales de los descendientes. Paralelamente, el autor describe paisajes, viviendas que subsisten y las que le fueron narradas y traza a grandes rasgos, a la vez, la historia de una Colombia diversa y compleja y, desde \u201cel Bogotazo\u201d, violenta. Una infancia dif\u00edcil, alejada de sus padres, junto a sus abuelos en aquel pueblo que vive la fiebre bananera, forjar\u00e1 una personalidad que transformar\u00e1 experiencias en mitos, cuyos rasgos advertiremos entre las p\u00e1ginas de su obra narrativa o entre sus numerosos art\u00edculos. El alejamiento de su madre, que lo tuvo a los 21 a\u00f1os, coincidi\u00f3 con una g\u00e9lida y conflictiva relaci\u00f3n paterna.<\/p>\n<p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\">Diluida entre tantas idas y venidas puede pasar casi inadvertido el fundamental descubrimiento de Mercedes Barcha, la que ser\u00eda m\u00e1s tarde su esposa: \u201cEl propio Garc\u00eda M\u00e1rquez siempre ha asegurado que ella ten\u00eda nueve a\u00f1os cuando la conoci\u00f3, lo que situar\u00eda su primer encuentro en alg\u00fan punto entre noviembre de 1941 y 1942 -a\u00fan antes de marcharse a Zipaquir\u00e1-, y que incluso entonces supo (a la edad de 14 a\u00f1os) que se casar\u00eda con ella\u201d. Lo hicieron el 21 de marzo de 1958, \u201ctras un noviazgo de menos de tres a\u00f1os\u201d, aunque perduran ciertas zonas oscuras en una relaci\u00f3n que se daba por sobrentendidos, pero no cabe duda de que el matrimonio con Mercedes transformar\u00e1 la vida de un escritor que fue forj\u00e1ndose, a trav\u00e9s de los a\u00f1os colegiales en Barranquilla, Sucre y Zipaquir\u00e1, con m\u00faltiples dificultades econ\u00f3micas familiares hasta llegar a <st1:personname ProductID=\"la Universidad\" w:st=\"on\">la Universidad<\/st1:personname>, iniciar sus actividades primeras como poeta inconfesado y m\u00e1s tarde como periodista, ya en Cartagena, y posteriormente en Bogot\u00e1 con cierto \u00e9xito. Martin ha documentado los hechos que narra prolijamente.<\/p>\n<p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\">Con anterioridad figurar\u00e1 otra mujer, Tachia, nombre con el que el poeta Blas de Otero designaba a la actriz que conoci\u00f3 en Par\u00eds en 1953 y que se cita en alguno de los poemas de su mejor \u00e9poca. Ser\u00e1 la misma con la que GGM mantendr\u00e1 una t\u00f3rrida relaci\u00f3n que finalizar\u00e1 en un aborto y el regreso de Tachia a Madrid. Martin narra su encuentro de 1993 y reproduce sus observaciones (p. 241 y 380). Pero a\u00fan antes de llegar a Par\u00eds, la existencia de GGM como novelista hab\u00eda ido nutri\u00e9ndose en el seno de un grupo de j\u00f3venes en Barranquilla y aqu\u00ed aparece la personalidad de Ramon Vinyes, el escritor y librero catal\u00e1n que ocupar\u00e1 un lugar destacado en las p\u00e1ginas de <em><span style=\"font-family: Arial\">Cien a\u00f1os<\/span><\/em>. Convertido en un amante de la bebida, de las francachelas y de las prostitutas, alterna los descubrimientos de Kafka (p. 130) y Faulkner con el vallenato y el folklore colombiano, cuyas huellas advertir\u00e1 Martin en sus composiciones. Sus reportajes amplios, sobre un n\u00e1ufrago (convertido m\u00e1s tarde en libro) o sobre el desastre de Antioquia anticipan su capacidad narrativa y de observaci\u00f3n. Sus experiencias en Europa, su inter\u00e9s por el cine italiano (se matricular\u00e1 en Cinecitt\u00e0), por el marxismo, que contrasta con cierto apoliticismo durante su estancia en Barcelona, ya en plena fama, tras el \u00e9xito de <em><span style=\"font-family: Arial\">Cien a\u00f1os&#8230;<\/span><\/em> ir\u00e1n definiendo un personaje inquieto, en constante evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\">El an\u00e1lisis de sus etapas sucesivas constituye el gran m\u00e9rito del bi\u00f3grafo. Tal vez su experiencia barcelonesa no quede suficientemente valorada o el significado de M\u00e9xico, aunque s\u00ed el decisivo papel de Carlos Fuentes. La defensa de <em><span style=\"font-family: Arial\">El oto\u00f1o del patriarca<\/span><\/em> como otro registro autobiogr\u00e1fico resulta atractiva, aunque no se si totalmente convincente. Pero no cabe duda de que el narrador de Macondo utiliza experiencias propias o familiares. Las dos primeras partes del libro se dedican al periodo anterior a la edici\u00f3n de su obra magna. Due\u00f1o de fama y fortuna, el an\u00e1lisis de GGM, sus posiciones pol\u00edticas y su activismo constituir\u00e1n una parte fundamental, pero en esta zona la biograf\u00eda se torna m\u00e1s objetivista y menos reveladora (pp. 371-581).<\/p>\n<p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\">Su amistad con Fidel Castro y Omar Torrijos, su relaci\u00f3n con Felipe Gonz\u00e1lez, sus experiencias en Cuba al fundar una Escuela de Cine, sus preocupaciones sobre la guerrilla colombiana son fases destacadas de su biograf\u00eda, atenta siempre al detalle y a una narraci\u00f3n fluida que pasa, asimismo, por la obtenci\u00f3n del Premio Nobel y el \u00e9xito de <em><span style=\"font-family: Arial\">El amor en los tiempos del c\u00f3lera<\/span><\/em>, interpretada como el reencuentro con su padre. Echamos de menos considerar la recepci\u00f3n de sus obras en Espa\u00f1a. No olvidemos -tampoco lo hace el bi\u00f3grafo- que una de las figuras esenciales en los \u00e9xitos de Garc\u00eda M\u00e1rquez ha sido su amiga y agente Carmen Balcells. Los a\u00f1os barceloneses en los que convivi\u00f3 con Vargas Llosa resultar\u00e1n tambi\u00e9n decisivos en m\u00faltiples aspectos. Antes del famoso pu\u00f1etazo (no se aventura aqu\u00ed otra hip\u00f3tesis que la ya divulgada), el escritor peruano escribir\u00e1 un libro hoy todav\u00eda fundamental sobre el significado de su contempor\u00e1neo, no exento de revelaciones personales.<\/p>\n<p><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\">La biograf\u00eda alcanza hasta los \u00faltimos a\u00f1os, atraviesa las dos enfermedades graves de GGM y concluye que \u201csi estaba obsesionado -fascinado- por el poder, el poder se ve\u00eda reiterada e irresistiblemente atra\u00eddo hacia \u00e9l\u201d (p. 625). Sus temas esenciales: la vejez, la muerte, el amor, la violencia son constantes que proceden de su misma infancia. Puesto que se ofrece el hombre como modelo, cabe admitir que el esfuerzo y el talento natural le han conducido a los m\u00e1ximos honores y merecidos \u00e9xitos. Sin buscar el best-seller, sin renunciar a sus est\u00e9ticas, obsesiones y compromisos, se ha convertido en el novelista cl\u00e1sico moderno de la literatura en castellano. La biograf\u00eda de Gerald Martin debe calificarse de imprescindible. <o:p><\/o:p><\/span><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"rtsrightfloat1\"><strong><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\"><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\">Joaqu\u00edn MARCO<o:p><\/o:p><\/span><\/strong><strong><span style=\"color: #222222; font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: center\" class=\"rtsrightfloat1\"><strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #222222; font-family: Arial\"><\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: center\" class=\"rtsrightfloat1\"><strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #222222; font-family: Arial\"><\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gerald Martin y Gabo\u00a0 No cabe duda de que el hispanista Gerald Martin (Londres, 1944), que ocupa la c\u00e1tedra em\u00e9rita Andrew W. 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