{"id":5210,"date":"2009-12-08T15:25:43","date_gmt":"2009-12-08T21:25:43","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/2009\/12\/08\/la-intoxicacion-de-los-medios-dana-el\/"},"modified":"2009-12-08T15:25:43","modified_gmt":"2009-12-08T21:25:43","slug":"la-intoxicacion-de-los-medios-dana-el","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=5210","title":{"rendered":"La intoxicaci\u00f3n de Los Medios da\u00f1a el&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>CIUDAD DEL VATICANO, martes, 8 de diciembre de 2009 (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.zenit.org\/\"><font color=\"#0068cf\">ZENIT.org<\/font><\/a>).- Benedicto XVI constat\u00f3 la intoxicaci\u00f3n a la que exponen los medios de comunicaci\u00f3n, acostumbrando a los esp\u00edritus \u00aba las cosas m\u00e1s horribles\u00bb, y rindi\u00f3 homenaje a los hombres y mujeres an\u00f3nimos que humanizan las ciudades con el amor.As\u00ed lo proclam\u00f3 ante la estatua de la Virgen, que se encuentra en la plaza de Espa\u00f1a, en pleno centro de Roma, adonde acudi\u00f3, siguiendo la tradici\u00f3n, en la tarde de este martes, solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n.<br \/>\nBenedicto XVI coloc\u00f3 un gran cesto de rosas ante la imagen coronada de Mar\u00eda y afirm\u00f3 que Mar\u00eda repite a los hombres de nuestro tiempo: \u00abno teng\u00e1is miedo, Jes\u00fas ha vencido al mal\u00bb.<br \/>\nEn su meditaci\u00f3n, el papa comenz\u00f3 constatando c\u00f3mo \u00abCada d\u00eda, de hecho, a trav\u00e9s de los peri\u00f3dicos, la televisi\u00f3n, la radio, el mal es narrado, repetido, amplificado, acostumbr\u00e1ndonos a las cosas m\u00e1s horribles, haci\u00e9ndonos insensibles y, en cierto sentido, intoxic\u00e1ndonos, pues lo negativo no se digiere plenamente y d\u00eda tras d\u00eda se acumula. El coraz\u00f3n se endurece y los pensamientos de hacen sombr\u00edos\u00bb.<\/p>\n<p>Por este motivo, a\u00f1adi\u00f3, \u00abla ciudad tiene necesidad de Mar\u00eda, que con su presencia nos habla de Dios, nos recuerda la victoria de la Gracia sobre el pecado, y nos lleva a esperar incluso en las situaciones humanamente m\u00e1s dif\u00edciles\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abEn la ciudad viven &#8211;o sobreviven&#8211; personas invisibles, que de vez en cuando saltan a las primeras p\u00e1ginas o a las pantallas de televisi\u00f3n, y son aprovechadas hasta el final, mientras la noticia y su imagen llaman la atenci\u00f3n. Es un mecanismo perverso, ante el cual por desgracia es dif\u00edcil oponer resistencia. La ciudad primero esconde y luego expone al p\u00fablico. Sin piedad o con una falsa piedad\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abSin embargo, en todo hombre se da el deseo de ser acogido como persona y considerado como una realidad sagrada, pues cada historia humana es una historia sagrada y exige el mayor respeto\u00bb, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abLos medios de comunicaci\u00f3n tienden a hacer que siempre nos sintamos \u00abespectadores\u00bb, como si el mal s\u00f3lo afectara a los dem\u00e1s, a ciertos eventos que a nosotros no podr\u00edan sucedernos nunca. Sin embargo, todos somos \u00abactores\u00bb y, tanto en el mal como en el bien, nuestro comportamiento tiene una influencia sobre los dem\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>En momentos en los que tiene lugar la cumbre mundial sobre el cambio clim\u00e1tico en Copenhague, el pont\u00edfice explic\u00f3 que \u00abcon frecuencia nos quejamos por la contaminaci\u00f3n del aire, que en ciertos lugares de la ciudad es irrespirable\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abEs verdad &#8211;constat\u00f3&#8211;: se requiere el compromiso de todos para hacer m\u00e1s limpia la ciudad. Y, sin embargo, hay otra contaminaci\u00f3n, menos perceptible por los sentidos, pero igualmente peligrosa. Es la contaminaci\u00f3n del esp\u00edritu, que hace que nuestros rostros sonr\u00edan menos, sean m\u00e1s tristes, que nos lleva a no saludarnos, a no mirarnos a la cara\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLa ciudad est\u00e1 hecha de rostros, pero por desgracia las din\u00e1micas colectivas pueden hacernos perder la percepci\u00f3n de su profundidad. Todo lo vemos superficialmente. Las personas se convierten en cuerpos y estos cuerpos pierden el alma, se convierten en cosas, objetos sin rostros, intercambiables, objetos de consumo\u00bb, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Por este motivo, explic\u00f3 que \u00abMar\u00eda Inmaculada nos ayuda a redescubrir y defender la profundidad de las personas, pues en ella se da una perfecta transparencia del alma en el cuerpo. Es la pureza en persona, en el sentido de que esp\u00edritu, alma y cuerpo son en ella plenamente coherentes entre s\u00ed y con la voluntad de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>El Papa concluy\u00f3 rindiendo \u00abhomenaje p\u00fablicamente a todos aquellos que, en silencio, sin palabras pero con hechos, se esfuerzan por practicar esta ley evang\u00e9lica del amor, que saca adelante al mundo. Son tantos, incluso aqu\u00ed, en Roma, y pocas veces hacen noticia\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abHombres y mujeres de todas las edades, que han comprendido que no sirve de nada condenar, quejarse, echar la culpa, sino que es mejor responder al mal con el bien. Esto es lo que cambia la realidad; o mejor dicho, cambia a las personas, por consiguiente, mejora la sociedad\u00bb, dijo por \u00faltimo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CIUDAD DEL VATICANO, martes, 8 de diciembre de 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI constat\u00f3 la intoxicaci\u00f3n a la que exponen los medios de comunicaci\u00f3n, acostumbrando a los esp\u00edritus \u00aba las cosas m\u00e1s horribles\u00bb, y rindi\u00f3 homenaje a los hombres y mujeres an\u00f3nimos que humanizan las ciudades con el amor.As\u00ed lo proclam\u00f3 ante la estatua de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-5210","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5210","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5210"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5210\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5210"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5210"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}