{"id":7831,"date":"2011-03-05T18:04:38","date_gmt":"2011-03-06T00:04:38","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7831"},"modified":"2011-03-05T18:04:38","modified_gmt":"2011-03-06T00:04:38","slug":"la-vida-inutil-dice-el-pito-perez-de-jose-ruben-romero","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7831","title":{"rendered":"\u00abLa vida in\u00fatil\u00bb dice el Pito P\u00e9rez de Jos\u00e9 Rub\u00e9n Romero"},"content":{"rendered":"<p>!Como me da l\u00e1stima el Diablo!<br \/>\nJ. Rub\u00e9n Romero y Pito P\u00e9rez <\/p>\n<p>La Vida In\u00fatil.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 F\u00e9lix Zavala<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Rub\u00e9n Romero naci\u00f3 en Cotija, Michoac\u00e1n en 1890. En Ario de Rosales, Luis Murgu\u00eda Guill\u00e9n, al darse cuenta de las tendencias literarias de Jos\u00e9 Rub\u00e9n Romero, lo invit\u00f3 a fundar un peri\u00f3dico, el que se llam\u00f3 Iris y en el que se publicaron los primeros poemas de Romero, sin embargo, \u00e9stos no fueron reconocidos por el autor, despu\u00e9s de que Murgu\u00eda hizo las \u00abcorrecciones convenientes.<br \/>\n&#8211; \u00bfY de qui\u00e9n se escond\u00eda usted, se\u00f1or P\u00e9rez?<br \/>\n&#8211; De usted, se\u00f1or Prefecto, a quien no ten\u00eda el gusto de conocer, porque no me place la amistad con las autoridades, ni del ramo civil, ni del eclesi\u00e1stico. Todos ofrecen castigarme en esta y en la otra vida y ninguna me brinda un pedazo de pan.<br \/>\nSu rica y fresca prosa qued\u00f3 plasmada en su obra literaria: Desbandada, El pueblo inocente; Mi caballo, mi perro y mi rifle, La vida in\u00fatil de Pito P\u00e9rez, la m\u00e1s conocida y Rosenda<br \/>\nLa vida in\u00fatil de Pito P\u00e9rez ya ha sido llevada al cine en dos ocasiones, siendo los protagonistas Manuel Medel e Ignacio L\u00f3pez Tarso, respectivamente. Rosenda, fue protagonizada en el cine por Rita Macedo.<br \/>\nLos poemas de Jos\u00e9 Rub\u00e9n siguieron apareciendo, lo que fue motivo de admiraci\u00f3n y presunci\u00f3n de sus amigos, as\u00ed como tambi\u00e9n, ser distinguido con el nombramiento de socio de un grupo literario de Morelia.<br \/>\nPara Jos\u00e9 Rub\u00e9n Romero la distinci\u00f3n de que hab\u00eda sido objeto le llen\u00f3 de gran satisfacci\u00f3n y lo menos que pod\u00eda hacer era ir a Morelia, para conocer al presidente y dem\u00e1s socios del c\u00edrculo literario.<br \/>\nEl escritor en ciernes, tropez\u00f3 con algunos obst\u00e1culos para ir a Morelia; el permiso de su pap\u00e1 y el dinero para el viaje.<br \/>\nNo le fue f\u00e1cil obtener el permiso y dinero paternos, pero finalmente emprendi\u00f3 el tan ansiado viaje: largas jornadas a caballo,  para despu\u00e9s abordar el tren rumbo a Morelia.<br \/>\nEn el equipaje, Rub\u00e9n Romero llevaba un traje color uva porque, seg\u00fan \u00e9l, deb\u00eda presentarse con toda propiedad a la recepci\u00f3n que le tendr\u00edan preparada; adem\u00e1s, llevaba varios discursos muy pulidos para leer en el momento cumbre del evento.<br \/>\nCuando Jos\u00e9 Rub\u00e9n lleg\u00f3 al lugar de la cita, en el Ateneo, \u00a1OH sorpresa!, la sede del c\u00edrculo literario era un tendej\u00f3n y su presidente un joven desali\u00f1ado, com\u00fan y corriente.<br \/>\nEncaramado sobre el caj\u00f3n de ma\u00edz, Rub\u00e9n Romero dijo varios de sus poemas, los que fueron acogidos con aplausos de entusiasmo por los poetas michoacanos, Alfredo Iturbide, Fidel Silva y Donato Arenas L\u00f3pez.<br \/>\nAgua de las verdes matas<br \/>\nT\u00fa me tumbas,<br \/>\nT\u00fa me matas<br \/>\nY me haces andar a gatas<\/p>\n<p>Siendo prefecto su padre, Jos\u00e9 Rub\u00e9n lo acompa\u00f1aba en sus giras de trabajo y, particularmente en una de ellas, se entusiasm\u00f3 mucho porque conocer\u00eda el mar, sin embargo su imaginaci\u00f3n super\u00f3 a la realidad y retorn\u00f3 totalmente desilusionado.<br \/>\nLa cesant\u00eda del padre, por meter en prisi\u00f3n a ladrones influyentes, condujo a la familia Romero a Sahuayo, lugar donde el joven poeta publicar\u00eda su libro Fantas\u00eda, libro del que no existe ejemplar alguno.<br \/>\nAl sobrevenir la revoluci\u00f3n, sigue los pasos de su padre, persona prudente, incorruptible y honrada a carta cabal, y se une al maderismo.<br \/>\nEl joven Romero sue\u00f1a con ser un h\u00e9roe, un caudillo, un general invencible pero la realidad es otra: pocos enfrentamientos por la simple raz\u00f3n de que el movimiento revolucionario es tan aut\u00e9ntico y leg\u00edtimo que las tropas enemigas, con frecuencia se convierten en revolucionarias.<br \/>\nA Romero se le encomend\u00f3 una misi\u00f3n en la que s\u00ed ten\u00eda que enfrentar riesgos: investigar si en P\u00e1tzcuaro el subprefecto de distrito, Salvador Escalante, contaba con partidarios o enemigos.<br \/>\nPara cumplir con dicha encomienda, Jos\u00e9 Rub\u00e9n, se disfraza, esp\u00eda, usa nombres falsos, esquiva a los posibles delatores, etc., y descubre que la gente es partidaria de Escalante.<br \/>\nCon el triunfo del movimiento maderista, Jos\u00e9 Rub\u00e9n Romero fue nombrado receptor de rentas de Santa Clara del Cobre, sin embargo, con la usurpaci\u00f3n de Huerta, los maderistas, entre ellos Romero, sufrieron una severa persecuci\u00f3n en todos los rincones de la rep\u00fablica.<br \/>\nDicha persecuci\u00f3n oblig\u00f3 al receptor de rentas a huir hacia la ciudad de M\u00e9xico, donde, si bien fue cierto que pasaba inadvertido, tambi\u00e9n hubo de sufrir la soledad, el hambre y la miseria que lo decidi\u00f3 regresar a Michoac\u00e1n.<br \/>\n\u00ab&#8230;el prestigiado poeta\u00bb y entonces responde: \u00abS\u00ed, soy yo, a sus \u00f3rdenes.\u00bb, sintiendo que es reconocido y apreciado.<br \/>\nEl acompa\u00f1ante casual, le ayuda con el equipaje hasta la puerta de su casa demostrando gran satisfacci\u00f3n por haberle podido ser \u00fatil.<br \/>\nEse mismo acompa\u00f1ante, regres\u00f3 aproximadamente dos horas despu\u00e9s, pero con una escolta de soldados para llevarlo al pared\u00f3n de fusilamiento.<br \/>\nCon el indulto en la mano, lleg\u00f3 el padre de Jos\u00e9 Rub\u00e9n, cuando \u00e9ste estaba a punto de ser fusilado.<br \/>\nDe su participaci\u00f3n en la revoluci\u00f3n Jos\u00e9 Rub\u00e9n Romero escribi\u00f3: \u00abYo soy feliz. Tres cosas me ha dejado la Revoluci\u00f3n. Tres cosas grandes, nobles, buenas: el zaino que relincha en la cuadra; el rifle, que vela mi sue\u00f1o junto a la cabecera de mi cama, y un sobretodo nuevo, caf\u00e9, que sustituye a mi vieja tilma roja.\u00bb.<br \/>\nJos\u00e9 Rub\u00e9n Romero ocup\u00f3 varios puestos oficiales, entre ellos: Srio. particular del gobernador de Michoac\u00e1n, Pascual Ortiz Rubio; Inspector General de Comunicaciones, Encargado del Depto. de Publicidad de la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores, Rector interino de la Universidad de Michoac\u00e1n, C\u00f3nsul General de Barcelona, Director del Registro Civil del D. F. Etc.<br \/>\n\u00abUna vez, al calor de las copas, que era el clima m\u00e1s propicio para Pito P\u00e9rez, se organiz\u00f3 una timba, y Pito, por no dejar de beber de gorra, qued\u00f3se en ella como un simple mir\u00f3n de la partida. Pero alg\u00fan chivato dio el soplo a la polic\u00eda, que se present\u00f3 de improviso y carg\u00f3 con todos y con todo, como suele suceder, inclusive con Pito P\u00e9rez, a quien import\u00e1bale un remoquete igual al suyo el ir a la c\u00e1rcel.<br \/>\nPito P\u00e9rez ha sido llevado a la pantalla grande. En el cine mexicano ha sido interpretado por Manuel Medel (La vida in\u00fatil de Pito P\u00e9rez y Pito P\u00e9rez se va de bracero), Ignacio L\u00f3pez Tarso (La vida in\u00fatil de Pito P\u00e9rez) y por el polifac\u00e9tico Germ\u00e1n Valdez, Tin-Tan (Las aventuras de Pito P\u00e9rez). <\/p>\n<p>Pito P\u00e9rez, el personaje en un \u00faltimo lance de su filosof\u00eda, al despedirse de este mundo, lega en su testamento:<\/p>\n<p>\u2026Para los ricos, sedientos de oro, la mierda que fue mi vida.<br \/>\nPara los pobres, por cobardes, mi desprecio, porque no se alzan y lo toman todo en un arranque de suprema justicia<br \/>\n\u00a1Miserables esclavos de una iglesia que les predica resignaci\u00f3n y de un gobierno que les pide sumisi\u00f3n, sin darles nada a cambio!<\/p>\n<p>\u2026 pero del coraje de los humildes surgir\u00e1 un d\u00eda el terremoto y entonces, no quedar\u00e1 piedra sobre piedra<\/p>\n<p>En La vida in\u00fatil de Pito P\u00e9rez,  el autor nos presenta un individuo singular en extremo, que vive pegado a la botella, que le entra al infle con singular alegr\u00eda y pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pito P\u00e9rez, al igual que su creador, nace en el estado de Michoac\u00e1n; el primero en el poblado de Santa Clara del Cobre y el segundo en Cotija.<\/p>\n<p>Es Pito P\u00e9rez un fil\u00f3sofo popular, que tras el aturdimiento del alcohol, tiene una lucidez extraordinaria. Individuo de lengua precisa y oportuna, Pito P\u00e9rez se burla de la vida, del amor, del diablo. <\/p>\n<p>Viviendo con \u201cLa Caneca\u201d (un esqueleto de mujer con quien comparte su humilde morada), Pito P\u00e9rez encuentra en ella al amor perfecto, amor exento de burlas y desprecios, amor evocador de las dulzuras extraviadas, amor de absoluta fidelidad, amor del bueno que escucha sus penas, amor sereno en su inmovilidad, amor permanente, sin reproches.<\/p>\n<p>Pito P\u00e9rez va y viene, sin el P\u00e9rez- por los pueblos circunvecinos, regresa, emprende una actividad y otra, para finalmente volver a la pasi\u00f3n, que lo consume y satisface: la gran ingesta de alcohol. <\/p>\n<p>Detenido en la c\u00e1rcel del pueblo, Pito P\u00e9rez hace una escandalera, provocando una llamada de atenci\u00f3n de la autoridad en turno, que grita:<\/p>\n<p>-Asilencien ese Pito<\/p>\n<p>Palabras m\u00e1s, palabras menos, surge el albur, cuando alguien desde dentro protesta y afirma: <\/p>\n<p>-La autoridad lleva ya muchos d\u00edas con el Pito adentro.<\/p>\n<p>Pito P\u00e9rez sube y baja de la torre de una Iglesia, desde donde se devisa todo el poblado.<\/p>\n<p>Es su lugar predilecto, alejado de las tonter\u00edas y la banalidad del mundo. Ah\u00ed se re\u00fane con un individuo que lo escucha y valora, un catr\u00edn que paga su valiosa pl\u00e1tica con la mejor moneda que el Pito puede recibir: chupe, alcohol, ch\u00ednguere, guarapo, pegue.<\/p>\n<p>El Pito bebe y deja que el cuerpo sienta lo que recibe. <\/p>\n<p>No se queden con las ganas de tener al Pito\u2026 P\u00e9rez. Es la Literatura que divierte e ilustra, que nos acerca a lo nuestro, que indudablemente tiene su encanto. <\/p>\n<p>\u00c9chenle una filosofada a estos tiempos y\u2026 \u00a1Salucita de la buena!: <\/p>\n<p>\u00abCuesta trabajo perder el pudor, pero cuando uno lo pierde, qu\u00e9 descansado se queda, como dicen que dijo uno de los sinverguenzas m\u00e1s famosos de M\u00e9xico.\u00bb<\/p>\n<p>El amigo lector tendr\u00e1 la curiosidad de averiguar el nombre del autor de la frase.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 favor le debo al sol por haberme calentado, si de ni\u00f1o fui a la escuela, si de grande fui soldado, si de casado cabr\u00f3n y de muerto condenado, qu\u00e9 favor le debo al sol por haberme calentado?\u00bb<\/p>\n<p>La locura es la vida cuando la vida es dolor<br \/>\nShakespeare<br \/>\nUna de las lecturas que m\u00e1s deja huella en la conciencia de Jos\u00e9 Rub\u00e9n Romero es el Quijote, del que no s\u00f3lo aprende sus primeras letras sino que tambi\u00e9n es para \u00e9l lo que la Biblia para el cristiano.<br \/>\nEl conocimiento del ser humano conceptualizado as\u00ed, es el modelo que se apropia Romero, para expresarlo en su narrativa. Con raz\u00f3n dice McKegney que \u00abhay una mezcla de humor y tristeza que llenan los libros de J. Rub\u00e9n  Romero\u00bb.<br \/>\nEl desencanto, la amargura y la tristeza, en conjunci\u00f3n con la picard\u00eda, propician los extremos de emotividad en la obra romeriana; y La vida in\u00fatil de Pito P\u00e9rez es la novela m\u00e1s representativa de la polaridad emocional, por las diversas condiciones en que se ve involucrado el personaje y por su origen marginal.<br \/>\nSin embargo, el intento de Romero por definir al ser humano sin basarse en explicaciones filos\u00f3ficas, sino en el conocimiento que del hombre adquiere en su relaci\u00f3n y trato con \u00e9ste, es semejante a la idea de la locura tr\u00e1gica del siglo XV, \u00abno tiene tanto que ver con la verdad y con el mundo, como con el hombre y la verdad de s\u00ed mismo que \u00e9l sabe percibir\u00bb.<br \/>\nEsta concepci\u00f3n se aleja de la raz\u00f3n y se une a la apreciaci\u00f3n sensorial propia de la \u00abestulticia. Dejarse llevar por el arbitrio de las pasiones\u00bb, es decir, por el conocimiento no del \u00abangosto rinc\u00f3n de la cabeza\u00bb, sino \u00abdel resto del cuerpo al imperio de los des\u00f3rdenes\u00bb.<br \/>\nHay concordancia entre algunos de los aspectos tratados por J. Rub\u00e9n Romero, en La vida in\u00fatil de Pito P\u00e9rez y ciertas observaciones erasmianas; por ejemplo, la locura vista como la liberaci\u00f3n del alma de \u00absus penosos cuidados\u00bb es semejante a la presentaci\u00f3n que hace de la familia de Pito P\u00e9rez, la cual fabrica su propia existencia en un mundo imaginario donde encuentra la felicidad en comportamientos no concebidos en el mundo de los cuerdos.<br \/>\nTales coincidencias no son casuales, dada la inspiraci\u00f3n de Romero en el Quijote y la influencia decisiva de Erasmo en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica.<br \/>\nMen\u00e9ndez Pelayo, por su parte, afirma que los cr\u00edticos pierden el tiempo cuando intentan encontrar en Cervantes \u00abideas y preocupaciones de libre pensador moderno\u00bb, puesto que la verdadera filiaci\u00f3n de \u00e9ste se encuentra en la influencia erasmiana.<br \/>\nAntonio Villanova afirma que \u00abla verdadera inspiraci\u00f3n del Quijote de Cervantes procede del Elogio de la locura\u00bb.<br \/>\nQuiz\u00e1 por ello pudo crear a Pito P\u00e9rez, el estulto que divierte con la locura de sus actos, con las mentiras de sus relatos, con su comportamiento antiinstitucional; pero que tambi\u00e9n deprime con su despecho, burla, escepticismo, amargura y tristeza.<br \/>\nLa vida in\u00fatil de Pito P\u00e9rez es la obra de J. Rub\u00e9n Romero que, por el conjunto de emociones contrarias que vive el personaje y que transmite al lector, lleva a quien la lee, por el cauce de la locura representada por la \u00abemoci\u00f3n que corre de la risa al llanto\u00bb.<br \/>\nPito P\u00e9rez no se queda loco en la meditaci\u00f3n de un planteamiento filos\u00f3fico que desea resolver, ni en la lectura intensa que le impide comer y dormir, como don Quijote.<br \/>\nEl aventurero que va por los pueblos de Michoac\u00e1n haciendo alarde de la picard\u00eda del mestizo mexicano posee una locura que le ha sido heredada socialmente a trav\u00e9s de su parentela; de ah\u00ed que su orientaci\u00f3n nihilista emerja de la locura y la falta de respeto de que son objeto sus parientes, puestos por la mofa social en los l\u00edmites de la racionalidad.<br \/>\nEs este marco de demencia el que encuadra a Jes\u00fas P\u00e9rez Gaona en el mundo de vesania. Aqu\u00ed se pierde su inteligencia y naufraga su talento para dar vida al estulto, que es escuchado por los dem\u00e1s, s\u00f3lo para divertirse y pasar el rato aplaudiendo sus hechos de locura en una fiesta, en una cantina o \u00absentado a la mesa de un ranchero pesudo\u00bb.<br \/>\nLas hermanas del personaje no se encuentran tampoco en el mundo de las normas, el qu\u00e9 dir\u00e1n se pierde entre las voces mismas que la emiten, no llega a sus o\u00eddos ni es tenido como precepto de conducta.<br \/>\nEn su mundo de felicidad se desvanecen los valores materiales y las falsas aspiraciones; ellas viven expresando en sus actos la concordancia de \u00e9stos con su mundo.<br \/>\n\u00abtal y como el caballo imperito en gram\u00e1tica no es desgraciado, as\u00ed no es infeliz tampoco el estulto, porque al serlo es coherente con su naturaleza\u00bb; ser coherente con su naturaleza es ser uno mismo, y ser uno mismo es la felicidad, la satisfacci\u00f3n de ser y hacer lo que se desea sin tener en cuenta normas ni costumbres.<br \/>\nEn la l\u00f3gica de Pito P\u00e9rez lo normal es ser consecuente con la locura, porque para \u00e9l, lo mismo que para Erasmo de Rotterdam, es lo \u00fanico que hace ser y vivir al individuo real que no necesita de poses ni simulacros<br \/>\nEn m\u00ed no hay lugar para el enga\u00f1o, ni simulo con el rostro una cosa cuando abrigo otra con el pecho.<br \/>\nPito P\u00e9rez elogia la locura en cuanto la identifica con la conducta real y, por tanto, con lo que deber\u00eda ser lo normal; de tal modo que, para \u00e9l, los locos son los que se conducen congruentemente con las normas establecidas por las instituciones sociales y no los que las violan. As\u00ed dice el personaje:<br \/>\nY m\u00e1s locos que yo los que no r\u00eden, ni lloran, ni beben, porque son esclavos de in\u00fatiles respetos sociales. Prefiero a mi familia de chiflados y no a ese reba\u00f1o de hip\u00f3critas que me ven como animal raro porque no duermo en su majada, ni balo al un\u00edsono de los otros.<br \/>\nPito P\u00e9rez es un opositor a las instituciones y sus reglas, y a los que se dejan conducir por ellas; esta oposici\u00f3n lo hace ganarse el desprecio de todos los que ostentan alg\u00fan rango de autoridad o de poder.<br \/>\nRealmente se necesita valor para comportarse fuera de las normas sociales y tomar conciencia de ser un escupitajo sobre el cual recae todo el peso de la sociedad que lo mira con asco y desprecio.<br \/>\nEl prop\u00f3sito de no balar al comp\u00e1s del reba\u00f1o, es hacer rabiar a quienes s\u00ed lo hacen, rebelarse a las normas sociales, es rebelarse contra la conducta asumida por milenios, contra la propia existencia humana, que ha llegado a creer natural,  todo el conjunto de leyes y normas de conducta que la rigen.<br \/>\nPito P\u00e9rez est\u00e1 consciente de su situaci\u00f3n social y de que no es visto dentro de la normalidad, pero a\u00fan m\u00e1s, de que su comportamiento es el correcto; por eso le dice a su interlocutor: \u00abNuestra conversaci\u00f3n podr\u00eda titularse: di\u00e1logo entre un poeta y un loco. De ah\u00ed que Pito P\u00e9rez centre su cr\u00edtica sobre todo en el clero y el gobierno.<br \/>\nEn este \u00faltimo, critica el robo y el despotismo, que exponiendo las actitudes ineptas y las pr\u00e1cticas oportunistas que lo caracterizan: \u00abCuesta trabajo perder el pudor pero cuando uno lo pierde, qu\u00e9 descansado se queda, como dicen que dijo uno de los sinverg\u00fcenzas m\u00e1s famosos de M\u00e9xico.\u00bb<br \/>\nLa primera \u00abcualidad\u00bb de los gobernantes de la sociedad de Pito P\u00e9rez es el extremo del cinismo, la ignorancia y la degradaci\u00f3n humana, que la perspicacia del personaje detecta en todos los \u00e1ngulos de la deshonestidad del gobierno, y que es propia de todas las autoridades, desde el humilde alcalde de pueblo, hasta el alto funcionario:<br \/>\nPara hacer un estudio de los necios, en general, me bast\u00f3 conocer al juez y al secretario, y ahora ya s\u00e9 que lo que cambia en los hombres es la dimensi\u00f3n de sus empleos, pero que el tonto y el sinverg\u00fcenza, lo mismo son los alcaldes de un pueblo, que ministros en la capital de la Rep\u00fablica.<br \/>\nLa ruptura con la autoridad terrenal, lleva consigo el rompimiento con la autoridad clerical, puesto que el ardid de que toda autoridad viene de Dios, es utilizado de com\u00fan acuerdo por representantes estatales y religiosos para manipular la conciencia de las mayor\u00edas y apropiarse el derecho de mando y superioridad.<br \/>\nPito P\u00e9rez lo comprende y con su conducta an\u00e1rquica, defiende la libertad individual, coartada por Estado e Iglesia, manifestando en sus actitudes su repudio pero, sobre todo, descubriendo los actos sutiles de los curas que esconden su ser de lobo con piel de oveja:<br \/>\nMet\u00ed la cabeza por entre las cortinas del firmamento, y vi un cura gordo.<br \/>\n-Padre -le pregunt\u00e9-, \u00bfaqu\u00ed no hay ovejas negras?<br \/>\n-No, candoroso hermano, las ovejas negras son los pobres de la Tierra, pero como hay tantos y aqu\u00ed no cabr\u00edan, los acomodamos en el purgatorio o en el limbo.<br \/>\n-\u00bfY si no lo merecen?<br \/>\n-Los pobres lo merecen todo. Adem\u00e1s. \u00bfQu\u00e9 ganar\u00edan con rebelarse? El infierno, como Luzbel.<br \/>\nEl juicio fascista de minimizaci\u00f3n hacia los marginados, es un producto de la deshumanizaci\u00f3n de la burocracia pol\u00edtica, que enmarca la vida del hombre desde antes de nacer hasta la muerte. Los menesterosos, son ejemplo de lo que hace el Estado, con quienes nacen pobres y crecen con todas las limitaciones sociales; por eso la lucha de Pito P\u00e9rez, es la del individuo contra la sociedad y el reto es vencer o ser vencido; y lo aplastan las formas y las instituciones sociales hasta hacerle perder la identidad, Hilo lacre es el producto. Jes\u00fas P\u00e9rez Gaona deja de existir desde que se diluye en el ser que engendran las notas tristes de una flauta, cuya musicalidad da vida a Pito P\u00e9rez el estulto, el rebelde, el borracho, el presidiario ir\u00f3nico, el anticlerical c\u00ednico, el marginado&#8230;<br \/>\nJos\u00e9 F\u00e9lix Zavala<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>!Como me da l\u00e1stima el Diablo! J. Rub\u00e9n Romero y Pito P\u00e9rez La Vida In\u00fatil. Jos\u00e9 F\u00e9lix Zavala Jos\u00e9 Rub\u00e9n Romero naci\u00f3 en Cotija, Michoac\u00e1n en 1890. En Ario de Rosales, Luis Murgu\u00eda Guill\u00e9n, al darse cuenta de las tendencias literarias de Jos\u00e9 Rub\u00e9n Romero, lo invit\u00f3 a fundar un peri\u00f3dico, el que se llam\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-7831","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7831","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7831"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7831\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7832,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7831\/revisions\/7832"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7831"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7831"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7831"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}