{"id":7844,"date":"2011-03-06T14:32:58","date_gmt":"2011-03-06T20:32:58","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7844"},"modified":"2011-03-06T14:32:58","modified_gmt":"2011-03-06T20:32:58","slug":"recordando-una-vida-productiva-en-sus-84-anos-de-vidagabriel-garcia-marquez","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7844","title":{"rendered":"Recordando una vida productiva en sus 84 a\u00f1os de vida;Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez"},"content":{"rendered":"<p>Garc\u00eda M\u00e1rquez y la visi\u00f3n m\u00e1gica de la realidad<\/p>\n<p>El autor colombiano celebra sus 84 a\u00f1os de vida<\/p>\n<p>En 1982 obtuvo el Premio Nobel de Literatura <\/p>\n<p>El escritor colombiano, Premio Nobel de Literatura 1982, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, nacido el 6 de marzo de 1927, celebra sus 84 a\u00f1os este domingo. <\/p>\n<p>Garc\u00eda M\u00e1rquez fue uno de los invitados especiales a la inauguraci\u00f3n de la nueva sede del Museo Soumaya.<br \/>\nEl autor de novelas como &#8216;Cien a\u00f1os de soledad&#8217;, &#8216;El coronel no tiene quien le escriba&#8217; y &#8216;El amor en los tiempos del colera&#8217; fue centro de las luces el 1 de marzo pasado junto con el empresario Carlos Slim y el presidente Felipe Calder\u00f3n.<\/p>\n<p>Con una m\u00e1gica, supersticiosa y sobrenatural visi\u00f3n de la realidad, influencia de sus abuelos maternos, el escritor colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez es reconocido como una de las m\u00e1ximas figuras del \u00abrealismo m\u00e1gico\u00bb .<\/p>\n<p>Su literatura recrea an\u00e9cdotas familiares a las que se suman la historia, la cosmogon\u00eda, los cantos populares de su tierra y todo un fluir de recuerdos y de saberes, que al proyectarse en sus ficciones, se presentan como entidades sobrenaturales cuestionando la noci\u00f3n de lo real, explican los cr\u00edticos de su obra.<\/p>\n<p>\u00abGarc\u00eda M\u00e1rquez llega a ser coet\u00e1neo de la eternidad al adue\u00f1arse del tiempo, una de sus obsesiones, como el amor y la muerte, o el honor y la venganza, elementos con los que arma una particular mitolog\u00eda\u00bb .<br \/>\nConsiderado como uno de los escritores m\u00e1s prestigiados del mundo y el m\u00e1s le\u00eddo durante el siglo XX, \u00abGabo\u00bb , como lo llaman sus amigos, naci\u00f3 en Aracataca, un pueblo de la costa atl\u00e1ntica colombiana.<br \/>\nEl hijo mayor de una numerosa familia de 12 hermanos, tuvo como padres a Gabriel Eligio Garc\u00eda, inmigrante asentado en Aracataca por la \u00abfiebre del banano\u00bb , en el primer decenio del siglo XX, y Luisa Santiaga M\u00e1rquez, hija del coronel Nicol\u00e1s M\u00e1rquez y de Tranquilina Iguar\u00e1n.<\/p>\n<p>Los primeros ocho a\u00f1os de vida de Garc\u00eda M\u00e1rquez al lado del coronel M\u00e1rquez, considerado por el autor como la figura m\u00e1s importante de su vida, fueron determinantes en la vida literaria del colombiano, pues de ese lapso de tiempo surgi\u00f3 lo esencial de su universo narrativo y m\u00edtico.<\/p>\n<p>\u00abLos recuerdos de su familia y de su infancia, el abuelo como prototipo del patriarca familiar, la abuela como modelo de las \u00b4mamas grandes\u00b4 civilizadoras, la vivacidad del lenguaje campesino, la natural convivencia con lo m\u00e1gico&#8230; aparecer\u00e1n, transfigurados por la ficci\u00f3n, en muchas de sus obras\u00bb , se\u00f1alan los expertos.<\/p>\n<p>Entre ellas \u00abLa hojarasca\u00bb , \u00abCien a\u00f1os de soledad\u00bb (su obra cumbre) , \u00abEl amor en los tiempos del c\u00f3lera\u00bb y el mundo caribe\u00f1o, desmesurado y fantasmal de Aracataca, se transforman en &#8216;Macondo&#8217;, que en realidad era el nombre de una de las muchas fincas bananeras del lugar.<\/p>\n<p>Su abuela materna tambi\u00e9n desempe\u00f1\u00f3 un papel influyente en su educaci\u00f3n, la casa que habitaban estaba llena de historias de fantasmas, premoniciones y signos que dieron origen a su m\u00e1gica, supersticiosa y sobrenatural visi\u00f3n de la realidad.<\/p>\n<p>Tras la muerte del coronel, en 1936, \u00abGabo\u00bb se fue a Barranquilla, donde viv\u00edan sus padres. Es ah\u00ed donde realiza sus estudios b\u00e1sicos y conoce a su ahora esposa Mercedes Barcha.<\/p>\n<p>En 1943 se le concedi\u00f3 una beca para asistir al Liceo Nacional de Varones de Zipaquir\u00e1, una ciudad cercana al norte de Bogot\u00e1, donde estudi\u00f3 el bachillerato y posteriormente la licenciatura en Derecho en la Universidad Nacional de Colombia.<br \/>\nPero su deseo de ser escritor cada d\u00eda se hac\u00eda mayor, lo emocionaba la idea de escribir con un estilo similar a las historias de su abuela, que se \u00abinserta en un extra\u00f1o acontecimientos ordinarios de configuraci\u00f3n y las anomal\u00edas como si fueran simplemente un aspecto de la vida cotidiana\u00bb.<br \/>\nAl trabajar como reportero para el diario \u00abEl espectador\u00bb , public\u00f3 su primer cuento, \u00abLa tercera resignaci\u00f3n\u00bb , que apareci\u00f3 el 13 de septiembre de 1947.<br \/>\nPronto abandon\u00f3 los estudios de Derecho y en un viaje a Barranquilla conoci\u00f3 a un grupo de periodistas que le fascinaron y decidi\u00f3 instalarse all\u00ed y orientar totalmente su vida al periodismo, por lo que empez\u00f3 a trabajar de columnista en \u00abEl heraldo\u00bb .<br \/>\nEn Barranquilla se instal\u00f3 en un cuartucho de un edificio de cuatro pisos llamado \u00abel rascacielos\u00bb , y ah\u00ed empez\u00f3 a escribir su primera novela, \u00abLa hojarasca\u00bb .<br \/>\nAsimismo, se reun\u00eda con un grupo de intelectuales a quienes llamaron \u00abBarranquilla\u00bb , integrado por Germ\u00e1n Vargas, Alvaro Cepeda y Alfonso Fuenmayor, periodista de gran formaci\u00f3n al que Garc\u00eda M\u00e1rquez le debe el descubrimiento de los autores que m\u00e1s tarde se convertir\u00edan en sus modelos literarios: Kafka, Joyce y, muy especialmente, Faulkner, Virginia Woolf y Hemingway.<br \/>\nConvencido por Alvaro Mutis, Gabo regres\u00f3 a Bogot\u00e1 en 1954, donde se desarroll\u00f3 como periodista y cr\u00edtico de cine, lo que le permiti\u00f3 continuar con su carrera literaria. Un a\u00f1o despu\u00e9s public\u00f3 \u00abRelato de un n\u00e1ufrago\u00bb , obra que lo llev\u00f3 a salir de su pa\u00eds rumbo a Europa, donde permaneci\u00f3 cuatro a\u00f1os.<br \/>\nSe instal\u00f3 en Par\u00eds, donde, a decir del propio Garc\u00eda M\u00e1rquez, \u00abvive de milagros cotidianos\u00bb , pues enfrent\u00f3 grandes penalidades econ\u00f3micas pese a que trabaj\u00f3 de d\u00eda y noche. Sin embargo, no perdi\u00f3 la inspiraci\u00f3n y en ese lapso escribi\u00f3 \u00abLa mala hora\u00bb y \u00abEl coronel no tiene quien le escriba\u00bb , otra de sus mejores obras.<br \/>\nA su regreso a Am\u00e9rica, Garc\u00eda M\u00e1rquez se instal\u00f3 en Venezuela, donde fue testigo del derrocamiento del dictador P\u00e9rez Jim\u00e9nez, hecho que le inspir\u00f3 para escribir, 15 a\u00f1os despu\u00e9s, otra de sus novelas m\u00e1s conocidas: \u00abEl oto\u00f1o del patriarca\u00bb .<br \/>\nPadre de dos hijos, Rodrigo y Gonzalo, el escritor colombiano se mud\u00f3 a Cuba, donde trabaj\u00f3 para Prensa Latina, agencia de noticias gubernamental que posteriormente lo envi\u00f3 a Nueva York como corresponsal, trabajo en el que no permaneci\u00f3 mucho tiempo y decidi\u00f3 instalarse en M\u00e9xico.<br \/>\nA partir de 1963, Gabo consigui\u00f3 trabajo como guionista. Su primer gui\u00f3n, \u00abEl gallo de oro\u00bb , lo escribi\u00f3 en colaboraci\u00f3n con Carlos Fuentes a partir de un cuento de Juan Rulfo.<br \/>\nDos a\u00f1os despu\u00e9s, Garc\u00eda M\u00e1rquez y Fuentes volvieron a trabajar juntos en la adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica de Pedro P\u00e1ramo, lo que demuestra la admiraci\u00f3n que ambos sienten por la escueta e intens\u00edsima obra del silencioso escritor mexicano.<br \/>\nAunque dice no estar satisfecho de ninguno de sus trabajos cinematogr\u00e1ficos, no obstante realiz\u00f3 otros guiones como \u00abTiempo de morir\u00bb , \u00abH.O.\u00bb , \u00abPatsy mi amor\u00bb y \u00abEn este pueblo no hay ladrones\u00bb , una adaptaci\u00f3n de la novela que lleva el mismo nombre.<br \/>\nDurante cuatro a\u00f1os (1961-1965) &#8216;Gabo&#8217; sufri\u00f3 de una \u00abesterilidad literaria\u00bb que lo llev\u00f3 a la honda depresi\u00f3n y a vivir torturado. No obstante logr\u00f3 salir de ese bache para escribir lo que se considera su obra m\u00e1s importante y que le vali\u00f3 el Premio Nobel de Literatura en 1982: \u00abCien a\u00f1os de soledad\u00bb .<br \/>\nSe trata de la recreaci\u00f3n del universo m\u00edtico que vivi\u00f3 Garc\u00eda M\u00e1rquez en su infancia durante el tiempo que vivi\u00f3 con sus abuelos maternos. La \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb tuvo lugar un d\u00eda de enero de 1965 mientras conduc\u00eda su auto por la carretera de M\u00e9xico a Acapulco.<br \/>\n\u00abCien a\u00f1os de soledad\u00bb (junio de 1967) tuvo un \u00e9xito fulminante, ya que en pocos d\u00edas se agot\u00f3 la primera edici\u00f3n y en tres a\u00f1os se vendieron m\u00e1s de medio mill\u00f3n de ejemplares.<br \/>\nEn 1972 lleg\u00f3 otra de sus novelas m\u00e1s populares y que, al igual que \u00abEl coronel no tiene quien le escriba\u00bb , fue llevada a la pantalla grande nada menos que con la participaci\u00f3n de la actriz griega Irene Papas: \u00abLa incre\u00edble y triste historia de la c\u00e1ndida Er\u00e9ndida y de su abuela desalmada\u00bb .<br \/>\nSu fama de escritor le permiti\u00f3 estrechar lazos de amistad con mandatarios de tendencia progresista (Fidel Castro, Omar Torrijos, Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez, los sandinistas y \u00faltimamente con Hugo Ch\u00e1vez) ; se convirti\u00f3 en embajador extraoficial del continente y ha luchado activamente en defensa de los derechos humanos.<br \/>\nEn 1982 la Academia Sueca le concedi\u00f3 el Premio Nobel de Literatura, que adem\u00e1s del reconocimiento ofrece un apoyo econ\u00f3mico que en aquella ocasi\u00f3n fue de 157 mil d\u00f3lares, con los que decidi\u00f3 crear su propio peri\u00f3dico en Colombia, al que llam\u00f3 \u00abEl otro\u00bb .<br \/>\nFue en esa \u00e9poca en la que comenz\u00f3 a escribir la novela \u00abEl amor en los tiempos del c\u00f3lera\u00bb , otra de sus obras m\u00e1s significativas en la que relata la historia de Florentino Ariza y Fermina Daza, en la que recrea el dif\u00edcil noviazgo de sus padres.<br \/>\nEn 1986, junto con el director argentino Fernando Birri, a quien conoci\u00f3 en Italia, cumpli\u00f3 una vieja deuda con la tercera de sus pasiones y promovi\u00f3 la Fundaci\u00f3n del Nuevo Cine Latinoamericano, as\u00ed como la Escuela de Cine de San Antonio de los Ba\u00f1os, en Cuba, donde promueve a los nuevos valores en este arte.<br \/>\nAunque ya no lo necesita econ\u00f3micamente, Garc\u00eda M\u00e1rquez se ha impuesto la disciplina, \u00abpara mantener el brazo caliente\u00bb , de escribir, entre novela y novela, un art\u00edculo semanal que publica en diferentes peri\u00f3dicos.<br \/>\nEn 1994 public\u00f3 \u00abDel amor y otros demonios\u00bb , una novela ambientada en la Cartagena de Indias del siglo XVIII, que cuenta los amores imposibles entre un cura de 30 a\u00f1os y una marquesita criolla de 12, a la que deb\u00eda exorcizar.<br \/>\nPese a que desde 1999 mantiene una lucha incansablemente contra el c\u00e1ncer linf\u00e1tico, Garc\u00eda M\u00e1rquez contin\u00faa lleno de proyectos y sigue demostrando una admirable energ\u00eda que lo ha llevado a escribir otras historias, como \u00abNoticias de un secuestro\u00bb , \u00abMemoria de mis putas tristes\u00bb y \u00abVivir para contarla\u00bb , su autobiograf\u00eda que constar\u00e1 de tres vol\u00famenes.<\/p>\n<p>Por los pasos de Gabo en Cartagena<br \/>\n\u00abNo me quisiera morir sin ver a Gabito otra vez en Cartagena\u00bb . A sus 70 a\u00f1os, el ingeniero Jaime Garc\u00eda M\u00e1rquez anhela pasear de nuevo con su hermano mayor por las calles de la ciudad donde el Premio Nobel vivi\u00f3 y escribi\u00f3 buena parte de sus mejores p\u00e1ginas.<br \/>\nMientras aguarda ese momento, Jaime sigue ejerciendo de cicerone para algunos privilegiados que aparecen por Cartagena de Indias atra\u00eddos por el olor a almendras amargas y los amores contrariados de Florentino Ariza y Fermina Daza.<br \/>\nLos protagonistas de El amor en los tiempos del c\u00f3lera contuvieron su pasi\u00f3n durante 53 a\u00f1os, 7 meses y 11 d\u00edas por jardines, casas y plazas de esta ciudad a la que Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez lleg\u00f3 en 1948 y en la que todav\u00eda conserva su casa orientada al Mar Caribe, obra del arquitecto Rogelio Salmona.<br \/>\nA partir de esta semana, los turistas que arriben a Cartagena ya no necesitar\u00e1n molestar a Jaime porque podr\u00e1n recorrerla siguiendo una ruta literaria que se detiene en cada uno de los escenarios, reales o inventados, de novelas como El amor en los tiempos del c\u00f3lera, Del amor y otros demonios y El general en su laberinto.<br \/>\n\u00abLa Cartagena de Garc\u00eda M\u00e1rquez. Historias reales e imaginarias\u00bb es una iniciativa del propio Jaime Garc\u00eda M\u00e1rquez, vicepresidente de la Fundaci\u00f3n para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, as\u00ed como de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Bol\u00edvar y las autoridades tur\u00edsticas.<br \/>\n\u00abLa materia prima de su obra es la vida\u00bb , asegura el hermano del Nobel en una entrevista. \u00abPara m\u00ed, el realismo m\u00e1gico no es m\u00e1s que la realidad elevada a categor\u00eda literaria\u00bb . Por eso Cartagena alberga no s\u00f3lo lugares con evocaciones novelescas sino rincones que guardan una estrecha relaci\u00f3n con la biograf\u00eda de Gabo.<br \/>\nJaime se siente como una especie de \u00abventr\u00edlocuo\u00bb que habla por boca de su hermano con los periodistas ante los problemas de salud que mantienen alejado de los focos al autor de \u00abCien a\u00f1os de soledad\u00bb . Para \u00e9l, ser hermano de Gabo \u00abes una cosa prodigiosa\u00bb.<br \/>\nEl ingeniero, como millones de lectores, no descarta poder leer algo nuevo del Nobel. \u00abLa esperanza es lo \u00faltimo que se pierde. Ojal\u00e1 podamos encontrar algo nuevo de Gabito\u00bb , se\u00f1ala.<br \/>\nSe conforma mientras tanto con volver una y otra vez sobre la obra garciamarquiana, sin descanso, porque siempre que relee esos libros se activan los espacios dormidos de la memoria.<br \/>\n\u00abLo m\u00e1s curioso -afirma- es que cuando los releo, la sensaci\u00f3n que tengo es que lo estoy leyendo por primera vez y que lo que yo le\u00ed en el pasado no tiene nada que ver\u00bb.<br \/>\nEse territorio en el que se confunden lo inveros\u00edmil y lo real cobra vida cada d\u00eda en Cartagena, una ciudad que Jaime conoce bien pero que ha redescubierto gracias a su hermano.<br \/>\n\u00abNo s\u00e9 si a m\u00ed Cartagena, sin haber le\u00eddo a Gabito, me impactara lo mismo que me est\u00e1 impactando ahora. Estoy convencido de que \u00e9l tiene mucha influencia de la mirada que tengo yo ahora de Cartagena\u00bb , explica.<br \/>\nJaime, que se lleva con Gabriel 13 a\u00f1os, no recuerda en qu\u00e9 momento supo de la vocaci\u00f3n literaria de su hermano. Aquel d\u00eda de 1947 en que, siendo \u00e9l un ni\u00f1o, lleg\u00f3 a la casa de Sucre un ejemplar de El Espectador con La tercera resignaci\u00f3n, el primer cuento impreso de Gabo, fue tal el alborozo que pens\u00f3 que Gabriel hab\u00eda triunfado como cantante.<br \/>\n\u00abEstaba convencido de que \u00e9l se hab\u00eda metido a cantante, y al verle en una foto&#8230; \u00c9l pasaba muchas horas (ensayando) con mi hermano Luis Enrique, un m\u00fasico y guitarrista extraordinario, y tampoco dudo de que Gabito tambi\u00e9n hubiera sido un m\u00fasico extraordinario si se hubiera dedicado a la m\u00fasica\u00bb , recuerda.<br \/>\nLos Garc\u00eda M\u00e1rquez crecieron bajo la influencia de la madre, como hijos de la cultura guajira, donde todo gira alrededor de la mam\u00e1, en este caso Luisa Santiaga M\u00e1rquez. \u00abLos hombres en la familia somos feministas -bromea Jaime-, somos todos unos edipos encentrados pero que se nos sale por los poros\u00bb.<br \/>\nEl amor en los tiempos del c\u00f3lera, recuerda, \u00abno es m\u00e1s que una met\u00e1fora de los amores contrariados de nuestros padres. Ah\u00ed esta totalmente la historia completa desde el principio hasta el momento en que la escribi\u00f3. Obviamente con matices y cambios, que es el aporte literario que \u00e9l le da a esas historias\u00bb.<br \/>\n\u00abPorque la historia seca no tiene el mismo sabor que la historia contada por Gabito, porque le agrega esa genialidad que tiene \u00e9l para hacerlo\u00bb , subraya orgulloso su hermano.<br \/>\n\u00bfY c\u00f3mo est\u00e1 Gabriel? \u00abAfortunadamente tenemos a Gabito por mucho tiempo m\u00e1s y ojal\u00e1 fuera eterno. Pero si no lo es, porque definitivamente es imposible, se va a quedar en el coraz\u00f3n de muchas generaciones, y al final seguir\u00e1 siendo eterno\u00bb , sentencia.<br \/>\nJaime ha llegado a la entrevista afectado por la noticia de la muerte en Barranquilla de su medio hermano Abelardo, hijo de una relaci\u00f3n anterior al matrimonio de Gabriel Eligio Garc\u00eda. Quiz\u00e1 por eso le late en el coraz\u00f3n un deseo: el del regreso del hermano mayor a la tierra m\u00e1gica. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Garc\u00eda M\u00e1rquez y la visi\u00f3n m\u00e1gica de la realidad El autor colombiano celebra sus 84 a\u00f1os de vida En 1982 obtuvo el Premio Nobel de Literatura El escritor colombiano, Premio Nobel de Literatura 1982, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, nacido el 6 de marzo de 1927, celebra sus 84 a\u00f1os este domingo. 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