{"id":7915,"date":"2011-03-12T08:30:01","date_gmt":"2011-03-12T14:30:01","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7915"},"modified":"2011-03-12T08:30:01","modified_gmt":"2011-03-12T14:30:01","slug":"los-indigenas-deben-ser-vistos-y-respetados-como-actores-de-su-desarrollo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7915","title":{"rendered":"Los ind\u00edgenas deben ser vistos y respetados como actores de su desarrollo"},"content":{"rendered":"<p>jTatic Samuel en el primer Congreso Ind\u00edgena<\/p>\n<p>Joel Padr\u00f3n Gonz\u00e1lez<\/p>\n<p>La Jornada<\/p>\n<p>Era 1974. Los pueblos ind\u00edgenas de Chiapas comenzaron a decir que era necesario celebrar ante los ojos del mundo el 500 aniversario del paso misionero\u201d de quien fue el primer defensor de la dignidad y del derecho del \u201cindio\u201d ante el \u201ccrimen\u201d de la conquista que un pueblo m\u00e1s poderoso quiso imponerle a un pueblo m\u00e1s peque\u00f1o. Era necesario celebrar la entrega generosa de fray Bartolom\u00e9 de las Casas.<\/p>\n<p>Don Samuel, quien ya \u2013como \u00e9l mismo dec\u00eda\u2013 comenzaba a abrir los ojos para ver con objetividad la realidad que pesaba injustamente sobre la vida de estos pueblos, con su di\u00f3cesis que tambi\u00e9n comenzaba a cambiar su coraz\u00f3n, era la \u00fanica palabra cre\u00edble para los mismos y, por eso, la \u00fanica capaz para garantizar la celebraci\u00f3n y el fruto de este acontecimiento. Di\u00f3cesis y obispo se pusieron a pensar y a preparar la realizaci\u00f3n de lo que vendr\u00eda a ser el acontecimiento m\u00e1s importante en esta etapa nueva: \u201cel primer Congreso Ind\u00edgena\u201d.<\/p>\n<p>Don Samuel pens\u00f3 en los olvidados de siempre, en los \u00faltimos, en aquellos precisamente a quienes entreg\u00f3 su vida el primer defensor de todo lo que significaba su dignidad y su derecho. Por eso, nadie pod\u00eda pensar en celebrar a fray Bartolom\u00e9 de las Casas sin la presencia del \u201cindio\u201d, aquel a quien \u00e9l se entreg\u00f3 como protector ante el infame atropello que le trajo la conquista.<\/p>\n<p>Y se convoc\u00f3 entonces a todos los pueblos ind\u00edgenas de las monta\u00f1as. Y vino el pueblo cho\u2019ol, el tzeltal, el tzotzil, el tojolabal. Pudimos ver que tra\u00edan sobre sus espaldas una historia muy larga de despojo y de atropello, de abandono y de marginaci\u00f3n, de sometimiento y represi\u00f3n&#8230; todo lo que les fue impuesto injustamente desde los d\u00edas de la conquista hasta los d\u00edas de entonces, pero se adivinaba tambi\u00e9n en sus corazones la fuerza verdadera de nueva esperanza. Rompieron el silencio y hablaron entre ellos su palabra, y se despojaron para siempre de esa carga de injusticia que les hab\u00edan impuesto por generaciones.<\/p>\n<p>Desde el coraz\u00f3n de San Crist\u00f3bal se presentaron ante los ojos del mundo. Y dijeron, en la voz de un solo pueblo: \u201caqu\u00ed estamos\u201d. Todos los que fuimos testigos vimos c\u00f3mo se encontraron entre ellos y c\u00f3mo se dieron el saludo de sus corazones. Y vimos tambi\u00e9n c\u00f3mo, todos juntos, saludaron con respeto a todos los pueblos del mundo, grandes y peque\u00f1os.<\/p>\n<p>Comenzaron todos a pensar su palabra. O, m\u00e1s bien, a platicar, entre ellos, su palabra pensada en las monta\u00f1as a trav\u00e9s de mil generaciones. Y comenzaron as\u00ed a despojarse de la carga de injusticia que les hab\u00edan impuesto.<\/p>\n<p>Todos vimos con sorpresa y esperanza nueva en nuestros corazones c\u00f3mo estos pueblos ind\u00edgenas estaban como emergiendo del reverso de la historia y vinieron a ocupar el centro de la misma para comenzar a convertirla en historia verdadera. Y rompiendo el silencio dijeron: \u201ctierra\u201d. Y nos recordaron qui\u00e9n es, desde siempre, el verdadero due\u00f1o de estas tierras, patrimonio de los mayas, y as\u00ed esta tierra comenz\u00f3 a ser de nuevo suya. Comenzaron a sentirse y a decirse, otra vez pueblos verdaderos en el abrazo de su propia tierra y, por eso due\u00f1os de su dignidad y sus derechos, ante la dignidad y el derecho de cada uno de todos los pueblos del mundo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s dijeron: \u201ccomercializaci\u00f3n\u201d. Y expresaron as\u00ed para siempre su derecho de soberan\u00eda sobre su propia tierra. Su derecho inalienable, no s\u00f3lo a poseerla nuevamente, sino tambi\u00e9n a decidir con pleno derecho sobre ella. Porque para los pueblos ind\u00edgenas decidir sobre su tierra es ejercer su derecho de decidir sobre su vida misma, sobre su ser de pueblo y tambi\u00e9n sobre su historia. Por esto, desde entonces, ya nadie puede, ni debe, decidir sobre el destino de estos pueblos. S\u00f3lo ellos pueden decidir sobre su vida, en el respeto siempre al derecho de los dem\u00e1s pueblos.<br \/>\nTambi\u00e9n dijeron: \u201ceducaci\u00f3n\u201d. Y expresaron con esto su derecho inalienable a una educaci\u00f3n propia y verdadera. Y tambi\u00e9n su derecho a seguir siendo los pueblos que han sido desde siempre. Y nos dijeron a todos que ya no quer\u00edan seguir siendo lo que les hab\u00edan obligado a ser hasta el momento: pueblos marginados y olvidados en las monta\u00f1as. Nos dijeron tambi\u00e9n que han venido hasta aqu\u00ed para volver a ocupar su lugar en la gran mesa de las decisiones de esta historia. Y que ahora quieren unir su palabra y su fuerza y compromiso, a la palabra, y a la fuerza y compromiso de los dem\u00e1s pueblos, para construir con ellos el mundo nuevo en donde todos quepan y en donde reinen de verdad, la justicia y el derecho.<\/p>\n<p>Y dijeron: \u201csalud\u201d. Y expresaron con esto su derecho a una vida verdadera. Nos dijeron que quieren contar, en justicia, con los recursos necesarios que les permitan vencer todas las \u201cenfermedades\u201d que les ha impuesto la m\u00e1s injusta marginaci\u00f3n y el abandono. Y nos dijeron tambi\u00e9n que quieren transformar, ellos mismos, las condiciones de vida que injustamente les han impuesto, creando \u201csalud nueva\u201d, siguiendo para esto la sabidur\u00eda de sus antepasados. Nos dijeron, sobre todo, que ya no permitir\u00e1n que intereses extranjeros vengan a deteriorar la vida y el orden de su casa grande.<\/p>\n<p>Cuando acabaron de hablar entre ellos diciendo a todo el mundo su palabra, volvieron a ponerse de pie y, otra vez, se dieron un abrazo como hermanos. A todos nos dijeron adi\u00f3s, y lentamente, con paso firme como siempre, tomaron el camino de regreso a sus monta\u00f1as.<\/p>\n<p>Pudimos ver que llevaban el rostro iluminado y que una fuerza nueva animaba ahora a sus corazones liberados. Hay que decirlo tambi\u00e9n que, con la viva presencia y participaci\u00f3n de jTatic Samuel en el centro mismo del acontecimiento, iluminaron tambi\u00e9n la vida y el camino de la Iglesia toda.<\/p>\n<p>Apenas hab\u00edan regresado todos a sus comunidades, se comenz\u00f3 a contar muy pronto que realmente algo nuevo estaba sucediendo en las monta\u00f1as. Que se comenzaba a escribir una historia nueva desde el coraz\u00f3n de estos pueblos ind\u00edgenas, los que hab\u00edan decidido recuperar su tierra para siempre convirti\u00e9ndose en nuevos actores de la historia.<\/p>\n<p>A esta historia nueva ya nadie pod\u00eda detenerla. Estos pueblos ya se hab\u00edan puesto de pie y su paso firme ya no pod\u00eda por nada detenerse. Don Samuel, jTatic obispo, se decidi\u00f3, quien sabe por qu\u00e9, a asumir sin condiciones la causa que anim\u00f3 la vida completa de fray Bartolom\u00e9, e hizo tambi\u00e9n suya su palabra para seguir defendiendo y apoyando con la misma fuerza la vida y los derechos de estos pueblos. Ya nadie podr\u00e1 detener esta historia que se hizo en todo nueva.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>jTatic Samuel en el primer Congreso Ind\u00edgena Joel Padr\u00f3n Gonz\u00e1lez La Jornada Era 1974. 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