{"id":8119,"date":"2011-03-30T18:29:46","date_gmt":"2011-03-31T00:29:46","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=8119"},"modified":"2011-03-30T18:29:46","modified_gmt":"2011-03-31T00:29:46","slug":"una-ciudad-levantada-desde-las-aguas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=8119","title":{"rendered":"Una ciudad levantada desde las aguas"},"content":{"rendered":"<p>La Casa de la Acequia<\/p>\n<p>\u00c1ngeles Gonz\u00e1lez Gamio<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil pensar en una ciudad levantada en medio de las aguas que, aprovechando peque\u00f1os islotes y con un ingenioso sistema de relleno, logre construir una urbe poblada de palacios y templos imponentes. Eso es lo que los mexicas hicieron en el coraz\u00f3n de los lagos de la cuenca de M\u00e9xico erigiendo la prodigiosa Tenochtitl\u00e1n.<\/p>\n<p>La audacia que tuvieron los mexicas al fundar su ciudad en la parte m\u00e1s baja de la cuenca, en unos islotes que sobresal\u00edan de las aguas de cinco hermosos lagos que la rodeaban, marc\u00f3 su destino. En los islotes edificaron las grandes construcciones principales y en los alrededores crearon sus barrios, con el original sistema de las chinampas.<\/p>\n<p>La ins\u00f3lita ciudad se conect\u00f3 a tierra firme con cuatro calzadas y en su interior desarroll\u00f3 canales conocidos como acequias, que hac\u00edan la funci\u00f3n que ahora hacen nuestras calles y avenidas, ya que las hab\u00eda de distintas dimensiones e importancia. Muchas de ellas a su vera ten\u00edan camino de tierra para los peatones.<\/p>\n<p>La portentosa urbe contaba con elaborados sistemas para controlar las inundaciones, entre otros, un dique que separaba las aguas saladas del lago de Texcoco de las dulces de los otros lagos. Por su parte, muchas de las acequias contaban con un mecanismo de compuertas que ayudaban a controlar el ingreso de las aguas en la temporada de lluvias.<\/p>\n<p>Estas ten\u00edan tambi\u00e9n sistemas de vigilancia que controlaban el acceso a la ciudad. En una de ellas, que en la capital novohispana se conoci\u00f3 como Acequia de Rod\u00e1n, se edific\u00f3 un torre\u00f3n de vigilancia. Esta v\u00eda pluvial era de las m\u00e1s importantes, ya que llegaba al desembarcadero que se encontraba en lo que ahora es el coraz\u00f3n del barrio de La Merced, ya desde entonces pujante zona comercial.<\/p>\n<p>Al torre\u00f3n de vigilancia, ya en el virreinato, se le fueron a\u00f1adiendo construcciones, lo cual dio como resultado que quedara una casona con un original patio en forma irregular. En el siglo XVIII nuevamente se ampli\u00f3 para alojar un beaterio, ya que se encuentra entre dos de los que fueron conventos de monjas de gran relevancia: San Jer\u00f3nimo, en donde vivi\u00f3 la ilustre Sor Juana In\u00e9s de la Cruz y el de Regina Coelli, del cual s\u00f3lo se conserva el templo con sus bellos retablos barrocos.<br \/>\nEsta \u00faltima ampliaci\u00f3n de la casa, en la que se le construy\u00f3 una escalera y un segundo piso, le dio la hermosa fisonom\u00eda que conserva hasta la fecha. Debajo del comedor sobreviven los vestigios del antiguo canal, por lo que se le conoce como Casa de la Acequia. En el siglo XX la mansi\u00f3n se torn\u00f3 en vecindad hasta los a\u00f1os 80, en que se le restaur\u00f3 para dedicarla a fines culturales. Hasta hace poco fue la sede del Ateneo Espa\u00f1ol, que crearon los refugiados espa\u00f1oles que buscaron asilo en M\u00e9xico, tras la derrota de la Rep\u00fablica a manos del franquismo. Durante muchos a\u00f1os la noble instituci\u00f3n organiz\u00f3 aqu\u00ed innumerables festejos culturales y fue un grato sitio de encuentro entre espa\u00f1oles y mexicanos que compart\u00edan ideales e intereses.<\/p>\n<p>Ahora nuevamente recupera su vocaci\u00f3n como centro cultural, con una exposici\u00f3n cuyo tema es La piel, en la que participan 15 artistas que muestran originales obras de arte inspiradas en ese sugerente motivo, muchas excelentes. Algunos de ellos: Franco Aceves Humana, Fernando Garc\u00eda Correa, \u00c1lvaro Castillo, Santiago Merino, H\u00e9ctor Vel\u00e1zquez, Martha Mar\u00eda P\u00e9rez y Jens Kull. Es fascinante ver el maravilloso contraste que brinda la bella arquitectura barroca con las manifestaciones art\u00edsticas contemp\u00f3raneas. Le recomiendo visitarla, va a estar hasta el 15 de abril.<\/p>\n<p>La bella casona se encuentra en Isabel la Cat\u00f3lica 97, a una cuadra de Coox-Hanal, que ocupa el segundo piso, del n\u00famero 83 de la calle. El sencillo y luminoso establecimiento ofrece desde hace m\u00e1s de medio siglo, ricuras de la excelsa cocina yucateca: sopa de lima, cochinita pibil, papadzules, queso relleno, panuchos y poc-chuc. El acompa\u00f1amiento, desde luego, una cerveza Montejo.<\/p>\n<p>gonzalezgamio@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Casa de la Acequia \u00c1ngeles Gonz\u00e1lez Gamio Es dif\u00edcil pensar en una ciudad levantada en medio de las aguas que, aprovechando peque\u00f1os islotes y con un ingenioso sistema de relleno, logre construir una urbe poblada de palacios y templos imponentes. 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