{"id":8163,"date":"2011-04-04T19:46:09","date_gmt":"2011-04-05T01:46:09","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=8163"},"modified":"2011-04-04T19:46:09","modified_gmt":"2011-04-05T01:46:09","slug":"un-texto-de-graham-greene","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=8163","title":{"rendered":"Un texto de Graham Greene"},"content":{"rendered":"<p>Una cita con el general<\/p>\n<p>Graham Greene<\/p>\n<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>Ella sinti\u00f3 la timidez no profesional que siempre experimentaba, con sensaci\u00f3n de incomodidad, ante una entrevista; le faltaba, como ella bien sab\u00eda, el abordaje descarado del reportero var\u00f3n tradicional pero no, o as\u00ed pensaba a\u00fan hasta ese momento, su cinismo, ella pod\u00eda ser tan c\u00ednica como cualquier hombre y con raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora se encontr\u00f3 rodeada por rostros medio indios en el peque\u00f1o patio de una blanca villa suburbana. Todos los hombres llevaban rev\u00f3lveres al cinto y uno ten\u00eda un walkie-talkie que sosten\u00eda pegado a su o\u00eddo como si aguardase alguna proclama de uno de sus dioses indios con la intensidad de un sacerdote. Son tan extra\u00f1os los hombres para m\u00ed, pens\u00f3 ella, como debieron parecer a Col\u00f3n los indios hace cinco siglos. El camuflaje de sus uniformes era como dibujos pintados sobre la piel desnuda. Ella dijo:<\/p>\n<p>\u2013No hablo espa\u00f1ol \u2013como Col\u00f3n pudo haber dicho \u201cNo hablo lengua india\u201d, luego intent\u00f3 en franc\u00e9s \u2013que no funcion\u00f3\u2013 y luego en ingl\u00e9s, que hab\u00eda sido la lengua de su madre, pero eso tampoco funcion\u00f3. <\/p>\n<p>\u2013Soy Marie-Claire Duval. Tengo una cita con el general.<\/p>\n<p>Uno de los hombres \u2013un oficial\u2013 se ri\u00f3, y ante esa risa ella quiso salir del patio directamente para regresar al pseudo lujo de su hotel, con rumbo al aeropuerto a medio terminar, para seguir el penoso camino de regreso total a Par\u00eds. El miedo siempre la hac\u00eda enojar. Ella dijo:<\/p>\n<p>Discurso del general Omar Torrijos Herrera el D\u00eda de la Lealtad, cuando se intent\u00f3 derrocarlo, 16 de diciembre de 1969<br \/>\n\u2013Vaya y diga al general que estoy aqu\u00ed \u2013pero, claro, nadie entendi\u00f3 lo que dec\u00eda. <\/p>\n<p>Sentado en un escal\u00f3n un soldado limpiaba su autom\u00e1tica. Era un fortach\u00f3n de mediana estatura y pelo cano. Portaba descuidadamente el uniforme con las barras de sargento como si s\u00f3lo fuera un impermeable con el que se cobijara de la suave lluvia repentina que ahora soplaba desde el Pac\u00edfico. Ella observ\u00f3 atentamente c\u00f3mo limpiaba su arma, pero \u00e9l no se re\u00eda; en tanto el hombre con el walkie-talkie segu\u00eda escuchando a su dios sin poner ninguna atenci\u00f3n en ella. <\/p>\n<p>\u2013Gringa \u2013dijo el oficial.<\/p>\n<p>\u2013No soy gringa. Soy francesa \u2013pero, claro, para ese momento ya sab\u00eda que \u00e9l no entend\u00eda ninguna palabra de lo que dijera excepto gringa. La se\u00f1al\u00f3 de nuevo con su sonrisa burlona, o as\u00ed pens\u00f3 ella, ya que no hablaba espa\u00f1ol. Todas las mujeres, parec\u00eda decirle, eran inferiores si no ten\u00edan un protector, y ella era incluso inferior a muchas porque no hablaba espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>\u2013El general (ella repiti\u00f3), el general \u2013sabiendo que para un hispanohablante pronunciaba esa palabra completamente mal, y en la escasa memoria que siempre ten\u00eda para los nombres extranjeros, pesc\u00f3 el del asesor del general quien hab\u00eda hecho la cita para ella.<\/p>\n<p>\u2013Se\u00f1or Mart\u00ednez \u2013dijo pregunt\u00e1ndose si el nombre era realmente correcto, tal vez era Rodr\u00edguez, o Gonz\u00e1lez o Fern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>El sargento carg\u00f3 la rec\u00e1mara de su autom\u00e1tica y desde su escal\u00f3n le habl\u00f3 en un ingl\u00e9s casi perfecto:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfUsted es Mademoiselle Duval? \u2013pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2013Madame Duval \u2013dijo ella.<\/p>\n<p>\u2013Ah, \u00bfentonces usted est\u00e1 casada?<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed.<\/p>\n<p>\u2013Bueno, eso no importa mucho \u2013dijo \u00e9l, y corri\u00f3 el bot\u00f3n del seguro.<\/p>\n<p>\u2013Me importa a m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2013No me refer\u00eda a usted \u2013le dijo. Se puso de pie y habl\u00f3 con el oficial. A pesar de que por sus barras era s\u00f3lo un sargento, hab\u00eda en \u00e9l un tipo de autoridad no militar. Su actitud le pareci\u00f3 a ella un poco insolente, pero igual era insolente con el oficial. Con su autom\u00e1tica se\u00f1al\u00f3 la puerta de la ordinaria casita suburbana. <\/p>\n<p>\u2013T\u00fa puedes entrar \u2013le dijeron\u2013. El general te ver\u00e1.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfSe encuentra aqu\u00ed el se\u00f1or Mart\u00ednez para traducir?<\/p>\n<p>\u2013No. El general quiere que traduzca yo. Quiere verla a solas.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfEntonces c\u00f3mo puede traducir usted?<\/p>\n<p>Su sonrisa, ella se dio cuenta, en realidad estaba limpia de insolencia, a pesar de las palabras que empleaba.<\/p>\n<p>\u2013Ah, es que aqu\u00ed les decimos a las muchachas, \u201cven conmigo para estar a solas\u201d.<\/p>\n<p>De nuevo fue detenida en corto a la entrada de un peque\u00f1o sal\u00f3n donde hab\u00eda un mal cuadro, una mesa ocasional, la estatua de un desnudo victoriano tard\u00edo y un perro de porcelana tama\u00f1o natural, por un guardia que apuntaba a la grabadora que colgaba de su hombro.<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed \u2013dijo el sargento \u2013ser\u00eda mejor que dejara eso en la mesa.<\/p>\n<p>\u2013S\u00f3lo es una grabadora. Nunca aprend\u00ed taquigraf\u00eda. \u00bfParece una bomba?<\/p>\n<p>\u2013No. De cualquier forma, ser\u00eda mejor. Por favor.<\/p>\n<p>La baj\u00f3. Tengo que confiar en mi memoria, pens\u00f3 ella, mi condenada memoria, la memoria que odio.<\/p>\n<p>\u2013En realidad \u2013dijo ella\u2013, si fuera una homicida, usted tiene un arma.<\/p>\n<p>\u2013Un arma no es defensa \u2013le dijo a ella.<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Hac\u00eda m\u00e1s de un mes que el editor la hab\u00eda invitado a comer a Fouquet\u2019s. Nunca lo hab\u00eda visto, pero \u00e9l envi\u00f3 una pulcra y cort\u00e9s carta estampada con caracteres que parec\u00edan de impresi\u00f3n de libros, alabando una entrevista suya que hab\u00eda aparecido en otra publicaci\u00f3n. La carta se le\u00eda un poco condescendiente tal vez, como si estuviera convencido de controlar una publicaci\u00f3n de mayor nivel intelectual que \u00e9sa para la que ella escribi\u00f3. De seguro pagaba menos; un signo de calidad siempre. Acept\u00f3 la invitaci\u00f3n porque la ma\u00f1ana en que lleg\u00f3 ella hab\u00eda tenido una pelea \u201cfinal\u201d m\u00e1s con su esposo, la cuarta en cuatro a\u00f1os. Las dos primeras hab\u00edan sido las menos da\u00f1inas; despu\u00e9s de todo los celos son una forma de amor; la tercera fue una pela furiosa con todo el dolor de las promesas rotas, pero la cuarta fue la peor, sin rabia ni amor, s\u00f3lo el irritado cansancio que viene de la repetici\u00f3n del agravio, de la convicci\u00f3n de que el hombre con quien se vive es incambiable, y un triste saber que a ella no le importaba ya m\u00e1s gran cosa. Pens\u00f3 que esa \u201cfue\u201d la pelea final. Todo lo que quedaba para ella era hacer las maletas. Gracias a Dios no hab\u00eda ni\u00f1os que considerar. <\/p>\n<p>Palabras del general Omar Torrijos Herrera<br \/>\nEntr\u00f3 al Fouquet\u2019s diez minutos tarde. La hab\u00edan hecho esperar en restaurantes demasiadas veces como para ser puntual. Pregunt\u00f3 al mesero por la mesa de Monsieur Jacques Durand y vio levantarse a un hombre para saludarla. Era alto y delgado y muy bien parecido, en eso le recordaba a su marido. Los bien parecidos pueden ser tan nauseabundos como una trufa de chocolate. \u00c9l habr\u00eda tenido un aire de distinci\u00f3n casi todopoderoso si su cabellos grises hubieran estado un poco menos bien alineados sobre las orejas, a pesar de que las orejas, admiti\u00f3 ella, ten\u00edan la correcta proporci\u00f3n masculina. (Le disgustaban las orejas demasiado peque\u00f1as.) Lo habr\u00eda tomado por un diplom\u00e1tico de no haber sabido que era el director de ese distinguido semanario izquierdista que hab\u00eda le\u00eddo raras veces, no simpatizando con su tendencia a la moda pol\u00edtica. Muchos hombres que a primera vista parecen muertos cobran vida en los ojos, pero en su caso la parte m\u00e1s muerta eran los ojos; s\u00f3lo cobr\u00f3 una cierta forma de vida en los gestos de su elegante caparaz\u00f3n cuando la sentaba junto a \u00e9l y le alcanzaba el men\u00fa; una vida seductora, pero la seducci\u00f3n se expresaba s\u00f3lo con palabras.<\/p>\n<p>\u00c9l sugiri\u00f3 que lo mejor ser\u00eda pedir el rodaballo, y cuando ella acept\u00f3, le dijo de nuevo con exactamente las mismas palabras que hab\u00eda empleado en su carta, cu\u00e1nto placer le hab\u00eda proporcionado su \u00faltima entrevista, as\u00ed que tal vez las palabras eran verdaderamente suyas y no de su secretaria; \u00e9l dif\u00edcilmente hubiera aprendido de memoria las palabras de ella. Y a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013El rodaballo es muy bueno aqu\u00ed.<\/p>\n<p>\u2013Gracias. Es muy amable.<\/p>\n<p>\u2013He estado al tanto de su trabajo desde hace mucho tiempo, Madame Duval. Usted toca fondo. Sus entrevistas no est\u00e1n dictadas por sus v\u00edctimas.<\/p>\n<p>\u2013Uso grabadora \u2013dijo ella.<\/p>\n<p>\u2013No quise decir, literalmente \u2013\u00e9l hizo crujir el pan tostado\u2013. Desde hace mucho tiempo, usted sabe \u2013su vocabulario parec\u00eda limitado, tal vez por las reglas del protocolo period\u00edstico\u2013, he pensado en usted como una de los nuestros.<\/p>\n<p>Con su afirmaci\u00f3n quer\u00eda expresar obviamente una galanter\u00eda e hizo una pausa, probablemente esperando que ella repitiera \u201cmuchas gracias\u201d. Ella se preguntaba cu\u00e1nto habr\u00eda de transcurrir para que \u00e9l empezara a hablar de negocios en realidad. Sobre su cama esperaban las maletas vac\u00edas. Quer\u00eda llenarlas antes de que regresara su esposo; era improbable, pero no imposible, que regresara antes de la cena.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfUsted habla espa\u00f1ol? \u2013pregunt\u00f3 Monsieur Durand.<\/p>\n<p>\u2013Franc\u00e9s e ingl\u00e9s son mis \u00fanicas lenguas.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfNo habla alem\u00e1n? Fue hermosa su entrevista con Helmut Schmidt; y tan destructiva.<\/p>\n<p>\u2013\u00c9l habla buen ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Graham Greene<br \/>\n\u2013Dudo que el general lo haga \u2013\u00e9l guard\u00f3 silencio ante su rodaballo. Era un muy buen rodaballo, una de las especialidades de Fouquet\u2019s. Ella pens\u00f3, si puedo salir del apartamento antes que Jean regrese se evitar\u00edan bastantes discusiones. Las discusiones podr\u00eda dejarse m\u00e1s tarde para los dos avocats. Tendr\u00eda que haber, ella supon\u00eda, un encuentro de conciliation. La idea le fastidiaba profundamente. Quer\u00eda despachar el asunto tan r\u00e1pido como fuera posible.<\/p>\n<p>\u2013Otro tema que tengo en mente es la situaci\u00f3n en Jamaica. En el camino de regreso usted podr\u00eda pasar por Jamaica. \u00bfDijo que hablaba ingl\u00e9s, no es as\u00ed? Abordar a Manley en forma tal vez m\u00e1s moderada de lo que usted acostumbra. \u00c9l es de los nuestros. A pesar que est\u00e1 out por el momento. El tema del general creo que se puede tratar en su estilo habitual. Como puede suponer no nos interesan gran cosa los generales; los generales latinoamericanos particularmente. <\/p>\n<p>Ella pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQuiere decir que desea enviarme a alguna parte?<\/p>\n<p>\u2013Pues s\u00ed. Usted es una mujer muy atractiva. Y el general gusta de las mujeres atractivas en todos sentidos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfManley no? \u2013pregunt\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u2013Me gustar\u00eda que hablase un poco de espa\u00f1ol. Usted tiene el valioso don de hacer la pregunta adecuada. La pol\u00edtica, pensamos nosotros, no debe convertirse nunca en una lectura aburrida. No est\u00e1 bajo contrato, \u00bfo s\u00ed?<\/p>\n<p>\u2013No, \u00bfpero cu\u00e1l general? \u00bfUsted no quiere que vaya a Chile, o s\u00ed? <\/p>\n<p>\u2013Chile nos est\u00e1 aburriendo un poco. Dudo que incluso usted pudiera ser suficientemente fresca sobre el tema de Pinochet; \u00bfy la recibir\u00eda \u00e9l? La ventaja de una rep\u00fablica verdaderamente peque\u00f1a es que puede ser cubierta (mire que, a profundidad) en cuesti\u00f3n de semanas. Nosotros la vemos como un microcosmos de Am\u00e9rica Latina. El conflicto con Estados Unidos, por supuesto, all\u00e1 est\u00e1 m\u00e1s que abierto, con motivo de las bases.<\/p>\n<p>Ella observ\u00f3 su reloj. Se preguntaba si pod\u00eda llevar en dos maletas todo lo que necesitaba por el momento, \u00bfpara ir a d\u00f3nde\u2019<\/p>\n<p>\u2013\u00bfCu\u00e1les bases?<\/p>\n<p>No dejar\u00eda una nota porque podr\u00eda ser utilizada por los abogados.<\/p>\n<p>\u2013Las estadunidenses, por supuesto.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfUsted quiere decir que entreviste al presidente? \u00bfDe cu\u00e1l rep\u00fablica?<\/p>\n<p>\u2013Al presidente no. Al general. El presidente no cuenta realmente. El general es el jefe de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00c9l le sirvi\u00f3 otro poco de vino. Ella s\u00f3lo hab\u00eda ordenado una botella peque\u00f1a.<\/p>\n<p>Sargento Jos\u00e9 de Jes\u00fas Mart\u00ednez, alias Chuch\u00fa Mart\u00ednez<br \/>\n\u2013Mire usted que tenemos nuestras sospechas del general. Es verdad que visit\u00f3 a Fidel, y que entrevist\u00f3 a Tito en Colombo. Pero nos preguntamos si su socialismo no es m\u00e1s bien epid\u00e9rmico. No es marxista ciertamente. Su m\u00e9todo con Schmidt le sentar\u00eda admirablemente. Y tal vez camino all\u00e1, o al regreso, un amigable retrato de Manley en Jamaica. Nos sentimos bastante contentos con Manley.<\/p>\n<p>Ella no estaba segura de cu\u00e1l pa\u00eds quer\u00eda que visitara. La Geograf\u00eda no era su fuerte. \u00c9l tal vez hab\u00eda mencionado el nombre, pero si lo hab\u00eda hecho, \u00e9ste se hab\u00eda precipitado ante sus ojos dentro de las maletas vac\u00edas. De cualquier modo, no importaba realmente: en ese momento cualquier sitio era preferible a Par\u00eds. Ella dijo: <\/p>\n<p>\u2013\u00bfCu\u00e1ndo quiere usted que vaya?<\/p>\n<p>\u2013Tan pronto como sea posible. Mire usted que ah\u00ed puede haber una crisis en los pr\u00f3ximos meses, y si eso sucede&#8230; usted podr\u00eda hallarse escribiendo tan s\u00f3lo el obituario del general. <\/p>\n<p>\u2013Un general muerto, supongo, de seguro no ser\u00eda un socialista lo suficientemente bueno para usted.<\/p>\n<p>Su risa, si eso pod\u00eda llamarse verdaderamente risa, era como el carraspeo de una garganta seca, y sus ojos, que ahora estaban puestos en el men\u00fa, habiendo terminado el rodaballo meticulosamente, no mostraban ning\u00fan signo de que una broma, como un \u00e1ngel, hab\u00eda pasado en silencio por encima de sus cabezas y se desvaneci\u00f3.<\/p>\n<p>\u2013Oh, como le dec\u00eda, tenemos nuestras dudas acerca del tipo de socialismo de \u00e9l. \u00bfPuedo sugerir un poco de queso?<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>\u201cUsted podr\u00eda hallarse escribiendo su obituario\u201d; la frase dicha por un escritor de modas izquierdistas sobre el men\u00fa del Fouquet\u2019s hac\u00eda dos semanas, vino inmediatamente a la memoria de Marie Claire cuando vio la bruma de fatalidad en los ojos cansados del general. La muerte era el fin prematuro aceptado, ella siempre lo entendi\u00f3 as\u00ed, por los generales en Am\u00e9rica Latina; la alternativa pod\u00eda ser Miami, por supuesto, pero no pod\u00eda ver en Miami al hombre que ten\u00eda ante ella, compartiendo la ciudad con el ex presidente de la Rep\u00fablica y la esposa del ex presidente y su cu\u00f1ado y su sobrino. Miami era conocido aqu\u00ed, eso lo aprendi\u00f3 de inmediato, como \u201cEl valle de los ca\u00eddos\u201d. El general vest\u00eda piyamas y sandalias y su cabello estaba alisado como el de un muchacho, pero ning\u00fan muchacho habr\u00eda tenido los ojos tan cargados de futuro. \u00c9l habl\u00f3 en espa\u00f1ol y el sargento tradujo en un correcto aunque ceremonioso ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2013El general dice que usted es muy bienvenida en la Rep\u00fablica. No conoce el peri\u00f3dico para el que escribe usted, pero el se\u00f1or Mart\u00ednez dice que en Francia es bien conocido por sus opiniones liberales.<\/p>\n<p>Marie-Claire cre\u00eda en la provocaci\u00f3n; Helmut Schmidt hab\u00eda respondido de inmediato con rabia y orgullo a sus primeras preguntas, se hab\u00eda entregado a la despiadada cinta, pero esta vez la cinta hab\u00eda quedado atr\u00e1s en la grabadora. Ella dijo:<\/p>\n<p>\u2013No, liberal no, izquierdista. \u00bfSer\u00eda correcto decir que el general es muy criticado por moverse muy desganadamente hacia el socialismo?<\/p>\n<p>Ella observ\u00f3 atentamente al sargento cuando \u00e9ste traduc\u00eda, tratando de atrapar alg\u00fan significado en el sonido, latinoamericano de las palabras y en sus ojos vio un brillo de regocijo por la pregunta que tal vez aprobaba. <\/p>\n<p>\u2013Mi general dice que \u00e9l se dirige hacia donde su pueblo le dice que vaya.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfO son los estadunidenses quienes le dicen? <\/p>\n<p>\u2013Mi general dice que tiene que tomar en cuenta a los estadunidenses naturalmente, as\u00ed es la pol\u00edtica en un pa\u00eds tan peque\u00f1o como el nuestro, pero no necesita adoptar sus posiciones. Mi general sugiere que usted debe estar cansada de estar de pie; debe sentarse c\u00f3modamente en el sill\u00f3n.<\/p>\n<p>Marie-Claire se sent\u00f3. Sinti\u00f3 que el general hab\u00eda marcado un punto sobre Helmut Schmidt, y tambi\u00e9n sobre ella. A\u00fan no hab\u00eda tenido tiempo para pensar la siguiente pregunta, hab\u00eda esperado que el general dejara la puerta abierta para que ella hiciera una r\u00e1pida pregunta intempestiva, mas parec\u00eda que el general hubiera cerrado todas las puertas en su cara. Hubo una extra\u00f1a y prolongada pausa. Sinti\u00f3 alivio cuando el general habl\u00f3 nuevamente.<\/p>\n<p>\u2013Mi general dice que espera que el se\u00f1or Mart\u00ednez la est\u00e9 ayudando en todo lo posible.<\/p>\n<p>\u2013El se\u00f1or Mart\u00ednez me ha prestado su propio auto muy amablemente, pero el chofer s\u00f3lo habla espa\u00f1ol y se vuelve muy dif\u00edcil para m\u00ed.<\/p>\n<p>Ellos dos discutieron con cierta amplitud lo que dec\u00eda ella. El general se descalz\u00f3 la sandalia y frot\u00f3 suavemente la planta de su pie izquierdo.<\/p>\n<p>Mi general dice que usted puede descartar el auto y al chofer. Me ha dado \u00f3rdenes de atenderla; mi nombre es sargento Gurdi\u00e1n. Estoy aqu\u00ed para llevarla a donde usted desee.<\/p>\n<p>\u2013El se\u00f1or Mart\u00ednez me pidi\u00f3 en su carta que hiciera un programa para su aprobaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hubo una consulta de nuevo.<\/p>\n<p>\u2013Mi general dice que es mejor para usted no tener ning\u00fan programa. Un programa mata.<\/p>\n<p>Los cansados ojos melanc\u00f3licos del general la observaron con algo que ella juzg\u00f3 como el regocijo del jugador de ajedrez que sabe que ha hecho un movimiento sorpresivo desconcertando a su adversario. <\/p>\n<p>\u2013Mi general dice que incluso un programa pol\u00edtico mata. Su editor deber\u00eda saber eso. <\/p>\n<p>\u2013El se\u00f1or Mart\u00ednez pens\u00f3 que yo deb\u00eda visitar&#8230;<\/p>\n<p>\u2013Mi general dice que debe hacer siempre lo opuesto a cualquier consejo del se\u00f1or Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>\u2013Pero a m\u00ed se me dijo que \u00e9l era el jefe de consejeros del general \u2013el sargento se encogi\u00f3 de hombros y tambi\u00e9n sonri\u00f3. <\/p>\n<p>\u2013Mi general dice que mientras que es obligaci\u00f3n de \u00e9l, por supuesto, escuchar a sus consejeros, no es obligaci\u00f3n suya.<\/p>\n<p>El general empez\u00f3 a hablar en voz baja con el sargento. Marie-Claire tuvo la impresi\u00f3n de que la entrevista se le escapaba de las manos desastrosamente. Al abandonar la grabadora hab\u00eda abandonado su mejor arma.<\/p>\n<p>\u2013Mi general desea saber si su editor es marxista.<\/p>\n<p>\u2013Bueno, apoya a los marxistas, de alg\u00fan modo, pero jam\u00e1s admitir\u00eda ser marxista \u00e9l mismo. Antes de la guerra la gente llamaba a los de su \u00edndole, un compa\u00f1ero de ruta. \u00bfEl partido comunista es legal aqu\u00ed, no es as\u00ed?<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, es completamente legal ser comunista. Pero no tenemos partidos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfNi uno solo?<\/p>\n<p>\u2013Ni uno. Un hombre puede pensar lo que quiera. \u00bfEs as\u00ed en un partido?<\/p>\n<p>Ella dijo \u2013y con ello quer\u00eda insultar\u2013 porque en su experiencia un hombre s\u00f3lo dice la verdad cuando se enoja; incluso Schmidt le hab\u00eda dicho unas pocas verdades:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfSu general es un compa\u00f1ero de ruta como mi editor?<\/p>\n<p>El general le dirigi\u00f3 una sonrisa alentadora, y por un momento pareci\u00f3 menos cansado, un poco m\u00e1s interesado.<\/p>\n<p>\u2013Mi general dice que por el momento los comunistas viajan en el mismo tren que \u00e9l. Los socialistas tambi\u00e9n. Pero es \u00e9l quien conduce el tren. Es \u00e9l quien decidir\u00e1 en cu\u00e1l estaci\u00f3n detenerse y no sus pasajeros.<\/p>\n<p>\u2013Usualmente los pasajeros tienen boletos para ciertos destinos.<\/p>\n<p>\u2013Mi general dice que le podr\u00e1 explicar mejor a usted cuando haya visto algo de su pa\u00eds. Mi general quisiera ver su pa\u00eds por una vez a trav\u00e9s de sus ojos antes de que regrese a Europa. Los ojos de una extranjera. Dice que son muy hermosos.<\/p>\n<p>As\u00ed que el editor ten\u00eda raz\u00f3n, pens\u00f3 ella, las mujeres le gustan, las encuentra f\u00e1ciles de abordar, el poder es un afrodis\u00edaco obvio&#8230; El encanto puede ser un afrodis\u00edaco tambi\u00e9n, Jean ten\u00eda bastante encanto, exudaba encanto con la habilidad de un pol\u00edtico, pero ella hab\u00eda roto con el encanto y los afrodis\u00edacos. Ella dijo:<\/p>\n<p>\u2013Ahora que el general tiene poder, supongo que le es f\u00e1cil abordar a las mujeres.<\/p>\n<p>El sargento Gurdi\u00e1n sonri\u00f3. No tradujo.<\/p>\n<p>\u2013Supongo que disfruta su poder \u2013dijo. Casi a\u00f1adi\u00f3: \u201cy sus mujeres\u201d.<\/p>\n<p>Intent\u00f3 una pregunta que hab\u00eda funcionado sorprendentemente bien algunas veces:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfEn qu\u00e9 sue\u00f1a \u00e9l? Quiero decir por la noche. \u00bfSue\u00f1a con mujeres? \u2013prosigui\u00f3, burlona\u2013. \u00bfO acaso sue\u00f1a en los acuerdos que ha de hacer con los gringos?<\/p>\n<p>Los cansados ojos heridos miraron la pared detr\u00e1s de ella. Incluso ella pudo entender la \u00fanica frase que dijo en respuesta a su pregunta:<\/p>\n<p>\u2013La muerte.<\/p>\n<p>\u2013\u00c9l sue\u00f1a con la muerte \u2013tradujo el sargento innecesariamente, y yo podr\u00eda construir un art\u00edculo sobre eso, pens\u00f3 ella, odi\u00e1ndose.<\/p>\n<p>An Appointment with the General.<br \/>\nThe Last Word and Other Stories (1990).<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de Rub\u00e9n Moheno<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una cita con el general Graham Greene La Jornada Semanal Ella sinti\u00f3 la timidez no profesional que siempre experimentaba, con sensaci\u00f3n de incomodidad, ante una entrevista; le faltaba, como ella bien sab\u00eda, el abordaje descarado del reportero var\u00f3n tradicional pero no, o as\u00ed pensaba a\u00fan hasta ese momento, su cinismo, ella pod\u00eda ser tan c\u00ednica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-8163","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8163","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8163"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8163\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8164,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8163\/revisions\/8164"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8163"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8163"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}