{"id":8903,"date":"2011-06-14T09:15:36","date_gmt":"2011-06-14T15:15:36","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=8903"},"modified":"2011-06-14T09:15:36","modified_gmt":"2011-06-14T15:15:36","slug":"los-culpables-segun-joel-flores","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=8903","title":{"rendered":"\u00abLos Culpables\u00bb seg\u00fan Joel Flores"},"content":{"rendered":"<p>Los Culpables<\/p>\n<p>Juan Villoro<\/p>\n<p>Joel Flores<\/p>\n<p>Existe en M\u00e9xico una tradici\u00f3n del g\u00e9nero cuento que podr\u00eda configurarse en dos vertientes, por un lado est\u00e1n los narradores que reviven el realismo sucio norteamericano, cuyo registro se encuentra en Chejov y sus herederos son Carver o Cheever; y por el otro est\u00e1n aquellos que cristalizan el imaginario de R\u00edo de la Plata, la po\u00e9tica de Cort\u00e1zar y Borges, en la intertextualidad y la hibridaci\u00f3n de g\u00e9neros. Basta evocar a Guillermo Fadanelli para no prescindir de un ejemplo sobre lo primero, o los cuentos de \u00c1lvaro Enrigue en Hipotermia para dialogar sobre lo segundo. <\/p>\n<p>Sin embargo existe, tambi\u00e9n, una tendencia distinta en esta tradici\u00f3n narrativa que retoma ambos imaginarios y los entrecruza y ci\u00f1e, como si de dos gruesos listones se tratara, para presentarlos bajo los destellos de lo nuevo. Me refiero sobre todo a una literatura que no se anquilosa al atender s\u00f3lo al artificio, el c\u00f3mo narrar las historias, sino que escucha o busca ser testigo de los conflictos que arrecian a un pa\u00eds, sus disfuncionalidades, los sectores marginados o donde m\u00e1s se encrudece la violencia y el odio de los seres humanos. Un ejemplo es el libro de relatos Los Culpables, de Juan Villoro (1956), publicado por la editorial Almad\u00eda, en 2007.<\/p>\n<p>En el compendio, urdido por siete piezas narrativas, leemos un M\u00e9xico donde todo contrasta: la miseria con la riqueza; los sue\u00f1os de dos hermanos de convertirse en cineastas de la frontera con Norteam\u00e9rica, con la falsa virilidad de un mariachi que lo tiene todo, pero se niega a ser mariachi. <\/p>\n<p>Descubrimos, tambi\u00e9n, que M\u00e9xico tiene temas capitales, la corrupci\u00f3n, la m\u00faltiple identidad de sus habitantes, el malinchismo, la traici\u00f3n, lo que una y otra vez sale en la prensa nacional e internacional, lo terrible que para artistas como Artaud, Breton o Bu\u00f1uel parec\u00eda m\u00e1gico, surreal y para nosotros, los mexicanos, una pesadilla. <\/p>\n<p>Los culpables son personajes que asimilan su contexto y desean hallarle un fin, explorar, lucrar con lo que los rodea, como si la miseria que viven fuera una \u2018historia en bruto\u2019 que los sacar\u00e1 de la pobreza: El gringo \u201cconfiaba en el cine mexicano como en un intangible guacamole; hab\u00eda demasiado odio y demasiada pasi\u00f3n en la regi\u00f3n para no aprovecharlos en la pantalla. En Arizona, los granjeros disparaban a los migrantes extraviados en sus territorios\u201d, confiesa el narrador del relato \u201cLos Culpables\u201d.   <\/p>\n<p>Secuestros piratas, equipos de f\u00fatbol financiados por la mafia, iguanas que med\u00edan la libido de dos amigos y la chica que los acompa\u00f1a en su viaje por el sur mexicano, un hombre que evade la realidad gracias a sus viajes en avi\u00f3n son algunas de las tramas que arman este libro, que f\u00e1cilmente se configura como uno de los imprescindibles dentro de la tradici\u00f3n del cuento mexicano.  <\/p>\n<p>Las confesiones de Los culpables nos animan a aceptar que lo \u201cbu\u00f1uelesco\u201d en M\u00e9xico quiere decir algo horrendo que a la vez es m\u00e1gico. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los Culpables Juan Villoro Joel Flores Existe en M\u00e9xico una tradici\u00f3n del g\u00e9nero cuento que podr\u00eda configurarse en dos vertientes, por un lado est\u00e1n los narradores que reviven el realismo sucio norteamericano, cuyo registro se encuentra en Chejov y sus herederos son Carver o Cheever; y por el otro est\u00e1n aquellos que cristalizan el imaginario [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-8903","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8903","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8903"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8903\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8904,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8903\/revisions\/8904"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8903"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8903"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8903"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}