El Grito del Cura Hidalgo “Vamos a matar gachupines”

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El grito del Hidalgo, en el pueblo de Dolores   

La noche del 15 de Septiembre todos los mexicanos de todo el mundo se unen para dar el “Grito”.

El mensaje oficial del Grito, lo da el Presidente de La República utilizando la misma campana que usó el Cura Hidalgo

En el centro de cada ciudad la gente se reúne frente al Palacio de Gobierno, esperan hasta las 11:00 p.m. para dar el Grito junto con el representante del Gobierno de la ciudad; esto se hace gritando “Viva Hidalgo, Viva Morelos, Vivan los héroes de la independencia, Viva México” y al mismo tiempo ondeando la bandera de México a esta aclamación se le han agregando y quitado cosas a lo largo de la historia. Luego queman fuegos artificiales y comienza toda una fiesta.

Después del Grito, en muchos lugares hay verbena popular,  donde se comen y venden todos los platillos típicos mexicanos, quesadillas , “gorditas”, molotes , mole, tostadas, pozole, chalupas, buñuelos bañados con miel, y muchos otros antojitos mexicanos; acompañados de  el tequila y el pulque.

La noche es amenizada por la música de los mariachis y la banda.

Se realizan “Noches Mexicanas”, donde invitan a sus amigos a conmemorar ésta celebración a su casa, algunos hacen una representación de los hechos sucedidos el 15 de Septiembre de 1810, y posteriormente disfrutan de una buena cena mexicana, o simplemente disfrutan de la cena acompañada con un platillo típico de la región.

Los Hechos:  

Alertados por Josefa Ortíz de Domingues, esposa del Corregidor de Querétaro, de que la conspiración habia sido descubierta, Miguel Hidalgo inicia la lucha de Independencia. 

Convocaron a sus seguidores y les avisaron que se levantarian en armas para luchar contra el los españoles  

La madrugada del 16 de septiembre de 1810 los habitantes del pueblo de Dolores oyeron las campanas de la parroquia que llamaba a misa.  

Las personas se reunieron en el atrio de la iglesia. Bajo los gritos de “¡Viva México!, ¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Mueran los Gachupines!”  

La población fue convocada a luchar para cambiar el gobierno, obtener la libertad de los habitantes de la llamada Nueva España y se unió al movimiento que organizaba Miguel Hidalgo, cura del pueblo de Dolores. 

El grupo de hombres se dirigió al santuario de Atotonilco, en ese lugar,  Miguel Hidalgo tomó un estandarte de la virgen de Guadalupe como bandera del ejército insurgente.  

En la hacienda de Burras el ejército insurgente se preparó para tomar por asalto la ciudad de Guanajuato, Hidalgo escribió al intendente que  le entregara la ciudad, pero este se negó y organizó a sus habitantes para defenderla. 

Convirtió la alhóndiga de Granaditas en cuartel y depósito de los bienes de algunos españoles.  

El 28 de septiembre de 1810, Miguel Hidalgo ordenó incendiar la puerta de la alhóndiga como única forma de entrar. Para hacerlo, varios hombres se ofrecieron y entre ellos uno, Juan Jose Martínez, al que le decìan el Pipila, se dirigió a la puerta protegido por una pesada loza, y con una antorcha y brea.  

Una vez quemada la puerta, la mayoría de los hombres que la defendían murieron, junto con el intendente.  

Resuelve tomar por sorpresa la Ciudad de México con la ayuda de Allende.  

La primera derrota tiene lugar en la Batalla del Monte de las Cruces, pues si bien los realistas retroceden, el ejército insurgente sufre muchas bajas.  

Desiste de su intento por llegar a la capital y a pesar de la inconformidad de Allende marcha a Querétaro. Tiene otra sonada derrota en Aculco.  

De allí se dirigió a Guadalajara, en donde Miguel Hidalgo organizó el primer gobierno mexicano independiente, abolió la esclavitud.  

Cuando Hidalgo y Allende decidieron dirigirse a E.U.A a comprar armas, se enfrentaron en varios sitios al ejército realista y fueron derrotados.  

En Acatita de Baján, (cerca de Monclova, Coahuila), Miguel Hidalgo y todos sus seguidores fueron traicionados, conducidos presos a Chihuahua y después fusilados el 30 de julio de 1811.  

Sus cabezas, dentro de una jaula de hierro, fueron expuestas en la Alhóndiga de Granaditas hasta 1821