La Virgen de Soriano 5/5

xdxdxdcfcf.jpg 

CAPILLA DEL APOCALIPSIS

El Santuario de la Virgen de los Dolores de Soriano es un centro Religioso muy concurrido, particularmente en los meses de marzo, abril y septiembre de cada año, con motivo de la Semana santa y viernes de Dolores y de la fiesta de La Virgen, el 15 de Septiembre.  

Se encuentra anexo al templo-misión de Santo Domingo,  en la calle Francisco I. Madero en Soriano, Colón, Qro. y fue construido entre los años de 1880 y 1912, con características arquitectónicas del Neoclásico. 

Aquí se venera la Santísima Virgen en su advocación de Los Dolores. La historia señala que su construcción se debe a la gran afluencia de peregrinaciones al templo de santo Domingo para venerar a la imagen de la Virgen de los Dolores de Soriano.  

Esta fue trasladada en 1703 de Zimapán, a la misión de Maconí y posteriormente a la de Santo domingo Soriano, en donde estuvo casi dos siglos, hasta que se construyó su nuevo templo, hoy Basílica Menor de Soriano.              

Durante la celebración de las festividades de la Virgen de los Dolores de Soriano, realizada una semana antes de la Semana Santa, a este santuario llegan infinidad de Peregrinaciones provenientes de los diferentes Municipios del Estado de Querétaro y de otros puntos de la República Mexicana.

Así como en el antiguo santuario están los dolores  de Cristo y María santísima, así en esta capilla  se expresa su triunfo definitivo por medio de los símbolos que San Juan vio en el libro del Apocalipsis.

El vestíbulo de acceso es como una puerta de entrada a la comprensión de las revelaciones que recibió el apóstol y evangelista  San Juan, el autor del Apocalipsis. Vemos su escultura en la Isla de Patmos con letreros que nos transmiten  sus visiones.

Los árboles son símbolo de los doce árboles de la vida que están en la ciudad santa, la nueva Jerusalem. En la parte inferior de este muro admiramos pavos reales que conviven en paz con leones, símbolo de la armonía del mundo nuevo que será creado.

En la parte junto al piso están los nombres de los doce apóstoles del Cordero que cuya fe en Cristo Resucitado es el  cimiento de la nueva Jerusalén.

Sobre la puerta del norte vemos al Cordero degollado (muerte en la cruz) y vivo (resucitado) que está sobre el libro de los siete sellos que representan los designios de Dios. Él es el único que tiene el poder  de abrirlo. Sobre la puerta del sur vemos la primera visión de San Juan: vi. uno como Hijo de hombre, vestido con una túnica talar y un cinturón de oro a la altura del pecho que camina en medio de siete candelabros símbolo de las siete Iglesias del oriente, rodeadas de siete estrellas que son los ángeles que las protegen.

La puerta de entrada tiene la  invocación en griego: Santo Dios (Agios Théos), Santo Fuerte (agios Isquiros), Santo Inmortal (agios Athánatos).

Construida La Capilla del Apocalipsis para la oración personal de los visitantes del centro de espiritualidad de la Virgen de Soriano está dedicada al triunfo de Cristo, de la Virgen María, y de la Iglesia según lo narra el libro del Apocalipsis del Apóstol San Juan.

Frente a los ojos del peregrino aparece la imagen del Pantocrátor.

El Pantocrátor es la imagen de Cristo Rey, Juez y Señor del universo.

El fondo, de color azul intenso representa el cosmos sobre el cual domina Jesucristo. Él está sentado sobre el trono de emperador y con su mano derecha bendice y al mismo tiempo enseña con poder. En su mano izquierda sostiene su enseñanza: su evangelio. Está escrita, en griego, la frase: yo soy el camino, la verdad y la vida. A sus pies está el mundo y sobre él descansan sus divinas plantas.

Lo rodean cuatro vivientes con alas, así los vio el profeta Ezequiel en el capítulo 1 versículo 10  y los volvió a ver San Juan en el Apocalipsis. Estos vivientes representan las fuerzas del cosmos sometidas a Dios: el león, símbolo de lo más noble; el hombre, símbolo de lo más inteligente; el toro, símbolo de lo más fuerte; el águila símbolo de lo más ágil. Todas estas fuerzas están sometidas a Cristo, Pantocrátor.

Hasta el siglo VI a cada uno de estos vivientes se les asoció con uno de los evangelistas. El león: San Marcos, el hombre: San Mateo, el toro: San Lucas, el águila: San Juan.

Sobre el plafón está escrito en legua hebrea el tetragrama de YHVH: Yahveh. Nombre de Dios padre en el Antiguo Testamento. Indicando que la obra de Cristo es realizar la voluntad del Padre eterno. Así es que al entrar nos encontramos con la Santísima Trinidad: el Padre: Yahvé, el Hijo el Pantocrátor, el Espíritu Santo: la almendra dorada.

 

La Virgen del Apocalipsis

En el muro de la mano derecha está la gran señal descrita en el capítulo 12 del Apocalipsis, es una mujer revestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Está también su Hijo varón que ha de gobernar a todas las naciones con vara de hierro  y que es arrebatado hasta el trono de Dios.

A la mujer, que  es  símbolo de la Virgen María y de la santa Iglesia se le dan las alas del águila grande para vencer a la Serpiente que es el diablo. La serpiente de  siete cabezas la ataca pero no la puede ni tocar pues María santísima ha vencido a la Serpiente infernal, además San Miguel Arcángel dirige sus ejércitos que son los de Dios.

Un detalle importante que nos narra el Apocalipsis es que a la serpiente se le permite tirar con su cola a las estrellas del cielo; símbolo de las personas cercanas y consagradas a Dios. Estamos justamente en esta época donde el dragón infernal se muestra prepotente y trata de seducirnos y hacernos pensar  que hemos perdido la batalla. Pero unidos a María, lograremos vencer en las batallas de Dios, como ella ha vencido.

En el Santuario hemos visto los dolores de Cristo aquí contemplamos su victoria:  el letrero dice “ vi. el cielo abierto y apareció un caballo blanco. El que lo monta se llama Fiel y Veraz…  (leer el texto escrito sobre el muro.

Símbolo de la batalla y de la victoria del fin del mundo de Jesucristo sobre los poderes del infierno. Nuestra mirada está fija en nuestro Señor, Rey de Reyes y Señor  de Señores y su victoria es la nuestra.

Cuatro palmeras colmadas de dátiles decoran los muros y bajo ellas está el premio que Cristo ofrece de los vencedores que pertenecemos a su Iglesia militante. Precisamente se llama militante porque pelea las batallas de Dios y de María contra el antiguo adversario: el demonio.

Siguiendo la tradición indígena hemos representado el triunfo de la cruz, mostrándola llena de luz. Para esto hemos utilizado oro y espejos. Hacia ella se dirigen unas ovejas, llamadas brebis, símbolo de los cristianos que beben de la fuente de Cristo. Brebis es el nombre que se da a las ovejas de Palestina que tienen una bola de cebo en la cola.

En las ventanas vemos ángeles de seis alas que se llaman serafines… Son la más alta jerarquía de los ángeles por eso tienen seis alas. Son de fuego pues arden en el amor de Dios, nunca salen de la presencia de Dios donde lo alaban día y noche. Un día estaremos con ellos en la gloria de Dios. 

Museo de Los Milagros

La placa de entrada reza así: Siendo Sumo Pontífice SS Benedicto XVI,por deseo expreso del VIII obispo de Querétaro,Don Mario de Gasperín Gasperín,se construyó este Museo de los Milagros,realizados por intercesión de Nuestra Señorade los Dolores de Soriano.Hoy, 17 de septiembre del 2006,se bendice para gloria de Dios y aumento de la fe en el pueblo cristiano.

El gobernador del estado en 1977,  apoyó decididamente la publicación del libro catálogo  de los exvotos pintadas de  nuestra Señora de los Dolores de Soriano titulado “Gracias y de desgracias”, cuyo subtítulo es “Religiosidad y arte popular en los exvotos de Querétaro” 

Se abre dicha obra con una presentación del antropólogo Diego Prieto, hasta el día de hoy director del INAH en nuestro estado.

El volumen, de 287 páginas, termina con un valiosísimo catálogo de todos los exvotos  que se lograron rescatar elaborado por la misma historiadora.

 Posteriormente, en 2002, fue editado un CD catálogo elaborado por el Tecnológico de Monterrey, Campus Querétaro, titulado 

“Los exvotos pintados de la Virgen de los Dolores de Soriano”  

“Hombres y mujeres han invocado la ayuda divina para enfrentar la adversidad”.

Finalmente desde septiembre 2006 miles de peregrinos acuden a visitar el recinto denominado el MUSEO DE LOS MILGROS.

Justo en el patio de entrada encontramos las imágenes, labradas en cantera,  de Jesús con su santísima Madre en las bodas de Caná, en el muro leemos, en letras de estuco, el  evangelio de Juan que comenta: “este fue la primera señal milagrosa que Jesús hizo, así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él”.

El visitante del Museo de los Milagros está invitado a interpretar toda su visita a partir de esta primera señal milagrosa de Jesús que tiene como objetivo: manifestar su Gloria como Hijo de Dios y despertar la fe de los discípulos.

En el elegante pórtico neoclásico, labrado en cantera rosa, reza la inscripción, en letras  doradas, del evangelio de Lucas: “… porque ninguna cosa es imposible para Dios”.

De esta manera el visitante recibe la invitación a abrir todo su ser a las maravillosas obras de Dios, que contemplará en el interior del Museo de los Milagros; porque las obras de Dios son grandes y perfectas: “Opera Dei magna et autem perfecta”.

 En la primera sala hay una reseña fotográfica, todavía en blanco y negro, de la historia de la Santísima Virgen en especial de su coronación Pontifica realizada por el primer cardenal mexicano José Garibi Rivera.

Está una copia de la invitación a dicha coronación que data de 1964.

Está un facsímil  el documento donde el Sr. Obispo Alfonso Toriz Cobián, VII obispo de Querétaro, concede el título de  Santuario al templo de Soriano en 1962.

Otro del nombramiento de Nuestra Señora como Patrona Principal de la Diócesis de Querétaro, dado en Roma en 1969 por la Sagrada Congregación para el Culto Divino.

Por una rampa de mármol, flanqueada por dos árboles en estuco, descendemos a la segunda y tercera sala que están construidas con una altura mayor, como motivando al visitante a anhelar lo sobrenatural con el que se topará en las  de historias de favores y milagros recibidos que podrá contemplar y leer en los exvotos que ahí se exhiben.

Un exvoto, comúnmente conocido como retablo, es una pintura sobre metal que narra el favor  o el milagro recibido.

Sus dimensiones varían pero suelen ser entre 25 centímetros de alto por 35 de ancho.

Para expresar la historia con todo detalle,  el pintor popular utiliza un rico colorido   y las figuras aparecen, muchas veces, de forma dramática.

Suelen tener por escrito una breve narración del hecho y el nombre de la persona que agradece a la Santísima Virgen de los Dolores de Soriano el favor.

La mirada se encuentra entonces con  grandes vitrinas que guardan celosamente estas obras fruto de la fe  y del arte popular.

Basta empezar a leer alguno de ellos para continuar interesado con el segundo y el tercero y el cuarto, hasta que el tiempo o el cansancio de lo permitan.

Pues empezamos  a leer y no podemos  parar, absortos en la maravillas que cuentan los  protagonistas del milagro.

Parece que hablan, y que su fe en María santísima, se puede tocar. Al levantarme de leer sus narraciones  termino con la sensación de que mi fe puede crecer todavía más.

La última sala presenta los exvotos contemporáneos, que narran los milagros y favores del siglo XXI, que muestran que Dios vive y que la intercesión de María santísima es actual .

Destacan los exvotos de la niña María José ahogada en 2004, clínicamente muerta  y vuelta a la vida; y el de la Señora María Teresa Islas Dongue,  originaria de Texcoco, con Sida terminal, que al ver en TV el milagro de la niña ahogada pidió que la trajeran al santuario  en donde fue curada también en el ano 2004.

Actualmente, también junto al Santuario, se encuentra en construcción un museo que albergará cientos de exvotos que los devotos a esta Virgen han pintado en agradecimiento a los milagros concedidos. 

El exvoto es la constancia agradecida por el milagro e ilustra la escena plasticidad acompañada con un texto, en el que se redondea la explicación y anota el nombre del favorecido.  

En su expresión plástica tiene la ingenuidad nata de lo profundamente popular. 

De los exvotos que se conservan, el más antiguo data de 1823, pocos años después de la Independencia y el último del siglo XX de 1994. A ellos se suman más de 150 del siglo XXI. 

Dichos exvotos llamaron la atención de la historiadora Guadalupe Zárate Miguel, que desde la década de los noventa, se sintió cautivada por esta rica colección que necesitaba atención profesional y dedicó sus conocimientos y sus capacidades a rescatarlos del olvido y de la incuria.  

Los frutos de estos trabajos, que se realizaron con la aprobación de nuestro Obispo Diocesano y del entonces rector del Santuario Pbro. Gregorio Hernández, son patentes. 

En el libro titulado “Gracias y de desgracias”, cuyo subtítulo es “Religiosidad y arte popular de los exvotos de Querétaro”, que se abre con una presentación del Antropólogo Diego Prieto.  

Los artículos que contiene son  

“Pintores sin maestro”, de Agustín Escobar Ledesma, que trata sobre los pintores populares de los exvotos;  

“Los exvotos y la cultura popular” de Carlos E. García Martínez que versa sobre los exvotos de Soriano y de San Gaspar en Cadereyta, y su relación con el arte contemporáneo;  

La Conservación de los exvotos”, artículo de Carolina González Tirado y María de la Rosa;  

“Memoria Popular e historia colectiva a través de los exvotos pintados d el a Virgen de los Dolores de Soriano” de Guadalupe Zárate Miguel. 

El volumen de 287 páginas, termina con valiosísimo catálogo de todos los exvotos que se lograron rescatar, elaborado por la misma historiadora. la culminación ha sido la edición, en el año 2002 de un CD catálogo elaborado por el Tecnológico de Monterrey, Campus Querétaro, titulado  

“Los Ex votos” 

“Hombres y mujeres han invocado la ayuda divina para enfrentar la adversidad” 

No en último término, estos acontecimientos inspiraron a el Obispo de Querétaro, cuyo lema de gobierno episcopal es la frase de san Ireneo de Lyon: “La gloria de Dios es que el hombre viva” – “Gloria Dei vivens homo”, a expresar reiteradamente su voluntad de que se emprendiera la construcción del Museo de los Milagros. 

Hacemos notar que los devotos de la Virgen Santísima de los Dolores jugaron un papel de primera importancia ya que con sus limosnas, de hecho, edificaron el museo, edificación que duró más de dos años. 

El abierto interés de hombres y mujeres de letras y de fe por los exvotos de Soriano, podría despertarnos el deseo de introducirnos en este recinto de fe, de cultura y de historia, que por otra parte, luce una arquitectura y decoración muy mexicana. 

“Siendo Sumo Pontífice SS Benedicto XVI, por deseo expreso del VIII Obispo de Querétaro, Don Mario De Gasperín Gasperín, se constituyó este Museo de los Milagros realizados por intercesión de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano.  

El domingo 17 de septiembre del 2006, se bendice para gloria de Dios y aumento de la fe en el pueblo cristiano. Pbro. Lic. Juan Manuel Pérez Romero, Rector y Pbro. Luis Serrano Ruíz, Vicerrector” 

Así reza la placa que testificará la bendición e inauguración del Museo de los Milagros del Santuario de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, que se encuentra en el atrio de las ya tres veces centenaria Misión de Santo Domingo de Soriano, Misión de Indios Chichimecas – Jonaces fundada en 1689 por los frailes Dominicos. 

Este recinto esta para custodiar los cientos de exvotos, expresión y tesoro de fe y de arte popular

Los antiguos ornamentos y libros litúrgicos tienen su lugar en vitrinas adecuadas.

El visitante sale del Museo de los Milagros repitiendo las frases de los salmos que están labradas, en estuco, sobre los muros:

 Venid a ver las obras de Dios,

sus temibles proezas a favor de los hombres…

Salmo 65 

El que sea sabio, que  recoja estos hechos

y comprenda la misericordia del Senor.

Salmo 106

Casa de ejercicios espirituales

Desde 1892, habiéndose terminado la construcción de la Casa de Ejercicios, se comenzaron a impartir las primeras tandas de Ejercicios.