El Archivo Histórico del estado y su contenido

La memoria de todos: el Archivo Histórico del Estado y sus retos
Augusto Isla.

Margarita Ladrón de Guevara

Desde el 1 de marzo pasado, el doctor en Sociología Augusto Isla Estrada es el director del Archivo Histórico del Estado de Querétaro y, entre sus proyectos, tiene en la mira transformar el archivo en un centro de la memoria queretana, un centro integral que comprenda fototeca, fonoteca, archivo histórico y hemeroteca; pero primero debe hacer un diagnóstico de lo que se tiene y de los espacios con los que se cuenta, mismos que, dice, se han reducido enormemente desde que fue creado en 1980. «Hay un diagnóstico que fue formulado por los responsables anteriores y que me fue entregado en el proceso de recepción pero ahora viene el diagnóstico personal», dice. «Lo que importa es que se mantenga el concepto integral apoyándonos en las nuevas tecnologías» añade respecto a la reducción de espacios «no necesitamos estar todos en el mismo edificio».

El Archivo Histórico del Estado nació el 11 de julio de 1980 y fue entregado al pueblo de Querétaro el 21 de julio de 1986, con su sede en la calle de Madero #70. Isla afirma que de lo entregado por el gobernador de entonces, Mariano Palacios, y el espacio actual hay una reducción del 70%. «El inmueble está intervenido por oficinas, no cabemos. Tenemos la esperanza de ocupar otros espacios ahí mismo en el inmueble hasta donde nos permitan las posibilidades del gobierno y sus recursos para ubicar otros servicios del archivo». Negó que sea en el Centro de las Artes, próximamente en el ex Convento de Santa Rosa de Viterbo y donde estará la oficina central del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes.

El principal inconveniente que Augusto Isla ha notado es la opresión de los espacios, «hay que redistribuir algunos materiales, es decir, hay material bibliográfico que puede ser reubicado en la Biblioteca Central Francisco Cervantes» en el Centro Cultural Manuel Gómez Morín «y un conjunto de acervos hemerográficos que se podrían reubicar, ordenar. Ha habido mucho trabajo, la gente tiene experiencia, entusiasmo y hay que renovar ese entusiasmo y cada director pone un poco de su imaginación entonces yo quiero poner la mía al servicio de este proyecto, sin denostar lo que se haya hecho, no descalificar a nadie. Yo quiero poner al servicio de la comunidad queretana mi experiencia como promotor cultural».

Por ejemplo, como anfitrión del Encuentro Nacional de Archivos que se llevó a cabo en esta ciudad del 14 al 17 de abril, Augusto Isla reconoce cuánto se puede hacer al observar labores archivísticas como las realizadas en Guadalajara, lo que calificó como un modelo a seguir. Por otro lado, afirma que desafortunadamente las bibliotecas privadas son más importantes que las públicas debido, entre otras cosas, a la desconfianza que hay entre las familias de donar ya sean documentos, fotos o libros. «Hay desconfianza en todos lados, en todo México para donaciones y comodatos. Los mexicanos tienen razón, pero yo pondré el ejemplo y donaré mi biblioteca; parte de mi biblioteca está en el Colegio Mexiquense, otra en el Museo Nishizawa; y a Querétaro le daré lo que me queda, no tengo desconfianza. Quiero donar mi fonoteca para despertar en los demás la confianza para donar, para ceder al pueblo» y se extiende en explicar que «el desarrollo de un país se podría medir por la correlación que hay entre bibliotecas públicas y privadas».

Respecto a su propio proyecto frente al Archivo, insiste en que debe hacer un diagnóstico, aunque es muy poco lo que se ha digitalizado y que aún no hay un archivo fonográfico. «Será una tarea titánica», advierte para finalizar.

CON QUÉ SE CUENTA EN EL ARCHIVO HISTÓRICO

El 11 de julio de 1980 se creó el Archivo Histórico del Estado y el 21 de julio de 1986 se entregó al pueblo de Querétaro; tiene como misión el custodiar, organizar, clasificar, conservar y difundir la memoria escrita de todo el estado. Su documento más antiguo es uno del Fondo Justicia fechado en 1570 sobre un reconocimiento de adeudo de Sebastián Nieto a Cristóbal Rodríguez.

Según información proporcionada por el maestro Jorge Marroquín, lo más consultado por los usuarios es el archivo hemerográfico, que contiene el diario oficial La Sombra de Arteaga, y los periódicos de circulación local entre los cuales está Diario de Querétaro; y de los documentos históricos el Fondo Ejecutivo y el Fondo Notarías.

Ha sido consultado por personas que proceden de diferentes universidades locales y nacionales. Entre las extranjeras están las universidades John Hopkins, Nuevo México, Tulane, Temple, Georgetown, Syracuse y de las regiones de Manchester y Ramsden, en Inglaterra, Ontario en Canadá; de la Austrian Industrial Research Promotion Fund, en Austria; y de Brunn, de República Checa.

A grandes rasgos, el Archivo Histórico de Querétaro se divide en: Acervo histórico, con documentos de 1570 a 1952; Laboratorio de conservación; Editorial; Digitalización de documentos; e Informática. Por su parte, el Archivo General del Estado cuenta con Archivo de transferencia; Hemeroteca; Biblioteca sobre Querétaro; Librería; Fotocopiado; y Encuadernación.

Los fondos documentales públicos son: Justicia, Congreso, Notarías, Corregimiento de Querétaro: el Ejecutivo y la publicación anual El heraldo de navidad. El acervo documental -la sala de investigadores- tiene documentos de 1570 a 1952.

Para poder entrar y consultar el acervo histórico y biblioteca del siglo XIX, se debe acreditar la procedencia del interesado a través de cartas y credenciales, y usar cubrebocas y guantes para manipular los documentos.