La belleza “Aquellos tiempos” de Mario Rodríguez

“AQUELLOS TIEMPOS”.-

Mario Rodríguez Estrada.-

“LA BELLEZA ES LA POSIBILIDAD QUE TIENEN TODAS LAS COSAS, ESPECIALMENTE LAS MUJERES, PARA CREAR Y SER AMADAS”.-Valle Inclán.-

“LA BELLEZA CONSISTE EN LA GRACIA Y EN EL MOVIMIENTO”.-Lord Bacon.

Algunas veces nos hemos referido, en esta columna, a la belleza inmarcesible de las mujeres, Sor Juana, Marilyn, Salma…famosas y admiradas reinas del glamour…y muy pocas hacia aquellas que nos han impresionado por sus gentiles y admirables actuaciones en los diferentes campos deportivos , que al través de los años hemos tenido la suerte de conocer…por muchos de ellos, nunca he podido olvidar a algunas, que por su figura y su personalidad han dejado en mi ya descascarada mente, una huella muy honda y profunda…la primera en el tiempo, es una bella jovencita que paseaba su enorme calidad de corredora por las diferentes pistas de México, Centro y Sud América, su descubrimiento se debe al espíritu de observación de un hoy olvidado Maestro de Educación Física, que recién egresado de la ENEF (1945), recibió la encomienda de formar un equipo de Atletismo femenil en su vieja Colonia Portales, del mero Distrito Federal, siendo Don Jorge Muñoz Murillo, vecino de Nativitas, arribó a su casa con el ánimo derrotado por sus varios vanos intentos, ya que las niñas a las que convocaba, solo querían jugar voleibol o basquetbol, por que solo eso de correr, no les agradaba en lo más mínimo…sentado en el quicio de su puerta, veía cansadamente a un grupo de niños y niñas que alegremente jugaban a la roña, todos de no más de 12 años…destacaba entre ellos, la hija de su vecino Don Pedro Villalón, quien se desplazaba con una facilidad impresionante, burlando a cualquiera que quisiera pegársela, y alcanzando, a su vez, a todos…como la conocía, al pasar cerca de él, la llamó invitándola para pertenecer al CAN (Club Atlético Nativitas), la niña naturalmente se sorprendió, diciéndole que ella no era buena para eso, insistiendo, el joven maestro habló con el papá, comentándole sus inquietudes y alabando las características de su hija Esther, a quien todo mundo cariñosamente le llamaban “La guera”, pues lucía una impresionante cabellera rubia—Oye Jorge, creo que te equivocas, Teté no nació para eso…Déjala que entre al equipo…adujo el maestro…te aseguro que la guera va a ser una gran corredora…Y así nació para el atletismo mexicano…gracias a la observación de un avispado maestro de Educación Física…una de las más grandes corredoras mexicanas de todos los tiempos…ESTHER VILLALON…la que dominó por largos años las pistas y competencias, en las pruebas de 50, 100 y 200 metros planos…en los años de 1946 a 1960…de gran presencia física, destacaba por su enorme feminidad y unas bellas y poderosas piernas, que la llevaron, por otro “vivillo” profesor y entrenador de atletismo de la UNAM…Carlos Jalife…a llevársela a su equipo, al que dio grandes triunfos…y a su casa…pues ya no la soltó jamás, pues se casó con ella…formando una muy estable pareja romántico-deportiva.

El que esto escribe tuvo la oportunidad de verla competir varias veces en las pistas de la UNAM en contra de mis admiradas y bellas compañeras de mi querida ENEF, que conformando el equipo de las Castoras…solo veían su espalda al cruzar raudamente la meta…como mi estimadísima amiga Doña Aurora Ortiz…ahora avecindada, afortunadamente, en Texas…ya que no en Arizona…las que por lo menos tuvieron la oportunidad de competir en contra de ella…para platicárselo a sus nietas.

Y como en Queretarín de las flores también hace aire, recuerdo con nostalgia a una bella niña que destacaba luciendo su palmito y gracia en la vieja cancha del incipiente gimnasio de la “Casa de la Juventud”, antecedente del ahora “Gimnasio Arteaga”, la que cuando su equipo de la Secundaria Querétaro, del mero, mero, barrio de la Crúz jugaba, se observaba un fenómeno curioso…se agotaban los boletos, y las tribunas lucían pletóricas…y aunque el encuentro era en la categoría de novatas, las gentes se divertían a más no poder, aplaudiendo todo lo que la bella DORINA OSORIO hiciera…los árbitros jamás la castigaban con marcarle un faul, pues el público inmediatamente lo abucheaba…y corrían el riesgo de ser masacrados por la infinita cantidad de sus admiradores…Dorina…a pesar de los años, los que parecen no pasar por ella…acaba de ganar el Torneo golfístico de su Club, el Campestre, reverdeciendo viejos laureles…saludos a Doña Esther y a Doña Dorina y a la cauda inmensa de bellas damitas que han destacado en los igualmente inmarcesibles campos deportivos…les recuerda con cariño…su amigo de “Aquellos tiempos”…Mario RE..