Oscar Alberto Flores Villela, Científico Mexicano

Científico mexicano ingresa a la junta directiva de la Sociedad para el Estudio de Anfibios y Reptiles

LA REDACCIÓN

Óscar Alberto Flores Villela – Científico mexicano ingresa a la junta directiva de la Sociedad para el Estudio de Anfibios y Reptiles El investigador Óscar Alberto Flores Villela. Foto: UNAM
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Óscar Alberto Flores Villela, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fue elegido para formar parte de la junta directiva de la Sociedad para el Estudio de Anfibios y Reptiles (SSAR por sus siglas en inglés).

En un boletín, la universidad destacó que el puesto que ocupará el investigador es el único en la junta para un extranjero, y que Flores Villela será el primer mexicano en ocuparlo de enero de 2021 a diciembre de 2024 con posibilidad de ser reelecto.

El integrante del Sistema Nacional de Investigadores con el Nivel III, explicó en entrevista con la UNAM que la junta directiva se conforma por ocho integrantes que se encargan de tomar decisiones respecto a los estatutos, publicaciones, la organización de los congresos anuales y las finanzas de la agrupación, entre otros aspectos.

 

“Me eligieron porque piensan que puedo apoyar el desarrollo de la sociedad a nivel internacional”, comentó el profesor de licenciatura y posgrado en la UNAM, quien forma parte de la SSAR desde hace más de dos décadas y dedica sus esfuerzos a la sistemática, biogeografía y conservación de anfibios y reptiles de México y Centroamérica.

El universitario detalló que pretende empujar a la Sociedad a que sea más incluyente con los latinoamericanos y con los extranjeros, para que estudiantes extranjeros de bajos recursos puedan ser becados para asistir a los congresos de la SSAR, como sucede con jóvenes de EU.

 

Para, el investigador la SSAR es la agrupación más activa en su campo, ya que publica la revista Journal of Herpetology, una de las más importantes en la materia y ediciones facsimilares de libros clásicos, la mayoría publicados en el siglo XIX, que son muy difíciles de adquirir y aún son usados por profesionales. “Ha sido muy exitosa e incluyente. Actualmente está presente en por lo menos 55 países de todos los continentes, y tiene alrededor de tres mil miembros”, destacó.

La UNAM resaltó que Flores Villela es biólogo con posdoctorado por la Universidad de Brigham Young en Provo, Utah, Estados Unidos, ha publicado 138 artículos en revistas internacionales y otras 113 publicaciones de docencia, divulgación de la ciencia y capítulos en libros, ha participado en la creación de 12 libros como autor, coautor o editor y dicta conferencias al año para difundir el conocimiento sobre estos organismos entre el público no especializado.

 

El experto señaló durante la entrevista que en la actualidad los anfibios están en peligro de extinción como consecuencia de las actividades humanas, como la deforestación o la contaminación del agua, así como por la existencia de la quitridiomicosis, una enfermedad emergente causada por un hongo que afecta a muchas especies, en particular, de tierras altas.

“Se han reportado poblaciones que se han extinguido en muchos lugares del mundo”, dijo y explicó que el hongo se introdujo en todo el planeta debido, en parte, al mercado de mascotas, ya que “hay gente irresponsable que libera a los organismos después de comprarlos” y cuando ya no saben qué hacer con los animales, van a un bosque, al campo, y los abandonan. “Así fue como ese patógeno se comenzó a transmitir a poblaciones naturales”, apuntó.

El especialista alertó que en México la mayoría de las especies endémicas de anfibios se ubican en zonas de montaña, por lo que al salir al campo o ir de una localidad a otra se debe desinfectar el calzado, para evitar la dispersión del hongo.

Por otra parte, recordó que los reptiles también son afectados por la deforestación y la comercialización de sus pieles y su carne, así como como el surgimiento de enfermedades.

Finalmente, recomendó a la población no comprar esos animales como mascotas, ya que una serpiente, una lagartija o una rana no son como un gato o un perro y “hay que saber mantenerlos en cautiverio”.

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