2 de Abril: Día Internacional de Concientización del Autismo

2 de Abril: Día Internacional de Concientización del Autismo

El sistema de las Naciones Unidas ha celebrado la diversidad a lo largo de toda su historia y ha promovido los derechos y el bienestar de las personas con diferencias en el aprendizaje y discapacidad del desarrollo. En 2008, entró en vigor la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, lo que reafirmó el principio fundamental de los derechos humanos universales para todos. El propósito de la Convención es “promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su dignidad inherente”. Se trata de una herramienta infalible para fomentar una sociedad inclusiva que cuide a todos sus miembros y garantizar que todos los niños y adultos con autismo puedan llevar una vida plena y gratificante.

La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 2 de abril como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo (A/RES/62/139).

 

Autismo, una diferencia que lastima

El autismo es una afección neurológica permanente que se manifiesta en la primera infancia, independientemente del género, la raza o la condición social y económica. El término espectro autístico se refiere a una serie de particularidades. Un apoyo y un entorno adecuado y la aceptación de esta variación neurológica permiten a aquellos que padecen trastornos del espectro autista disfrutar de las mismas oportunidades y participar de manera plena y eficaz en la sociedad.

El autismo se caracteriza principalmente por peculiaridades en la esfera de la interacción social y dificultades en situaciones comunicativas comunes, modos de aprendizaje atípicos, especial interés por ciertos temas, predisposición a actividades rutinarias y particularidades en el procesamiento de la información sensorial.

El índice de autismo en todas las regiones del mundo es alto y la falta de comprensión produce fuertes repercusiones sobre las personas, sus familias y las comunidades.

En México no se cuenta con un registro formal del número de personas que sufren autismo, pero se calcula que uno de cada 150 niños nace con este trastorno del desarrollo; por otra parte, algunos especialistas consideran que la estadística es muy similar a la que se maneja en Estados Unidos, en donde se habla de uno por cada 68 nacimientos.

Caracterizado por la presencia de un desarrollo marcadamente deficiente de la interacción y la comunicación sociales, así como por un repertorio sumamente restringido de actividades e

intereses, el autismo es incurable y ha sido atribuido a factores genéticos y ambientales, aunque aún hace falta más investigación para determinar las causas.

El problema médico del autismo es cinco veces superior al del Síndrome de Down y tres veces más frecuentes que la diabetes juvenil. Detectar el autismo en los primeros 4 años de vida, le da mayores oportunidades de aprender y tener un mejor desarrollo. Las manifestaciones del trastorno varían mucho. Hay quienes sufren autismo, pero son funcionales e independientes, apenas parecen un poco excéntricos e incluso hay quienes muestran habilidades sobresalientes. Del otro lado se encuentran los de grado severo, quienes pueden presentar afecciones médicas o genéticas asociadas, déficit intelectual, ausencia de lenguaje, ansiedad extrema, inflexibilidad a los cambios y otras conductas que los hacen completamente dependientes de otros.

La estigmatización y la discriminación asociadas a la diversidad en el ámbito neurológico siguen siendo los principales obstáculos para el diagnóstico y el tratamiento.

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