Serie «Gente de música, retos y rituales» los atrilistas se acercan a sus instrumentos

Atrilistas de la Ofunam exponen las fibras vitales de su labor
Reyes Martínez Torrijos
La Jornada

La Orquesta Filarmónica de la Universidad Nacional Autónoma de México (Ofunam) estrenó este domingo la cápsula número 13 de su serie Gente de música, retos y rituales, en las que atrilistas de la agrupación descubren las fibras vitales que los acercan a esa expresión artística, la relación con su instrumento y sus anhelos.

En esta ocasión, los violinistas Miguel Ángel Urbieta y Ana Caridad Villeda, así como el violonchelista Jorge Amador, exponen la pasión que soporta su labor artística desde sus inicios, los retos que han enfrentado y el aprendizaje que han realizado durante su participación en la Ofunam, como las tres décadas de éste último.

Los intérpretes despliegan piezas con las que muestran su perfeccionamiento, a veces acompañando el relato de los obstáculos que han enfrentado para dedicarse a esa profesión artística, por ejemplo, Miguel Ángel Urbieta no escucha con el oído izquierdo.

Es un acercamiento que atiende al ritmo, una cápsula ágil y acompasada en que los tres intérpretes concertados desarrollan un pequeño recorrido por la visión de cada uno, en el contexto de la suspensión de conciertos por el Covid-19.

La violinista Ana Caridad Villeda recuerda en la emisión que se enamoró desde pequeña de su instrumento, porque es la melodía de la orquesta, de cualquier ensamble musical… Como violinistas, llegamos a tener un contacto fuerte con nuestro instrumento; con él conecta nuestra alma para poder transmitir sentimientos. Es algo muy importante y profundo.

Se refiere al decir de que los instrumentos escogen al instrumentista; cuenta cómo su violín llegó a ella. Cuando lo iba a adquirir, el vendedor se puso nervioso, no sabía mucho de lo que estaba vendiendo y me lo dejó por un precio bastante accesible. Es una réplica hecha por un reconocido laudero italiano, alumno de Stradivarius: Leandro Bisiach.

El violonchelista Jorge Amador acompañado sueña con tocar con su pequeña hija algún día.

Villeda exhibió su dominio del instrumento con Partitta número 3 en mi mayor, Gavotte en rondo, de Bach.

Dirige la serie Gastón Yanes, y producen el Patronato y Amigos de la Ofunam, Música UNAM y Teatro de Ciertos Habitantes.

El también violinista Miguel Ángel Urbieta relata que proviene de una familia que toca instrumentos de cuerdas, en especial, el violín. El suyo, menciona, se lo vendió su maestro para que se lo fuera pagando en cuanto pudiera. Así pude conseguir este violín, que significa mucho. Ejemplificó su vínculo con él, con la pieza Libertango, de Astor Piazzola.

Por su parte, Jorge Amador (violonchelo) dice que su ritual es la prisa. No lo digo con orgullo y no lo recomiendo, pero es lo que me caracteriza. Hasta la fecha he controlado sentir prisa en mi silla, que es como el hogar o un punto de llegada y reposo.

La importancia de la música en su vida se puede ejemplificar con el gusto que le daría tocar junto con su hija, Ixquic Amador Guzmán, de siete años. Quiero ofrecerle un contexto donde pueda sentirse a gusto en el lenguaje musical, que pueda comunicarse en él como lengua materna. Enseguida concluyó su participación con la ejecución de Ave María, de Bach y Gounod.

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