Gabriel García Márquez, exposición «Gabo a 40 años del Nobel» en la casa del autor colombiano en México.

El escritor sí tiene quien le escriba ofrece un emotivo vistazo a la correspondencia de Gabo

A 40 años del Premio Nobel, la Casa de la Literatura Gabriel García Márquez invita a un breve recorrido por el intercambio epistolar del autor con otras personalidades // Misivas de Fidel Castro y del subcomandante Marcos, entre las que se incluyen en la exhibición

Pablo Neruda, Robert Redford, Carlos Fuentes, Wim Wenders, Augusto Monterroso, Joaquín Sabina y Carmen Balcells, entre otros personajes de la cultura y la política, intercambiaron cartas con el autor de Doce cuentos peregrinos; se exhiben desde ayer en la que fuera la residencia del escritor colombiano en México. Sobre estas líneas, misivas del líder revolucionario cubano Fidel Castro.
Mónica Mateos-Vega
La Jornada

Una breve pero emotiva visita para apreciar la correspondencia que Gabriel García Márquez (1927-2014) recibió de personalidades como Pablo Neruda, Carlos Fuentes, Wim Wenders, Augusto Monterroso, Woody Allen, Joaquín Sabina y su editora Carmen Balcells, propone la exposición Gabo a 40 años del Nobel: El escritor sí tiene quien le escriba, que abrió sus puertas este jueves en la que fuera la casa del autor colombiano en México.

Ubicada en la calle Fuego 144, en la colonia Jardines del Pedregal, en la residencia hoy llamada Casa de la Literatura Gabriel García Márquez (CLGGM) se instaló un pequeño espacio con tres vitrinas que muestran las misivas, entre ellas, algunas del puño y letra del presidente cubano Fidel Castro (1926-2016), quien en 2007 le dice: “Querido Gabo: Hace unos minutos me llamó Raúl pidiéndome te llamara por teléfono, pues tu estarías en el aire a las 9 y 15 de la noche, rumbo a España. A esa hora es tarde para una conversación larga como es tu estilo. Sé que tú además eres capaz de inventar cosas y cambiarlo todo. Estoy sometido a un régimen riguroso de ejercicios que no debo incumplir si pretendo seguir siendo útil a la Revolución. Por ello escribo esta nota que te entregarán antes de tomar el avión.

Ruego recibas un fuerte abrazo y lo transmitas a Mercedes y a tus dos hijos y nietos. Seguiré tratando de aprender la décima parte de lo que tú sabes hacer de forma perfecta. Rindo tributo a tu pluma genial. Fidel Castro. Diciembre 10 de 2007. 6 y 12 pm.

También se exhiben las cartas que en julio de 1994 le envió al Nobel colombiano, desde Chiapas, el subcomandante Marcos: “Maestro García Márquez, acá, como quien voltea al sur que nos duele, nos vamos a reunir para conspirar contra las sombras que nos ahogan. Háganos el favor de acompañarnos con el cabito de luz que sus letras anda.

“Valga, pues, esta última opción. Puede usted, sin pena alguna, prescindir de todos los titubeos anteriores y tomar la invitación última. Tome las implacables tijeras (que seguro tiene en el lado derecho de su mesa-escritorio.pupitre.etcétera) y haga, con la presente, uno de esos cucuruchos que sirven para todo, por ejemplo, para que una luz con el viento en contra no se apague…

“Vale, Maestro, aunque no venga lo esperamos… siempre. Salud y un boleto nomás de ida, al país de la esperanza, a la América Latina. Respetuosamente. Desde las montañas del Sureste Mexicano. Subcomandante Insurgente Marcos. México, Julio de 1994.”

Había una caja escondida

La CLGGM es dirigida por la nieta del autor de Cien años de soledad, la actriz Emilia García Elizondo, quien narra en la cuenta de Instagram del recinto que “una caja escondida en el archivo personal de la familia García Márquez reveló su contenido recientemente: una extensa colección de cartas entre Gabo y personajes famosos en distintos momentos históricos, desde jefes de Estado hasta colegas escritores, celebridades, artistas y amistades”.

Entre los mensajes de felicitación por el cumpleaños del escritor, están los de los presidentes Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Pero sin duda, una de los más entrañables es el que le hizo llegar su editora Carmen Balcells en 1997: “Querido Gabo, esta es una carta de felicitación de cumpleaños. Han resultado un fracaso tras otro todas las cosas que te he querido comprar para sorprenderte. Al final, he pensado lo único que te puede sorprender es el afecto que te tengo, que a lo mejor ni siquiera te habías dado cuenta”.

La entrada a la exposición tiene un costo de 200 pesos. Los boletos se deben adquirir en línea a través de la plataforma Boletia. Durante la visita, que puede realizarse entre las 11 y las 18 horas, hay la posibilidad de disfrutar el exuberante jardín poblado por árboles frutales, hortensias, rosas y helechos, bautizado Place Gabriel García Márquez, como indica una placa estilo francés, en honor al homme de lettres colombien, prix Nobel de litérature, y por ser el sitio donde Gabo recibió la noticia de su premio en 1982.

Ahí se han colocado sillas para que los visitantes esperen en caso de que el espacio donde están las cartas se llene, pues la disposición es que no ingresen más de 20 personas al mismo tiempo, ni que su permanencia dure más de 40 minutos.

El límite se asistentes por día es de 100 personas; la exposición permanecerá abierta hasta el 16 de agosto. También se puede echar un vistazo a través de las ventanas del estudio de Gabo, donde se aprecian sus computadoras antiguas, cientos de libros, algunas fotografías y un busto en bronce del escritor y su esposa Mercedes, frente a frente.

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