«Aprender y olvidar», obra de intervenciones osadas; actores y títeres harán magia

Aprender y olvidar, obra de intervenciones osadas; actores y títeres harán magia

Amaranta Leyva escribe y dirige el montaje sobre su padre, Lucio Espíndola

En cada función, actores de número de la CNT improvisan el papel de alguien mayor que tiene Alzheimer u olvido.
Ana Mónica Rodríguez
La Jornada

En homenaje a Lucio Espíndola, actor, dramaturgo, titiritero y cofundador de la compañía Marionetas de la Esquina, fallecido en diciembre pasado, actores de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) participarán en el montaje Aprender y olvidar, que en cada función es una emotiva historia sobre la demencia senil.

La obra, coproducción de Marionetas de la esquina y PHTheatre, narra la historia de amor entre un abuelo que va perdiendo la memoria, las palabras y la vida. Su nieta, la pequeña Eva, está aprendiendo sobre el mundo. El protagonista y sobre quien se inspiró la historia fue el propio Lucio Espíndola (1935-2022).

El texto de Amaranta Leyva, hija de Espíndola, quien dirige junto con Jonathan Dai, se presentará a partir del 8 abril en La Titería, donde los actores de número de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) Ana Ofelia Murguía, Angelina Peláez, Gastón Melo, Julieta Egurrola, Luis Huertas, Martha Verduzco y Óscar Narváez alternarán funciones en el papel del abuelo.

En esta versión (la obra se estrenó hace dos años), los intérpretes fueron invitados para hacer magia, con el fin de que cada uno jugara con los títeres, sin conocer la historia, sin ensayos ni memorizaciones; sólo a partir de indicaciones que recibirián momentos antes. Se intenta repetir este esquema en escena, es decir, la situación de las personas con Alzheimer o demencia que sólo viven el presente.

Lourdes Pérez Gay, directora y fundadora junto con Espíndola de la compañía, relató: Esta obra es parte de un largo homenaje que le estamos haciendo a mi esposo y no de una sola ocasión; la obra escrita por Amaranta que se ha montado en diversos lugares, la concibió precisamente por Lucio debido a que tenía demencia senil.

Cabe mencionar, agregó, “que la diferencia con el Alzheimer –donde se pierde la noción de uno mismo– es que en la demencia senil se borra la memoria de corto plazo; aún así Lucio funcionaba bastante bien, nos acompañaba a muchos lugares y luego se olvidaba de ello”.

Cada función, diferente

Ahora, gracias a Lucina Jiménez, titular del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, se gestionó la participación de los actores de número de la CNT, pero ninguno conoce la obra. Ésa es la magia. Entonces, cada función será diferente, tal como hacía Lucio; es un gran trabajo de codirección de Amaranta y Jonathan Dai porque llevan la línea de la dramaturgia y provocan que responda el actor. Así, cada quien hará algo diferente.

Pérez Gay puntualizó: Por obvias razones, es emotivo y mágico para mí; además de la experiencia, la osadía y el atrevimiento de romper reglas y de ver qué sucede, la cuestión es lograr que los actores entren en la dramaturgia, a la historia.

Subrayó: es un reto para los actores, pero también para los titiriteros, que son quienes conocen la obra y deben saber el inicio, el desarrollo, el clímax y el desenlace. Los títeres se mueven por todo el escenario, igual que los actores, caminan entre las cajas.

La música de Rodrigo Flores fue creada especialmente para Aprender y olvidar. La escenografía e iluminación son obra de Gabriel Pascal; la multimedia, de Emiliano Leyva, y la producción ejecutiva, de la propia Lourdes Pérez Gay y Humberto Camacho.

Sobre su obra, Amaranta Leyva ha dicho: El texto nació de la observación de la relación entre mi padre Lucio Espíndola y mi hija. Él se iba olvidando del mundo; ella, en cambio, se lo quería comer como una galleta. El primer texto que escribí era uno tradicional, en el que se hablaba de esta relación y la enfermedad de la demencia.

Sin embargo, “no hacía justicia a la forma en que vive la gente con esta enfermedad y, cómo quienes las rodeamos, queremos que se acuerden, que no olviden para que –optimista o egoístamente– se curen. En la búsqueda de esa ubicación en el presente constante fue que decidí invitar a Lucio a actuar en la obra. Así el texto cambió para que él transitara y jugara con los personajes sin necesidad de memorizar o conocer la historia”.

El esquema mágico ya se probó en Vancouver, con la producción canadiense y fueron invitados actrices y actores de trayectoria con gran éxito. En mayo, Marionetas de la Esquina viajará a Canadá para hacer temporada con actores de ese país en el papel del abuelo.

En abril, los actores alternarán funciones de acuerdo con el siguiente calendario: el 8, Angelina Peláez; el 9, Luisa Huertas; el 11, Óscar Narváez; el 12, Martha Verduzco; el 15, Julieta Egurrola; el 16, Luisa Huertas; el 22, Ana Ofelia Murguía y el 23, Gastón Melo.

El horario de las funciones será a las 13 horas y los boletos están disponibles a través del portal: www.latiteria.mx . La Titería está en Vicente Guerrero 7, colonia del Carmen Coyoacán.

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