{"id":10031,"date":"2013-07-03T08:57:50","date_gmt":"2013-07-03T14:57:50","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10031"},"modified":"2013-07-03T08:57:50","modified_gmt":"2013-07-03T14:57:50","slug":"corriente-de-corrupcion-dice-el-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10031","title":{"rendered":"Corriente de corrupci\u00f3n dice el Papa Francisco"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>IOR: la \u201cterapia\u201d Francisco\u2026 funciona<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Insisto, cuando habla de \u201ccorriente de corrupci\u00f3n\u201d el Papa Francisco sabe bien a qu\u00e9 se refiere. Lo demuestran los \u00faltimos acontecimientos. Ya est\u00e1 m\u00e1s que claro: el problema en el \u201cbanco del Vaticano\u201d, el Instituto para las Obras de Religi\u00f3n (IOR), no est\u00e1 relacionado s\u00f3lo con algunas \u201cmanzanas podridas\u201d o con un simple asunto de mala imagen, que se soluciona con un par de entrevistas convincentes a grandes peri\u00f3dicos. Estamos ante un sistema operativo demasiado vulnerable a la infiltraci\u00f3n de dinero de dudosa procedencia, una estructura que puede ser manipulada con la complicidad de quienes deber\u00edan velar por su transparencia. Eso debe cambiar y Jorge Mario Bergoglio lo sabe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>IOREl esc\u00e1ndalo de Nunzio Scarano es -por desgracia- un episodio de una lista para nada secundaria. Antes de \u201cmonse\u00f1or 500 euros\u201d existi\u00f3 \u201cdon bancomat\u201d o el \u201cpadre cajero autom\u00e1tico\u201d, como se le conoc\u00eda al famoso sacerdote Evaldo Biasini, el cual guardaba dinero para empresarios que terminaron en medio de una investigaci\u00f3n judicial. Tambi\u00e9n existi\u00f3 el abogado Michele Briamonte, el consultor del IOR que hace unas semanas fue detenido por la Guardia de Finanza de Italia en el aeropuerto de Ciampino mientras se aprestaba a embarcar junto con monse\u00f1or Roberto Lucchini, ayudante del todav\u00eda \u201cn\u00famero dos\u201d del Vaticano, el secretario de Estado Tarcisio Bertone.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los agentes quer\u00edan revisar las maletas de ambos, pero ellos exhibieron pasaportes de la Santa Sede y evitaron el cateo. El episodio desencaden\u00f3 un caso diplom\u00e1tico y dej\u00f3 a m\u00e1s de uno con la pregunta en la boca: \u00bfpor qu\u00e9 un laico, consultor y abogado tiene un documento oficial del Estado pontificio? Sobre todo porque Briamonte parece estar vinculado con la quiebra -evitada al \u00faltimo momento con dinero del erario italiano- del Monte dei Paschi di Siena, la banca m\u00e1s antigua de Europa que est\u00e1 regida por una cooperativa en la cual tiene una participaci\u00f3n activa la arquidi\u00f3cesis de esa ciudad, la toscana Siena.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y antes existi\u00f3 Donato De Bonis, el ex prelado del IOR que en los a\u00f1os 90 (seg\u00fan consigna el archivo Dardozzi) construy\u00f3 una extendida red de cuentas fantasma que resultaban a nombre de varias fundaciones caritativas inexistentes y las cuales habr\u00edan permitido el lavado de cuantiosos capitales. Pero, sobre todo, antes de todos ellos existi\u00f3 en inefable Paul Marcinkus, el prelado estadounidense que acu\u00f1\u00f3 la famosa frase \u201cla Iglesia no subsiste con las Ave Mar\u00edas\u201d. Durante su gesti\u00f3n tuvo lugar el crack del Banco Ambrosiano, en el cual el Instituto vaticano hab\u00eda invertido y que, de acuerdo a las cr\u00f3nicas, dej\u00f3 descubierto provocando su inexorable ca\u00edda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por lo tanto el affaire Scarano no es algo nuevo. Es una historia ya vista, demasiadas veces. Aunque para el com\u00fan de los mortales todav\u00eda es chocante que un cl\u00e9rigo empleado de la Administraci\u00f3n del Patrimonio de la Sede Apost\u00f3lica (que trabajaba, m\u00e1s bien, porque fue suspendido de su puesto a fines de mayo) vaya por ah\u00ed regode\u00e1ndose en el sobrenombre de \u201cmonse\u00f1or 500 euros\u201d. Resulta repugnante saber que quien se presenta como \u201chombre de Dios\u201d en realidad confabula con ex esp\u00edas y corredores de bolsa para importar ilegalmente a Italia unos 20 millones de euros. Y que, casi c\u00e1ndidamente, a cada mill\u00f3n lo llama \u201clibro\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Molesta de verdad saber de sus tropel\u00edas. De c\u00f3mo compr\u00f3 decenas de cheques con el objetivo de blanquear capitales. Que con ese dinero \u201climpio\u201d haya invertido en bienes ra\u00edces en el sur del pa\u00eds. Y que todo lo hizo apelando a sus contactos en El Vaticano, sabiendo que pod\u00eda gozar de la protecci\u00f3n y de la amistad de cardenales, obispos y funcionarios de la Santa Sede. Como los propios Paolo Cipriani y Massimo Tullio. Respectivamente director y vicedirector del IOR. Los mismos que renunciaron sorpresivamente a sus puestos el lunes por la noche.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De acuerdo con el comunicado oficial lo hicieron \u201cen el mejor inter\u00e9s del Instituto y la Santa Sede\u201d. Pero -m\u00e1s adelante- la nota vaticana dej\u00f3 claras las cosas: \u201cSi bien estamos agradecidos por los resultados obtenidos, hoy es claro que tenemos necesidad de una nueva direcci\u00f3n para acelerar el ritmo de este proceso de transformaci\u00f3n\u201d.\u00a0 Es decir: Cipriani y Tullio no son parte del futuro sino, m\u00e1s bien, del pasado. De un pasado sucio. Aunque ellos mismos quisieron convencer en diversos foros que, en la instituci\u00f3n a su cargo, todo era limpi\u00f3 como un cristal reluciente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed quisieron presentarle las cosas al anterior presidente del Consejo de Superintendencia del IOR, Ettore Gotti Tedeschi. Quien cay\u00f3 en desgracia al pelearse con el secretario de Estado Bertone y fue despedido de manera fulminante. El director y el vicedirector sostuvieron esa pretendida transparencia a mitad de 2012 durante dos exclusivos encuentros a puerta cerrada con diplom\u00e1ticos y periodistas, a quienes explicaron su versi\u00f3n de las cosas. En la reuni\u00f3n con la prensa, en la cual estuvo presente quien esto escribe, ellos juraron y perjuraron que el sistema de control interno era tan inviolable que en el \u201cbanco del vaticano\u201d pr\u00e1cticamente nadie pod\u00eda realizar operaciones chuecas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras esto ocurr\u00eda Scarano segu\u00eda sus locas maniobras por aqu\u00ed y por all\u00e1, sosteniendo contar con la base segura del mismo IOR, ese que supuestamente era impenetrable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esa estrategia de maquillaje estaban Cipriani y Tullio cuando renunci\u00f3 Benedicto XVI. Pero escasos d\u00edas antes de presentar su dimisi\u00f3n design\u00f3 como nuevo presidente del Consejo de Superintendencia a Ernst von Freyberg. El empresario alem\u00e1n inici\u00f3 su labor con toda la buena voluntad y lo primero que hizo fue tragarse todita la versi\u00f3n de los directivos. Tanto que en diversas entrevistas con grandes medios lleg\u00f3 a decir que hac\u00eda un \u201cexcelente equipo\u201d con ellos. E incluso repiti\u00f3, con todas las letras, su lema de batalla: \u201cel IOR s\u00f3lo tiene un problema de reputaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero el Papa Francisco no estaba al tanto de esta incursi\u00f3n medi\u00e1tica, a la postre totalmente desafortunada. Porque dej\u00f3 a von Freyberg pegado p\u00fablicamente cuando, despu\u00e9s de unos d\u00edas, la realidad qued\u00f3 al descubierto. Si se comprueban la interceptaciones telef\u00f3nicas que analiza en estos d\u00edas la magistratura de Roma, Scarano ser\u00eda mucho m\u00e1s que un simple empleado de segundo nivel. Y si pudo manejar fondos millonarios a trav\u00e9s de sus dos cuentas en el IOR, pudo ser s\u00f3lo por dos motivos: o contaba con el apoyo de los directivos o estos se hicieron de la vista gorda. En ambos casos era inevitable que rodaran las cabezas de quienes controlaban la situaci\u00f3n, a saber los multicitados Cipriani y Tullio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Toda esta historia ha terminado por reforzar sensiblemente la voluntad del Papa Francisco de ir a fondo y reformar el \u201cbanco vaticano\u201d. Una voluntad que ya parece una \u201cterapia\u201d, porque a grandes males, grandes remedios. Una voluntad que qued\u00f3 ya manifestada en el nombramiento de una comisi\u00f3n investigadora el 26 de junio pasado. Los \u201ccinco notables\u201d, entre ellos los cardenales Rafaele Farina y Jean-Louis Taur\u00e1n, tienen carta blanca para investigar a fondo y deber\u00e1n responder a una pregunta clave: \u201c\u00bfEs realmente necesario que exista el IOR?\u201d. Su misi\u00f3n no tiene l\u00edmite de tiempo y al final de su trabajo entregar\u00e1n todos sus documentos al mismo pont\u00edfice. Tocar\u00e1 a \u00e9l y s\u00f3lo a \u00e9l la \u00faltima palabra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>IOR: la \u201cterapia\u201d Francisco\u2026 funciona &nbsp; &nbsp; Insisto, cuando habla de \u201ccorriente de corrupci\u00f3n\u201d el Papa Francisco sabe bien a qu\u00e9 se refiere. Lo demuestran los \u00faltimos acontecimientos. 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