{"id":10088,"date":"2013-07-10T13:40:07","date_gmt":"2013-07-10T19:40:07","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10088"},"modified":"2013-07-10T13:40:07","modified_gmt":"2013-07-10T19:40:07","slug":"los-carismatico-y-los-pentecostales-son-atractivosdicen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10088","title":{"rendered":"Los carism\u00e1tico y los pentecostales son atractivos,dicen"},"content":{"rendered":"<p>Atractivos del pentecostalismo<\/p>\n<p>Carlos Mart\u00ednez Garc\u00eda<\/p>\n<p>De las distintas expresiones del cristianismo el pentecostalismo es la que m\u00e1s crece. En las \u00faltimas d\u00e9cadas los pentecostales se han multiplicado por todo el mundo, hasta llegar a ser la mayor\u00eda dentro del abanico protestante\/evang\u00e9lico. En el espacio del catolicismo romano los carism\u00e1ticos son su parte m\u00e1s din\u00e1mica, y tienen cierto paralelismo con los pentecostales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siempre hubo manifestaciones pentecostales en la historia de las iglesias cristianas. Estas expresiones ext\u00e1ticas acompa\u00f1adas de hablar en lenguas desconocidas por el emisor(a), pero reconocidas por algunos de los oyentes como su idioma (caso narrado en el Nuevo Testamento, en Hechos, cap\u00edtulo 2) tuvieron sus altibajos en el seno del cristianismo, pero nunca fueron extirpadas del todo, como lo intentaron distintos liderazgos eclesi\u00e1sticos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A lo largo del siglo XIX, sobre todo en Estados Unidos aunque no exclusivamente, las manifestaciones pentecostales (un creciente y desatado emocionalismo) tienen lugar en diversos lugares donde se reun\u00edan promotores y congregantes de los llamados avivamientos. No fueron pocas las ocasiones en las cuales los dirigentes eclesi\u00e1sticos protestantes, y la gran mayor\u00eda de los te\u00f3logos del mainstream evang\u00e9lico descalificaron ese emocionalismo y lo consideraron contrario a la sana doctrina y el decoro que deb\u00eda guardarse en los templos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La remergencia del pentecostalismo y su inicial globalizaci\u00f3n acontecen en los m\u00e1rgenes de la sociedad estadunidense. En 1906, en Los \u00c1ngeles, California, bajo el liderazgo de un pastor afroestadunidense (William J. Seymour), un grupo multirracial, en el que participaron mexicanos, llama la atenci\u00f3n de la prensa por el desbordado entusiasmo de sus reuniones y hace del conocimiento de los lectores lo que estaba sucediendo en un desvencijado local de la calle Azusa n\u00famero 312. Adem\u00e1s el propio grupo difunde en su \u00f3rgano informativo ( The Apostolic Faith) de manera muy eficaz sus creencias y visi\u00f3n misionera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Actualmente, sostienen Allan Anderson y Michael Bergunder, de los mayores expertos mundiales en el pentecostalismo, hay unos 500 millones de pentecostales en el orbe. En el libro compilado por Anderson y Bergunder junto con otros dos autores ( Studying global pentecostalism: theories and methods, University of California Press, 2010), los investigadores sostienen que el \u00abpentecostalismo ha reconfigurado el rostro del cristianismo, tambi\u00e9n ha desarrollado un rico y variado repertorio de doctrinas, rituales, estrategias y organizaciones que hace dif\u00edcil la generalizaci\u00f3n del fen\u00f3meno\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El pentecostalismo es complejo y muy variado. No obstante, resalto tres notas del mismo que me parece lo hacen atractivo a millones de personas. En primer lugar ofrece una permanente experiencia emocional, que lo mismo se expresa en grandes reuniones, a las que asisten millares de personas, que dentro de reuniones en peque\u00f1os templos y hogares de los congregantes. En el pentecostalismo se canta y danza intensamente, as\u00ed llena en sus integrantes un d\u00e9ficit de \u00e9xtasis. Dicho d\u00e9ficit es resultado de una vida de penurias emocionales. Mientras la existencia cotidiana deja un c\u00famulo de tristezas insoportables, en las comunidades pentecostales se transmite inmensa alegr\u00eda. No elogio ni desapruebo que as\u00ed suceda, solamente describo algo de lo observado en mis propias investigaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El pentecostalismo tambi\u00e9n provee un sentido de bienvenida y comunidad a quienes han sido rechazados y\/o marginados por los poderes pol\u00edtico, econ\u00f3mico, racial y cultural de la sociedad. El ser reconocido y valorado tiene fuerte impacto en los \u00abdesheredados de la tierra\u00bb. El reconocimiento implica una redignificaci\u00f3n de quienes mayormente han encontrado ninguneo por todas partes. El peruano Dar\u00edo L\u00f3pez, cient\u00edfico social y pastor pentecostal, lo ha expresado bien al escribir que en iglesias como la suya (situada en un barrio popular de Lima) los feligreses dejan de ser \u00abcualquierita\u00bb y pasan a ser personas con nombre y cualidades reconocidas por la comunidad ( Pentecostalismo y transformaci\u00f3n social, Kair\u00f3s Ediciones, 2000).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El pentecostalismo ha sido una puerta de salida para infinidad de personas con adicciones a las drogas y\/o las bebidas embriagantes. En las narraciones de conversiones resulta com\u00fan encontrar relatos de quienes se libraron de las drogas o el alcohol mediante su incorporaci\u00f3n a una iglesia de corte pentecostal. Esa liberaci\u00f3n no es siempre lineal y ascendente. En ocasiones implica tropiezos y reca\u00eddas muy dolorosas. Entre los recuperados y recuperadas de adicciones como las mencionadas han salido l\u00edderes, hombres y mujeres, que son pastores y encabezan grupos orientados a comunicar su experiencia entre la poblaci\u00f3n con problemas de drogodependencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las tres notas distintivas que hemos descrito por supuesto que no son las \u00fanicas que hacen atractivo al pentecostalismo para los miles que diariamente se suman a sus filas globalmente. Hay otras caracter\u00edsticas no referidas aqu\u00ed porque requerir\u00edan mayor espacio del que disponemos, por ejemplo su adaptabilidad a muy distintos contextos culturales (hecho al que Allan Anderson y otros han dedicado documentadas investigaciones).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nos guste o no, el pentecostalismo sigue cautivando a hombres y mujeres que hallan respuestas a sus necesidades en ese movimiento. M\u00e1s que descalificar los elementos que le hacen atractivo por considerarlo peligroso para el statu quo religioso predominante, como desde distintas \u00f3pticas se afirma, me parece que es m\u00e1s necesario tratar de entender el fen\u00f3meno y las formas en que responden al mismo un creciente n\u00famero de personas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Atractivos del pentecostalismo Carlos Mart\u00ednez Garc\u00eda De las distintas expresiones del cristianismo el pentecostalismo es la que m\u00e1s crece. En las \u00faltimas d\u00e9cadas los pentecostales se han multiplicado por todo el mundo, hasta llegar a ser la mayor\u00eda dentro del abanico protestante\/evang\u00e9lico. En el espacio del catolicismo romano los carism\u00e1ticos son su parte m\u00e1s din\u00e1mica, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10088","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10088"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10088\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10089,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10088\/revisions\/10089"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}