{"id":10109,"date":"2013-07-13T10:45:12","date_gmt":"2013-07-13T16:45:12","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10109"},"modified":"2013-07-13T10:45:12","modified_gmt":"2013-07-13T16:45:12","slug":"que-desea-un-viejo-al-llegar-a-los-80","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10109","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 desea un viejo al llegar a los 80?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Al cumplir los 80<\/strong><\/p>\n<p><strong>No pienso en la vejez como en una \u00e9poca cada vez m\u00e1s penosa que tenemos que soportar de la mejor manera posible, sino en una \u00e9poca de ocio y libertad, liberados de las urgencias artificiosas de d\u00edas pasados<\/strong><\/p>\n<p><strong>Oliver Sacks <\/strong><\/p>\n<p><strong>El Pa\u00eds<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Anoche so\u00f1\u00e9 con el mercurio: enormes y relucientes gl\u00f3bulos de azogue que sub\u00edan y bajaban. El mercurio es el elemento n\u00famero 80, y mi sue\u00f1o fue un recordatorio de que muy pronto los a\u00f1os que iba a cumplir tambi\u00e9n ser\u00edan 80. Desde que era un ni\u00f1o, cuando conoc\u00ed los n\u00fameros at\u00f3micos, para m\u00ed los elementos de la tabla peri\u00f3dica y los cumplea\u00f1os han estado entrelazados. A los 11 a\u00f1os pod\u00eda decir: \u201csoy sodio\u201d (elemento 11), y cuando tuve 79 a\u00f1os, fui oro. Hace unos a\u00f1os, cuando le di a un amigo una botella de mercurio por su 80\u00ba cumplea\u00f1os (una botella especial que no pod\u00eda tener fugas ni romperse) me mir\u00f3 de una forma peculiar, pero m\u00e1s adelante me envi\u00f3 una carta encantadora en la que bromeaba: \u201ctomo un poquito todas las ma\u00f1anas, por salud\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a180 a\u00f1os! Casi no me lo creo. Muchas veces tengo la sensaci\u00f3n de que la vida est\u00e1 a punto de empezar, para en seguida darme cuenta de que casi ha terminado. Mi madre era la decimosexta de 18 ni\u00f1os; yo fui el m\u00e1s joven de sus cuatro hijos, y casi el m\u00e1s joven del vasto n\u00famero de primos de su lado de su familia. Siempre fui el m\u00e1s joven de mi clase en el instituto. He mantenido esta sensaci\u00f3n de ser siempre el m\u00e1s joven, aunque ahora mismo ya soy pr\u00e1cticamente la persona m\u00e1s vieja que conozco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A los 41 a\u00f1os pens\u00e9 que me morir\u00eda: tuve una mala ca\u00edda y me romp\u00ed una pierna haciendo a solas monta\u00f1ismo. Me entablill\u00e9 la pierna lo mejor que pude y empec\u00e9 a descender la monta\u00f1a torpemente, ayud\u00e1ndome solo de los brazos. En las largas horas que siguieron me asaltaron los recuerdos, tanto los buenos como los malos. La mayor\u00eda surg\u00edan de la gratitud: gratitud por lo que me hab\u00edan dado otros, y tambi\u00e9n gratitud por haber sido capaz de devolver algo (el a\u00f1o anterior se hab\u00eda publicado Despertares).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Las reacciones se han vuelto m\u00e1s lentas pero, con todo, uno se encuentra lleno de vida<\/b><\/p>\n<p>A los 80 a\u00f1os, con un pu\u00f1ado de problemas m\u00e9dicos y quir\u00fargicos, aunque ninguno de ellos vaya a incapacitarme. Me siento contento de estar vivo: \u201c\u00a1Me alegro de no estar muerto!\u201d. Es una frase que se me escapa cuando hace un d\u00eda perfecto. (Esto lo cuento como contraste a una an\u00e9cdota que me cont\u00f3 un amigo. Paseando por Par\u00eds con Samuel Beckett durante una perfecta ma\u00f1ana de primavera, le dijo: \u201c\u00bfUn d\u00eda como este no hace que le alegre estar vivo?\u201d. A lo que Beckett respondi\u00f3: \u201cYo no dir\u00eda tanto\u201d). Me siento agradecido por haber experimentado muchas cosas \u2013algunas maravillosas, otras horribles\u2014 y por haber sido capaz de escribir una docena de libros, por haber recibido innumerables cartas de amigos, colegas, y lectores, y por disfrutar de mantener lo que Nathaniel Hawthorne llamaba \u201crelaciones con el mundo\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Cuando me llegue la hora, espero poder morir en plena acci\u00f3n, como Francis Crick<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siento haber perdido (y seguir perdiendo) tanto tiempo; siento ser tan angustiosamente t\u00edmido a los 80 como lo era a los 20; siento no hablar m\u00e1s idiomas que mi lengua materna, y no haber viajado ni haber experimentado otras culturas m\u00e1s ampliamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siento que deber\u00eda estar intentado completar mi vida, signifique lo que signifique eso de \u201ccompletar una vida\u201d. Algunos de mis pacientes, con 90 o 100 a\u00f1os, entonan el nunc dimittis \u2014\u201cHe tenido una vida plena, y ahora estoy listo para irme\u201d\u2014. Para algunos de ellos, esto significa irse al cielo, y siempre es el cielo y no el infierno, aunque tanto a Samuel Johnson como a Boswell les estremec\u00eda la idea de ir al infierno, y se enfurec\u00edan con Hume, que no cre\u00eda en tales cosas. Yo no tengo ninguna fe en (ni deseo de) una existencia posmortem, m\u00e1s all\u00e1 de la que tendr\u00e9 en los recuerdos de mis amigos, y en la esperanza de que algunos de mis libros sigan \u201chablando\u201d con la gente despu\u00e9s de mi muerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El poeta W. H. Auden dec\u00eda a menudo que pensaba vivir hasta los 80 y luego \u201cmarcharse con viento fresco\u201d (vivi\u00f3 solo hasta los 67). Aunque han pasado 49 a\u00f1os desde su muerte yo sue\u00f1o a menudo con \u00e9l, de la misma manera que sue\u00f1o con Luria, y con mis padres y con antiguos pacientes. Todos se fueron hace ya mucho tiempo, pero los quise y fueron importantes en mi vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A los 80 se cierne sobre uno el espectro de la demencia o del infarto. Un tercio de mis contempor\u00e1neos est\u00e1n muertos, y muchos m\u00e1s se ven atrapados en existencias tr\u00e1gicas y m\u00ednimas, con graves dolencias f\u00edsicas o mentales. A los 80 las marcas de la decadencia son m\u00e1s que aparentes. Las reacciones se han vuelto m\u00e1s lentas, los nombres se te escapan con m\u00e1s frecuencia y hay que administrar las energ\u00edas pero, con todo, uno se encuentra muchas veces plet\u00f3rico y lleno de vida, y nada \u201cviejo\u201d. Tal vez, con suerte, llegue, m\u00e1s o menos intacto, a cumplir algunos a\u00f1os m\u00e1s, y se me conceda la libertad de amar y de trabajar, las dos cosas m\u00e1s importantes de la vida, como insist\u00eda Freud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando me llegue la hora, espero poder morir en plena acci\u00f3n, como Francis Crick. Cuando le dijeron, a los 85 a\u00f1os, que ten\u00eda un c\u00e1ncer mortal, hizo una breve pausa, mir\u00f3 al techo, y pronunci\u00f3: \u201cTodo lo que tiene un principio tiene que tener un final\u201d, y procedi\u00f3 a seguir pensando en lo que le ten\u00eda ocupado antes. Cuando muri\u00f3, a los 88, segu\u00eda completamente entregado a su trabajo m\u00e1s creativo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mi padre, que vivi\u00f3 hasta los 94, dijo muchas veces que sus 80 a\u00f1os hab\u00edan sido una de las d\u00e9cadas en las que m\u00e1s hab\u00eda disfrutado en su vida. Sent\u00eda, como estoy empezando a sentir yo ahora, no un encogimiento, sino una ampliaci\u00f3n de la vida y de la perspectiva mental. Uno tiene una larga experiencia de la vida, y no solo de la propia, sino tambi\u00e9n de la de los dem\u00e1s. Hemos visto triunfos y tragedias, ascensos y declives, revoluciones y guerras, grandes logros y tambi\u00e9n profundas ambig\u00fcedades. Hemos visto el surgimiento de grandes teor\u00edas, para luego ver c\u00f3mo los hechos obstinados las derribaban. Uno es m\u00e1s consciente de que todo es pasajero, y tambi\u00e9n, posiblemente, m\u00e1s consciente de la belleza. A los 80 a\u00f1os uno puede tener una mirada amplia, y una sensaci\u00f3n v\u00edvida, vivida, de la historia que no era posible tener con menos edad. Yo soy capaz de imaginar, de sentir en los huesos, lo que supone un siglo, cosa que no pod\u00eda hacer cuando ten\u00eda 40 a\u00f1os, o 60. No pienso en la vejez como en una \u00e9poca cada vez m\u00e1s penosa que tenemos que soportar de la mejor manera posible, sino en una \u00e9poca de ocio y libertad, liberados de las urgencias artificiosas de d\u00edas pasados, libres para explorar lo que deseemos, y para unir los pensamientos y las emociones de toda una vida. Tengo ganas de tener 80 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Oliver Sacks es neur\u00f3logo y escritor. Entre sus obras destacan <i>Los ojos de la mente, Despertares y El hombre que confundi\u00f3 a su mujer con un sombrero. <\/i>Su \u00faltimo libro, Alucinaciones, lo publicar\u00e1 pr\u00f3ximamente Anagrama.<\/p>\n<p>\u00a9 Oliver Sacks, 2013<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de Eva Cruz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al cumplir los 80 No pienso en la vejez como en una \u00e9poca cada vez m\u00e1s penosa que tenemos que soportar de la mejor manera posible, sino en una \u00e9poca de ocio y libertad, liberados de las urgencias artificiosas de d\u00edas pasados Oliver Sacks El Pa\u00eds &nbsp; Anoche so\u00f1\u00e9 con el mercurio: enormes y relucientes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10109","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10109"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10109\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10110,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10109\/revisions\/10110"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}