{"id":10150,"date":"2013-07-19T11:02:27","date_gmt":"2013-07-19T17:02:27","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10150"},"modified":"2013-07-19T11:02:27","modified_gmt":"2013-07-19T17:02:27","slug":"protestar-en-america-latina-es-diferente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10150","title":{"rendered":"\u00abProtestar\u00bb en Am\u00e9rica Latina es diferente"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Algo se mueve en Am\u00e9rica Latina<\/strong><\/p>\n<p><strong>Han aumentado las clases medias y se vive una transici\u00f3n social y cultural, pero la gran asignatura pendiente sigue siendo la exclusi\u00f3n. Se necesita un impulso adicional para mejorar la calidad educativa<\/strong><\/p>\n<p><strong>Otto Granados <\/strong><\/p>\n<p>Los viajeros del siglo pasado dec\u00edan que en Am\u00e9rica Latina uno puede morirse de todo menos de aburrimiento. Es cierto. La era de las dictaduras fue reemplazada, casi en general, por la normalidad electoral y razonablemente democr\u00e1tica. Las crisis macroecon\u00f3micas desaparecieron, al menos por ahora, y gradualmente surgen signos de bonanza. De ser el continente olvidado ha pasado a ser, comparado con otras partes del mundo, una suerte de ejemplo en la apertura comercial y el ordenamiento de las finanzas p\u00fablicas. Y cuando la d\u00e9cada iniciaba con un panorama promisorio aparecieron, sin embargo, nubarrones que recuerdan asignaturas pendientes e introducen nuevas interrogantes. Dicho de otra forma: ya no es la crisis, sino la protesta.<\/p>\n<p>A primera vista parece haber una paradoja. Es cierto que en Am\u00e9rica Latina han crecido las clases medias (50% seg\u00fan el Banco Mundial), el consumo privado (que hoy supone entre 67% y 75% del PIB) y el acceso a la educaci\u00f3n (los a\u00f1os de escolaridad se incrementaron de cinco a ocho), progresos que son relativamente novedosos. Pero esta realidad convive con otra, m\u00e1s arraigada, que es la subsistencia de altos niveles de pobreza y desigualdad. Ambos fen\u00f3menos, como quiera que se vean, est\u00e1n planteando dilemas pol\u00edticos y sociol\u00f3gicos distintos.<\/p>\n<p>Diversos indicadores sugieren que en realidad Am\u00e9rica Latina est\u00e1 viviendo una especie de transici\u00f3n social y cultural derivada de los cambios demogr\u00e1ficos, de la emergencia de nuevas generaciones que nacieron ya en democracia o de la b\u00fasqueda de una narrativa colectiva que no se reduzca exclusivamente a la que ha ocupado la agenda \u2014democracia, estabilidad, crecimiento\u2014 en casi un cuarto de siglo. Esa transici\u00f3n, a su vez, ha producido nuevas demandas relacionadas con el hecho de que los cambios en el entorno han modificado tambi\u00e9n parte de la cultura c\u00edvica y la gente se preocupa ahora m\u00e1s por los problemas cotidianos relativos a su vida personal y menos por los \u201cgrandes temas\u201d pol\u00edticos o hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>La recuperaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina, en consecuencia, ha perfilado un tejido social en buena medida esc\u00e9ptico frente a Gobiernos, partidos, ideolog\u00edas y formas tradicionales de hacer pol\u00edtica y que prefiere perseguir causas y temas alternativos; una clase media en aumento que aspira a ascender en la escala social, ahist\u00f3rica, individualista y m\u00e1s compleja en sus juicios y opiniones, y, finalmente, un estado de \u00e1nimo insatisfecho.<\/p>\n<p>La mejora social ha generado al mismo tiempo nuevas y m\u00e1s complejas demandas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como sugiri\u00f3 hace tiempo un estudio del PNUD, analizado por el soci\u00f3logo Eugenio Tironi para el caso de Chile: en ocasiones, no obstante el crecimiento econ\u00f3mico (o quiz\u00e1 por \u00e9l), la sociedad emergente siente malestar en un doble sentido: unos porque no se suben plenamente a los procesos de modernizaci\u00f3n y otros por lo contrario: se incorporan pero les estresa demasiado y altera la dimensi\u00f3n de sus expectativas. No deja de ser llamativo, por ejemplo, que pa\u00edses que en la regi\u00f3n mostraban apenas en 2011 niveles de \u201csatisfacci\u00f3n con la vida\u201d por arriba del 80% hoy enfrenten protestas in\u00e9ditas desde mediados de los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n<p>Lo que entonces la democracia, el crecimiento y el consumo podr\u00edan no estar aportando en esos pa\u00edses es la certidumbre, o m\u00ednimamente la sensaci\u00f3n, de que existe \u2014o se vea a corto plazo\u2014 un horizonte de futuro, un relato colectivo o una narrativa m\u00e1s o menos compartida que ayude a clarificar lo que sigue despu\u00e9s de una mejor\u00eda relativa en aquellos aspectos y logre dar sentido a la experiencia cotidiana de la gente. Ese malestar, quiz\u00e1, se expresa en lo que los antrop\u00f3logos llaman familismo amoral, es decir, que cada quien se las arregla como puede teniendo a la familia o, para el caso, por extensi\u00f3n, al n\u00facleo al que se pertenece como \u00fanico referente, y desemboca en la protesta.<\/p>\n<p>Si los movimientos observados en algunas partes de Am\u00e9rica Latina sacuden la imagen de que el buen manejo econ\u00f3mico era suficiente para producir prosperidad, lo que plantea interrogantes m\u00e1s dif\u00edciles, la otra asignatura pendiente, y grave, sigue siendo la misma de hace d\u00e9cadas: la exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n en su conjunto ha experimentado una reducci\u00f3n significativa de la indigencia, la pobreza y la desigualdad en la distribuci\u00f3n del ingreso durante la d\u00e9cada pasada. Pero la pobreza extrema contin\u00faa siendo excesivamente alta (174 millones de latinoamericanos son pobres); la regi\u00f3n es todav\u00eda la m\u00e1s desigual del mundo (8 de los 10 pa\u00edses menos equitativos del mundo est\u00e1n en Am\u00e9rica Latina y el Caribe); y la mayor\u00eda de los ni\u00f1os y j\u00f3venes latinoamericanos reciben una educaci\u00f3n primaria de baja calidad o no tienen acceso suficiente a la educaci\u00f3n secundaria y terciaria. Para llegar a la meta de la Declaraci\u00f3n del Milenio de reducir la pobreza extrema a la mitad para 2015, el producto total deber\u00eda crecer al menos un 3% anual durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os: 6% en los pa\u00edses m\u00e1s pobres; 3% en los de nivel medio y 2,5% en los de menor pobreza.<\/p>\n<p>Como puede advertirse, en las circunstancias internacionales actuales, ser\u00e1 dif\u00edcil pero no imposible cumplir ese objetivo. La mayor\u00eda de los expertos (Lustig, Ocampo) coinciden en que esta tarea involucra tres componentes: un impulso adicional en materia educativa; el dise\u00f1o de sistemas universales de protecci\u00f3n social, y un mayor esfuerzo redistributivo por la v\u00eda fiscal. Aunque los tres est\u00e1n \u00edntimamente relacionados, el de mayor calado a largo plazo tiene que ver con la educaci\u00f3n y algo ayuda a entender lo que pasa ahora en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n ha reducido la pobreza, pero no llegar\u00e1 a alcanzar uno de los objetivos del Milenio<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por un lado, mientras se sigue avanzando en la cobertura en educaci\u00f3n secundaria y terciaria, ser\u00e1 urgente reorientar las pol\u00edticas hacia sistemas educativos innovadores y de alta calidad, establecer mecanismos m\u00e1s precisos de medici\u00f3n y pasar de la simple acumulaci\u00f3n de a\u00f1os en el aula a lo que hoy se conoce como escolaridad efectiva, que pondera a\u00f1os de escolaridad, enfoque y calidad, que es lo que lleva a la innovaci\u00f3n, el desarrollo de talento y la creaci\u00f3n del tipo de empleos adecuados para el siglo XXI.<\/p>\n<p>Por otro, ya no basta con impulsar reformas a la educaci\u00f3n si no se hacen tambi\u00e9n, y m\u00e1s radicales, en aquellos renglones que favorezcan la productividad de la econom\u00eda. Los relativos crecimientos econ\u00f3micos y del ingreso y el aumento de clases medias han puesto a Am\u00e9rica Latina en lo que suele llamarse la trampa del ingreso medio; es decir, cuando se observan mejor\u00edas econ\u00f3micas y salariales r\u00e1pidas basadas en insumos o materias primas pero luego se vuelven muy lineales, principalmente porque la productividad no corre a la misma o mayor velocidad ni se democratiza su expansi\u00f3n ni, por ende, promueve una econom\u00eda m\u00e1s sofisticada y diversificada.<\/p>\n<p>En parte, esta es la raz\u00f3n que probablemente explique la brecha entre la poblaci\u00f3n concentrada en el d\u00eda a d\u00eda, que no accede a la buena educaci\u00f3n, el consumo y el empleo, que no necesariamente es la que protesta, de aquella que, con m\u00e1s a\u00f1os de escolaridad, empleos estables, mejores ingresos y m\u00e1s capacidad de expresi\u00f3n, ha ascendido en la escala social pero presenta nuevas demandas y alimenta expectativas m\u00e1s complejas.<\/p>\n<p>Esto sugiere que si Am\u00e9rica Latina no pone en el centro de la agenda un aumento en la democratizaci\u00f3n de la productividad, en la calidad de los recursos humanos y en la innovaci\u00f3n, no generar\u00e1 una econom\u00eda que disemine mejor el bienestar. Y este, que es un problema de crecimiento y competitividad, lo es tambi\u00e9n de equidad e inclusi\u00f3n de grupos muy espec\u00edficos, algunos de los cuales est\u00e1n hoy en las calles.<\/p>\n<p>Finalmente \u00bfhacia d\u00f3nde se mueve Am\u00e9rica Latina? Lo que tal vez veremos en las pr\u00f3ximas dos d\u00e9cadas ser\u00e1 una colecci\u00f3n de pa\u00edses identificados tanto por sus reg\u00edmenes pol\u00edticos, sus formas de apertura e integraci\u00f3n comercial y econ\u00f3mica y sus grados de vinculaci\u00f3n global y de conectividad ciudadana con otras comunidades sociales, tecnol\u00f3gicas y culturales fuera de la regi\u00f3n, como por las distintas velocidades con que ir\u00e1n alcanzando una democracia sostenible y de calidad, una sociedad incluyente y una ciudadan\u00eda de alta intensidad que invente, imagine y construya algo distinto y mejor en una Am\u00e9rica Latina que, hoy, se mueve.<\/p>\n<p>Otto Granados es profesor del Tecnol\u00f3gico de Monterrey.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Algo se mueve en Am\u00e9rica Latina Han aumentado las clases medias y se vive una transici\u00f3n social y cultural, pero la gran asignatura pendiente sigue siendo la exclusi\u00f3n. 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