{"id":10155,"date":"2013-07-20T09:38:05","date_gmt":"2013-07-20T15:38:05","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10155"},"modified":"2013-07-20T09:38:05","modified_gmt":"2013-07-20T15:38:05","slug":"cronica-de-musica-zoque-oaxaquena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10155","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica de m\u00fasica Zoque Oaxaque\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><strong>Oaxaca<\/strong><\/p>\n<p><strong>Cr\u00f3nica de una m\u00fasica maromera<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Rub\u00e9n Luengas P\u00e9rez<\/p>\n<p>Director de Pasatono Orquesta<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tiene que ser de noche para empezar. Antes dicen que se alumbraban con hachones de ocote clavados en la tierra, alrededor del espacio sagrado del cuadro \u201cel trapecio\u201d. Ahora una hilerita de focos amarillos de bajo wattaje medio ilumina la escena, en s\u00ed ya es una instalaci\u00f3n, \u201cEl trapecio\u201d.<\/p>\n<p>Pareciera parte del dise\u00f1o sonoro de una pel\u00edcula, en fade in se acerca poco a poco la intensidad del sonido, sonido de alientos, pero tambi\u00e9n de cuerdas, de orquesta. Es el convite que viene caminando por las calles del pueblo y la m\u00fasica que camina los acompa\u00f1a, hasta llegar al sitio se\u00f1alado. \u00bfQu\u00e9 tocan?, una marcha o pasodoble, \u00e9ste es casi siempre el g\u00e9nero m\u00e1s socorrido, y la pieza m\u00e1s famosa: El Zopilote Mojado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora el payaso, director de la maroma, el espect\u00e1culo de payasos, acr\u00f3batas, funambulismo, m\u00fasica, danza y a veces prestidigitaci\u00f3n, pide que se toque la \u201cdanza\u201d, una m\u00fasica muy antigua, esa m\u00fasica da y da vueltas hasta que irrumpe \u201cel gracioso\u201d, el payaso, el l\u00edder de la maroma. \u00a1Callen esa coyotera, paren, paren\u2026!, y comienza su saludo, un recitativo que consiste en saludar y disculparse por los errores que se pudieran encontrar en su actuaci\u00f3n, al igual que en los trovadores morelenses, poblanos, guerrerenses, del Estado de M\u00e9xico, de Tlaxcala y de la Mixteca oaxaque\u00f1a, que acompa\u00f1ados con su bajo quinto cantan este g\u00e9nero de la poes\u00eda popular. El payaso hace su salutaci\u00f3n con voz en pecho, \u00bfacaso la salutaci\u00f3n es una herencia ind\u00edgena prehisp\u00e1nica como la que vemos en el saludo a los cuatro puntos cardinales de la m\u00fasica de voladores en Papantla?, \u00bfy ser\u00e1 tan fuerte, tan mexicana, tan arraigada que el sonidero de la Ramos Mill\u00e1n, del Pe\u00f1\u00f3n de los Ba\u00f1os de Tepito lo sigue ejerciendo en sus cumbias sonideras?, como dice el etn\u00f3logo Jim\u00e9nez Lecona que dicen los coras de Santa Teresa del Nayar, \u201csabe\u201d.<\/p>\n<p>Pero el saludo no es s\u00f3lo una recitaci\u00f3n del payaso, en \u00e9l interviene la m\u00fasica que crea un contrapunto oratorio-musical, cuando el payaso dice: \u201cToquen La Diana, maestros filarm\u00f3nicos, y un aplauso de manos ciudadanas\u201d. Muere el aplauso y llega la hora de que los m\u00fasicos se suban a la maroma, a esa cuerda floja donde demostrar\u00e1n si son buenos m\u00fasicos, donde demostrar\u00e1n su capacidad de improvisaci\u00f3n; a la cuerda floja de la gloria o la muerte social y el escarnio del payaso, el amo y se\u00f1or de la maroma.<\/p>\n<p>El payaso reta a los m\u00fasicos, los cala, los mide: \u201cMaistritos filarm\u00f3nicos, en este tonito\u201d. Y entona una melod\u00eda que tiene un tempo, una r\u00edtmica, un modo, una melod\u00eda que tal vez los m\u00fasicos nunca han escuchado antes, una \u201ccantada\u201d, as\u00ed le dice el payaso. Apenas han pasado unos fragmentos de segundo y la gente escucha; el payaso, sonrisa perversa, espera su tropiezo; si no son solventes, el payaso tendr\u00e1 un gran motivo para el escarnio y la burla: \u201cMalos m\u00fasicos, guajolotes, \u00bfqu\u00e9 no les dio de cenar el mayordomo?, \u00a1ay! cu\u00f1ado trompa de hule\u201d. Si los m\u00fasicos son h\u00e1biles, reproducir\u00e1n el tempo, la tonalidad, el modo y el ritmo de la cantada, y el payaso, el amo y se\u00f1or de la maroma, estar\u00e1 complacido y entonar\u00e1 sus cantadas, mientras que en los intermedios los m\u00fasicos acompa\u00f1ar\u00e1n su baile. As\u00ed siguen otras cantadas y otras m\u00fasicas que acompa\u00f1an a los \u201cjuegos\u201d, el alambre, un vals para el trapecio, chilenas, hasta cumbias. Hasta que llega el gran final donde sorprender\u00e1n con una suerte donde se juega la vida y la muerte, y puede ser el \u201cdespe\u00f1adero\u201d o \u201cla muerte del gallo y el gato\u201d.<\/p>\n<p>Vuelve el payaso y entona unas notas tristes, es la despedida. El payaso Manuel Montes, de Tezoatl\u00e1n, Oaxaca, cantaba: \u201cYa se va este payasito, repartiendo corazones\u2026\u201d.<\/p>\n<p>La m\u00fasica de la maroma se hace con diversas agrupaciones, con banda y orquesta en la Mixteca Baja y Costa, y con cuerdas en algunos pueblos de la Alta. Hoy los m\u00fasicos poco quieren acompa\u00f1ar a los maromeros por el reto de la improvisaci\u00f3n y cada vez m\u00e1s se sustituyen los repertorios espec\u00edficos de la maroma, como las m\u00fasicas del trapecio, del alambre o de los juegos de sal\u00f3n donde ya casi tocan lo que sea, \u201cquebraditas\u201d y hasta \u201cpasito duranguense\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los m\u00fasicos debemos hacer algo, ese tema est\u00e1 en nuestra cancha, valorar los repertorios, registrarlos, transferirlos a los nuevos m\u00fasicos y ser conscientes de sus usos y funciones espec\u00edficos, porque de no ser as\u00ed, como dijo un m\u00fasico de maroma: a nuestra m\u00fasica, a la m\u00fasica de la maroma, \u201cse la cargar\u00e1 el payaso\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oaxaca Cr\u00f3nica de una m\u00fasica maromera \u00a0 Rub\u00e9n Luengas P\u00e9rez Director de Pasatono Orquesta &nbsp; Tiene que ser de noche para empezar. 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