{"id":10157,"date":"2013-07-20T09:42:16","date_gmt":"2013-07-20T15:42:16","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10157"},"modified":"2013-07-20T09:42:33","modified_gmt":"2013-07-20T15:42:33","slug":"el-fandango-jarocho-y-los-jaraneros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10157","title":{"rendered":"El fandango jarocho y los jaraneros"},"content":{"rendered":"<p><strong>En Veracruz<\/strong><\/p>\n<p><strong>Sones en desuso en<\/strong><\/p>\n<p><strong>el fandango jarocho<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Andr\u00e9s Bernardo Moreno N\u00e1jera<\/p>\n<p>Director de Casa de Cultura de San Andr\u00e9s Tuxtla, Veracruz<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El son jarocho es una expresi\u00f3n festiva ligada a la vida comunitaria del jarocho campesino, lo que le hace estar presente en sus ceremonias m\u00e1s sentidas y en el desenvolvimiento de su vida comunitaria. Esa es la raz\u00f3n de la existencia de un sinn\u00famero de sones propios para cada ocasi\u00f3n. Desafortunadamente, al irse perdiendo las circunstancias que le daban sentido, se han ido extinguiendo tambi\u00e9n viejos sones, sus formas de ejecutarse en la tarima y su canto.<\/p>\n<p>Hoy el son jarocho se circunscribe a un n\u00famero muy reducido de sones del viejo repertorio, la mayor\u00eda ha sido sustituida por nuevas creaciones, que son aceptadas con j\u00fabilo entre los soneros urbanos (entre los viejos campesinos hay resistencia), contribuyendo as\u00ed a dejar en el olvido las viejas piezas. Con ello tambi\u00e9n se olvidan estilos, afinaciones, formas de instrumentaci\u00f3n, versada, la memoria hist\u00f3rica, tradici\u00f3n oral, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>El son tradicional campesino es ejecutado con instrumentos de diversos tama\u00f1os y formas, guitarras de son y violines, con afinaciones diversas, pues el viejo campesino considera firmemente que cada instrumento tiene su propia voz, esto es, una particular sonoridad, raz\u00f3n por la que requiere una afinaci\u00f3n acorde con su tama\u00f1o, con la encordadura y con la naturaleza de la madera, y en ese sentido las afinaciones m\u00e1s comunes son por cuatro, por dos, variaci\u00f3n, chinalteco, bandola, media bandola y mayor obligado, entre otras. Mientras, el son jarocho urbano vive momentos de estandarizaci\u00f3n, tanto en la instrumentaci\u00f3n como en la afinaci\u00f3n, canto y baile. Se trata de dos espacios socioculturales distintos.<\/p>\n<p>Existe una brecha amplia y profunda entre los j\u00f3venes m\u00fasicos urbanos y los viejos m\u00fasicos campesinos y hasta hoy ninguna instituci\u00f3n cultural ha podido reducirla, m\u00e1s bien han contribuido a abrirla m\u00e1s cada vez.<\/p>\n<p>Hay sones que requieren cierta coordinaci\u00f3n en su ejecuci\u00f3n y en su baile, y por no darse esa coordinaci\u00f3n por desconocimiento, dejan de tocarse en los fandangos. Estos viejos sones inician pausaditos y marcaditos; al canto del estribillo aumenta la velocidad de la m\u00fasica para permitir el zapateo fuerte de los bailadores, y terminando el estribillo se le dan dos o tres vueltas m\u00e1s, aumentando la velocidad de la m\u00fasica, y se para el son, para volver a iniciar pausado y para indicar la remuda en la tarima. Esto se hace sin dejar pasar el tiempo. Son los casos del Jarabe y El Fandanguito, que son sones de cuadrilla, as\u00ed como El Borracho, La Bruja, El Sapo y Los Panaderos.<\/p>\n<p>Otros sones dejaron de ejecutarse por la alteraci\u00f3n del entorno sociocultural o la intromisi\u00f3n de nuevos patrones socioculturales producto del fen\u00f3meno migratorio.<\/p>\n<p>El Huerfanito y El Trompito fueron sones que tuvieron presencia en el deceso de los ni\u00f1os. Era una obligaci\u00f3n moral de los m\u00fasicos de la comunidad estar presentes con la m\u00fasica cuando un ni\u00f1o mor\u00eda, al cual se le tocaba toda la noche, con la idea de que si no se le tocaba su alma perd\u00eda el camino y ven\u00eda a penar entre los hombres.<\/p>\n<p>La Indita se escuchaba en las bodas. Era costumbre que en la mesa de banquetes se sentaran los reci\u00e9n casados acompa\u00f1ados de los embajadores, los padres y los padrinos, y hasta all\u00ed acud\u00edan los m\u00fasicos y el versero para echar coplas de consejos en la lengua materna (n\u00e1huatlp\u00edpil) a los reci\u00e9n casados.<\/p>\n<p>El Fandanguito se tocaba por encargo. Cuando alguna pareja de novios o esposos andaban disgustados se acud\u00eda al versero y se le expon\u00eda las razones y \u00e9ste seleccionaba o compon\u00eda lo que se cantar\u00eda esa noche en el fandango, especialmente en el son de El Fandanguito. Tanto las coplas como la d\u00e9cima estaban encaminadas a encontrar la reconciliaci\u00f3n de la pareja en cuesti\u00f3n. Al echar la primera d\u00e9cima se le pon\u00eda el sombrero a la aludida en la cabeza para indicar que ese son ten\u00eda destinatario. Entre las coplas que se pod\u00edan escuchar:<\/p>\n<p>Dame una sola sonrisa<\/p>\n<p>no me niegues tu mirar.<\/p>\n<p>Si no me quieres hablar<\/p>\n<p>escucha atenta, sin prisa<\/p>\n<p>a quien te va a desenojar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cantar la copla y el respectivo estribillo saltaba la d\u00e9cima.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es mi sana pretensi\u00f3n<\/p>\n<p>de decirte aqu\u00ed negrita<\/p>\n<p>y que sepas desde ahorita<\/p>\n<p>que est\u00e1s en mi coraz\u00f3n<\/p>\n<p>y con mi firme intenci\u00f3n.<\/p>\n<p>He de servirte veloz<\/p>\n<p>yo te lo juro por Dios<\/p>\n<p>no querer a otras mujeres<\/p>\n<p>pero negra si me quieres<\/p>\n<p>escucha mi triste voz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otros sones que corren la misma suerte de no ser escuchados en el fandango son El Sapo, El Valedor, El Capot\u00edn, El Torero, El Borracho, La Mar\u00eda Cirila, Los Enanos, El Conejo, El Zopilote y Las Poblanas, entre otros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Veracruz Sones en desuso en el fandango jarocho &nbsp; Andr\u00e9s Bernardo Moreno N\u00e1jera Director de Casa de Cultura de San Andr\u00e9s Tuxtla, Veracruz &nbsp; El son jarocho es una expresi\u00f3n festiva ligada a la vida comunitaria del jarocho campesino, lo que le hace estar presente en sus ceremonias m\u00e1s sentidas y en el desenvolvimiento [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10157","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10157","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10157"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10157\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10159,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10157\/revisions\/10159"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10157"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}