{"id":10223,"date":"2013-07-31T10:23:29","date_gmt":"2013-07-31T16:23:29","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10223"},"modified":"2013-07-31T10:23:29","modified_gmt":"2013-07-31T16:23:29","slug":"el-periodismo-alternativo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10223","title":{"rendered":"El periodismo alternativo"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El periodismo alternativo se populariza en Brasil al calor de las protestas<\/strong><\/p>\n<p><strong>El colectivo NINJA consigue miles de seguidores, entrevistas exclusivas y la atenci\u00f3n de los medios tradicionales<\/strong><\/p>\n<p><strong>El entusiasmo popular por sus coberturas genera recelos entre activistas y periodistas<\/strong><\/p>\n<p><strong>Mar\u00eda Mart\u00edn<\/strong><\/p>\n<p><strong>S\u00e3o Paulo<\/strong><\/p>\n<p>Durante una de las manifestaciones de S\u00e3o Paulo del pasado mes de junio el corresponsal de la cadena Globo en Nueva York, Jorge Pontual, lanzaba en su Twitter: \u201cSi la bater\u00eda del Ninja no se muere, yo no duermo esta noche\u201d.El veterano periodista del medio m\u00e1s atacado durante las manifestaciones en Brasil se refer\u00eda a uno de los integrantes del grupo Ninja que llevaba horas retransmitiendo la marcha desde su celular.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los Ninja (Narrativas Independientes, Periodismo y Acci\u00f3n) son un colectivo de unas cien personas, con diferentes grados de implicaci\u00f3n, que transmite en directo, sin cortes y sin edici\u00f3n las manifestaciones que se suceden hace m\u00e1s de un mes por todo el pa\u00eds. No son los primeros en cocinar activismo con periodismo, a\u00f1adi\u00e9ndole una dosis de denuncia ciudadana. Brasil tiene una red activa de grupos de media alternativos como RioNaR\u00faa, Jornalismo B, Moqueca M\u00eddia o radiotube, pero este mes los Ninja han conseguido un protagonismo impensable para un grupo a\u00fan experimental. Hoy ya cuentan con m\u00e1s de 139.000 fans en Facebook y m\u00e1s de 13.000 en Twitter y algunas de sus retransmisiones las han seguido m\u00e1s de 100.000 personas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el mejor de los casos, los ninjas van a las manifestaciones con un carrito de la compra cargado de ordenadores, bater\u00edas, c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas y m\u00f3viles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cHemos acabado siendo muy conocidos porque formamos parte de una red, porque estamos organizados, pero hemos sido uno m\u00e1s en ese contexto de periodismo ciudadano que ha surgido durante las protestas\u201d, explica Bruno Torturra, ex director de la revista Trip y uno de los integrantes m\u00e1s volcados en el colectivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pontual, as\u00ed como otros muchos periodistas de medios tradicionales, activistas, directores de peri\u00f3dicos, estudiantes y ciudadanos de a pie han comenzado a acompa\u00f1ar el minuto a minuto de las acciones de este grupo que comenz\u00f3 a asomar la cabeza hace casi dos a\u00f1os, pero que tuvo en marzo su primera referencia oficial. Entonces nadie hab\u00eda o\u00eddo hablar de ellos. Ahora, son blanco de miles de tweets, de reflexiones de la defensora del lector de Folha, de las denuncias policiales, de la estrategia medi\u00e1tica de algunos pol\u00edticos, de reportajes extranjeros, son los \u00eddolos de muchos de los que claman en la calle por una informaci\u00f3n m\u00e1s libre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el mejor de los casos, los ninjas van a las manifestaciones con un carrito de la compra cargado de ordenadores, bater\u00edas, c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas y m\u00f3viles. En el peor de los escenarios, cuando los enfrentamientos con la polic\u00eda marcan la protesta como ocurre habitualmente en R\u00edo de Janeiro, el equipamiento se limita a un m\u00f3vil de \u00faltima generaci\u00f3n que les permita grabar y retransmitir en directo a trav\u00e9s de un software como twitcasting.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esos tel\u00e9fonos ya han hecho m\u00e1s ruido con sus coberturas que muchos medios brasile\u00f1os. Cuando todas las portadas digitales de los peri\u00f3dicos y los telediarios a\u00fan se recreaban con los detalles de la llegada del papa a R\u00edo de Janeiro, Facebook y Twitter ard\u00edan con la detenci\u00f3n de dos ninjas, acusados de \u201cincitaci\u00f3n a la violencia\u201d, que grabaron su propio arresto. Las redes y esa retransmisi\u00f3n eran la manera de saber en ese momento qu\u00e9 ocurr\u00eda frente al Palacio del Guanabara, sede del Gobierno Estatal, mientras el Papa Francisco era recibido por las autoridades de Brasil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fueron las grabaciones y la denuncia p\u00fablica de los Ninja las que han llevado al Ministerio P\u00fablico\u00a0 a investigar si, como denunci\u00f3 el colectivo, polic\u00edas militares infiltrados se dedican a encender las protestas con c\u00f3cteles molotov \u201ccon la intenci\u00f3n de deslegitimar las manifestaciones\u201d, afirma Torturra. Precisamente el NYT alberga en uno de sus blogs una amplia relaci\u00f3n de las im\u00e1genes, muchas de ellas grabadas por los Ninja, que cuestionar\u00edan esa infiltraci\u00f3n de agentes en las manifestaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La cobertura de los Ninja ha conseguido fieles, Caetano Veloso les elogi\u00f3 en una columna, pero tambi\u00e9n ha generado un intenso debate sobre las formas de hacer periodismo en un momento en el que miles de manifestantes cuestionan el poder y hegemon\u00eda de los medios tradicionales, en manos de cuatro familias de la \u00e9lite brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa escena de uno de los ninjas erguido en los brazos de los manifestantes frente a la comisaria es muy elocuente respecto a la representatividad que esos j\u00f3venes est\u00e1n conquistando. Pero, por mucho que se reconozca el papel de ese periodismo de combate, es necesario moderar un poco el entusiasmo y dedicar un tiempo a la reflexi\u00f3n\u201d, mantiene Sylvia Debossan, periodista y profesora de la Universidad Federal Fluminense en la web Observatorio de Prensa, un foro desde el que se juzga el trabajo de la prensa brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cHay ejemplos notables de reportaje, como lo que ocurri\u00f3 en la \u00faltima manifestaci\u00f3n [el d\u00eda de la llegada del Papa], pero hay fallos evidentes y hasta una cierta ingenuidad, como ocurri\u00f3 en la entrevista exclusiva al alcalde de R\u00edo, Eduardo Paes (PMDB), el pasado d\u00eda 19\u201d, contin\u00faa Debossan. La entrevista a Paes, aliado del Partido de los Trabajadores de la presidenta Dilma Rousseff, caus\u00f3 un gran alboroto y marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s para los ninjas. De la noche a la ma\u00f1ana, un pol\u00edtico de alto nivel conced\u00eda una entrevista en exclusiva a una red de periodismo independiente a la que d\u00edas antes no le permitieron participar una rueda de prensa del gobernador de Rio Sergio Cabral.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El convite de Paes les regalaba credibilidad \u2013muchos medios se hicieron eco de la entrevista-, pero al mismo tiempo les coloc\u00f3 en un brete. Los Ninja que acudieron a la cita apenas tuvieron tiempo de prepararse las preguntas y el resultado fue, sin duda, m\u00e1s favorable para el pol\u00edtico que para los entrevistadores. Hubo defensores, pero tambi\u00e9n una avalancha de cr\u00edticas por haberse prestado a ese regalo envenenado que, al final, ha expuesto al colectivo, sus or\u00edgenes y sus intereses partidarios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los Ninja no surgen de la nada, son el brazo audiovisual y se financian a trav\u00e9s del colectivo cultural Fora do Eixo (FdE), nacido en 2005 con la aspiraci\u00f3n de alimentar la escena musical de ciudades fuera del eje R\u00edo-S\u00e3o Paulo. Su estructura, dicen, ya permite organizar 5.000 shows anuales en 200 ciudades, pero su \u00e9xito genera antipat\u00edas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los cr\u00edticos, involucrados en el mundo del activismo en red y de las nuevas herramientas de comunicaci\u00f3n, les acusan de ser un grupo apadrinado y hasta financiado por el PT de Rousseff; de contar con subvenciones de grandes empresas como Vale o Petrobras que estar\u00edan lejos de proteger intereses de izquierda \u2013como los derechos de los indios o el medio ambiente- y de contar con una organizaci\u00f3n vertical que no encajar\u00eda con la horizontalidad de los movimientos sociales que impulsaron las protestas. Este peri\u00f3dico, sin embargo, no ha conseguido que ninguno de esos cr\u00edticos acepte ser citado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El l\u00edder de FdE Pablo Capil\u00e9 niega que Vale y Petrobras financien la red e insiste en que el 95% de sus ingresos los genera su propia actividad cultural, el resto proviene de subvenciones p\u00fablicas y participaci\u00f3n del sector. \u201cVale invirti\u00f3 en un evento, una vez, de los 30.000 que hemos hecho. Y de Petrobras hemos recibido unos 800.000 reales (354.000 d\u00f3lares) que provienen de dos concursos p\u00fablico a los que todo el mundo puede presentarse\u201d, defiende Capil\u00e9.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Respecto a sus intereses partidarios, no lo niega. Se relacionan con el PT y dialogan con otros partidos de izquierda, incluyendo Rede, la sigla con esp\u00edritu ecologista con la que Marina Silva competir\u00e1 por la presidencia contra Rousseff. \u201cAqu\u00ed todo el mundo tiene derecho a declarar con quien est\u00e1. De la misma manera que no podemos criminalizar la inversi\u00f3n p\u00fablica tampoco podemos criminalizar la implicaci\u00f3n pol\u00edtica. Los Ninja dejan muy claro la idea pol\u00edtica que tienen de Brasil, no lo esconden\u201d, afirma Capil\u00e9.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El periodismo alternativo se populariza en Brasil al calor de las protestas El colectivo NINJA consigue miles de seguidores, entrevistas exclusivas y la atenci\u00f3n de los medios tradicionales El entusiasmo popular por sus coberturas genera recelos entre activistas y periodistas Mar\u00eda Mart\u00edn S\u00e3o Paulo Durante una de las manifestaciones de S\u00e3o Paulo del pasado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10223","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10223"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10223\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10224,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10223\/revisions\/10224"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}