{"id":10256,"date":"2013-08-04T13:32:22","date_gmt":"2013-08-04T19:32:22","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10256"},"modified":"2013-08-04T13:32:22","modified_gmt":"2013-08-04T19:32:22","slug":"se-reproduce-la-sociedad-zarista-en-occidente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10256","title":{"rendered":"Se reproduce la sociedad zarista en Occidente"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dostoievski y los &#8216;lobos solitarios&#8217;<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los fundamentalistas criados en Occidente comparten rasgos de la sociedad zarista<\/strong><\/p>\n<p><strong>Juan Goytisolo<\/strong><\/p>\n<p>La guerra contra el terror desencadenada por Bush a ra\u00edz del brutal atentado de Al Qaeda contra las Torres Gemelas no ha resuelto el problema de seguridad en las sociedades democr\u00e1ticas de Occidente y lo ha agravado en el mundo araboisl\u00e1mico que se extiende del \u00cdndico al Atl\u00e1ntico. La intervenci\u00f3n militar estadounidense en Afganist\u00e1n, avalada por la comunidad internacional, y en Irak, basada en mentiras y pruebas falsas, con un coste de vidas civiles muy superior al de las causadas en la Gran Manzana, ha dado como resultado la creaci\u00f3n de dos Estados fallidos, envueltos en sangrientas rivalidades tribales y sectarias, mientras que el n\u00famero de pa\u00edses que sirven de santuario a los combatientes de la yihad abarca hoy tanto a Pakist\u00e1n y Yemen, como a Somalia y El S\u00e1hara.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Paralelamente, las frustradas juventudes \u00e1rabes hallan un punto de referencia en la defensa del pueblo sirio, alzado contra el d\u00e9spota que se sirve de toda clase de armas letales contra su propia poblaci\u00f3n. All\u00ed tambi\u00e9n el yihadismo encuentra su caldo de cultivo y musulmanes criados en Europa y Norteam\u00e9rica acuden a defender una causa justa para radicalizarse en contacto con los integrantes de Al Qaeda y asumir su mesianismo suicida. Como declaraba un brigadista voluntario al corresponsal de Le Monde: \u201cmis amigos y yo hemos venido a Damasco para morir. Tras madura reflexi\u00f3n hemos llegado a la conclusi\u00f3n de que hay que luchar aqu\u00ed y de que no veremos el final de la guerra. Y, como m\u00e1rtires, iremos directamente al para\u00edso\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los atentados perpetrados en los \u00faltimos meses (Toulouse, Boston, una barriada conflictiva de Londres&#8230;) no responden a dicho esquema: no son obra de grupos m\u00e1s o menos coordinados con la internacional yihadista que patrocin\u00f3 Bin Laden, sino individuos aislados, los llamados lobos solitarios, dif\u00edcilmente detectables por los servicios secretos especializados en la lucha antiterrorista. Ya sean chechenos, nigerianos o magreb\u00edes, presentan un perfil identitario que no cuadra en los arquetipos habituales del extremismo suicida. No hay voluntad de inmolaci\u00f3n en nombre de la causa y se trata de j\u00f3venes aparentemente adaptados a los modos de vida del pa\u00eds en que residen: visten ch\u00e1ndal y calzan zapatillas deportivas, salen con chicas, son forofos del Tottenham o del Paris Saint-Germain, frecuentan los bares, se toman unas cervezas con sus amigos. Familiares, vecinos y conocidos expresan su estupor: dicen que eran absolutamente normales y parec\u00edan bien integrados. Nadie se explica el s\u00fabito cambio: su conversi\u00f3n al islamismo radical y el paso a un tipo de acci\u00f3n tanto m\u00e1s absurdo cuanto no se produce en un contexto de violencia, que explicar\u00eda su extrav\u00edo. Los autores del atentado de Boston no lo cometieron en Rusia para vengarse del aplastamiento sa\u00f1udo de la rebeli\u00f3n chechena y de la tiran\u00eda del actual virrey de Putin, Ramzan Kad\u00edrov, sino en el pa\u00eds que hab\u00eda acogido a su familia, y nada tiene que ver con el conflicto del C\u00e1ucaso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta forma de lumpen terrorismo ya la describi\u00f3 el gran escritor ruso<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo mismo puede decirse del asesinato del soldado ingl\u00e9s Lee Rigdy por dos nigerianos de origen cristiano convertidos al islam o de la sangrienta correr\u00eda de Mohamed Merah en Toulouse y Montauban. \u00danico denominador com\u00fan: todos hab\u00edan comenzado a visitar asiduamente mezquitas conocidas por sus pr\u00e9dicas salafista y a visionar v\u00eddeos sobre Afganist\u00e1n y Siria en los que se ensalza el martirio y la guerra santa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Editorialistas, polit\u00f3logos y psiquiatras discuten y se esfuerzan en explicarnos esta nueva forma de lumpen terrorismo o terrorismo de individuos aislados invocando el consabido lavado de cerebro de sus autores por las arengas de imanes extremistas. Interpretaci\u00f3n v\u00e1lida pero insuficiente en la medida en que no penetra en las interioridades de quienes, como en la sociedad rusa del siglo XIX, se sienten imantados y repelidos a un tiempo por los modos de vida de Occidente, como expuso Dostoievski de forma magistral. Los personajes de sus novelas son, en efecto, seres apasionados que oscilan entre la tradicional creencia religiosa y el nihilismo, pecan contra la doctrina inculcada en su infancia, juran enmendarse, recaen y se proclaman dispuestos a morir por la fe. Libro tras libro les vemos atravesar todo tipo de dudas y contradicciones y, tras amoldarse a las normas de la sociedad zarista, achacan todos los males de esta al influjo maligno de la cultura europea, para arrojarse a continuaci\u00f3n, escribe el gran novelista, \u201cen brazos del suelo natal, de la tierra nativa, y como ni\u00f1os asustados por fantasmas, se refugian en el seno amortecido de su madre para dormir en paz y huir de las visiones que les atormentan\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La mala conciencia de haber escapado de una suerte m\u00edsera, ayer de la servidumbre cruel de los m\u00fajics, hoy de la de sus hermanos sirios o afganos, les impulsa a atribuir la culpa de las desdichas de los suyos a la sociedad en la que se han instalado. Su existencia a salvo de aquellas se convierte en una autoacusaci\u00f3n. Las im\u00e1genes colgadas en la Red con los atropellos del Ej\u00e9rcito estadounidense en Irak o Afganist\u00e1n, la exaltaci\u00f3n del martirio, la estampa gloriosa de los combatientes con un Kal\u00e1snikov al hombro hacen el resto. A falta de una inmolaci\u00f3n en Damasco o Alepo, el remedio casero. Su novato pero fervoroso salafismo se convierte en una chapucera aunque mort\u00edfera simulaci\u00f3n de la yihad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como observa Dostoievski en Los hermanos Karamazov, \u201cestos j\u00f3venes no comprenden que a menudo es bien f\u00e1cil sacrificar la vida mientras que consagrar, por ejemplo, cinco o seis a\u00f1os de su juventud al estudio de la ciencia es algo superior a sus fuerzas\u201d. As\u00ed era en la Rusia zarista y lo es hoy con un pu\u00f1ado de inmigrantes de origen musulm\u00e1n instalados en Europa o Norteam\u00e9rica, cuyo delito es vivir c\u00f3modamente en un universo que identifican febrilmente con el mal. Para entender el porqu\u00e9 de los lobos solitarios nada mejor que asomarse a las p\u00e1ginas de La casa de los muertos, Crimen y castigo o Los endemoniados. \u00bfSer\u00eda mucho pedir a nuestros expertos en la lucha contra el terrorismo que dedicasen unas horas a su provechosa lectura?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Dostoievski y los &#8216;lobos solitarios&#8217; Los fundamentalistas criados en Occidente comparten rasgos de la sociedad zarista Juan Goytisolo La guerra contra el terror desencadenada por Bush a ra\u00edz del brutal atentado de Al Qaeda contra las Torres Gemelas no ha resuelto el problema de seguridad en las sociedades democr\u00e1ticas de Occidente y lo ha [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10256","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10256"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10256\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10257,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10256\/revisions\/10257"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}