{"id":10281,"date":"2013-08-10T11:48:36","date_gmt":"2013-08-10T17:48:36","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10281"},"modified":"2013-08-10T11:48:36","modified_gmt":"2013-08-10T17:48:36","slug":"eichmann-en-jerusalen-segun-hannah-arendt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10281","title":{"rendered":"Eichmann en Jerusal\u00e9n seg\u00fan Hannah Arendt"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El malentendido sobre Hannah Arendt<\/strong><\/p>\n<p><strong>La pel\u00edcula de Margarethe von Trotta sobre la fil\u00f3sofa alemana ha despertado una nueva ola de cr\u00edticas contra su libro \u2018Eichmann en Jerusal\u00e9n\u2019. El problema es que muy pocos de sus detractores lo han le\u00eddo<\/strong><\/p>\n<p><strong>Monika Zgustova<\/strong><\/p>\n<p>Cuando en 1961 se celebr\u00f3 en Jerusal\u00e9n el juicio del l\u00edder nazi Adolf Eichmann, la revista The New Yorker escogi\u00f3 como enviada especial a Hannah Arendt, una fil\u00f3sofa jud\u00eda de origen alem\u00e1n exiliada en Estados Unidos. Arendt, que se hab\u00eda dado a conocer con su libro Los or\u00edgenes del totalitarismo, era una de las personas m\u00e1s adecuadas para escribir un reportaje sobre el juicio al miembro de las SS responsable de la soluci\u00f3n final. Los art\u00edculos que la fil\u00f3sofa redact\u00f3 acerca del juicio despertaron admiraci\u00f3n en algunos (tanto el poeta estadounidense Robert Lowell como el fil\u00f3sofo alem\u00e1n Karl Jaspers afirmaron que eran una obra maestra), mientras que en muchos m\u00e1s provocaron animadversi\u00f3n e ira. Cuando Arendt public\u00f3 esos reportajes en forma de libro con el t\u00edtulo Eichmann en Jerusal\u00e9n y lo subtitul\u00f3 Sobre la banalidad del mal, el resentimiento no tard\u00f3 en desatar una caza de brujas, organizada por varias asociaciones jud\u00edas estadounidenses e israel\u00edes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tres fueron los temas de su ensayo que indignaron a los lectores. El primero, el concepto de la \u201cbanalidad del mal\u201d. Mientras que el fiscal en Jerusal\u00e9n, de acuerdo con la opini\u00f3n p\u00fablica, retrat\u00f3 a Eichmann como a un monstruo al servicio de un r\u00e9gimen criminal, como a un hombre que odiaba a los jud\u00edos de forma patol\u00f3gica y que fr\u00edamente organiz\u00f3 su aniquilaci\u00f3n, para Arendt Eichmann no era un demonio, sino un hombre normal con un desarrollado sentido del orden que hab\u00eda hecho suya la ideolog\u00eda nazi, que no se entend\u00eda sin el antisemitismo, y, orgulloso, la puso en pr\u00e1ctica. Arendt insinu\u00f3 que Eichmann era un hombre como tantos, un disciplinado, aplicado y ambicioso bur\u00f3crata: no un Satan\u00e1s, sino una persona \u201cterriblemente y temiblemente normal\u201d; un producto de su tiempo y del r\u00e9gimen que le toc\u00f3 vivir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que dio aun m\u00e1s motivos de indignaci\u00f3n fue la cr\u00edtica que Arendt dispens\u00f3 a los l\u00edderes de algunas asociaciones jud\u00edas. Seg\u00fan las investigaciones de la fil\u00f3sofa, habr\u00edan muerto considerablemente menos jud\u00edos en la guerra si no fuera por la pusilanimidad de los encargados de dichas asociaciones que, para salvar su propia piel, entregaron a los nazis inventarios de sus congregaciones y colaboraron de esta forma en la deportaci\u00f3n masiva. El tercer motivo de reproches fueron las dudas que la fil\u00f3sofa plante\u00f3 acerca de la legalidad jur\u00eddica de Israel a la hora de juzgar a Eichmann.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De modo que lo que esencialmente provoc\u00f3 las cr\u00edticas fue la insumisi\u00f3n: en vez de defender como buena jud\u00eda la causa de su pueblo de manera incondicional, Arendt se puso a reflexionar, investigar y debatir. Sus lectores hab\u00edan esperado de ella un apoyo surgido del sentimiento de la identidad nacional jud\u00eda y de la adhesi\u00f3n a una causa com\u00fan, y lo que recibieron fue una respuesta racional de alguien que no da nada por sentado. En palabras de Arist\u00f3teles, en vez de limitarse a ser una \u201chistoriadora\u201d, Arendt se convirti\u00f3 en \u201cpoeta\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sus adversarios llegaron a ser muchos; el fil\u00f3sofo Isaiah Berlin no quer\u00eda ni o\u00edr hablar de ella, y el novelista jud\u00edo Saul Bellow afirm\u00f3 que Arendt era \u201cuna mujer vanidosa, r\u00edgida y dura, cuya comprensi\u00f3n de lo humano resulta limitad\u00edsima\u201d, aunque otra conocida escritora, Mary McCarthy, public\u00f3 en Partisan Review un largo ensayo en apoyo de Eichmann en Jerusal\u00e9n. As\u00ed, el libro de Arendt gener\u00f3 en los sesenta toda una guerra civil entre la intelectualidad neoyorkina y europea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En vez de defender incondicionalmente, como buena jud\u00eda, la causa de su pueblo, debati\u00f3, investig\u00f3, reflexion\u00f3<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, medio siglo despu\u00e9s de la primera pol\u00e9mica, la realizadora alemana Margarethe von Trotta ha ofrecido al p\u00fablico su pel\u00edcula Hannah Arendt, que ha despertado una nueva ola de reacciones contra el tratado de la fil\u00f3sofa. Lejos de ser un documental sobre Arendt, esta \u201cpel\u00edcula de ideas\u201d, que se estren\u00f3 en mayo en Estados Unidos y en junio en Espa\u00f1a, enfoca el caso Eichmann sirvi\u00e9ndose de escenas de su juicio en Jerusal\u00e9n, extra\u00eddas de los archivos. Otra vez en Estados Unidos y en Europa se ha despertado una pol\u00e9mica, aunque m\u00e1s respetuosa con la fil\u00f3sofa, la cual, a lo largo de las d\u00e9cadas, ha ido cobrando peso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los participantes en el debate actual sostienen que, en la \u201cbanalidad del mal\u201d, Arendt descubri\u00f3 un concepto importante: muchos malhechores son personas normales. En cambio, seg\u00fan ellos, Arendt no supo aplicar adecuadamente ese concepto. Seg\u00fan lo expres\u00f3 Christopher Browning en New York Review of Books: \u201cArendt encontr\u00f3 un concepto importante pero no un ejemplo v\u00e1lido\u201d. Elke Schmitter argumenta en el semanario alem\u00e1n Der Spiegel que \u201cla actuaci\u00f3n en Jerusal\u00e9n fue un exitoso enga\u00f1o\u201d, y que Arendt no lleg\u00f3 a entender al verdadero Eichmann, un fan\u00e1tico antisemita. Alfred Kaplan ha escrito en The New York Times que \u201cArendt malinterpret\u00f3 a Eichmann, aunque s\u00ed descubri\u00f3 un gran tema: c\u00f3mo las personas comunes se convierten en brutales asesinos\u201d. Todos los cr\u00edticos \u2014y hay muchos m\u00e1s que los citados\u2014 invocan los documentos hallados sobre Eichmann tras la publicaci\u00f3n de Eichmann en Jerusal\u00e9n y las investigaciones posteriores, y afirman que Arendt en su \u00e9poca los ignoraba y debido a ello malinterpret\u00f3 a Eichmann.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El problema es que \u2014y aqu\u00ed subyace el primer malentendido\u2014 Arendt s\u00ed conoc\u00eda, al menos parcialmente, esos materiales, y su tratado los tuvo muy en cuenta. Dichos documentos provienen de la estancia del jerarca nazi en Argentina, antes de que all\u00ed le capturaran los servicios secretos israel\u00edes: se trata de sus memorias y apuntes, adem\u00e1s de una entrevista. A partir de esos materiales, diversos estudiosos han publicado en los \u00faltimos a\u00f1os nuevos ensayos sobre Eichmann y, por lo general, le dan la raz\u00f3n a Arendt en el hecho de que Eichmann no era un mani\u00e1tico que odiaba a los jud\u00edos, sino un hombre com\u00fan. En cambio, esos historiadores le echan en cara a Arendt su idea de que Eichmann meramente obedec\u00eda \u00f3rdenes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Logr\u00f3 poner de manifiesto que el mal puede ser obra de gente corriente, de las personas que renuncian a pensar<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed est\u00e1 el segundo malentendido: la fil\u00f3sofa nunca sostuvo que Eichmann se limitara a obedecer \u00f3rdenes. En su libro, Arendt resalt\u00f3 la rebeli\u00f3n de Eichmann contra las \u00f3rdenes de Himmler quien, al aproximarse la derrota, recomend\u00f3 un mejor trato a los jud\u00edos, mientras que Eichmann \u201cse esforz\u00f3 por hacer que la soluci\u00f3n final lo fuera realmente\u201d, escribi\u00f3 Arendt. La fil\u00f3sofa dibuj\u00f3 un minucioso retrato de Eichmann como un burgu\u00e9s solitario cuya vida estaba desprovista del sentido de la trascendencia, y cuya tendencia a refugiarse en las ideolog\u00edas le llev\u00f3 a preferir la ideolog\u00eda nacionalsocialista y a aplicarla hasta el final. \u201cLo que qued\u00f3 en las mentes de personas como Eichmann\u201d, dice Arendt, \u201cno era una ideolog\u00eda racional o coherente, sino simplemente la noci\u00f3n de participar en algo hist\u00f3rico, grandioso, \u00fanico\u201d. El Eichmann de Arendt es un hombre que, enga\u00f1\u00e1ndose y convenci\u00e9ndose a s\u00ed mismo, est\u00e1 persuadido de que sus sangrientas acciones manifiestan su virtud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchos ensayistas y comentaristas no han entendido y siguen sin entender las ideas de Arendt porque no han le\u00eddo su libro, o lo han le\u00eddo bajo la influencia de los comentarios anteriores. Por eso el malentendido sobre Eichmann en Jerusal\u00e9n no acaba de disiparse y Hannah Arendt se ha convertido en una autora de la que se habla mucho, pero a quien leen pocos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sus ideas siguen molestando hoy como lo hicieron hace cincuenta a\u00f1os. Nada en la historia es blanco y negro, y los an\u00e1lisis de Arendt despiertan la animadversi\u00f3n de los que prefieren explic\u00e1rselo todo con esquemas simples que no permitan la duda ni obliguen a reflexionar sin fin. Por ello es m\u00e1s preciso que nunca ir a la fuente y leer a Hannah Arendt, porque ella puso de manifiesto que el mal puede ser obra de la gente com\u00fan, de aquellas personas que renuncian a pensar para abandonarse a la corriente de su tiempo. Y eso es v\u00e1lido tambi\u00e9n para los tiempos que vivimos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El malentendido sobre Hannah Arendt La pel\u00edcula de Margarethe von Trotta sobre la fil\u00f3sofa alemana ha despertado una nueva ola de cr\u00edticas contra su libro \u2018Eichmann en Jerusal\u00e9n\u2019. 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