{"id":10378,"date":"2013-08-27T10:37:39","date_gmt":"2013-08-27T16:37:39","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10378"},"modified":"2013-08-27T10:37:39","modified_gmt":"2013-08-27T16:37:39","slug":"las-calles-de-jerusalen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10378","title":{"rendered":"Las calles de Jerusalen"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Jerusal\u00e9n de la mano de Michael Ohayon<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0Ana Lorite G\u00f3mez<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Jerusalen<\/strong><\/p>\n<p>Se ha cometido un crimen en pleno \u201csabath\u201d en Jerusal\u00e9n. La asesinada es la prestigiosa psicoanalista Eva Neindorf. Entra en escena un hombre alto, de aspecto juvenil, en torno a los cuarenta, \u201ccon unos ojos oscuros y penetrantes, situados sobre unos p\u00f3mulos marcados y bajo unas cejas largas y espesas\u201d\u2026 Es el superintendente de la Polic\u00eda de Jerusal\u00e9n Michael Ohayon. Este es el planteamiento de El asesinato del s\u00e1bado por la ma\u00f1ana (Siruela, 1998), primera novela de la serie del inteligente inspector, escrita por la autora israel\u00ed Batya Gur (1947-2005) y que hoy protagoniza la entrega de Los detectives de nuestra vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Consulta la serie completa de los detectives que nos han acompa\u00f1ado durante el verano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Poco a poco vamos conociendo a nuestro detective: de origen marroqu\u00ed (lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n con tres a\u00f1os), de familia humilde, es un hombre culto, doctorado en Historia Medieval, cuya trayectoria profesional en el mundo acad\u00e9mico se vio truncada por un matrimonio fallido y el nacimiento de su hijo Yuval; est\u00e1 dotado de una paciencia, sensibilidad y poder de seducci\u00f3n ( \u201cla ni\u00f1a de los ojos de todas las mujeres del Control\u201d ) que lo convierten en un hombre tremendamente atractivo. Apreciado por sus compa\u00f1eros Eli y Tzilla, Balilty, por su jefe Shorer, con los que les une un profundo afecto\u2026 Y Jerusal\u00e9n como tel\u00f3n de fondo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de las seis novelas de la serie \u2013la prematura muerte de su autora, doctora en Literatura Hebrea por la Universidad de Jerusal\u00e9n donde ejerci\u00f3 la docencia durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os, nos priv\u00f3 de seguir disfrutando del detective y sus andanzas- vamos descubriendo Jesusal\u00e9n, las paradojas y los conflictos de la sociedad israel\u00ed, las divisiones \u00e9tnicas, sociales y religiosas, el racismo, las crisis ideol\u00f3gicas, los campos de refugiados palestinos \u2026 todo ello aderezado con grandes dosis de erudici\u00f3n, porque Batya Gur convierte a Ohayon en una especie de alter ego y a trav\u00e9s de \u00e9l, de sus ojos y sus o\u00eddos, y de su amplia cultura vamos descubriendo en cada caso el funcionamiento de mundos cerrados, con sus propias reglas, de sociedades aisladas, a veces inexpugnables.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Batya Gur, laica (como Ohayon), fumadora empedernida (como Ohayon), fue una mujer progresista y partidaria de la paz con los palestinos. En El asesinato del s\u00e1bado por la ma\u00f1ana uno de los implicados es Al\u00ed, un palestino que vive en Dehaisha: \u201cOhayon se estremeci\u00f3 al pensar en las degradantes condiciones de aquel campo de refugiados, que estaba solo a media hora de Jerusal\u00e9n\u201d. Ohayon es un hombre moderno que no aspira a cambiar el mundo que le rodea pero s\u00ed a que sea m\u00e1s igualitario, m\u00e1s justo, m\u00e1s comprensible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su segunda novela, Un asesinato literario (Siruela, 1999), nuestro detective se sumerge en el mundo de las letras. El escenario en este caso son los ambientes literarios de Jerusal\u00e9n- escenario que la autora conoc\u00eda perfectamente. Hay quien dice incluso que los lectores intentaban adivinar en qu\u00e9 personajes de la sociedad israel\u00ed se inspiraba- donde el arte bien justifica el crimen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Asesinato en el kibbutz (Siruela, 2000), tercera de la serie, Ohayon nos introduce en un kibbutz, esa organizaci\u00f3n tan cerrada, tan tupida. Lentamente vamos descubriendo sus secretos, las contradicciones de su estilo de vida espartano y complejo, el modelo asambleario en declive, las complicadas estructuras familiares.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un asesinato musical (Siruela, 2001), nos lleva al mundo de la m\u00fasica cl\u00e1sica donde la clave est\u00e1 en el descubrimiento de un antiguo r\u00e9quiem barroco. Asesinato en el coraz\u00f3n de Jerusal\u00e9n (Siruela, 2003) transcurre en un barrio de la ciudad, donde muere asesinado un ciudadano yemen\u00ed. El microcosmos que describe en ese barrio bien podr\u00eda condensar la realidad israel\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su \u00faltima n\u00f3vela, Asesinato en directo (Siruela, 2007) tiene como escenario la televisi\u00f3n estatal israel\u00ed, con sus tensiones pol\u00edticas, la corrupci\u00f3n, las divisiones \u00e9tnicas, con un asesinato impune de prisioneros durante la guerra del Yom Kipur como tel\u00f3n de fondo y la \u201comert\u00e1\u201d, el pacto de silencio que, protagonista en casi todos los casos, aqu\u00ed es a\u00fan m\u00e1s evidente: \u201c-No s\u00e9 si podr\u00e9 call\u00e1rmelo -dijo Michael finalmente-. No s\u00e9 c\u00f3mo va a ser posible vivir con un secreto como \u00e9ste. -\u00a1Ya lo creo que va a ser posible! -le dijo Shorer, ahora con pena-. \u00a1Y de qu\u00e9 manera! No vas a decir una palabra -afirm\u00f3 cada vez m\u00e1s apenado. Y tras un breve silencio a\u00f1adi\u00f3-: \u00bfNo ves que estamos evolucionando? Cada vez somos capaces de callarnos m\u00e1s cosas.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mundos complejos, mundos cerrados, lejos de los bajos fondos, generalmente respetables, que se enfrentan al crimen, en muchos casos cometido por \u201cuno de los nuestros\u201d, donde los recelos, las susceptibilidades, las suspicacias llevan a los protagonistas a mirar a su alrededor en busca de un octavo pasajero, de ese Alien que se ha introducido subrepticiamente para desmoronarlo todo y echarlo a perder. (La met\u00e1fora no es m\u00eda, Batya Gur nos la pone en bandeja en la primera novela de la serie cuando Ohayon y su hijo van al cine a ver la pel\u00edcula de Ridley Scott). Sin embargo, el superintendente consigue romper esos pactos de silencio con un profundo conocimiento del alma humana y su peculiar forma de saber escuchar y observar al que tiene y lo que tiene enfrente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La destreza literaria de Batya Gur y sus interesantes tramas trascienden m\u00e1s all\u00e1 del g\u00e9nero y, de la mano de Ohayon, descubrimos un crisol de culturas, lenguas y etnias y una sociedad en conflicto, profundamente viva. Y sobre todo, y como una protagonista m\u00e1s, la maravillosa ciudad de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y, a medida que avanza, vamos queriendo m\u00e1s al detective. Con Ohayon evolucionamos, con Ohayon sufrimos, con Ohayon maduramos: sus crisis profesionales (sus dudas por haber aceptado un trabajo tan s\u00f3rdido en lugar de haberse trasladado a Cambridge a continuar sus estudios hist\u00f3ricos); su profunda relaci\u00f3n con su hijo Yuval, desde que es un adolescente y recrimina a su padre sus constantes ausencias hasta que es un joven reservista del Ej\u00e9rcito que se enfrenta a terribles conflictos; sus amores; su deseo de paternidad tard\u00eda\u2026 Y con Ohayon aprendemos (de literatura, de m\u00fasica, de arte, de historia, de psiquiatr\u00eda, de las diferencias, tantas y tan contenidas en una sociedad como la israel\u00ed).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jerusal\u00e9n de la mano de Michael Ohayon \u00a0 \u00a0Ana Lorite G\u00f3mez Jerusalen Se ha cometido un crimen en pleno \u201csabath\u201d en Jerusal\u00e9n. La asesinada es la prestigiosa psicoanalista Eva Neindorf. 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