{"id":10384,"date":"2013-08-28T11:45:43","date_gmt":"2013-08-28T17:45:43","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10384"},"modified":"2013-08-28T11:45:43","modified_gmt":"2013-08-28T17:45:43","slug":"tuve-una-vez-un-sueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10384","title":{"rendered":"\u00abTuve una vez un sue\u00f1o\u00bb"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>El sue\u00f1o de King<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La cr\u00edtica literaria de &#8216;The New York Times&#8217; analiza el hist\u00f3rico discurso y su influencia en Obama<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Martin Luther King, un sue\u00f1o casi cumplido, por F. G. BASTERRA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>&#8216;Sue\u00f1os y utop\u00edas&#8217;, por ANTONI GUTI\u00c9RREZ-RUB\u00cd<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Michiko Kakutani (The New York Times)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando el d\u00eda empezaba a declinar, en medio del calor, tras una larga marcha y una tarde de discursos sobre leyes federales, desempleo y justicia racial y social, el reverendo Martin Luther King subi\u00f3 por fin al estrado, delante del monumento a Lincoln, para dirigirse a la muchedumbre de 250.000 personas reunidas en el National Mall de Washington.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Empez\u00f3 despacio, con una gravedad magistral, hablando de lo que supon\u00eda ser negro en Estados Unidos en 1963 y la \u00abvergonzosa situaci\u00f3n\u00bb de las relaciones entre razas 100 a\u00f1os despu\u00e9s de la Proclamaci\u00f3n de las leyes de emancipaci\u00f3n. A diferencia de muchos de los oradores anteriores, King no habl\u00f3 de ning\u00fan proyecto de ley concreto de los que estaban en el Congreso ni de las demandas de los manifestantes. Lo que hizo fue situar el movimiento de los derechos civiles en el contexto general de la historia \u2014el pasado, el presente y el futuro\u2014 y en la visi\u00f3n intemporal de las Escrituras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El reverendo King estaba a mitad del discurso que hab\u00eda preparado cuando Mahalia Jackson \u2014que unas horas antes hab\u00eda ofrecido una conmovedora versi\u00f3n del espiritual He sido rechazado y he sido despreciado\u2014 le grit\u00f3 desde la tribuna de los oradores: \u00ab\u00a1H\u00e1blales del Sue\u00f1o, Martin, h\u00e1blales del Sue\u00f1o!\u00bb; se refer\u00eda a una frase que \u00e9l hab\u00eda pronunciado en ocasiones anteriores. Y el reverendo King dej\u00f3 a un lado el texto de su discurso y comenz\u00f3 una extraordinaria improvisaci\u00f3n sobre el tema del sue\u00f1o, que acabar\u00eda por convertirse en uno de los estribillos m\u00e1s conocidos del mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con su estrofa improvisada, el reverendo King entr\u00f3 de un salto en la historia, pas\u00f3 de la prosa a la poes\u00eda, del podio al p\u00falpito. Su voz se agrand\u00f3 en un crescendo emocional mientras pasaba de una pesimista valoraci\u00f3n de la injusticias sociales del momento a una visi\u00f3n radiante de esperanza, de lo que pod\u00eda ser Am\u00e9rica. \u00abTengo un sue\u00f1o\u00bb, declar\u00f3, \u00abque mis cuatro hijos vivir\u00e1n un d\u00eda en una naci\u00f3n en la que no se les juzgar\u00e1 por el color de su piel sino por el contenido de su car\u00e1cter. \u00a1Hoy tengo un sue\u00f1o!\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luther King entr\u00f3 en la historia, pas\u00f3 de la prosa a la poes\u00eda, del podio al p\u00falpito<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchos de los que se encontraban en la multitud esa tarde, hace 50 a\u00f1os, hab\u00edan llegado en trenes y autobuses de todo el pa\u00eds. Muchos llevaban sombreros e iban endomingados \u2014\u00bbPor aquel entonces\u00bb, recordar\u00eda despu\u00e9s el l\u00edder de los derechos civiles John Lewis, \u00abcuando iba a una manifestaci\u00f3n, se pon\u00eda sus mejores prendas\u00bb,\u2014 y la Cruz Roja repart\u00eda cubitos de hielo para aliviar el sofocante calor de agosto. Aun as\u00ed, pese al cansancio despu\u00e9s de una larga jornada, todos quedaron absolutamente electrizados por King. Hubo un silencio reverencial cuando tom\u00f3 la palabra, cuando empez\u00f3 a hablar de su sue\u00f1o, gritaron \u00abAm\u00e9n\u00bb y \u00abPredique, doctor King, predique\u00bb, y en todo momento le respondieron, seg\u00fan su consejero Clarence B. Jones, \u00abcon todas las versiones imaginables de las exclamaciones que se oyen en una iglesia baptista, multiplicadas por mil\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pod\u00eda sentirse \u00abla pasi\u00f3n que le transmit\u00eda la gente\u00bb, escribi\u00f3 posteriormente James Baldwin, que se hab\u00eda sentido esc\u00e9ptico ante la marcha, y en aquel momento, \u00abcasi pareci\u00f3 que est\u00e1bamos en una monta\u00f1a y ve\u00edamos nuestro legado; quiz\u00e1 pod\u00edamos lograr que el reino se hiciera realidad\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El discurso de Martin Luther King fue no solo el coraz\u00f3n y el pilar emocional de la marcha sobre Washington, sino la prueba del poder de transformaci\u00f3n y la magia de las palabras de un hombre. Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, sigue siendo un discurso capaz de conmover hasta las l\u00e1grimas. Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, los escolares recitan sus frases m\u00e1s famosas, y los m\u00fasicos las utilizan. Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, esas palabras, \u00abTengo un sue\u00f1o\u00bb, se han convertido en el s\u00edmbolo del compromiso de King con la libertad, la justicia social y la no violencia, y han inspirado a los activistas desde la plaza de Tiananmen hasta Soweto, desde Europa del Este hasta Cisjordania.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 ejerce semejante poder el discurso del Sue\u00f1o del reverendo King sobre personas de todo el mundo y sobre distintas generaciones? Su eco procede, en parte, de la imaginaci\u00f3n moral de King. En parte, de su magistral oratoria y su don para conectar con su audiencia, ya fuera en el Mall aquel d\u00eda, bajo el sol, o con quienes vieron el discurso por televisi\u00f3n, o quienes, decenios m\u00e1s tarde, lo ven en Internet. Y en parte, de su capacidad, desarrollada a lo largo de su vida, de transmitir la importancia de sus argumentos con un lenguaje rico, matizado y lleno de significados b\u00edblicos e hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Era frecuente que introdujera en sus sermones improvisaciones casi de jazz<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hijo, nieto y bisnieto de pastores baptistas, el reverendo King se sent\u00eda c\u00f3modo en la tradici\u00f3n oral de la iglesia negra, y sab\u00eda c\u00f3mo interpretar a su p\u00fablico y c\u00f3mo reaccionar en consecuencia; era frecuente que introdujera en sus sermones improvisaciones casi de jazz en torno a sus frases favoritas \u2014como la secuencia del \u00absue\u00f1o\u00bb\u2014, en las que mezclaba sus propias palabras y las de otros. Al mismo tiempo, las sonoras cadencias y el vibrante lenguaje lleno de met\u00e1foras de la Biblia del rey Jacobo eran algo instintivo para \u00e9l. Sus escritos estaban llenos de citas de la Biblia y de su v\u00edvida imaginer\u00eda, y las utilizaba para situar los sufrimientos de los afroamericanos en el contexto de la Escritura, para dar a los negros que le escuchaban \u00e1nimo y esperanza, y a los blancos, un sentimiento visceral de identificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su discurso del Sue\u00f1o, el reverendo King alude a un famoso fragmento de la Ep\u00edstola a los G\u00e1latas, cuando habla de \u00abese d\u00eda en el que todos los hijos de Dios \u2014negros y blancos, jud\u00edos y gentiles, protestantes y cat\u00f3licos\u2014 podr\u00e1n unir las manos\u00bb. Tambi\u00e9n traz\u00f3 paralelismos, como en muchos de sus sermones, entre \u00abel negro\u00bb que a\u00fan es \u00abun exiliado en su propia tierra\u00bb y la situaci\u00f3n de los israelitas en el \u00c9xodo, que, con Dios de su parte, lograron liberarse de las penalidades y la opresi\u00f3n y escapar de la esclavitud en Egipto para dirigirse a la Tierra Prometida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todo el discurso de la marcha sobre Washington resuena lleno de ritmos y paralelismos b\u00edblicos y erizado de una panoplia de referencias a otros textos hist\u00f3ricos y literarios que su p\u00fablico deb\u00eda de conocer. Adem\u00e1s de las alusiones a los profetas Isa\u00edas (\u00abTengo un sue\u00f1o, que un d\u00eda todos los valles se elevar\u00e1n y todas las colinas y las monta\u00f1as descender\u00e1n\u00bb) y Am\u00f3s (\u00abNo estaremos satisfechos hasta que la justicia fluya como el agua y la virtud como un r\u00edo poderoso\u00bb), contiene ecos de la Declaraci\u00f3n de Independencia (\u00ablos derechos inalienables a la vida, la libertad y la b\u00fasqueda de la felicidad\u00bb), Shakespeare (\u00abeste sofocante verano del leg\u00edtimo descontento del negro\u00bb) y canciones populares como la famosa \u00abThis Land is Your Land\u00bb (\u00abEsta tierra es tu tierra\u00bb) de Woody Guthrie (\u00abQue resuene la libertad desde las altas monta\u00f1as de Nueva York\u00bb, \u00abQue resuene la libertad desde las suaves pendientes de California\u00bb).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estas referencias daban m\u00e1s amplitud y profundidad al discurso, igual que las numerosas alusiones de T. S. Eliot en The Waste Land (La tierra bald\u00eda) a\u00f1ad\u00edan contenido al poema. Martin Luther King, que pose\u00eda un doctorado en teolog\u00eda y durante alg\u00fan tiempo hab\u00eda pensado en dedicarse a la universidad, ten\u00eda una gran influencia de su infancia en la iglesia de su padre y del estudio que hab\u00eda hecho posteriormente de pensadores tan distintos como Reinhold Niebuhr, Gandhi y Hegel. Con el tiempo, hab\u00eda desarrollado un talento para sintetizar ideas y motivos diversos y apropiarse de ellos, un talento que le permit\u00eda hablar a muchos p\u00fablicos distintos al mismo tiempo, todo ello mientras hac\u00eda que ideas que pod\u00edan ser radicales para algunos resultaran familiares y accesibles. Era un don en ciertos aspectos paralelo a sus dotes de l\u00edder del movimiento de los derechos civiles, encargado de mantener unidas a facciones muchas veces enfrentadas (de figuras m\u00e1s militantes como Stokely Carmichael a otras m\u00e1s conservadoras como Roy Wilkins) y encontrar la manera de mantener el equilibrio entre las preocupaciones de los activistas de base con la necesidad de labrar una alianza eficaz con el Gobierno federal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, King era capaz tambi\u00e9n de encerrar sus argumentos en un continuo hist\u00f3rico, otorgarles la autoridad de la tradici\u00f3n y el peso de la asociaci\u00f3n. Para algunos de los que le escuchaban, la expresi\u00f3n de su sue\u00f1o para Estados Unidos deb\u00eda de evocar recuerdos conscientes o inconscientes del llamamiento que hac\u00eda Langston Hughes en un poema de 1935 a \u00abdejar que Am\u00e9rica sea el sue\u00f1o que so\u00f1aron los so\u00f1adores\u00bb y de la descripci\u00f3n de W. E. B. Du Bois sobre \u00abla maravillosa Am\u00e9rica, que so\u00f1aron los padres fundadores\u00bb. Sus \u00faltimas frases en el discurso de la marcha sobre Washington proced\u00edan de un espiritual negro, y recordaron al p\u00fablico la fe en la posibilidad de la liberaci\u00f3n que hab\u00eda sostenido a los esclavos: \u00abLibres al fin, libres al fin; gracias, Dios Todopoderoso, somos libres al fin\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para quienes no estaban tan familiarizados con la m\u00fasica y la literatura afroamericanas, hubo referencias m\u00e1s inmediatas y patri\u00f3ticas. Igual que Lincoln redefini\u00f3 la visi\u00f3n de los fundadores de Estados Unidos en su discurso en Gettysburg al invocar la Declaraci\u00f3n de Independencia, King, en su discurso del Sue\u00f1o, hizo referencias a Gettysburg y a la Declaraci\u00f3n. Esos ecos deliberados contribuyeron a universalizar los fundamentos morales del movimiento de los derechos civiles y subrayaron que sus objetivos no eran m\u00e1s revolucionarios que la visi\u00f3n original de los padres fundadores. El sue\u00f1o de King para los \u00abciudadanos de color\u00bb de Estados Unidos no era ni m\u00e1s ni menos que el Sue\u00f1o Americano de un pa\u00eds en el que \u00abtodos los hombres fueron creados iguales\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cuanto a la cita que hizo King del himno My Country, \u2019Tis of Thee (Mi pa\u00eds es tuyo) \u2014que es casi un himno nacional oficioso, un canto que se saben de memoria hasta los ni\u00f1os\u2014, fue una alusi\u00f3n a la patri\u00f3tica fe de los activistas de los derechos civiles en el proyecto de reinventar Am\u00e9rica. Es posible que adem\u00e1s le evocara a \u00e9l recuerdos personales. La noche, durante el boicot a los autobuses en Montgomery, Alabama, en que su hogar sufri\u00f3 un atentado que puso en peligro las vidas de su mujer, Coretta, y su hija peque\u00f1a, King, calm\u00f3 a la muchedumbre que se hab\u00eda reunido delante de su casa y les dijo: \u00abQuiero que am\u00e9is a nuestros enemigos\u00bb. Al parecer, varios de sus seguidores empezaron entonces a cantar himnos, entre ellos My Country, \u2019Tis of Thee.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El discurso influy\u00f3 en la aprobaci\u00f3n de la Ley de derechos civiles<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La marcha sobre Washington y el discurso del Sue\u00f1o del reverendo King influyeron de forma decisiva en la aprobaci\u00f3n de la Ley de derechos civiles de 1964, como la trascendental marcha de Selma a Montgomery que encabez\u00f3 en 1965 dar\u00eda un impulso fundamental a la aprobaci\u00f3n, ese mismo a\u00f1o, de la Ley sobre el derecho al voto. Aunque King recibi\u00f3 el Premio Nobel de la Paz en 1964, su agotadora actividad (pronunciaba cientos de discursos al a\u00f1o) y su frustraci\u00f3n con las divisiones en el movimiento de los derechos civiles y el aumento de la violencia en el pa\u00eds le provocaron un cansancio y una depresi\u00f3n crecientes hasta el momento de su muerte, asesinado, en 1968.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Saber que Martin Luther King dio su vida por la causa hace que la experiencia de o\u00edr hoy sus discursos sea a\u00fan m\u00e1s emocionante. Igual que recordar \u2014hoy, en el segundo mandato de la presidencia de Barack Obama\u2014 la terrible situaci\u00f3n de las relaciones entre las razas en los primeros sesenta, cuando las ciudades del Sur de Estados Unidos a\u00fan ten\u00edan segregaci\u00f3n en las escuelas, los restaurantes, los hoteles y los aseos, adem\u00e1s de discriminaci\u00f3n en la vivienda y el empleo en todo el pa\u00eds. Solo dos meses y medio antes del discurso del Sue\u00f1o, el gobernador George Wallace se hab\u00eda colocado en una puerta de la Universidad de Alabama para tratar de impedir que se matricularan dos estudiantes negros; al d\u00eda siguiente, muri\u00f3 asesinado el activista de los derechos civiles Medgar Evers delante de su casa en Jackson, Misisipi.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El presidente Obama, que en una ocasi\u00f3n cont\u00f3 c\u00f3mo su madre iba a casa \u00abcon libros sobre el movimiento de los derechos civiles, grabaciones de Mahalia Jackson y discursos del doctor King\u00bb, ha calificado a los l\u00edderes del movimiento de \u00abgigantes cuyos hombros nos sostienen\u00bb. Varios de sus discursos est\u00e1n claramente en deuda con las ideas y palabras de King.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Varios discursos de Obama est\u00e1n en deuda con sus ideas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su discurso ante la Convenci\u00f3n Nacional Dem\u00f3crata en 2004, que le dio a conocer al pa\u00eds, Obama evoc\u00f3 la visi\u00f3n de esperanza de King al hablar de \u00abunirnos en una familia americana\u00bb. En su discurso de 2008 sobre la raza, habl\u00f3, como hab\u00eda hecho King, de proseguir \u00abpor el camino de una uni\u00f3n m\u00e1s perfecta\u00bb. Y en el discurso que pronunci\u00f3 en 2007 para conmemorar la marcha de Selma en 1965, repiti\u00f3 las frases de King sobre el \u00c9xodo y dijo que el reverendo King y otros l\u00edderes de los derechos civiles eran miembros de la generaci\u00f3n de Mois\u00e9s, que \u00abse\u00f1alaron la direcci\u00f3n\u00bb y \u00abnos hicieron recorrer el 90% del camino\u00bb. Dijo que los miembros de su propia generaci\u00f3n eran los herederos, la generaci\u00f3n de Josu\u00e9, con la responsabilidad de acabar \u00abel viaje que hab\u00eda comenzado Mois\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Martin Luther King sab\u00eda que no ser\u00eda f\u00e1cil \u00abtransformar los ruidosos desacuerdos de nuestra naci\u00f3n en una hermosa sinfon\u00eda de hermandad\u00bb, unas dificultades que hoy persisten con los nuevos debates sobre las leyes de inscripci\u00f3n de votantes y la muerte por disparos de Trayvon Martin. Probablemente, el reverendo King no previ\u00f3 que un presidente negro celebrar\u00eda el 50\u00ba aniversario de su discurso ante el monumento a Lincoln, y desde luego no pens\u00f3 que \u00e9l mismo tendr\u00eda otro monumento a escasa distancia. Pero s\u00ed so\u00f1\u00f3 con un futuro en el que el pa\u00eds emprender\u00eda \u00abla soleada ruta de la justicia racial\u00bb, y profetiz\u00f3, con una agridulce clarividencia, que 1963 era, en sus propias palabras, \u00abno un final, sino un principio\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de Mar\u00eda Luisa Rodr\u00edguez Tapia<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sue\u00f1o de King La cr\u00edtica literaria de &#8216;The New York Times&#8217; analiza el hist\u00f3rico discurso y su influencia en Obama Martin Luther King, un sue\u00f1o casi cumplido, por F. G. 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