{"id":10398,"date":"2013-08-30T12:11:36","date_gmt":"2013-08-30T18:11:36","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10398"},"modified":"2013-08-30T12:11:36","modified_gmt":"2013-08-30T18:11:36","slug":"la-pobreza-destruye-las-capacidades-mentales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10398","title":{"rendered":"La pobreza destruye las capacidades mentales"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>La pobreza consume las capacidades mentales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Investigaciones realizadas en EE UU y en India indican que los apuros econ\u00f3micos limitan los \u201crecursos cognitivos disponibles\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Alicia Rivera<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Madrid<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Diferentes estudios parecen indicar que entre las personas con escasos recursos econ\u00f3micos es m\u00e1s habitual desenvolverse peor en la vida que entre aquellos que no tiene problemas de dinero. Posibles explicaciones las hay para todos los gustos: que una persona en dificultades financieras tiene menos margen de error y que las consecuencias de equivocarse pueden ahondar el problema, que los bajos niveles educativos pueden provocar malentendidos en documentos y contratos&#8230; As\u00ed presentan el espinoso problema de la correlaci\u00f3n entre pobreza y recursos mentales unos investigadores del Reino Unido, Canad\u00e1 y Estados Unidos que han intentado arrojar alguna luz al respecto. Y su conclusi\u00f3n es que la pobreza en s\u00ed misma, al margen de la alimentaci\u00f3n, el estr\u00e9s o la influencia del entorno sociocultural, consume recursos mentales del individuo y reduce sus capacidades cognitivas. Es decir, que al estar inmerso en la preocupaci\u00f3n econ\u00f3mica que afecta directamente a su vida, la persona tiene mermados sus capacidades mentales tal y como se miden en los test de inteligencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLa gente pobre, a menudo, act\u00faa con menos capacidad, lo que puede perpetuar la pobreza\u00bb, se\u00f1alan Anandi Mani (Universidad de Warwick, Reino Unido) y sus colegas, en el art\u00edculo en la revista Science en que presentan sus experimentos y sus conclusiones. \u201cEl sistema cognitivo humano tiene capacidad limitada y las preocupaciones monetarias dejan menos recursos cognitivos disponibles para guiar acciones y decisiones\u201d, se\u00f1alan los investigadores. Igual que un controlador a\u00e9reo concentrado en una situaci\u00f3n de potencial colisi\u00f3n en el aire es m\u00e1s f\u00e1cil que descuide el seguimiento de otros aviones en vuelo, dicen, la persona pobre, cuando est\u00e1 pendiente de agobios de dinero, pierde capacidad para dedicar a otros problemas toda su consideraci\u00f3n. \u201cLa situaci\u00f3n de pobreza bloquea los recursos mentales\u201d, resume Kathleen D. Vohs, profesora de la Universidad de Minnesota, en su comentario en Science acerca del asunto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos se han centrado en el efecto inmediato del contexto adverso<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mani y sus colaboradores dise\u00f1aron dos tipos de experimentos y los realizaron en EE UU (para comprobar su hip\u00f3tesis de que los retos econ\u00f3micos de magnitud similar pueden tener impacto cognitivo muy diferente entre gente rica y gente pobre) y en una zona rural de India (para medir el efecto de los altibajos econ\u00f3micos que sufren las personas).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De antemano exponen su definici\u00f3n amplia de pobreza: la distancia entre las necesidades de un individuo y los recursos de que dispone para satisfacerlos. Como se trata de necesidades subjetivas, la definici\u00f3n sirve en un pa\u00eds desarrollado y en uno en desarrollo, al igual que en situaciones de deficiencia econ\u00f3mica transitoria, como puede ser el desempleo. Y puntualizan que ellos se centran en el efecto inmediato de la pobreza en las capacidades cognitivas, quedando abiertas, por tanto, otras cuestiones de suma importancia: el desarrollo mental infantil deficiente asociado a la pobreza (que puede condicionar las capacidades mentales en el adulto) o si tiene efecto a largo plazo la merma de recursos cognitivos provocados por la incertidumbre econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El primer experimento se realiz\u00f3 con un centenar de voluntarios reclutados en un centro comercial de Nueva Jersey, de 35 a\u00f1os de edad media, 65 de los cuales eran mujeres, y con una distribuci\u00f3n de nivel econ\u00f3mico personal representativa de la poblaci\u00f3n de EE UU, atendiendo a los ingresos y tama\u00f1o de la vivienda de cada uno. En las pruebas, se les presentaba un dilema: c\u00f3mo afrontar una factura imprevista de reparaci\u00f3n del coche. Mientras pensaban al respecto, se les hac\u00edan dos test de funciones cognitivas habituales en las pruebas de cociente de inteligencia, uno de fluidez mental y otro de control cognitivo. En diferentes fases se vari\u00f3, por ejemplo, el precio de la hipot\u00e9tica factura, y la conclusi\u00f3n es que las personas adineradas sacaron mejor puntuaci\u00f3n en los test de inteligencia que aquellos con escasos recursos.<\/p>\n<p>Inteligencia antes y despu\u00e9s de la cosecha<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los campesinos de Tamil Nadu (sur de India) que se dedican al cultivo de la ca\u00f1a de az\u00facar re\u00fanen, al parecer, caracter\u00edsticas especialmente id\u00f3neas para los experimentos de Anandi Mani y sus colegas sobre pobreza y rendimiento mental. Tienen una cosecha anual, pero no todos al mismo tiempo porque la recolecci\u00f3n est\u00e1 repartida a lo largo de cuatro o cinco meses para que la ca\u00f1a llegue escalonadamente a los molinos. Esto evita en los experimentos efectos que pudieran alterar los resultados, como la influencia de festividades locales o las condiciones meteorol\u00f3gicas, explican los investigadores en Science. Los campesinos afrontan mayor preocupaci\u00f3n econ\u00f3mica antes que despu\u00e9s de la cosecha, pero no todos al tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En total participaron 464 cultivadores de ca\u00f1a de 54 pueblos en el estudio y la puntuaci\u00f3n media obtenida en uno de los test fue 5.45 despu\u00e9s de la cosecha frente a 4.35 antes. Cabr\u00eda pensar que el esfuerzo f\u00edsico de recoger la ca\u00f1a influye negativamente en el rendimiento mental, pero los investigadores puntualizan que, en muchos casos, los agricultores contratan a peones para el trabajo y, adem\u00e1s, en la mayor parte de los casos tuvieron el cuidado de hacer los test despu\u00e9s de la fase de recogida de la ca\u00f1a, pero antes de recibir el pago por la cosecha.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otra posible interferencia ser\u00eda que, al hacer las pruebas por segunda vez \u2014despu\u00e9s de la cosecha\u2014 los agricultores estuvieran m\u00e1s entrenados. Para descartar este efecto, Mani y sus colegas incorporaron a un centenar de personas a los test postcosecha que no los hicieron antes. Y el resultado general fue el mismo, luego no es achacable a la familiaridad adquirida con las pruebas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tal vez la mejor nutrici\u00f3n despu\u00e9s de cobrar la ca\u00f1a tenga algo que ver. Tampoco. Un estudio previo realizado por este equipo, en 2009, mostr\u00f3 que los agricultores de ca\u00f1a no com\u00edan menos antes que despu\u00e9s de la cosecha. Una vez eliminados los factores principales que podr\u00edan afectar el resultado, la respuesta de los investigadores es que la pobreza en s\u00ed misma resta capacidad mental.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Claro que es posible, por ejemplo, que los ricos tengan preocupaciones econ\u00f3micas a otro nivel pero que provoquen la misma sobrecarga mental que en los pobres la factura inesperada del coche. Para aclarar los resultados, Mani y sus colegas dise\u00f1aron el segundo experimento. Un total de 464 peque\u00f1os agricultores de ca\u00f1a de az\u00facar en el sur de India participaron en el estudio. Se les hicieron dos test, uno de fluidez mental y otro de control cognitivo (una versi\u00f3n num\u00e9rica apropiada para personal de escasa alfabetizaci\u00f3n) antes y despu\u00e9s de la cosecha anual, es decir, cuando su mayor preocupaci\u00f3n es la perspectiva econ\u00f3mica y cuando esta se ha despejado. Tras la cosecha, los resultados de estas dos pruebas de inteligencia fueron claramente superiores. Lo que mejor explica la ca\u00edda del rendimiento cognitivo es el mecanismo de atenci\u00f3n secuestrada por el problema econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No ignoran Mani y sus colaboradores las implicaciones sociopol\u00edticas de su investigaci\u00f3n. \u201cLos datos que presentamos sugieren una perspectiva diferente sobre la pobreza: ser pobre significa no solo afrontar escasez de dinero, sino tambi\u00e9n escasez de recursos cognitivos\u201d, escriben. \u201cLos pobres, con esta perspectiva, son menos capaces no debido a rasgos heredados sino porque el mismo contexto de la pobreza impone una carga y obstruye las capacidades cognitivas\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como conclusi\u00f3n, sugieren los investigadores algunas medidas pol\u00edticas que pueden aliviar el efecto que han estudiado. Lo primero ser\u00eda evitar lo que ellos llaman los \u201cimpuestos cognitivos\u201d, como rellenar cuestionarios largos y complejos, preparar entrevistas de trabajo o descifrar nuevas reglas laborales, en las que las personas con preocupaciones econ\u00f3micas pueden estar en desventaja frente a quienes no las padecen. O, al menos, prestar ayuda institucional a las primeras. Otra idea, m\u00e1s centrada en el caso de los cultivadores de ca\u00f1a de az\u00facar indios, pero no limitado a estos, ser\u00eda sincronizar las actuaciones y programas \u2014por ejemplo, de formaci\u00f3n\u2014 con las fases c\u00edclicas de las cosechas para desarrollarlas en los per\u00edodos en que esa poblaci\u00f3n sea m\u00e1s receptiva mentalmente y est\u00e9 mejor capacitada para aprovechar la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLas estimaciones recientes muestran que aproximadamente un 20% de la poblaci\u00f3n mundial vive en la pobreza\u201d, recuerda Vohs. Para muchos economistas, a\u00f1ade, cuanta m\u00e1s gente haya, mejor, pues mayor cantidad de buenas ideas habr\u00e1 para solucionar los grandes retos como curar el c\u00e1ncer, encontrar formas de energ\u00eda renovables o alcanzar la paz mundial. \u201cPero este argumento se basa en la idea de que todo el mundo tiene capacidad mental adecuada, una premisa ahora cuestionada por Mani y sus colegas para una quinta parte de la poblaci\u00f3n mundial\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pobreza consume las capacidades mentales Investigaciones realizadas en EE UU y en India indican que los apuros econ\u00f3micos limitan los \u201crecursos cognitivos disponibles\u201d Alicia Rivera Madrid &nbsp; Diferentes estudios parecen indicar que entre las personas con escasos recursos econ\u00f3micos es m\u00e1s habitual desenvolverse peor en la vida que entre aquellos que no tiene problemas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10398","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10398","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10398"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10398\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10399,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10398\/revisions\/10399"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}