{"id":10471,"date":"2013-09-10T12:53:15","date_gmt":"2013-09-10T18:53:15","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10471"},"modified":"2013-09-10T12:53:15","modified_gmt":"2013-09-10T18:53:15","slug":"hermann-bellinghausen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10471","title":{"rendered":"Hermann Bellinghausen"},"content":{"rendered":"<p>Hermann Bellinghausen habla en entrevista de Ver de memoria<\/p>\n<p>\u00abPoes\u00eda es lo \u00fanico que s\u00e9 hacer\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abMe ha permitido hacer lo dem\u00e1s, a relacionarme con el lenguaje\u00bb, dice<\/p>\n<p>Ericka Monta\u00f1o Garfias<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Peri\u00f3dico La Jornada<\/p>\n<p>Domingo 8 de septiembre de 2013, p. 6<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Poes\u00eda es lo \u00fanico que s\u00e9 hacer, dice Hermann Bellinghausen, m\u00e9dico, cronista, narrador y periodista. Por primera vez en 21 a\u00f1os publica un nuevo libro de poemas Ver de memoria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAl principio lo \u00fanico que hac\u00eda era poes\u00eda, luego me hice rese\u00f1ista; lo \u00faltimo de todo fue reportero. Fue una evoluci\u00f3n. Escrib\u00eda poes\u00eda desde ni\u00f1o, pero de manera consciente dir\u00eda que desde los 14 a\u00f1os\u00bb, a\u00f1ade Hermann, columnista de La Jornada y director de Ojarasca, que se publica tambi\u00e9n en este diario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su primer libro de poemas se public\u00f3 en 1981 con el t\u00edtulo La hora y el resto, le siguieron Ojos de Om\u00e1n (1988) y otros poemas, y De una vez (1992). Como narrador est\u00e1n El telar de los gallos, Aire Libre, Encuentros con mujeres demasiado guapas y La entrega. Tambi\u00e9n es guionista de cine y uno de sus t\u00edtulos como periodista es Acteal, crimen de Estado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abPubliqu\u00e9 tres libros de poes\u00eda y despu\u00e9s vino Chiapas. Me fui a Chiapas y dej\u00e9 de estar en ese rollo, pero en realidad es que la poes\u00eda es otra cosa para m\u00ed, es lo \u00fanico que s\u00e9 hacer, o que hago. A lo mejor no es tan bueno, pero es lo que hago. Todo lo dem\u00e1s se agreg\u00f3, porque me di cuenta desde chico de que al menos no pod\u00eda ser poeta las 24 horas del d\u00eda. A algunos que son poetas las 24 horas ni les creo. Lo que les gusta es no hacer nada, que es muy v\u00e1lido.\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hermann no se est\u00e1 quieto. Se mueve en su silla de un lado hacia otro. No habla con las manos, habla con los brazos completos. Enciende un cigarro y otro m\u00e1s, y dice: \u201cNunca busqu\u00e9 existir en el medio de la poes\u00eda mexicana, sobre todo desde que me fui a otro lado, porque es un medio como todos, donde hay aceptaciones, c\u00e1nones, envidias, compadrazgos, como todo. La poes\u00eda es una cosa particular, porque nadie vive de la poes\u00eda, por supuesto Jos\u00e9 Emilio Pacheco y Octavio Paz s\u00ed, porque sus libros se venden mucho. Pero todo el mundo te lo dice: \u2018Te vas a morir de hambre\u2019\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Relatos, ensayo, periodismo, pero nunca dej\u00f3 de escribir poes\u00eda. \u201cMi problema es que escribo demasiado. Escribo mucha poes\u00eda. El n\u00famero de libros in\u00e9ditos que tengo me da verg\u00fcenza decirlo, los deshago, los rehago. Ver de memoria, por ejemplo, est\u00e1 hecho de dos o tres libros distintos.<\/p>\n<p>Foto<\/p>\n<p>Bellinghausen durante la entrevistaFoto Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn poes\u00eda no importa si es nuevo o viejo. Como dej\u00e9 de publicar mi idea es que si no sirve, no importa; si es de juventud o de vejez, es irrelevante; la poes\u00eda es buena o no es buena.\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El t\u00edtulo de este nuevo libro, Ver de memoria, publicado por La Cabra Ediciones, \u00abes un poco jugar con la idea del ver y del verde, porque lo que s\u00ed he tenido toda mi vida, pero m\u00e1s en los a\u00f1os que viv\u00ed en Chiapas, es un contacto permanente con la naturaleza. Es una presencia en mi poes\u00eda; puedo ser urbano y tener cosas muy citadinas, pero desde chico estoy muy acostumbrado a la naturaleza, a los animales, al paisaje, porque he viajado mucho por M\u00e9xico.\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013\u00bfPor qu\u00e9 hablar de memoria?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEs memoria en el sentido de fijar el momento, no tanto de recordar, o el sentido proustiano de recuperar el pasado. Aqu\u00ed es m\u00e1s bien el registro para la memoria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cMe gusta le definici\u00f3n de poes\u00eda de Luis Cardoza y Arag\u00f3n, que dec\u00eda que la poes\u00eda es la \u00fanica prueba concreta de la existencia del hombre. Escribir y sobre todo escribir poes\u00eda \u2013va a sonar un poco dram\u00e1tico\u2013, es lo que me ha salvado de estar loco; es una forma de mantenerme cuerdo, no necesariamente de entender mis sentimientos y percepciones, pero s\u00ed de acomodarlas, registradas y tenerlas. Tal vez para los dem\u00e1s soy otra cosa, pero lo primero que soy es poeta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos locos nunca saben que lo est\u00e1n, as\u00ed que no s\u00e9. Por lo menos sigo funcionando, sigo escribiendo notas; creo que no estoy tan loco. Adem\u00e1s escribir poes\u00eda me permiti\u00f3 escribir todo lo dem\u00e1s. Si me dijeran: \u2018tu poes\u00eda no sirve\u2019, no importa, me permiti\u00f3 ser el periodista que he sido, el narrador, ya con eso se justifica. Es lo que me ha dejado hacer todo lo dem\u00e1s, porque es lo que me permiti\u00f3 tener una relaci\u00f3n con el lenguaje y con la expresi\u00f3n.\u201d&lt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hermann Bellinghausen habla en entrevista de Ver de memoria \u00abPoes\u00eda es lo \u00fanico que s\u00e9 hacer\u00bb &nbsp; \u00abMe ha permitido hacer lo dem\u00e1s, a relacionarme con el lenguaje\u00bb, dice Ericka Monta\u00f1o Garfias &nbsp; Peri\u00f3dico La Jornada Domingo 8 de septiembre de 2013, p. 6 &nbsp; Poes\u00eda es lo \u00fanico que s\u00e9 hacer, dice Hermann Bellinghausen, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10471","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10471"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10471\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10472,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10471\/revisions\/10472"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}