{"id":10525,"date":"2013-09-21T13:13:47","date_gmt":"2013-09-21T19:13:47","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10525"},"modified":"2013-09-21T13:13:47","modified_gmt":"2013-09-21T19:13:47","slug":"las-lenguaas-originales-de-sudafrica-y-la-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10525","title":{"rendered":"Las lenguaas originales de Sudafrica y la literatura"},"content":{"rendered":"<p><strong>Sud\u00e1frica, su literatura empieza la conquista del mundo<\/strong><\/p>\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de los dos Nobel sudafricanos, un grupo de autores trasciende el tema del &#8216;apartheid&#8217; y utiliza las lenguas nativas<\/strong><\/p>\n<p><strong>ENTREVISTA CON NADINE GORDIMER<\/strong><\/p>\n<p>Desde hace cinco d\u00e9cadas, el mundo asiste al florecimiento escalonado de literaturas diferentes a la europea y estadounidense. Es el turno del \u00c1frica subsahariana, y, en especial, de las letras de Sud\u00e1frica. Una creaci\u00f3n continental que ensancha, a\u00fan m\u00e1s, el territorio literario despu\u00e9s de que este empezara a mover sus fronteras entre los sesenta y setenta con los latinoamericanos; siguiera en los ochenta con los afroamericanos; en los noventa, tras la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn en 1989, con los autores de Europa del Este; desde comienzos del siglo XXI, con la multiplicidad de pa\u00edses asi\u00e1ticos; hasta llegar hoy a la pluralidad de voces africanas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La primera semilla de popularidad literaria africana global la puso a mediados del pasado siglo el poeta y narrador nigeriano Chinua Achebe (1930-2013). Precisamente Nigeria, con un premio Nobel como Wole Soyinca (1986), es junto a Sud\u00e1frica la literatura m\u00e1s traducida. La presencia universal de esos autores coincide con las primeras independencias africanas cuyos pa\u00edses tienen b\u00e1sicamente una rica tradici\u00f3n oral. Por eso \u00c1frica vive un proceso de hibridaci\u00f3n constante. Prosa y verso que reflejan una triple tensi\u00f3n: la conciliaci\u00f3n entre lo tradicional y lo moderno; entre la esclavitud o sometimiento y la libertad; y la idiom\u00e1tica entre las m\u00faltiples lenguas maternas y las coloniales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esa polinizaci\u00f3n y evoluci\u00f3n se aprecia muy bien en Sud\u00e1frica, un pa\u00eds de 51 millones de personas, con un 15% de blancos, 11 lenguas nativas oficiales y poca tradici\u00f3n literaria escrita en la poblaci\u00f3n no blanca debido, en parte, a la desventaja educativa recibida durante el apartheid.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Blancos, negros y mulatos, todos levantando una nueva cartograf\u00eda de Sud\u00e1frica en la que, adem\u00e1s de su dram\u00e1tico pasado que culmina con el fin del apartheid en 1994, ganan protagonismo las propias y diversas experiencias \u00e9tnicas que buscan encajar dentro de la multiculturalidad<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con dos premios Nobel, Nadine Gordimer (1991) y J. M. Coetzee (2003), las letras sudafricanas est\u00e1n en librer\u00edas de medio mundo. Junto a ellos empiezan a colocarse escritores menos conocidos que escriben la historia a\u00fan palpitante y el presente en plena ebullici\u00f3n cuyo recorrido se resume en esclavitud, colonizaci\u00f3n, apartheid, pos-apartheid y pos-pos-apartheid. Pero todos mirando al futuro en medio de una eclosi\u00f3n de autores que escriben en todos los g\u00e9neros y desde la denuncia hasta el puro entretenimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Blancos, negros y mulatos, todos levantando una nueva cartograf\u00eda de Sud\u00e1frica en la que, adem\u00e1s de su dram\u00e1tico pasado que culmina con el fin del apartheid en 1994, ganan protagonismo las propias y diversas experiencias \u00e9tnicas que buscan encajar dentro de la multiculturalidad, al igual que temas como la pobreza, los estragos del sida, la xenofobia, el desempleo, la homofobia, la falta de vivienda, la confusi\u00f3n moral, las grietas de la democracia\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa desgraciada historia de Sud\u00e1frica marca profundamente su literatura\u201d, asegura Donato Ndongo-Bidyogo, periodista, profesor universitario y escritor de Guinea Ecuatorial, autor de t\u00edtulos como Las tinieblas de tu memoria negra (El Cobre). Ndongo-Bidyogo sobrevuela r\u00e1pidamente la historia literaria de Sud\u00e1frica y su fresco es este: \u201cEl primer nombre destacable es Peter Abrahams, nacido en 1909, cuya primera novela, Tell me Freedom, de corte autobiogr\u00e1fico, apareci\u00f3 en 1940. Ezekiel Mphahlele es otro autor emblem\u00e1tico, cuyo inequ\u00edvoco compromiso pol\u00edtico contra la desigualdad racial impuesta por el r\u00e9gimen del apartheid sirvi\u00f3 de inspiraci\u00f3n a las generaciones posteriores, determinando la senda multirracial de la creaci\u00f3n literaria. El mismo p\u00e1lpito transmiten los textos de mulatos como Alex La Guma, Zo\u00e9 Wicomb, Bessie Head; los de negros como Mazisi Kunene, Sipho Sepamla, Wally Serote, Lewis Nkosi, Miriam Tlali, Ellen Kuzwayo o Gibson Kente, y los de blancos como Nadime Gordimer, Alan Paton, John M. Coetzee, Andr\u00e9 Brink, Breyten Breytenbach o Bryce Courtenay, por citar solo algunos\u201d. Para Ndongo-Bidyoga hay una gran originalidad, pero el nacionalismo cultural adquiere una dimensi\u00f3n diferenciada del resto del continente. \u201cSuperado el trauma del racismo oficializado \u2014y su secuela m\u00e1s ingrata, la violencia institucional\u2014\u201d, agrega el escritor, \u201cel reto para las nuevas generaciones de escritores sudafricanos es encontrar otros horizontes de expresi\u00f3n igual de fecundos. Todo indica que se est\u00e1 consiguiendo\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La misma Nadine Gordimer destaca el surgimiento de una nueva generaci\u00f3n que empieza a utilizar sus lenguas nativas que pueden ayudar a conectar con un p\u00fablico que tiene el ingl\u00e9s como idioma adoptado<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La misma Nadine Gordimer destaca el surgimiento de una nueva generaci\u00f3n que empieza a utilizar sus lenguas nativas que pueden ayudar a conectar con un p\u00fablico que tiene el ingl\u00e9s como idioma adoptado. Entre los valores cita a Sabata-mpho Mokae, Marita van der Vyver o Ken Barris. Un panorama literario abierto en el cual \u201chay espacio para jugar porque los diferentes g\u00e9neros est\u00e1n explotando: desde la novela negra hasta el chick-lit, pasando por la hist\u00f3rica o las novelas de terror\u201d, seg\u00fan Lauren Beukes, autora de Las luminosas (RBA), cuya novela fant\u00e1stica llega a Espa\u00f1a acompa\u00f1ada de buenas cr\u00edticas. El terror es otro campo f\u00e9rtil all\u00ed, sin perder la profundidad pol\u00edtica y social. Al margen de Las luminosas, que combina la fantas\u00eda urbana con escenas de pesadilla, destacan el d\u00fao S. L. Grey \u2014formado por Sarah Lotz y Louis Greenberg\u2014 con su feroz cr\u00edtica al consumismo en The mall o la distop\u00eda zombi de Lily Herne en Deadlands.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La realidad pos-apartheid sigue en busca del sue\u00f1o de Nelson Mandela desde diferentes g\u00e9neros. Deon Meyer, uno de sus autores de novela negra m\u00e1s populares con t\u00edtulos como Safari sangriento (RBA), que escribe en afrik\u00e1ans, la lengua de los sudafricanos blancos que dominaron durante el siglo XX, ha dicho en varias ocasiones que escribe en su lengua materna no solo porque la habla un buen porcentaje de la gente sino tambi\u00e9n como una retribuci\u00f3n a su idioma natal y forma de preservarlo. En el campo del humor, John van de Ruit ha escrito obras como Spud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El dramaturgo y narrador Damon Galgut es otro de los nombres que ha trascendido hace ya varios a\u00f1os las fronteras sudafricanas. Su novela The Good Doctor (2003), fue finalista del premio Booker y gan\u00f3 el IMPAC, y En una habitaci\u00f3n extra\u00f1a volvi\u00f3 a ser finalista del Booker en 2010.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Casi veinte a\u00f1os despu\u00e9s del apartheid, con una democracia multicultural en desarrollo, la pregunta recurrente es: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los escritores negros?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Casi veinte a\u00f1os despu\u00e9s del apartheid, con una democracia multicultural en desarrollo, la pregunta recurrente es: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los escritores negros? Adem\u00e1s de los citados por Ndongo-Bidyogo, como Mazisi Kunene, Sipho Sepamla, Wally Serote, Lewis Nkosi, Miriam Tlali, Ellen Kuzwayo o Gibson Kente, destaca Niq Mhlongo (su primera novela en 2004, Dog Eat Dog, tuvo un gran impacto), quien ha reconocido la gran presi\u00f3n que existe sobre los autores negros por esperar demasiado de ellos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEs una gran satisfacci\u00f3n saber que el p\u00fablico tiene la oportunidad de subirse a esta oleada de inter\u00e9s internacional que est\u00e1 generando la literatura sudafricana\u201d, reconoce Santiago Mart\u00ednez-Caro, director de Casa \u00c1frica en Espa\u00f1a. Insiste en que hay grandes autores y libros m\u00e1s all\u00e1 de los dos Nobel, y cita, entre otros, a Achmat Dangor, con su Trilog\u00eda de Z Town (El Cobre), que ellos tradujeron en su colecci\u00f3n. El ensayo es uno de los temas que m\u00e1s recomienda Casa \u00c1frica \u201cpor todo lo que tiene de ense\u00f1anza de la historia sudafricana\u201d. Por ello est\u00e1 en proceso de traducci\u00f3n la autobiograf\u00eda de Amina Cachalia When Hope and History Rhyme, \u201cuna gran mujer que falleci\u00f3 en enero pasado, cuyo libro muestra las vivencias y an\u00e9cdotas de una luchadora contra el apartheid y su profunda vinculaci\u00f3n personal con Mandela\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El paisaje literario lo completa la literatura infantil. Alex Latimer ofrece t\u00edtulos arriesgados como The boy who cried ninja y Penguin\u2019s Hidden Talent; como Robin para Batman, esa es la labor de Katie en Sidekick, que se convierte en la superhero\u00edna que acompa\u00f1a a un hombre capaz de parar el tiempo en Adeline Radloff. En un contexto m\u00e1s serio S. A. Patridge aborda lo juvenil con temas como el bullying o las relaciones online, tema de Dark Poppy\u2019s Demise.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A todos ellos los une la fuerza de la tradici\u00f3n oral, que llevan en el ADN, como lo refleja Nelson Mandela en su antolog\u00eda Mis cuentos africanos (Siruela), uno de cuyos cuentos del folclore zul\u00fa, De c\u00f3mo Hlaka\u00f1ana burl\u00f3 al monstruo, es una especie de met\u00e1fora de Sud\u00e1frica: \u201cHlaka\u00f1ana hab\u00eda abandonado a su madre y huido de casa porque le persegu\u00edan los guerreros. Emprendi\u00f3 un largo viaje a pie, sin nada con qu\u00e9 hacer m\u00fasica ni ninguna alegr\u00eda sobre la que cantar. Estaba muy cansado y muy hambriento\u2026\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Con informaci\u00f3n de Marta Rodr\u00edguez y \u00c1ngel Luis Sucasas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sud\u00e1frica, su literatura empieza la conquista del mundo M\u00e1s all\u00e1 de los dos Nobel sudafricanos, un grupo de autores trasciende el tema del &#8216;apartheid&#8217; y utiliza las lenguas nativas ENTREVISTA CON NADINE GORDIMER Desde hace cinco d\u00e9cadas, el mundo asiste al florecimiento escalonado de literaturas diferentes a la europea y estadounidense. Es el turno del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10525","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10525","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10525"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10525\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10526,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10525\/revisions\/10526"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}