{"id":10604,"date":"2013-10-14T11:39:40","date_gmt":"2013-10-14T17:39:40","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10604"},"modified":"2013-10-14T11:39:40","modified_gmt":"2013-10-14T17:39:40","slug":"oscar-hijuelos-el-primer-hispano-en-ganar-el-premio-pulitzer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10604","title":{"rendered":"Oscar Hijuelos, el primer hispano en ganar el Premio Pulitzer"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>Oscar Hijuelos, el primer hispano en ganar el Premio Pulitzer<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u2018Los reyes del mambo tocan canciones de amor\u2019 inspir\u00f3 un filme y un musical<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Los reyes del mambo siguen tocando canciones de amor<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Eduardo Lago<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Oscar Hijuelos (1951), el m\u00e1s importante entre los escritores hispanos de Estados Unidos, de 62 a\u00f1os, falleci\u00f3 el s\u00e1bado en Nueva York, su ciudad natal, mientras jugaba un partido de tenis. Se desplom\u00f3 sobre la pista, y no volvi\u00f3 a recuperar la conciencia. Hijuelos, de origen cubano, se crio y educ\u00f3 en Manhattan, escenario principal de la mayor parte de sus obras. Su corpus novel\u00edstico es el m\u00e1s s\u00f3lido y logrado de la literatura hispano-norteamericana. Al igual que ocurre con la mayor\u00eda de los escritores latinos de los Estados Unidos, su lengua literaria era el ingl\u00e9s. Curs\u00f3 estudios universitarios en City College, instituci\u00f3n acad\u00e9mica de estudios superiores perteneciente al sistema p\u00fablico que goza de gran prestigio en la ciudad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su primera novela, un texto de car\u00e1cter autobiogr\u00e1fico, Nuestra casa en el fin del mundo (1983), llam\u00f3 la atenci\u00f3n por la elegancia del estilo y el control de la t\u00e9cnica y la estructura, pero sobre todo por la fuerza interna de los personajes. Gracias a Hijuelos, el mundo literario norteamericano cobr\u00f3 conciencia de la existencia de una comunidad cuyas voces se tend\u00eda a ignorar. Seis a\u00f1os despu\u00e9s, con la publicaci\u00f3n de Los reyes del mambo tocan canciones de amor, Oscar Hijuelos situ\u00f3 en el mapa literario de su pa\u00eds a los escritores hispanos de Estados Unidos, quienes llevaban 150 a\u00f1os produciendo textos de relieve, pero jam\u00e1s trascend\u00edan los l\u00edmites de sus comunidades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La concesi\u00f3n del Premio Pulitzer a Los reyes del mambo&#8230; tuvo el efecto de abrir las puertas del reconocimiento a otros escritores latinos, como Sandra Cisneros, Cristina Garc\u00eda, Julia \u00c1lvarez o Francisco Goldman. Traducida a m\u00e1s de treinta lenguas, Los reyes del mambo&#8230; fue la primera, y hasta ahora \u00fanica obra literaria latina en ser reconocida como miembro del elusivo y exclusivo canon de la gran novela americana. A diferencia de otros escritores, cuya fuerza se apaga tras el fulgor del primer o segundo t\u00edtulo, Hijuelos siempre mantuvo un alt\u00edsimo nivel de exigencia y calidad con cada nueva entrega narrativa. La intimista Las Navidades del Se\u00f1or Ives (1993), la monumental Las catorce hermanas de Emilio Montez-O&#8217;Brien (1995), o la conmovedora y sobria Una sencilla melod\u00eda de La Habana (2002) son novelas de primera magnitud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los reyes del mambo tocan canciones de amor, su obra m\u00e1s representativa, lleva a cabo una formidable reconstrucci\u00f3n de la escena musical neoyorquina en la d\u00e9cada de los cincuenta, cuando la m\u00fasica latina hac\u00eda furor no solo en Nueva York, sino en todo el pa\u00eds. El libro, estructurado como un elep\u00e9 que divide la sustancia narrativa y musical en dos facetas (cara a y cara b) es la cr\u00f3nica de la lucha por la supervivencia de los hermanos C\u00e9sar y N\u00e9stor Castillo, quienes logran ocupar el centro de la escena de los clubes neoyorquinos, convertidos en los reyes de un nuevo estilo musical. La novela es, adem\u00e1s de la cr\u00f3nica de una \u00e9poca y una ciudad, la historia de la tr\u00e1gica peripecia personal del protagonista, C\u00e9sar Castillo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se public\u00f3 caus\u00f3 asombro, adem\u00e1s de por su virtuosismo, por el rigor de la reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica y cultural del Nueva York latino. Hijuelos era un hombre t\u00edmido y solitario. Cuando Los Reyes del Mambo se convirti\u00f3 en un \u00e9xito internacional y fue llevada a la pantalla en una pel\u00edcula protagonizada por Antonio Banderas y Armand Assante, el legendario Roseland de Nueva York se disfraz\u00f3 por un d\u00eda del Club Tropicana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras todo el mundo bailaba el mambo y se divert\u00eda, el escritor observaba la escena en lo m\u00e1s apartado de una barra, al fondo del local. Me acerqu\u00e9 a preguntarle qu\u00e9 le hac\u00eda sentir todo aquello. \u201cHe puesto a un mont\u00f3n de gente en marcha\u201d, me dijo, mirando al suelo. Ten\u00eda raz\u00f3n, pero no solo all\u00ed: toda la tradici\u00f3n literaria hispano-norteamericana est\u00e1 en deuda con \u00e9l. Su \u00faltima obra, publicada en 2011, es un libro de memorias titulado Pensamientos sin cigarrillos. Con la misma fuerza inconfundible que desplegaba en su ficci\u00f3n, Hijuelos ilumina, a trav\u00e9s de sus memorias, la vida de toda la comunidad del Alto Manhattan de la que form\u00f3 parte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eduardo Lago es escritor. Acaba de publicar Siempre supe que te volver\u00eda a ver, Aurora Lee (Malpaso).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oscar Hijuelos, el primer hispano en ganar el Premio Pulitzer \u2018Los reyes del mambo tocan canciones de amor\u2019 inspir\u00f3 un filme y un musical \u00a0 Los reyes del mambo siguen tocando canciones de amor \u00a0 Eduardo Lago &nbsp; Oscar Hijuelos (1951), el m\u00e1s importante entre los escritores hispanos de Estados Unidos, de 62 a\u00f1os, falleci\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10604","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10604","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10604"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10604\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10605,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10604\/revisions\/10605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}