{"id":10608,"date":"2013-10-14T11:44:54","date_gmt":"2013-10-14T17:44:54","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10608"},"modified":"2013-10-14T11:44:54","modified_gmt":"2013-10-14T17:44:54","slug":"apuntes-para-una-biografia-una-extensa-semblanza-del-poeta-mexicano-jaime-sabines","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10608","title":{"rendered":"\u2018Apuntes para una biograf\u00eda\u2019, una extensa semblanza del poeta mexicano: Jaime Sabines"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jaime Sabines, en primera persona<\/strong><\/p>\n<p><strong>La periodista Pilar Jim\u00e9nez Trejo publica \u2018Apuntes para una biograf\u00eda\u2019, una extensa semblanza del poeta mexicano elaborada a partir de cientos de horas de conversaci\u00f3n con \u00e9l<\/strong><\/p>\n<p><strong>Bernardo Mar\u00edn<\/strong><\/p>\n<p><strong>M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n<p>El 17 de diciembre de 1988 el poeta Jaime Sabines (Tuxtla Guti\u00e9rrez, Chiapas, 1926- Ciudad de M\u00e9xico, 1999) ten\u00eda que enfrentarse a una entrevista, un mal trago que trataba de evitar siempre que pod\u00eda. Como condici\u00f3n para celebrar el encuentro, hab\u00eda solicitado antes las preguntas, unas 50, y hab\u00eda seleccionado 17. La entrevistadora, la jovenc\u00edsima Pilar Jim\u00e9nez Trejo, de 22 a\u00f1os, le plante\u00f3 finalmente 25, pero, pese a la trampa, una conexi\u00f3n profunda se estableci\u00f3 entre ambos. \u201cPara Pilar que me ha chupado toda la sangre con su famosa entrevista para el canal 11\u201d, le escribi\u00f3 Sabines como dedicatoria en un ejemplar de Recuento de poemas. Y comenz\u00f3 una amistad cimentada en otros muchos encuentros que ahora, 25 a\u00f1os despu\u00e9s, ha cristalizado en Jaime Sabines. Apuntes para una biograf\u00eda, una extensa semblanza del poeta elaborada a partir de cientos de horas de conversaci\u00f3n con la periodista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A partir de aquel primer encuentro la reportera empez\u00f3 a visitar con cierta frecuencia, no menos de una vez al mes, aquella casa donde todos los nombres empezaban por jota: Jaime; Josefa (Chepita), su mujer; y sus cuatro hijos, Julio, Julieta, Jazm\u00edn y Judith. \u201cAl principio se mostraba hura\u00f1o, y me dec\u00eda \u2018ya viniste otra vez a abusar de m\u00ed\u2019, pero venc\u00ed sus recelos\u201d, cuenta. \u201cContestaba muy bien, ten\u00eda muy claro lo que era su obra, y su vida como intelectual, sus influencias y sus preocupaciones intelectuales\u201d. En las primeras charlas no se dejaba grabar, pero luego ya se convenci\u00f3 y hacia 1995 empezaron a hacer las entrevistas con la idea de elaborar un relato de su vida. \u201cSabines nunca quiso que los llamara biograf\u00eda, le parec\u00eda una palabra demasiado ambiciosa, algo que ni uno mismo pod\u00eda hacer de s\u00ed mismo\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los apuntes est\u00e1n escritos en primera persona. Pero no en la primera persona de la periodista, sino en la del protagonista. \u201cYo quer\u00eda que la voz que se escuchara fuera la de Sabines. Hice un trabajo de edici\u00f3n, quitando muletillas, repeticiones, pero lo que se lee se corresponde a como \u00e9l hablaba\u201d. Pero precisamente la responsabilidad de dar la palabra al poeta tal vez m\u00e1s popular de M\u00e9xico atenaz\u00f3 a Jim\u00e9nez Trejo, que carg\u00f3 durante a\u00f1os con m\u00e1s de 90 casetes grabados de conversaci\u00f3n por todos sus destinos como periodista, de China a Dinamarca pasando por Singapur, sin decidirse a escribir. \u201cTen\u00eda un gran temor ante la gran figura de Sabines, de sus lectores, de su obra, miedo a traicionar a todos\u201d. Y solo de vuelta a M\u00e9xico, m\u00e1s de 10 a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte del poeta, encontr\u00f3 al fin la madurez para hacerlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quer\u00eda que la voz que se escuchara fuera la del poeta. Lo que se lee se corresponde a como \u00e9l hablaba<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El libro comienza con la historia de sus or\u00edgenes. \u201cFue mi padre quien me ense\u00f1\u00f3 la profundidad de la literatura \u00e1rabe\u2026 \u00e9l naci\u00f3 en L\u00edbano y todo el conocimiento de los libros le hab\u00eda llegado por tradici\u00f3n oral\u201d. La voz del poeta relata luego c\u00f3mo su familia paterna emigr\u00f3 del remoto pueblo de Saghbine, en la frontera con Siria, a Cuba, en un delirante viaje en el que fueron testigos de la erupci\u00f3n del Mont Pel\u00e9e, en la Martinica. Cuenta c\u00f3mo su padre lleg\u00f3 a Chiapas y cortej\u00f3 a la que ser\u00eda su madre, una ni\u00f1a pudiente de Hacienda que tocaba el piano y el viol\u00edn. Habla de su infancia, de sus amores de adolescencia, de sus primeros poemas en el peri\u00f3dico El Estudiante, de sus a\u00f1os oscuros como estudiante de medicina en el DF y de su matrimonio con Chepita, una amiga de la infancia. Recuerda sus m\u00faltiples ocupaciones, de propietario de una tienda de telas con nula visi\u00f3n comercial a vendedor de comida para animales. Desbroza sus libros, se\u00f1ala a los poetas que m\u00e1s le influyeron (Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, Miguel Hern\u00e1ndez) y a los que nunca le gustaron, como Octavio Paz, \u201cque se pon\u00eda guantes y mascarilla para escribir\u201d. Reflexiona sobre la fama inesperada, sobre su carrera pol\u00edtica que le llev\u00f3, sin gran vocaci\u00f3n, dos veces al Congreso (\u201cme metieron jal\u00e1ndome del pelo\u201d). Y lamenta los problemas de salud que oscurecieron la \u00faltima parte de su vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A lo largo de las m\u00e1s de 400 p\u00e1ginas de libro, Sabines se muestra como un hombre sencillo, que abominaba de los cen\u00e1culos intelectuales. \u201cEs tan aburrido o\u00edr hablar a personas que quieren ser m\u00e1s inteligentes y tener raz\u00f3n en todo\u2026 Prefiero a los que no saben de nada. Se aprende m\u00e1s de ellos\u201d. Como un escritor que entend\u00eda la literatura como un goce \u00edntimo, no como una profesi\u00f3n, que presum\u00eda de ser de los pocos que \u201chab\u00edan trabajado toda su vida, en serio, con chambas f\u00edsicas\u201d. Que escrib\u00eda por la m\u00e1s pura necesidad de expresi\u00f3n, por necesidad fisiol\u00f3gica, por fatalismo, \u201cporque la poes\u00eda, m\u00e1s que una vocaci\u00f3n, es un destino\u201d. Y que cre\u00eda en la felicidad no como una realidad amurallada a conquistar, sino como algo que est\u00e1 todo el d\u00eda en todas partes, esperando que, por un rato, tengamos la dicha de agarrarla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sabines escrib\u00eda por fatalismo, porque para \u00e9l, la poes\u00eda m\u00e1s que una vocaci\u00f3n, era un destino<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sabines no tem\u00eda a la muerte. \u201cNo pod\u00eda eludir el tema, y en uno de sus poemas dec\u00eda \u2018qui\u00e9n me unt\u00f3 la muerte en la planta de los pies el d\u00eda de mi nacimiento\u2019. Pero no ten\u00eda miedo a que le llegara, solo a que llegara a los dem\u00e1s\u201d. Lo que s\u00ed le aterraba era dolor f\u00edsico. \u201cEl sufrimiento emocional te fortalece, te hace entender mejor la vida. Pero el f\u00edsico es humillante, no te deja nada, te resquebraja\u2026\u201d, dec\u00eda. La \u00faltima vez que Jim\u00e9nez Trejo se reuni\u00f3 con \u00e9l fue poco antes de su fallecimiento. \u201cVente, que ya no vas a acabar el libro\u201d, le hab\u00eda dicho el poeta, enfermo de c\u00e1ncer. Pero cuando la periodista acudi\u00f3 al hospital apenas la reconoci\u00f3. Se fue un mes despu\u00e9s \u201creconciliado con Dios\u201d. Amando la vida pero sabiendo a la vez que \u201cnada de lo que uno vive se pierde, que todo queda dentro de nosotros, que no hay olvido\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Jaime Sabines, en primera persona La periodista Pilar Jim\u00e9nez Trejo publica \u2018Apuntes para una biograf\u00eda\u2019, una extensa semblanza del poeta mexicano elaborada a partir de cientos de horas de conversaci\u00f3n con \u00e9l Bernardo Mar\u00edn M\u00e9xico El 17 de diciembre de 1988 el poeta Jaime Sabines (Tuxtla Guti\u00e9rrez, Chiapas, 1926- Ciudad de M\u00e9xico, 1999) ten\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10608","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10608","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10608"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10608\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10609,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10608\/revisions\/10609"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}