{"id":10676,"date":"2013-12-28T09:29:09","date_gmt":"2013-12-28T15:29:09","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10676"},"modified":"2013-12-28T09:29:09","modified_gmt":"2013-12-28T15:29:09","slug":"dolores-castro-que-es-lo-vivido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10676","title":{"rendered":"Dolores Castro: \u00bfQu\u00e9 es lo vivido?"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/BeFunky_DSC_0406bis.jpg.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-10677\" alt=\"La Maestra Dolores Castro y Natt F\u00e9lix\" src=\"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/BeFunky_DSC_0406bis.jpg-300x198.jpg\" width=\"300\" height=\"198\" \/><\/a>La palabra transparente<\/strong><br \/>\nAdriana del Moral Espinosa<\/p>\n<p align=\"right\"><em>Quiero decir ahora<br \/>\n<\/em><em>que yo amo la vida,<br \/>\n<\/em><em>que si me voy sin flor,<br \/>\n<\/em><em>que si no he dado fruto en la sequ\u00eda,<br \/>\n<\/em><em>no es por falta de amor.<\/em><em><\/em><\/p>\n<p align=\"right\"><em>Quiero decir que he amado<br \/>\n<\/em><em>los d\u00edas de sol, las noches,<br \/>\n<\/em><em>los \u00e1rboles, el viento, la llovizna.<br \/>\n<\/em><em>\u2014Cantares de vela.<\/em><\/p>\n<p>El poeta Roberto Cabral del Hoyo, durante un homenaje que se le realiz\u00f3 a su amiga Dolores Castro (Aguascalientes, 1923), hizo hincapi\u00e9 la necesidad de \u201chablar tambi\u00e9n de la mujer entera, fuerte; como arrancada de una p\u00e1gina de\u00a0<em>La Biblia\u00a0<\/em>. De la madre y esposa ejemplar hasta los l\u00edmites, en ocasiones, de lo heroico. De la maestra un\u00e1nimemente respetada y querida.\u201d<\/p>\n<p>No resultan exageradas sus palabras para referirse a Dolores Castro, o Lolita, poeta, maestra y madre entra\u00f1able para cuantos la conocen.<\/p>\n<p>La poes\u00eda de Dolores Castro usa met\u00e1foras transparentes y casi coloquiales, que nos dan la impresi\u00f3n de hablar con una mujer cuya expresi\u00f3n natural es la poes\u00eda. Dolor y amor se expresan casi en abstracto en su obra. Sus temas recurrentes son el amor, el silencio, el dolor, la soledad y el deseo de vuelo.<\/p>\n<p>El poeta Benjam\u00edn Barajas dice: \u201cHablar en una poes\u00eda de las desgarraduras \u00edntimas no es importante, lo verdaderamente importante es transformar el sufrimiento en un gran poema. Ese tr\u00e1nsito es el que logra Dolores Castro.\u201d<\/p>\n<p>Ella misma expresa que s\u00f3lo busca \u201clas palabras necesarias, ni m\u00e1s ni menos, para hablar con amor a la verdad\u201d. Alejandro Avil\u00e9s, su amigo y compa\u00f1ero de trabajo, integrante con ella del grupo de Ocho Poetas Mexicanos, afirma que \u201cde tan intensa, su voz no se propala en largos tantos, si no que se condensa en breves ascuas de esplendor.\u201d<\/p>\n<p><strong>Maestra de vida<\/strong><\/p>\n<p>Dolores Castro naci\u00f3 en Aguascalientes en 1923. Estudi\u00f3 la licenciatura en derecho y la maestr\u00eda en literatura espa\u00f1ola en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico y estil\u00edstica e historia del arte en la Universidad Complutense de Madrid.<\/p>\n<p>Fue fundadora de Radio UNAM y colabor\u00f3 en la direcci\u00f3n de Difusi\u00f3n Cultural de la Universidad. Adem\u00e1s, fue maestra fundadora de la ENEP Acatl\u00e1n. Fue jefa de redacci\u00f3n en la revista\u00a0<em>Poes\u00eda de Am\u00e9rica\u00a0<\/em>, donde conoci\u00f3 a Cintio Vitier, Jos\u00e9 Lezama Lima, Fina Garc\u00eda Marruz, Fern\u00e1ndez Retamar y otros. Tambi\u00e9n condujo el programa<em>Poetas de M\u00e9xico\u00a0<\/em>en el Canal 11 con Alejandro Avil\u00e9s.<\/p>\n<p>Ha recibido el Premio Nacional de Poes\u00eda Sor Juana In\u00e9s de la Cruz. En 1980, ya viuda, decidi\u00f3 concursar por el Premio Mazatl\u00e1n para as\u00ed poder ganar dinero extra para su familia.<\/p>\n<p>Cuenta que debajo de un jazm\u00edn, jugaba de ni\u00f1a a la escuelita. Las macetas eran sus alumnas. Desde entonces, su vocaci\u00f3n por compartir con otros la literatura a trav\u00e9s del magisterio no ha menguado. Ha dado clases en la Escuela de Escritores de la SOGEM, el INBA, la Escuela de Periodismo Carlos Septi\u00e9n Garc\u00eda, la Universidad Iberoamericana. En 1988 fue homenajeada como Maestra de la Juventud.<\/p>\n<p>Una de sus alumnas en la Escuela de Periodismo Carlos Septi\u00e9n Garc\u00eda expres\u00f3 hace m\u00e1s de 10 a\u00f1os: \u201custed es de los maestros que no tienen programa fijo ni horario sujeto, sino que construyen el alma de sus alumnos poniendo lo que haga falta en ellos.\u201d<\/p>\n<p>Y Elisa Buch, alumna de un taller de poes\u00eda que la maestra ofreci\u00f3 gratuitamente en su casa, del cual surgi\u00f3 el libro\u00a0<em>Casa de los horizontes\u00a0<\/em>, como recopilaci\u00f3n de varios trabajos, expresa: \u201cCuando llegas a su clase nunca te descalifica, sino que habla contigo y te propone c\u00f3mo mejorar tu trabajo. Te orienta para que goces la poes\u00eda y encuentres una voz propia.\u201d<\/p>\n<p>Sin embargo, Lolita misma dice \u201cno es que tenga capacidad para ense\u00f1ar; lo que Dios me dio fue una gran capacidad para querer a los dem\u00e1s.\u201d Dolores carece pr\u00e1cticamente de vida social activa, y a diferencia de otros escritores de su generaci\u00f3n, se ha mantenido relativamente apartada de c\u00edrculos intelectuales. Dar clases y escribir consumen la mayor parte de su tiempo.<\/p>\n<p><strong>La ni\u00f1a t\u00edmida en su banquito bajo<\/strong><\/p>\n<p><em>El fulgor en el ba\u00f1o del zenzontle,<\/em><\/p>\n<p><em>un sacudir de gotas irisadas<\/em><\/p>\n<p><em>entre las pardas plumas,<\/em><\/p>\n<p><em>eso dura la infancia.<\/em><\/p>\n<p><em>Despu\u00e9s, queda la jaula,<\/em><\/p>\n<p><em>despu\u00e9s las cuatrocientas<\/em><\/p>\n<p><em>voces del alma<\/em><\/p>\n<p><em>por los cuatro horizontes separadas<\/em><\/p>\n<p><em>El incienso azuela, se levanta,<\/em><\/p>\n<p><em>y se acercan las sombras,<\/em><\/p>\n<p><em>y se agrandan.<\/em><\/p>\n<p><em>\u2014 No es el amor el vuelo , Antolog\u00eda. 1992.<\/em><\/p>\n<p>El intenso contacto con la naturaleza marc\u00f3 su infancia. Desde los naranjos en flor del patio de su abuela hasta las altas milpas, los arroyos y la profundidad amenazante del cielo la impresionaron.<\/p>\n<p>A Zacatecas, de donde es su familia, la conoci\u00f3 hermos\u00edsima. De esta ciudad se ha dicho que est\u00e1 no edificada, sino esculpida. Ella explor\u00f3 esas calles desiguales empedradas con piedras redondas de r\u00edo. Recuerda que de ni\u00f1a era m\u00e1s bien callada y solitaria, que el peso de la vida social en su casa lo llevaba una de sus hermanas.<\/p>\n<p>Recuerda que cuando era peque\u00f1a su pap\u00e1, quien le\u00eda alem\u00e1n, le traduc\u00eda los cuentos de Andersen. \u201cAdem\u00e1s, yo ve\u00eda que mi pap\u00e1 prefer\u00eda la lectura a cualquier cosa en la vida. Ese fue un ejemplo tambi\u00e9n muy importante para m\u00ed.\u201d<\/p>\n<p>Como ella mismo lo dice, \u201cla lectura nos da conciencia: d\u00f3nde estamos, hacia d\u00f3nde vamos, qui\u00e9nes somos, y eso se complementa con escribir, te da un conocimiento mucho m\u00e1s profundo y m\u00e1s hermoso de lo que es el mundo. En esta \u00e9poca la gente vive sin identidad, fragmentada, experimentando el caos; entonces escribir es ordenar. Leer es tambi\u00e9n ordenar. Uno ordena el caos para encontrar caminos, horizontes y belleza.\u201d<\/p>\n<p>Ella empez\u00f3 a escribir a los nueve a\u00f1os, cuando lleg\u00f3 a la Ciudad de M\u00e9xico y viv\u00eda en Lomas de Chapultepec, rodeada de los arbolitos que ahora son los enormes troncos a mitad de Reforma. Cuando en la escuela escribi\u00f3 una composici\u00f3n sobre la primavera supo que quer\u00eda externar lo que ten\u00eda dentro. Desde muy peque\u00f1a tuvo la impresi\u00f3n de que lo que uno vive es totalmente fugaz.<\/p>\n<p>Cuenta que de adolescente hizo obras ir\u00f3nicas, porque le daba pena escribir textos \u201ccursis\u201d. Sin embargo, su principal inter\u00e9s nunca fue publicar.<\/p>\n<p><strong>Ocho poetas<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n<p>Empez\u00f3 su amistad con Rosario Castellanos en el \u00faltimo a\u00f1o de la secundaria \u201cporque ella era muy desconfiada y muy t\u00edmida, y yo no era desconfiada, pero s\u00ed t\u00edmida\u201d, recuerda. Ambas estudiaron juntas leyes, pero luego se dieron cuenta que no les gustaba. Dec\u00edan entonces que exist\u00edan dos clases de mujeres: \u201clas bonitas y las estudiantes\u201d.<\/p>\n<p>Posteriormente las dos amigas llegaron a la Facultad de Filosof\u00eda y Letras, cuando se ubicaba en Mascarones. Ah\u00ed conocieron a Augusto Monterroso, Carlos Illescas, Otto-Ra\u00fal Gonz\u00e1lez, Ernesto Cardenal, Ernesto Mex\u00eda S\u00e1nchez, Manuel Dur\u00e1n Gili, Ram\u00f3n Xirau, Jaime Sabines, Emilio Carballido, Sergio Maga\u00f1a, Luisa Josefina Hern\u00e1ndez, Luis Rius, Juan Ba\u00f1uelos y muchas otras figuras que marcar\u00edan el acontecer cultural mexicano.<\/p>\n<p>Dolores Castro particip\u00f3 con algunos de ellos en la revista\u00a0<em>Barcos de papel\u00a0<\/em>financiada por el IFAL, de la que fue jefa de redacci\u00f3n. Tambi\u00e9n conoci\u00f3 a Margarita Michelena, quien era un poco mayor que ella, y a Juan Rulfo, quien asist\u00eda a las reuniones de la revista\u00a0<em>Poes\u00eda en Am\u00e9rica\u00a0<\/em>de quien dice \u201cera un hombre de pocas palabras; pero cuando hablaba, hab\u00eda que escucharlo.\u201d<\/p>\n<p>\u201cYo nunca me he preocupado por triunfar en las letras, sino por contribuir con un grano de arena a que esa tradici\u00f3n tan dif\u00edcil que es la poes\u00eda no se interrumpa; no competir con nadie, porque si en alg\u00fan terreno no se debe dar la competencia es en la poes\u00eda&#8230;\u201d, dice para explicar su aparente distancia de los c\u00edrculos literarios.<\/p>\n<p>Dolores Castro form\u00f3 tambi\u00e9n parte del grupo Ocho Poetas Mexicanos. Se les llam\u00f3 as\u00ed por la antolog\u00eda que reuni\u00f3 su obra, publicada por Alfonso M\u00e9ndez Plancarte. El grupo estuvo integrado por Alejandro Avil\u00e9s, quien entrevist\u00f3 a todos para\u00a0<em>El Universal\u00a0<\/em>, Roberto Cabral del Hoyo, Javier Pe\u00f1alosa, Honorato Ignacio Margaloni, Efr\u00e9n Hern\u00e1ndez, Octavio Novaro y Rosario Castellanos.<\/p>\n<p>Ella misma define que \u201cera un grupo muy interesado por la poes\u00eda, no en los cocteles. Le\u00edamos poemas y los critic\u00e1bamos.\u201d El lema del grupo, ideado por Dolores, fue \u201cCada uno su lengua, todos en una llama.\u201d<\/p>\n<p>De Javier Pe\u00f1alosa, su marido, dice que siempre fue muy respetuoso con ella y con su trabajo. \u201cUn constante di\u00e1logo con una persona s\u00ed es extraordinario.\u201d Con \u00e9l procre\u00f3 siete hijos, y siendo ambos escritores, el dinero no sobraba en casa. Sin embargo, ella nunca dej\u00f3 de escribir.<\/p>\n<p>Ambos mantuvieron su vocaci\u00f3n literaria, alejados de cocteles y eventos sociales. Adem\u00e1s siguieron participando el grupo Ocho Poetas.<\/p>\n<p>Ya casada, Dolores cuenta que le fue imposible asistir a muchas reuniones o presentaciones de libros: sus hijos se llevan un a\u00f1o cada uno. Sin embargo, entre hijo e hijo, sigui\u00f3 viendo a su amiga Rosario Castellanos. Incluso cuando ella ven\u00eda de Israel \u2014donde ocup\u00f3 un cargo diplom\u00e1tico\u2014 procuraban verse.<\/p>\n<p>Lolita nunca dej\u00f3 de escribir. Tambi\u00e9n traduc\u00eda y estudiaba. \u201cCreo que mi familia se consigui\u00f3 un \u00e1ngel de la guarda de tama\u00f1o sobrenatural y as\u00ed pudieron vivir mis siete hijos&#8230;s\u00ed procur\u00e9 que comieran para que no fueran tontos\u201d, cuenta recordando esos tiempos dif\u00edciles.<\/p>\n<p><strong>Las mujeres, los intelectuales y la poes\u00eda<\/strong><\/p>\n<p><em>Mientras t\u00fa trabajas<\/em><\/p>\n<p><em>yo pienso por ti<\/em><\/p>\n<p><em>y si t\u00fa sufres<\/em><\/p>\n<p><em>yo sufro por ti<\/em><\/p>\n<p><em>y si t\u00fa no comes<\/em><\/p>\n<p><em>yo ya com\u00ed<\/em><\/p>\n<p><em>y si te matan<\/em><\/p>\n<p><em>yo no mor\u00ed<\/em><\/p>\n<p><em>\u2014 Intelectuales S.A., Soles<\/em><\/p>\n<p>Dolores Castro piensa que \u201chay una poes\u00eda femenina, porque todav\u00eda existe una tradici\u00f3n donde la mujer se encuentra inmersa y desarrolla actividades t\u00edpicamente mendaz; existe un lenguaje femenino y masculino en la vida diaria&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Considera que antes de la d\u00e9cada de los cincuenta las mujeres no sab\u00edan bien c\u00f3mo expresarse \u201cporque les hac\u00eda falta la tradici\u00f3n po\u00e9tica.\u201d Entre las mujeres precursoras de la poes\u00eda en M\u00e9xico reconoce a Guadalupe Amor, Margarita Michelena y Margarita Paz Paredes.<\/p>\n<p>Afirma que \u201cantes la mujer no pod\u00eda hablar, menos escribir. Ahora [en los a\u00f1os 80] la poes\u00eda femenina est\u00e1 lejos de expesar lo que dir\u00e1 cuando sea plenamente libre. Las mujeres nos hemos expresado con muchos otros lenguajes no articulados: el llanto oportuno, la sonrisa, el grito o el silencio, pero nos falta mucho que decir en el terreno de la literatura.\u201d<\/p>\n<p>Dolores Castro considera que los artistas e intelectuales deben tener el compromiso de no quedarse callados. Su poema\u00a0<em>Intelectuales S.A.\u00a0<\/em>es fruto de la decepci\u00f3n que le produjo ver c\u00f3mo se comportaban los poetas y otros intelectuales ante los principales problemas sociales.<\/p>\n<p><strong>Su obra publicada<\/strong><\/p>\n<p>Dolores Castro empez\u00f3 a publicar sus poemas en la revista<em>Poes\u00eda de Am\u00e9rica\u00a0<\/em>dirigida por Efr\u00e9n Hern\u00e1ndez y Marco Antonio Mill\u00e1n. Su primer libro publicado\u00a0<em>El coraz\u00f3n transfigurado\u00a0<\/em>(1949), fue una separata de esa misma revista.<\/p>\n<p>En la colecci\u00f3n de\u00a0<em>Los ep\u00edgrafes\u00a0<\/em>de Reyes Navares public\u00f3<em>Siete poemas\u00a0<\/em>(1952). Ese mismo a\u00f1o apareci\u00f3\u00a0<em>Dos nocturnos.<\/em><\/p>\n<p>El esposo de Rosario Castellanos le pidi\u00f3 para publicar\u00a0<em>La tierra est\u00e1 sonando\u00a0<\/em>(1959), \u201cmi primer libro del cual respondo, aunque le har\u00eda peque\u00f1as correcciones\u201d, dice. Es un conjunto de poemas breves con un hilo conductor com\u00fan \u201cel enfrentamiento a una realidad tangible y \u00e1spera. Son como peque\u00f1as iluminaciones, vivencias de un sentido m\u00e1s profundo que encontr\u00e9 de pronto para mi vida\u201d, explica la propia autora.<\/p>\n<p>Los poemas de\u00a0<em>Cantares de vela\u00a0<\/em>(1960) \u201cno quisieron ser poemas femeninos ni feministas, pero s\u00ed creo que tienen el sello de la vida de una mujer. No quisieron ser poemas femeninos porque escribir pretendiendo ser femenina es una coqueter\u00eda in\u00fatil, porque una mujer escribe como mujer.\u201d<\/p>\n<p><em>Soles\u00a0<\/em>(1977) tiene tres partes. Una de ellas habla sobre vivencias inmediatas, y otra fue escrita tras los acontecimientos de 1968, como una b\u00fasqueda de aproximaci\u00f3n a la realidad mexicana.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, es autora de los libros de poemas y antolog\u00edas\u00a0<em>Qu\u00e9 es lo vivido\u00a0<\/em>(1980),\u00a0<em>Las palabras\u00a0<\/em>(1990),\u00a0<em>Poemas in\u00e9ditos\u00a0<\/em>(1990), y\u00a0<em>No es el amor el vuelo\u00a0<\/em>(1995).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n escribi\u00f3 el ensayo\u00a0<em>Dimensi\u00f3n de la lengua y su funci\u00f3n creativa, emotiva y esencial\u00a0<\/em>(1989) y es autora de la novela\u00a0<em>La ciudad y el viento\u00a0<\/em>(1962). Esta obra la empez\u00f3 a escribir en 1954, tras su matrimonio con Javier Pe\u00f1alosa, \u201cAl final andaba jugando carreras: qui\u00e9n nac\u00eda primero, si la novela o el hijo, ya estaba a punto de dar el \u00faltimo grito y la \u00faltima teclada.\u201d<\/p>\n<p>Para ella, \u201cla literatura es la historia del hombre por dentro; si uno la olvida est\u00e1 olvidando esa parte de la historia de la cultura que es el cultivo del hombre&#8230;La literatura considera lo que ocurre, pero de una manera m\u00e1s permanente.\u201d<\/p>\n<p>\u201cPara toda persona la vida es un torbellino. Mediante la poes\u00eda se puede tener el lujo de cantar y girar y ascender o descender con \u00e9l&#8230;Si se recorre el laberinto a la vez que se aprende a cantar, le ocurre a uno como a los ni\u00f1os que silban en la noche mientras tratan de controlar el miedo a la oscuridad. La m\u00fasica produce luz, sobre todo la m\u00fasica en la palabra, en la poes\u00eda&#8230;\u201d Y concluye: \u201cLa mayor parte de mi felicidad, se la debo a la literatura.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra transparente Adriana del Moral Espinosa Quiero decir ahora que yo amo la vida, que si me voy sin flor, que si no he dado fruto en la sequ\u00eda, no es por falta de amor. 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