{"id":10842,"date":"2014-03-06T10:04:19","date_gmt":"2014-03-06T16:04:19","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10842"},"modified":"2014-03-06T11:29:48","modified_gmt":"2014-03-06T17:29:48","slug":"adios-a-luis-villoro-en-sus-cuatro-tiempos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10842","title":{"rendered":"Adios a Luis Villoro en sus cuatro tiempos"},"content":{"rendered":"<p>Adi\u00f3s a Luis Villoro<\/p>\n<p>Adi\u00f3s a Luis Villoro<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo\u00a0<a href=\"http:\/\/elpais.com\/tag\/luis_villoro\/a\/\" target=\"_blank\">Luis Villoro<\/a>\u00a0ha fallecido este mi\u00e9rcoles en la Ciudad de M\u00e9xico a los 91 a\u00f1os. Su obra, su discurso te\u00f3rico y su compromiso pol\u00edtico han sido una referencia clave del M\u00e9xico contempor\u00e1neo. Ligado en sus inicios a la escuela existencialista, Villoro, nacido en Barcelona en 1922, fue un te\u00f3rico de la historia de su pa\u00eds de adopci\u00f3n y un cr\u00edtico izquierdista del funcionamiento del poder, veta que en la fase final de su vida se concret\u00f3 en un marcado apoyo \u2013te\u00f3rico y pr\u00e1ctico\u2013 al<a href=\"http:\/\/elpais.com\/tag\/ezln_ejercito_zapatista_liberacion_nacional\/a\/\" target=\"_blank\">movimiento zapatista<\/a>\u00a0en contra de la exclusi\u00f3n ind\u00edgena.<\/p>\n<p>La \u00faltima aparici\u00f3n p\u00fablica de Luis Villoro fue el 25 de febrero en la ceremonia de ingreso de su hijo Juan en el\u00a0<a href=\"http:\/\/www.colegionacional.org.mx\/sacscms\/xstatic\/colegionacional\/espanol\/home.html\" target=\"_blank\">Colegio Nacional de M\u00e9xico,<\/a>del que \u00e9l era miembro desde 1978. Del propio\u00a0<a href=\"http:\/\/elpais.com\/autor\/juan_villoro\/a\/\" target=\"_blank\">Juan Villoro,<\/a>\u00a0escritor y periodista, es un perfil sobre su padre que profundiza en la relaci\u00f3n entre su desarraigo de partida (naci\u00f3 en Espa\u00f1a, estudi\u00f3 en B\u00e9lgica y de ah\u00ed su familia escap\u00f3 hacia M\u00e9xico durante la Segunda Guerra Mundial) y su apasionado v\u00ednculo final con el levantamiento indigenista: una insurgencia tel\u00farica para un hombre falto de ra\u00edces.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/editorialorsai.com\/revista\/post\/n1_villoro\">En el texto,<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/editorialorsai.com\/revista\/post\/n1_villoro\">Mi padre, el cartagin\u00e9s<\/a>,<\/em>\u00a0su hijo cuenta una an\u00e9cdota originaria de la b\u00fasqueda vital del fil\u00f3sofo. En el internado jesuita en el que estudiaba en B\u00e9lgica, los alumnos ensayaban una competici\u00f3n acad\u00e9mica entre romanos y cartagineses. \u201cMi padre creci\u00f3 como cartagin\u00e9s, resistiendo contra el imperio, posponiendo el holocausto de la ciudad sitiada. Estudiar, saber lat\u00edn, significaba vencer a Roma. Aprender\u00eda a no tener familia, ciudad, pa\u00eds concreto. Su guerra p\u00fanica ser\u00eda abstracta, intensa, sostenida\u201d.<\/p>\n<p>En la fase final de su carrera, Villoro fue un respaldo intelectual del movimiento zapatista<\/p>\n<p>El chico que decidi\u00f3 en la escuela que su bando ser\u00eda el contrario al del que somete fue, d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, un fil\u00f3sofo que en su vejez encontr\u00f3 el mejor amigo para pensar en un guerrillero, el subcomandante Marcos, con el que mantuvo un constante intercambio epistolar \u2013como si fuera uno de los\u00a0<em>Di\u00e1logos<\/em>\u00a0de Plat\u00f3n, pero con uno de los interlocutores encapuchado y fumando en pipa en la selva Lacandona.<\/p>\n<p>En oto\u00f1o de 2011, con unas nuevas elecciones presidenciales en el horizonte cercano, el guerrillero le escrib\u00eda as\u00ed al intelectual, al que siempre se dirig\u00eda con un respetuoso don Luis: \u00abCon estos textos, ni usted ni nosotros buscamos votos, seguidores, feligreses. Buscamos (y creo que encontramos) mentes cr\u00edticas, alertas y abiertas. Ahora arriba seguir\u00e1 el estruendo, la esquizofrenia, el fanatismo, la intolerancia, las claudicaciones disfrazadas de t\u00e1ctica pol\u00edtica. Luego vendr\u00e1 la resaca: la rendici\u00f3n, el cinismo, la derrota. Abajo sigue el silencio y la resistencia. Siempre la resistencia&#8230; Vale don Luis. Salud y que sean vidas las que las muertes nos hereden. Desde las monta\u00f1as del Sureste Mexicano. Subcomandante Insurgente Marcos\u00bb.<\/p>\n<p>Luis Villoro entendi\u00f3 la filosof\u00eda como un ejercicio de disidencia intelectual. En su discurso de ingreso al Colegio Nacional, titulado<em>Filosof\u00eda y dominaci\u00f3n,<\/em>\u00a0ley\u00f3 lo siguiente: \u201cLa reforma del entendimiento suele acompa\u00f1arse as\u00ed de un proyecto de reforma de vida y, eventualmente, de una reforma de la comunidad. Si por su preguntar te\u00f3rico, la actividad filos\u00f3fica era cuestionamiento y discrepancia, por su actitud pr\u00e1ctica adquiere un signo m\u00e1s de negaci\u00f3n. Frente al pensamiento utilizado para integrar la sociedad y asegurar su continuidad como esa\u00a0<em>misma<\/em>\u00a0sociedad, el pensamiento filos\u00f3fico es pensamiento de ruptura, de\u00a0<em>otreidad\u201d.<\/em>\u00a0Lo\u00a0<em>otro<\/em>, ese concepto grabado en los esquemas te\u00f3ricos de Villoro desde su formaci\u00f3n existencialista, lo que queda fuera, apartado, al margen, fue finalmente Chiapas, la tierra en la que el Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional se levant\u00f3 en 1994 para tratar de romper con el secular sometimiento ind\u00edgena.<\/p>\n<p>Licenciado en Filosof\u00eda y Letras en la UNAM, Luis Villoro concibi\u00f3 en su tesis doctoral su primera gran obra,\u00a0<em>Los grandes momentos del indigenismo en M\u00e9xico.<\/em>\u00a0El antrop\u00f3logo Roger Bartra, en entrevista telef\u00f3nica con este diario tras conocerse su fallecimiento, opin\u00f3 que se trata de un libro \u201cfundamental\u201d en el pensamiento filos\u00f3fico mexicano, aunque su autor, con el tiempo, acabase por \u00abrenegar\u00bb hasta cierto punto de ese trabajo por su encuadre existencialista.<\/p>\n<p>En aquel tiempo, Villoro form\u00f3 parte del grupo Hiperi\u00f3n, una corriente que naci\u00f3 baj\u00f3 la tutela intelectual del fil\u00f3sofo espa\u00f1ol exiliado Jos\u00e9 Gaos y que escarb\u00f3 en la identidad mexicana con las herramientas te\u00f3ricas del existencialismo. De esa \u00e9poca es otro de los trabajos de referencia de Luis Villoro,\u00a0<em>El proceso ideol\u00f3gico de la revoluci\u00f3n de independencia.<\/em><\/p>\n<p>Villoro pasa a la historia de las ideas en Am\u00e9rica Latina como un cr\u00edtico l\u00facido del desarraigo poscolonial<\/p>\n<p>En el ecuador de su carrera filos\u00f3fica, fue girando del existencialismo hacia la teor\u00eda pol\u00edtica. De esta fase son obras como\u00a0<em>Signos pol\u00edticos<\/em>\u00a0(1974),\u00a0<em>El concepto de ideolog\u00eda y otros ensayos<\/em>(1985),\u00a0<em>El poder y el valor. Fundamentos de una \u00e9tica pol\u00edtica<\/em>\u00a0(1997) o\u00a0<em>De los retos de la sociedad por venir<\/em>\u00a0(2007). El tr\u00e1nsito hacia el terreno de la pol\u00edtica, primero en el marco acad\u00e9mico y luego en el terreno civil, es interpretado por Rafael Vargas, editor de la antolog\u00eda de textos de Luis Villoro\u00a0<em>La significaci\u00f3n del silencio y otros ensayos<\/em>\u00a0(2009), como un movimiento congruente con su esp\u00edritu constante de cr\u00edtica de la injusticia. \u201cSu pensamiento se decant\u00f3 en la acci\u00f3n. Es l\u00f3gico que al final se encargase de ver lo que ten\u00eda m\u00e1s cercano; un hombre como don Luis no pod\u00eda sino volcar su pensamiento en tratar de comprender un pa\u00eds tan dif\u00edcil y doliente como M\u00e9xico\u201d.<\/p>\n<p>Villoro fue Premio Nacional de Ciencias Sociales en 1986 y Premio Nacional en Investigaci\u00f3n en Humanidades en 1989. Hizo estudios de posgrado en la Universidad de La Sorbona y en la Ludwiguniversit\u00e4t de Munich. Dio clases en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico y en la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, y tradujo a autores como Edmund Husserl y Gabriel Marcel.<\/p>\n<p>De madre mexicana y padre espa\u00f1ol, Luis Villoro pasa a la historia del pensamiento contempor\u00e1neo en Am\u00e9rica Latina como un articulador del pluralismo indigenista, como una conciencia l\u00facida del desarraigo poscolonial que pervive todav\u00eda en las democracias latinas<\/p>\n<p>del siglo XXI. Un hombre que sali\u00f3 de Europa con su familia escapando de la guerra y que al otro lado del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico convirti\u00f3 su vida en un esfuerzo intelectual de b\u00fasqueda de la identidad.<\/p>\n<p>Cuenta en el perfil su hijo Juan\u00a0que en los a\u00f1os noventa \u00e9l y sus hermanos se interesaron por conseguir la nacionalidad espa\u00f1ola, dado que su origen familiar se lo permit\u00eda. Cuando se lo plante\u00f3 a su padre, la respuesta del viejo exiliado fue destemplada: \u201c\u00bfNo te da verg\u00fcenza?\u2019, me dijo: &#8216;\u00bfPara qu\u00e9 quieres ser espa\u00f1ol? (\u2026) \u00bfTe das cuenta del trabajo que nos ha costado ser mexicanos? \u00bfVas a tirar todo eso por la borda?&#8217;. Entend\u00ed al fin\u00bb, escribi\u00f3 su hijo. \u00ab\u00c9l lleg\u00f3 a un pa\u00eds que repudi\u00f3 en el acto, pero se qued\u00f3 ah\u00ed para interpretarlo y quererlo con esfuerzo. A m\u00ed no me hab\u00eda costado nada ser mexicano; no pod\u00eda ser otra cosa; para \u00e9l, se trataba de una conquista espiritual\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muri\u00f3 a los 91 a\u00f1os el autor de Los grandes momentos del indigenismo en M\u00e9xico<\/p>\n<p>Se desvaneci\u00f3 y ya no recobr\u00f3 el conocimiento, inform\u00f3 su viuda<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Jornada<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo mexicano Luis Villoro Toranzo falleci\u00f3 ayer por la tarde a los 91 a\u00f1os. Sus restos fueron velados anoche en la agencia Gayosso de F\u00e9lix Cuevas. El maestro se desvaneci\u00f3 alrededor de las 13 horas y ya no recobr\u00f3 el conocimiento, se\u00f1al\u00f3 Fernanda Navarro de Villoro, su esposa, en breve entrevista telef\u00f3nica con La Jornada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luis Villoro, colaborador de esta casa editorial, naci\u00f3 en Barcelona el 3 de noviembre de 1922. La \u00faltima de sus apariciones en p\u00fablico fue en la ceremonia de ingreso de su hijo, el escritor Juan Villoro, a El Colegio Nacional, el pasado 25 de febrero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Comprometido con la izquierda y activista social, fue uno de 23 ganadores del Premio Nacional de Ciencias y Artes que enviaron una carta a la Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n en la que anunciaron su intenci\u00f3n de impugnar el decreto de la reforma energ\u00e9tica por violaciones graves al procedimiento con que se aprob\u00f3. Su firma estaba al lado de las de Jos\u00e9 Emilio Pacheco, Hugo Guti\u00e9rrez Vega, Fernando del Paso y Vicente Rojo, entre otros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es considerado uno de los pensadores m\u00e1s importantes de M\u00e9xico y del mundo de habla hispana. Entre sus obras se encuentran Estado plural, pluralidad de culturas, De la libertad a la comunidad, La significaci\u00f3n del silencio y El poder y el valor: fundamentos de una \u00e9tica pol\u00edtica, magna obra en torno al quehacer filos\u00f3fico en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uno de los temas sobre los que filosofaba era la pol\u00edtica y la acci\u00f3n social, y entre ellos el asunto de la divisi\u00f3n de las izquierdas, sobre todo entre la partidaria y la no institucional, como la que representa el zapatismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estudi\u00f3 en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM) e hizo estudios de posgrado en la Sorbona de Par\u00eds y en la Ludwiguniversit\u00e4t de Munich, en la ex Rep\u00fablica Federal Alemana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Obtuvo los grados de maestro en filosof\u00eda por la UNAM, con menci\u00f3n magna cum laude, en 1949, y de doctor en filosof\u00eda por la misma universidad, con menci\u00f3n summa cum laude, en 1963.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1978 preguntaba \u00bfpara qu\u00e9 la filosof\u00eda?, y respond\u00eda: Todo progreso, toda liberaci\u00f3n implica ruptura. La actividad filos\u00f3fica es el t\u00e1bano de la conformidad ideol\u00f3gica. Impide la tranquila complacencia en las creencias aceptadas, reniega de la satisfacci\u00f3n de s\u00ed mismo en las convicciones reiteradas. Con ello, da testimonio perpetuo de la posibilidad de liberaci\u00f3n de la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En una conferencia en abril de 2009, Villoro expres\u00f3 que la izquierda actual no puede menos que ser un movimiento m\u00faltiple, heterog\u00e9neo. No hay una clase, un sector privilegiado en la disidencia. No hay una vanguardia revolucionaria, como pensaba el marxismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y luego de preguntarse en qu\u00e9 podr\u00eda basarse la acci\u00f3n unitaria de un posible contrapoder generado desde la sociedad y en oposici\u00f3n al poder, el fil\u00f3sofo agreg\u00f3:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pese a su diversidad, todos los grupos dominados comparten en medidas distintas un inter\u00e9s com\u00fan: liberarse de su estado de dominaci\u00f3n, tener un proyecto de una sociedad otra, emancipada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siempre estuvo ligado a la UNAM, como catedr\u00e1tico y funcionario: fue secretario de la rector\u00eda en 1961-1962 y luego ejerci\u00f3 otros cargos administrativos en esa universidad y en otras instituciones como la Aut\u00f3noma Metropolitana y la Escuela Nacional de Maestros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otros libros de Villoro son Creer, saber, conocer, El concepto de ideolog\u00eda y otros ensayos, El pensamiento moderno: filosof\u00eda del Renacimiento y En M\u00e9xico, entre libros: pensadores mexicanos del siglo XX.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Obtuvo reconocimientos y premios como el Nacional de Ciencias y Artes en el \u00e1rea de Ciencias Sociales, Historia y Filosof\u00eda (1986), el Universidad Nacional en Investigaci\u00f3n en Humanidades (1989) y el Juchim\u00e1n de Plata en Ciencia y Tecnolog\u00eda (1999).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue embajador y delegado de M\u00e9xico ante la Unesco (1983-1987) y en 1989 fue nombrado investigador em\u00e9rito del Instituto de Investigaciones Filos\u00f3ficas de la UNAM. Tambi\u00e9n, presidente de la Asociaci\u00f3n Filos\u00f3fica de M\u00e9xico (1980-1981) y miembro del Consejo Acad\u00e9mico de la Universidad Aut\u00f3noma de la Ciudad de M\u00e9xico, de la Comisi\u00f3n Nacional de los Derechos Humanos y de la Comisi\u00f3n Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su ficha de El Colegio Nacional se destaca que perteneci\u00f3 al grupo Hiperi\u00f3n, dedicado al estudio del ser del mexicano, uno de cuyos mayores trabajos fue Los grandes momentos del indigenismo en M\u00e9xico, donde estudia la historia de las ideas que llevaron a la revoluci\u00f3n de Independencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De este colegio comenz\u00f3 a formar parte el 14 de noviembre de 1978, y su discurso de ingreso se titul\u00f3 Filosof\u00eda y dominaci\u00f3n, en el que, adem\u00e1s de preguntarse \u00bfpara qu\u00e9 la filosof\u00eda? y dar la respuesta citada, Luis Villoro abri\u00f3 el abanico de la reflexi\u00f3n con otras interrogantes que bien podr\u00edan hacerse hoy, m\u00e1s de tres d\u00e9cadas despu\u00e9s, cuando \u00e9l, ya fallecido, est\u00e1 m\u00e1s vivo que nunca:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c\u00bfY no es ahora m\u00e1s necesario que nunca ese pensamiento de ruptura, en esta \u00e9poca de pensamiento homogeneizado, reducido a lugares comunes, enlatado, consumido en grandes cantidades, en esta \u00e9poca de pensamiento manipulado, servicial, fascinado por la fuerza y el poder, en esta \u00e9poca, en suma, en que la raz\u00f3n parece haber sido domesticada por el af\u00e1n de ganancia y de dominio? Si la ideolog\u00eda nace de la necesidad de seguridad e integraci\u00f3n sociales, la filosof\u00eda satisface una necesidad de autenticidad y libertad. \u00bfNo est\u00e1 ahora m\u00e1s viva que nunca esa necesidad? \u00bfNo requerimos con urgencia aprender a asombrarnos de nuevo ante las opiniones que, por \u2018obvias\u2019, se nos quieren inculcar, aprender a poner en cuesti\u00f3n de nuevo todos los mitos con que nos han adormecido, recuperar la precisi\u00f3n y veracidad de los conceptos bajo los disfraces gastados de los discursos en uso?\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luis Villoro luch\u00f3 por sus ideas hasta el \u00faltimo momento, afirma su hijo Juan<\/p>\n<p>Hemos perdido una de las mentes m\u00e1s l\u00facidas, lamentan intelectuales<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n ha decidido una razia contra la gente que crea?, expresa Pilar del R\u00edo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Jornada<\/p>\n<p>La noticia de la muerte de Luis Villoro, acaecida ayer por la tarde, se extendi\u00f3 de forma r\u00e1pida incluso allende las fronteras mexicanas merced las redes sociales, y de manera casi inmediata diversos personajes e instituciones nacionales y extranjeras expresaron condolencias, reconocimientos y comentarios que honran la vida y la obra del intelectual mexicano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En tanto, la periodista Pilar del R\u00edo, viuda y traductora de Jos\u00e9 Saramago, expres\u00f3 en Twitter: \u00bfQu\u00e9 nos est\u00e1 pasando? \u00bfVilloro tambi\u00e9n? \u00bfQui\u00e9n ha decidido una razia contra la gente que crea? Puedo sumarme a vuestro p\u00e9sames por Luis Villoro y un abrazo a Juan. Gracias, amigos: qu\u00e9 d\u00edas m\u00e1s tristes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Integrantes del medio intelectual mexicano coincidieron en que la desaparici\u00f3n de este acad\u00e9mico comprometido, quien fue colaborador de La Jornada, representa la p\u00e9rdida de una de las mentes m\u00e1s lucidas, congruentes y honestas de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ram\u00f3n Xirau lo destac\u00f3 como un hombre estudioso del indigenismo en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pablo Gonz\u00e1lez Casanova indic\u00f3 que una de las grandes virtudes del fil\u00f3sofo era su conducta tan vinculada a las reflexiones, y las reflexiones \u00edntimamente ligadas a su conducta. En muchas cosas ten\u00edamos diferencias, pero frecuentemente, en momentos muy dif\u00edciles, nos encontr\u00e1bamos del mismo bando, por ejemplo en la defensa de los zapatistas. Guardo gran respeto por \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Explicar M\u00e9xico<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El historiador Lorenzo Meyer indic\u00f3 que, un poco arbitrariamente, a Luis Villoro se le puede poner en dos dimensiones: como persona y como autor, acad\u00e9mico, un intelectual, y combinarlas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l en realidad no naci\u00f3 en M\u00e9xico, si mal no recuerdo. Naci\u00f3 en Barcelona, pero una vez en M\u00e9xico se hizo m\u00e1s mexicano que los nacidos aqu\u00ed y se identific\u00f3 mucho con el M\u00e9xico al que \u00e9l no pertenec\u00eda, es decir, al M\u00e9xico mayoritario, trabajador, ind\u00edgena, y su obra est\u00e1 encaminada a entenderlo y explicarlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSu obra se me hace muy cercana; lo us\u00e9 mucho en mis clases, el Villoro historiador, el Villoro de la Independencia, el que explica, trata de meterse hondo en las causas de la revoluci\u00f3n de Independencia y explicarlas. Esa es de sus primeras obras; pas\u00f3 el tiempo, los a\u00f1os, olas de historiadores, y no ha sido superada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como se identific\u00f3 tanto con ese M\u00e9xico, cuando estalla el movimiento zapatista se identifica plenamente con \u00e9l, y en el medio se identific\u00f3 con la izquierda, le dio su apoyo, la ayud\u00f3 econ\u00f3micamente; se identific\u00f3 con la izquierda, y luego con esa izquierda de origen ind\u00edgena en la \u00faltima etapa de su vida tiene una posici\u00f3n francamente en apoyo de las reivindicaciones de ese M\u00e9xico de m\u00e1s fondo, al que se le llama el M\u00e9xico profundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Meyer lo reconoci\u00f3 como un hombre de enorme congruencia: \u201cCuando otros transitan en sentido opuesto, radical, en su juventud y bastante conservadores en su madurez y sobre todo en la \u00faltima etapa de su vida, Villoro no.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al contrario, se le ve sistem\u00e1ticamente identificado con la causa que eligi\u00f3 al principio y el tiempo no lo cambi\u00f3. Ahond\u00f3 el an\u00e1lisis de sus causas con el paso del tiempo pero nunca los abandon\u00f3. Hay una gran congruencia, cosa que no es muy com\u00fan en el medio en el que se movi\u00f3, que es el medio acad\u00e9mico e intelectual de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vida plena y rica<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La de Luis Villoro fue una vida plena y rica hasta sus \u00faltimos d\u00edas, manteni\u00e9ndose en pie de lucha por sus ideas, afirm\u00f3 anoche su hijo Juan Villoro durante las exequias, realizadas en Gayosso F\u00e9lix Cuevas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hasta ese lugar, en el sur de la capital del pa\u00eds, llegaron por la noche personajes como el ex candidato presidencial Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas, el rector de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, Jos\u00e9 Narro Robles, y la escritora Elena Poniatowska.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Narro Robles consider\u00f3 que la del fil\u00f3sofo es una m\u00e1s de las p\u00e9rdidas irreparables:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Personajes de la talla de Luis Villoro no se dan todos los d\u00edas. Era uno de los m\u00e1s grandes pensadores, un hombre maravilloso en distintos aspectos y yo tendr\u00eda que decir que era un universitario integral, completo, un gran ser humano, defensor de la dignidad y una persona que permanentemente estaba interesada en su facultad, en su instituto, en toda la universidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Destac\u00f3 que en los momentos m\u00e1s importantes de la universidad estuvo presente: en los \u00f3rganos de trabajo, las designaciones m\u00e1s trascendentes y en las responsabilidades m\u00e1s destacadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cRecibi\u00f3 de su universidad las distinciones mayores y, para nosotros, en consecuencia, representa una p\u00e9rdida enorme, nos deja un vac\u00edo, nos deja un ejemplo y una obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hizo m\u00faltiples contribuciones al pensamiento, al fortalecimiento de nuestra identidad, de la naci\u00f3n, a la docencia, a la investigaci\u00f3n; fue un intelectual, un pensador, que tuvo una repercusi\u00f3n muy amplia. Hay muchas generaciones que se formaron alrededor de \u00e9l, de sus textos. Hay muchos investigadores que aprendieron el rigor, la disciplina con \u00e9l, sostuvo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas indic\u00f3 que \u00e9sta es una gran p\u00e9rdida para el pa\u00eds y la cultura. Nos dej\u00f3 mucho, primero un ejemplo de vida y afortunadamente mucha obra escrita y muchos alumnos y disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Elena Poniatoska defini\u00f3 a Villoro como un fil\u00f3sofo y maestro sumamente importante para M\u00e9xico, y record\u00f3 que el apoyo de este intelectual a los zapatistas fue definitivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAl lado de Pablo Gonz\u00e1lez Casanova, el subcomandante Marcos y los jefes zapatistas jam\u00e1s tuvieron tanto apoyo como el que les dio Luis Villoro, quien adem\u00e1s los acompa\u00f1\u00f3 hasta lo \u00faltimo\u201d, sustent\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c9l sigui\u00f3 yendo a Chiapas hasta una edad muy entrada, cuando le era muy dif\u00edcil viajar. Los zapatistas han perdido su mejor aliado, junto con Gonz\u00e1lez Casanova. Su apoyo a los ind\u00edgenas fue importante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La escritora Margo Glantz reconoci\u00f3 al pensador como uno de los hombres m\u00e1s \u00edntegros y extraordinarios que M\u00e9xico ha producido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No s\u00f3lo porque fue un gran fil\u00f3sofo, sino un gran hombre, y porque adem\u00e1s todo lo que trabaj\u00f3 fue maravilloso. Su relaci\u00f3n con el zapatismo fue tambi\u00e9n extraordinaria respecto de la forma de conseguir una nueva posibilidad de salida para M\u00e9xico. Siento mucho que haya fallecido, pues es una de las figuras m\u00e1s queridas, extraordinarias e \u00edntegras, indic\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arco generoso de vida<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para Juan Villoro resulta muy conmovedor poder ver que el arco de la vida de su padre fue muy amplio y generoso, pues es un fil\u00f3sofo muy dedicado a la b\u00fasqueda de la identidad nacional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Empez\u00f3 su trabajo estudiando a los defensores de los indios, pero la vida la depar\u00f3 la fortuna de poder terminar sus d\u00edas convertido \u00e9l mismo en un defensor de los derechos ind\u00edgenas, dijo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEntonces, \u00e9l empieza estudiando a Bartolom\u00e9 de las Casas, Vasco de Quiroga y a muchos otros, y luego a partir de 1994, con el levantamiento zapatista, el Congreso Nacional Ind\u00edgena, donde tuve la suerte de acompa\u00f1arlo, se pudo involucrar de manera directa en la lucha por los derechos ind\u00edgenas, que todav\u00eda no se cumple y sigue siendo una asignatura pendiente. Y esto, creo, redonde\u00f3 mucho su trayectoria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cA los 90 a\u00f1os le hicieron un homenaje en Michoac\u00e1n, donde la comunidad pur\u00e9pecha lo llam\u00f3 Tata Vasco, y yo creo que ah\u00ed se cumpli\u00f3 un ciclo muy rico en su vida. Entonces nos deja muchas cosas. Somos cuatro hermanos, soy el \u00fanico que vive en la ciudad de M\u00e9xico, pero de un momento a otro llegan los dem\u00e1s, que vienen de distintos lugares.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cRecuerdo su car\u00e1cter. La mayor\u00eda de sus alumnos lo recuerdan como una persona muy accesible. Tuvo disc\u00edpulos muy notables y, sobre todo, fue una persona con mucha lealtad por sus ideas. En su caso hubo una gran coherencia de su pensamiento y forma de vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l consideraba que la filosof\u00eda era una forma de vida. Lo acompa\u00f1\u00e9 muchas veces con los m\u00e9dicos y era muy interesante c\u00f3mo le hac\u00edan preguntas de su salud y luego terminaban pidi\u00e9ndole consejos, porque \u00e9l les daba los mejores remedios para vivir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa filosof\u00eda es eso: la filosof\u00eda surgi\u00f3 como una forma de vivir mejor y, en ese sentido, \u00e9l era un hombre muy sabio. Se prepar\u00f3 mucho para la muerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cA mi pap\u00e1 se le pasaba mucho la mano en lo que concierne a esa preparaci\u00f3n. Respecto al destino era un hombre muy sereno, sab\u00eda lo que hab\u00eda hecho, y aceptaba su destino agradeciendo todo lo que hab\u00eda recibido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSu relaci\u00f3n con el EZLN fue decisiva. Quiso y admir\u00f3 much\u00edsimo al subcomandante Marcos, sostuvieron muchos di\u00e1logos, por momentos conflictivos, pero mantuvieron una relaci\u00f3n de intercambio de ideas muy impresionante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El zapatismo le abri\u00f3 como experiencia lo que la filosof\u00eda le hab\u00eda dado como forma de reflexi\u00f3n. Esto es muy importante, ya que lo que \u00e9l conoc\u00eda como teor\u00eda a trav\u00e9s del zapatismo lo conoci\u00f3 como vivencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Juan Villoro no quiso revelar por el momento lo que ocurrir\u00e1 con las cenizas del fil\u00f3sofo, hasta la llegada de los dem\u00e1s hermanos. Acataremos su \u00faltima voluntad, que, como siempre, era rom\u00e1ntica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al margen de los homenajes que se le puedan rendir, dijo el escritor, lo m\u00e1s importante ser\u00e1 pensar en sus trabajos in\u00e9ditos. Su viuda, Fernanda Navarro, \u201ces quien ha estado muy pendiente de los textos en proceso; ser\u00eda importante hacer recopilaciones de sus textos dispersos como los que estaba escribiendo; Luis Villoro se muri\u00f3 pensando y discutiendo. Lo \u00faltimo que me dijo fue \u2018\u00bfQu\u00e9 proyectos tienes? La vida est\u00e1 hecha de proyectos y de futuro\u2019\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fil\u00f3sofo de las causas sociales<\/p>\n<p>El sue\u00f1o de Luis Villoro<\/p>\n<p>Adolfo Gilly<\/p>\n<p>L<\/p>\n<p>uis Villoro, el historiador que conoc\u00ed, ten\u00eda una severa, abierta y generosa mirada sobre la historia. Sus mundos iban de las haza\u00f1as de la Guerra de Independencia a las haza\u00f1as de las rebeliones indias. Esa mirada, como si fuera portadora de su destino, anunciaba ya el apoyo irrestricto y generoso a la rebeli\u00f3n zapatista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Repito, generoso, porque as\u00ed fue el Luis Villoro que los zapatistas y muchos otros y tambi\u00e9n nosotros conocimos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luis Villoro, el historiador, era un hijo de la escuela rom\u00e1ntica: as\u00ed aparece en su magn\u00edfico y so\u00f1ador ensayo: El sentido de la historia en aquel peque\u00f1o libro de los a\u00f1os ochenta, Historia, \u00bfpara que?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Foto<\/p>\n<p>El colaborador de La Jornada con su esposa, Fernanda Navarro, el pasado 25 de febrero en El Colegio NacionalFoto Jos\u00e9 Antonio L\u00f3pez<\/p>\n<p>No s\u00e9 si es as\u00ed, pero siempre vuelvo a ver a Luis como un reto\u00f1o en M\u00e9xico del soplo ut\u00f3pico de Ernst Bloch y su Principio esperanza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Haya sido o no as\u00ed, Luis llevaba la esperanza en sus ojos claros, su sonrisa abierta y su af\u00e1n de razonar y ense\u00f1ar. As\u00ed lo seguir\u00e9 recordando, como vi su estampa aquella vez en el Festival de la Digna Rabia all\u00e1 en San Crist\u00f3bal de las Casas o como aquella otra en el homenaje a don Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez en el aula magna de nuestra Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la UNAM.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Luis<\/p>\n<p>Luis Hern\u00e1ndez Navarro<\/p>\n<p>Foto<\/p>\n<p>Juan Villoro durante la ceremonia en que ingres\u00f3 a El Colegio Nacional, el pasado 25 de febrero. Lo acompa\u00f1an sus padres, Luis Villoro y Elena Ruiz Mil\u00e1nFoto Jos\u00e9 Antonio L\u00f3pez<\/p>\n<p>E<\/p>\n<p>sa noche de 1996, mientras el fresco de La Realidad ca\u00eda a sus espaldas, Luis Villoro trat\u00f3 de conciliar el sue\u00f1o en un improvisado lecho de cart\u00f3n que sus compa\u00f1eros le acondicionaron en el suelo de la escuela zapatista en la que pernoctaban. Se cubri\u00f3 del fr\u00edo con el saco gris con el que invariablemente se vest\u00eda y renunci\u00f3 a quitarse los zapatos tenis que regularmente calzaba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luis Villoro ten\u00eda entonces 74 a\u00f1os de edad y era ya uno de los m\u00e1s reconocidos fil\u00f3sofos mexicanos. A pesar de ello, no pidi\u00f3 para s\u00ed ning\u00fan trato especial, en aquel rinc\u00f3n de la selva chiapaneca. Durmi\u00f3, se ase\u00f3 y comi\u00f3 exactamente como lo hicieron el resto de sus compa\u00f1eros. No hubo de su parte queja alguna. Por el contrario, mientras esperaba el momento de encontrase con la comandancia rebelde, confes\u00f3 sentirse privilegiado de estar all\u00ed en ese momento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su actitud aquella noche no fue excepcional. Ese era su modo de ser. A pesar de su sabidur\u00eda y sus deslumbrantes credenciales acad\u00e9micas, nunca pidi\u00f3 para s\u00ed prerrogativa alguna. Cuando particip\u00f3 en los Di\u00e1logos de San Andr\u00e9s sobre derechos y cultura ind\u00edgenas como asesor del EZLN, pidi\u00f3 siempre la palabra como un orador m\u00e1s, escuch\u00f3 pacientemente a quienes ten\u00edan algo que decir y ajust\u00f3 su intervenci\u00f3n al l\u00edmite de tiempo establecido: tres minutos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luis Villoro se gan\u00f3 la confianza de los zapatistas \u2013usualmente desconfiados\u2013 y la conserv\u00f3 a lo largo de casi dos d\u00e9cadas. \u00c9l vio en los rebeldes la realizaci\u00f3n, aqu\u00ed y ahora, hoy, de la verdadera utop\u00eda. Ellos lo escogieron como uno de sus pocos interlocutores permanentes. Don Luis, doctor, maestro le llamaron los insurgentes a lo largo de los a\u00f1os. Lo mismo hicieron las organizaciones ind\u00edgenas independientes, dirigentes sociales e intelectuales que lo frecuentaban.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre el fil\u00f3sofo y el EZLN se entabl\u00f3 una estrecha relaci\u00f3n de complicidad y debate. Uno de los momentos cumbres de esta conversaci\u00f3n fue el intercambio epistolar sobre \u00e9tica y pol\u00edtica que \u00e9l y el subcomandante Marcos entablaron entre 2011 y 2012. Un di\u00e1logo con el mundo indio que comenz\u00f3 te\u00f3ricamente en 1950 con la publicaci\u00f3n de su extraordinario libro Los grandes momentos del indigenismo en M\u00e9xico y que, en una muestra m\u00e1s de la marcha circular del tiempo del eterno retorno, encontr\u00f3 en el levantamiento ind\u00edgena zapatista y la construcci\u00f3n de la autonom\u00eda su encuentro con el sujeto hist\u00f3rico de carne y hueso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Luis naci\u00f3 en Barcelona en 1922. Con la influencia de un padre doctor a cuestas, estudi\u00f3 medicina durante tres a\u00f1os. Sin embargo, su pasi\u00f3n por la filosof\u00eda creci\u00f3 tanto que abandon\u00f3 los estudios para ser galeno; se doctor\u00f3 en esta disciplina en la UNAM y, m\u00e1s adelante, hizo estudios de posgrado en la Ludwig-Maximilians-Universit\u00e4t, de la desaparecida Rep\u00fablica Federal de Alemania.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Disc\u00edpulo de Jos\u00e9 Gaos, miembro del grupo Hiperi\u00f3n \u2013que hizo del ser mexicano el centro de su reflexi\u00f3n\u2013, Villoro se preocup\u00f3 siempre por analizar la realidad del pa\u00eds. Entendi\u00f3 la filosof\u00eda no como un conjunto de doctrinas, menos a\u00fan como ideolog\u00edas, sino como una serie de preguntas surgidas de la perplejidad humana. Distanciado de la filosof\u00eda anal\u00edtica y de la metaf\u00edsica, reivindic\u00f3 \u2013en la l\u00ednea de los existencialistas\u2013 una reflexi\u00f3n en situaci\u00f3n, el estar en el mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Foto<\/p>\n<p>Durante una entrevista con La Jornada en julio de 2007, a prop\u00f3sito de su libro Los retos de la sociedad por venirFoto Jos\u00e9 Antonio L\u00f3pez<\/p>\n<p>Luis Villoro no siempre fue un hombre de izquierda. Se convirti\u00f3 en eso por una consideraci\u00f3n b\u00e1sicamente \u00e9tica: despu\u00e9s de transitar distintos caminos, concluy\u00f3 que necesitaba asumir una postura ante la injusticia que existe en el pa\u00eds y cambiarlo. A su manera, hizo suya la famosa Tesis XI sobre Feuerbach de Carlos Marx, donde se establece que, hasta ahora, los fil\u00f3sofos no han hecho m\u00e1s que interpretar el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para Luis Villoro la izquierda es una actitud que rechaza la dominaci\u00f3n y la opresi\u00f3n, que enfrenta todo tipo de imposici\u00f3n, que hace cambios y no permite que las cosas permanezcan como est\u00e1n. Una actitud que busca caminar hacia un orden mundial diferente, y, aun, opuesto al capitalismo mundial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Amante de la literatura cl\u00e1sica y de la m\u00fasica de Mozart y Beethoven, don Luis reivindic\u00f3 otra visi\u00f3n del mundo. Una que revalorice nuestro pensamiento de Am\u00e9rica Latina. En Indoam\u00e9rica \u2013sostuvo en una serie de art\u00edculos publicados en La Jornada\u2013 existe otra manera de ver y vivir el mundo: el pensamiento de los pueblos originarios de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, para poder realizar esa otra visi\u00f3n del mundo se requiere previamente despertar de una ilusi\u00f3n: la ficci\u00f3n de la hegemon\u00eda de la modernidad occidental, que ha provocado los grandes males que la humanidad padece en la actualidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El pensamiento de los pueblos originarios \u2013escribi\u00f3\u2013 choca con el de Occidente en varios puntos: frente al individualismo occidental, la cosmovisi\u00f3n ind\u00edgena se acerca a la vivencia de su pertenencia a la totalidad y la pr\u00e1ctica del comunitarismo. En las comunidades indias el centro no es el yo individual, sino el nosotros comunitario. Asimismo \u2013argument\u00f3\u2013 en las sociedades comunitarias la relaci\u00f3n con el poder es diferente. Mientras en la sociedad occidental se reivindica la democracia representativa, en los pueblos indios se ejerce otra democracia: la participativa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta otra visi\u00f3n del mundo existe ya \u2013advirti\u00f3 el maestro en distintas ocasiones\u2013 en las juntas de buen gobierno zapatistas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente ateo y religioso, Luis Villoro crey\u00f3 en la divinidad del cosmos pero no en Dios, en la resurrecci\u00f3n ni el alma. Pens\u00f3 la muerte como una uni\u00f3n con el todo. Hoy, despu\u00e9s de ense\u00f1arnos a so\u00f1ar durante a\u00f1os m\u00e1s y mejor con otros mundos posibles, parti\u00f3 para fundirse con ese todo. Para muchos, este cr\u00edtico del poder que nunca pidi\u00f3 privilegio alguno, el que supo el valor del decir no, el hombre decente, solidario, inteligente, que siempre fue, ser\u00e1 simplemente don Luis.<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adi\u00f3s a Luis Villoro Adi\u00f3s a Luis Villoro El fil\u00f3sofo\u00a0Luis Villoro\u00a0ha fallecido este mi\u00e9rcoles en la Ciudad de M\u00e9xico a los 91 a\u00f1os. Su obra, su discurso te\u00f3rico y su compromiso pol\u00edtico han sido una referencia clave del M\u00e9xico contempor\u00e1neo. 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