{"id":10943,"date":"2014-03-25T09:45:38","date_gmt":"2014-03-25T15:45:38","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10943"},"modified":"2014-03-25T09:45:38","modified_gmt":"2014-03-25T15:45:38","slug":"jazz-el-grito-del-tamborero-chano-pozo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10943","title":{"rendered":"Jazz: El grito del tamborero Chano Pozo"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\">Chano Pozo (1915 \u2013 1948)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El mito del tamborero<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Cuba es cuna de grandes tamboreros, pero ninguno de mayor trascendencia que Chano Pozo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En su breve vida de 33 a\u00f1os, el m\u00fasico dej\u00f3 huella imborrable en la m\u00fasica folcl\u00f3rica, popular y el jazz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El \u00e9xito le llega pronto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Antes de consagrarse en Estados Unidos a los 31, ya estaba en boca de todos en su pa\u00eds natal, pase\u00e1ndose por La Habana en el lujoso carro del a\u00f1o, vestido por los mejores sastres, en compa\u00f1\u00eda de hermosas mujeres.<\/span><\/p>\n<p>La prensa de la \u00e9poca reporta que el joven percusionista muere baleado por un vendedor de marihuana en un bar neoyorquino, el 3 de diciembre de 1948.<\/p>\n<p>A nadie sorprende el violento final de Pozo.<\/p>\n<p>Al conquistar la fama no abandona su origen y costumbres solariegas.<\/p>\n<p>En el solar, las discusiones se resuelven de manera decisiva, con los pu\u00f1os, las navajas o las balas, de ser necesario.<\/p>\n<p>Hace casi treinta a\u00f1os, Leonardo Padura publica el relato La noche triste de Chano Pozo.<\/p>\n<p>En su espacio predilecto -a mitad del camino entre el periodismo y la ficci\u00f3n- Padura se zambulle en el pasado entrevistando a quienes conocieron en vida al fat\u00eddico m\u00fasico y emerge con su propia versi\u00f3n de los hechos.<\/p>\n<p>Los tambores son sagrados.<\/p>\n<p>En su prisa por la vida, Chano deja para ma\u00f1ana hacerse el santo, como todo tamborero que se precie.<\/p>\n<p>A los santos, no hay que hacerlos esperar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El relato de Padura brilla con luz propia. Comparte la pasi\u00f3n por la dislocada historia y cultura cubanas que iluminan sus novelas.<\/p>\n<p>Sabueso innato desde sus primeros pasos en el periodismo, Padura se rige por el dictum de Andr\u00e9 Gide: \u00abCree en todos los que buscan la verdad, duda de quienes la encuentran; duda de todo, pero no de ti mismo\u00bb.<\/p>\n<p>En m\u00e1s de medio siglo de revoluci\u00f3n, Cuba no ha producido un escritor de semejante sagacidad, imaginaci\u00f3n, talento, como para moverse tan c\u00f3modamente entre el periodismo y la ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, con la publicaci\u00f3n de un eBook (a la venta en 51 pa\u00edses a trav\u00e9s de la tienda iTunes) el relato de Padura cobra nueva vida con impactantes im\u00e1genes de su amigo de juventud, el genial dibujante cubano Ajubel, radicado en Valencia desde 1991.<\/p>\n<p>La \u00faltima noche de Pozo aparece iluminada por una luna perfectamente blanca, redonda y solitaria. El avi\u00f3n que lleva al tamborero a Nueva York parece un ata\u00fad con alas.<\/p>\n<p>El g\u00e9lido invierno neoyorquino se ti\u00f1e del azul de la melancol\u00eda. Los peatones deambulan escondidos en sendos fedoras y abrigos de la lana. Los ojos achinados de Pozo destellan la fiebre de su ritmo sin par.<\/p>\n<p>Lejos de ah\u00ed, en una r\u00fastica silla de madera, Santa B\u00e1rbara empu\u00f1a su espada la v\u00edspera de su d\u00eda al calor de una velita y una ofrenda de alcohol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La noche triste de Chano Pozo es la primera entrega de la colecci\u00f3n Memorias de Cuba que incluir\u00e1 otros cinco relatos de Padura llevados -como el primero- a nueva dimensi\u00f3n por flamantes im\u00e1genes de Ajubel.<\/p>\n<p>Para este lector el saldo de La noche triste\u2026 es raz\u00f3n de j\u00fabilo.<\/p>\n<p>Te induce a buscar grabaciones de los cuarenta para escuchar nuevamente el hondo repicar, ancestral y contundente, de los tambores de Chano Pozo.<\/p>\n<p>No se puede pedir m\u00e1s.<\/p>\n<p>Archivado en: Leonardo Padura Cuba M\u00fasica brasile\u00f1a Caribe Estilos musicales Libros Latinoam\u00e9rica M\u00fasica Am\u00e9rica Cultura<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ejemplo de creador para las nuevas generaciones de percusionistas cubanos, Chano Pozo naci\u00f3 en La Habana el siete de enero de 1915, y desde peque\u00f1o vivi\u00f3 en carne propia el rigor de la discriminaci\u00f3n racial en la Cuba anterior a la de Fidel Castro.<\/p>\n<p>Limpi\u00f3 zapatos y vendi\u00f3 peri\u00f3dicos, toc\u00f3 m\u00fasica en muchos lugares y hasta bail\u00f3 en la conocida comparsa habanera de \u00abLos Dandy\u00bb.<\/p>\n<p>Fue calificado por el etn\u00f3logo e investigador de la cultura afrocubana Don Fernando Ortiz como un revolucionario musical por su influjo directo, inmediato y el\u00e9ctrico.<\/p>\n<p>Su pertenencia a la Sociedad Secreta Abaku\u00e1, explica el dominio perfecto que tuvo de los tambores propios del rito.<\/p>\n<p>En el libro \u00a1Caliente! del investigador belga, Luc Delannoy se se\u00f1ala que cuando Chano viv\u00eda en La Habana, ten\u00eda costumbre de tocar ritmos sagrados en sus congas, as\u00ed como de cantar temas abaku\u00e1s y yorub\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Chano Pozo era hermano del famoso trompetista F\u00e9lix Chapot\u00edn, admirador de Rita Montaner, e im\u00e1n de las transmisiones p\u00fablicas de la estaci\u00f3n de Radio Cadena Azul.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los cuarenta, Chano Pozo, cubano inyect\u00f3 al jazz norteamericano de una nueva y vigorosa energ\u00eda, gracias a la visi\u00f3n del m\u00fasico Mario Bauz\u00e1.<\/p>\n<p>Trabaj\u00f3 junto a figuras de la talla de Charlie Parker y Dizzy Gillespie, siendo con Dizzy cuando populariz\u00f3 el conocido tema de \u00abManteca\u00bb.<\/p>\n<p>La fulgurante carrera de Chano Pozo, en Estados Unidos comenz\u00f3 en 1942, cuando abandon\u00f3 la Orquesta de Machito, para unirse en Chicago al conjunto de los \u00abJack Cole Dancers\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abManteca\u00bb se dio a conocer en el mundo del jazz en 1947, durante la presentaci\u00f3n de una bigband a nombre de Pozo y Gillespie.<\/p>\n<p>En aquel concierto intervinieron otras dos glorias del Jazz mundial, el pianista John Lewis, quien fundar\u00eda luego el Modern Jazz Quartet, y el baterista Kenny Clarke, uno de los padres del Bebop.<\/p>\n<p>En \u00abCaliente\u00bb, otra de las grandes composiciones de Chano Pozo,\u00a0 Delannoy recuerda que el estilo de Chano llev\u00f3 gradualmente a Gillespie a correr cada vez m\u00e1s riesgos musicales, lo cual desemboc\u00f3 en una fusi\u00f3n perfecta: la de un genio de la armon\u00eda del Jazz con un genio de los ritmos afrocubanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el mismo a\u00f1o de su llegada a New York, Chano Pozo, abri\u00f3 un club latino en el Palladium que se llam\u00f3 como una canci\u00f3n suya, \u00abBlen Blem\u00bb, tema que ha sido usado en varios textos literarios y musicales de Guillermo Cabrera Infante.<\/p>\n<p>Fue la opini\u00f3n y la influencia de Mario Bauz\u00e1, la que inclin\u00f3 a Dizzy Gillespie a contratar a Chano Pozo, con lo que se logr\u00f3 uno de los momentos estelares en la historia del jazz latino. Miguelito Vald\u00e9s, en Nueva York, y Rita Montaner, en La Habana, le dieron impulso para que continuara en EE.UU. su carrera de compositor, tamborero, cantante y bailar\u00edn de rumba, pero repentinamente y en medio de un gran misterio se da a conocer el fallecimiento del percusionista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay varias versiones de como ocurri\u00f3, pero lo seguro es que Chano Pozo no pudo actuar la noche del 3 de diciembre de 1948 junto a Mario Bauz\u00e1 y Miguelito Vald\u00e9s. Leonardo Padura llam\u00f3 a Bauz\u00e1 para comunicarle el asesinato de Chano Pozo en Lenox, entre las calles 111 y la 112.<\/p>\n<p>Sea como ocurriese, lo cierto es que Chano Pozo, a pesar de su juventud, est\u00e1 en la historia del jazz latino por m\u00e9ritos propios y de su estilo como percusionista, han bebido varias generaciones de m\u00fasicos cubanos como, Ang\u00e1, Tata G\u00fcines, o Patato Vald\u00e9s.<\/p>\n<p>Un relato escrito hace 30 a\u00f1os por Leonardo Padura sobre el m\u00fasico cubano, se convierte en e-book con ilustraciones de Ajubel<\/p>\n<p>Nat Chediak es autor, junto a Fernando Trueba de &#8216;Diccionario de jazz latino&#8217;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chano Pozo (1915 \u2013 1948) El mito del tamborero Cuba es cuna de grandes tamboreros, pero ninguno de mayor trascendencia que Chano Pozo. En su breve vida de 33 a\u00f1os, el m\u00fasico dej\u00f3 huella imborrable en la m\u00fasica folcl\u00f3rica, popular y el jazz. 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