{"id":10948,"date":"2014-03-26T08:40:03","date_gmt":"2014-03-26T14:40:03","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10948"},"modified":"2014-03-26T08:40:03","modified_gmt":"2014-03-26T14:40:03","slug":"60-anos-del-estreno-de-ciudad-universitaria-unam","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=10948","title":{"rendered":"60 a\u00f1os del estreno de Ciudad Universitaria &#8211; UNAM"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\">Cumpli\u00f3 60 a\u00f1os la sede emblem\u00e1tica de la UNAM, Ciudad Universitaria<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Estudiantes de las primeras generaciones hablan del cambio a la sede del Pedregal<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En 2007 fue declarada por la Unesco patrimonio cultural de la humanidad<\/span><\/p>\n<p>Emir Olivares Alonso<\/p>\n<p>La Jornada<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue el lunes 22 de marzo de 1954 cuando se oficializ\u00f3 el inicio de las actividades acad\u00e9micas de la Ciudad Universitaria (CU) de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM). La ceremonia oficial se efectu\u00f3 en la sala del Consejo Universitario en la torre de Rector\u00eda, donde el entonces presidente Adolfo Ruiz Cortines inaugur\u00f3 los primeros cursos que se impartieron en ese campus y, en nombre del Estado mexicano, hizo entrega de sus instalaciones tras cuatro a\u00f1os de construcci\u00f3n. Aunque las clases hab\u00eda comenzado d\u00edas antes: el 5 de ese mismo mes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Enclavado en el Pedregal de San \u00c1ngel, en el sur de la ciudad de M\u00e9xico, este campus es, a 60 a\u00f1os de distancia, una de las sedes m\u00e1s emblem\u00e1ticas de la casa de estudios. En 2007 fue declarado por la Unesco patrimonio cultural de la humanidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, en aquellos a\u00f1os el traslado de la comunidad universitaria a la nueva sede no fue sencillo. Fallas en la log\u00edstica, quejas de quienes estaban muy adaptados a la vida del Barro Universitario en el Centro Hist\u00f3rico de la capital del pa\u00eds, que muchos edificios no se hab\u00edan concluido y hasta la distancia fueron algunas de las complicaciones. As\u00ed lo confesaron algunos de los estudiantes de las primeras generaciones que acudieron a clases a CU, consultados por La Jornada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las facultades de Filosof\u00eda y Ciencias fueron las entidades que pudieron recibir a todos sus alumnos ese primer a\u00f1o; los otros cinco inmuebles (Econom\u00eda, Derecho, Comercio y Administraci\u00f3n, Arquitectura e Ingenier\u00eda) entraron en funcionamiento de manera parcial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Josefa Sacrist\u00e1n ingres\u00f3 a la Facultad de Filosof\u00eda en 1953, un a\u00f1o antes de la mudanza a CU, por lo que su primer a\u00f1o en licenciatura lo curs\u00f3 en la antigua sede de esa entidad acad\u00e9mica: el edificio de Mascarones, ubicado en la Ribera de San Cosme, en Santa Mar\u00eda la Ribera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue complicado adaptarse a la vida en CU, pues la gente estaba muy acostumbrada al Centro Hist\u00f3rico, ah\u00ed pasaba y estaba todo: si quer\u00edas comprar unos zapatos, un vestido o ir al cine. El sur estaba lej\u00edsimos, mencion\u00f3, pues en aquella \u00e9poca viv\u00eda en la colonia Cuauht\u00e9moc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Poco a poco nos fuimos adaptando y con el paso del tiempo la estancia en CU se hizo m\u00e1s agradable por la amplitud de espacios y la convivencia con los compa\u00f1eros de otras carreras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El arquitecto Enrique Garc\u00eda-Forment\u00ed tambi\u00e9n ingres\u00f3 en 1953 a la Escuela Nacional de Arquitectura, que se alojaba en el antiguo edificio de la Academia de San Carlos. En 1954 nos informaron que deb\u00edamos irnos a CU y al llegar nos encontramos con una universidad distinta, con ambientes espaciales maravillosos y una superficie gigante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Habitante de la colonia Condesa, Garc\u00eda-Forment\u00ed record\u00f3 que para ir al Pedregal ten\u00eda que llegar en transporte p\u00fablico hasta cerca del hospital 20 de Noviembre y de ah\u00ed \u201csal\u00edan los gorriones (autobuses para estudiantes) que nos llevaban a la universidad; les dec\u00edamos as\u00ed porque eran gratis, de gorra\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La vida acad\u00e9mica en CU fue fundamental para su formaci\u00f3n: Representaba un muestrario de la arquitectura moderna para quienes estudi\u00e1bamos esa disciplina. El campus central era una joya. En esa \u00e9poca funcionaban los espejos de agua y la fuentes, se pod\u00edan ver con mucha claridad los murales y los edificios. Como estudiante de arquitectura fue parte de mi formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ciudad Universitaria es uno de los grandes proyectos arquitect\u00f3nicos del siglo XX. Fue el presidente Manuel \u00c1vila Camacho quien hizo el compromiso del gobierno federal para la construcci\u00f3n, y en 1950 su sucesor, Miguel Alem\u00e1n, inici\u00f3 las obras que inaugur\u00f3 dos a\u00f1os despu\u00e9s, con 90 por ciento de avance, en una ceremonia denominada Dedicaci\u00f3n de la Ciudad Universitaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El proyecto estuvo a cargo de los arquitectos Mario Pani y Enrique del Moral, quienes coordinaron a 60 proyectistas, 200 residentes, contratistas y supervisores y a 10 mil obreros. Tambi\u00e9n participaron los muralistas m\u00e1s influyentes de la \u00e9poca como Juan O\u2019Gorman, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Jos\u00e9 Ch\u00e1vez Morado y Francisco Eppens.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cumpli\u00f3 60 a\u00f1os la sede emblem\u00e1tica de la UNAM, Ciudad Universitaria \u00a0 Estudiantes de las primeras generaciones hablan del cambio a la sede del Pedregal En 2007 fue declarada por la Unesco patrimonio cultural de la humanidad Emir Olivares Alonso La Jornada &nbsp; Fue el lunes 22 de marzo de 1954 cuando se oficializ\u00f3 el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":10953,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10948","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10948","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10948"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10948\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10949,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10948\/revisions\/10949"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10953"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10948"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10948"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10948"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}