{"id":11061,"date":"2014-12-20T19:50:09","date_gmt":"2014-12-21T01:50:09","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11061"},"modified":"2014-12-20T19:50:09","modified_gmt":"2014-12-21T01:50:09","slug":"alucinante-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11061","title":{"rendered":"Alucinante Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><strong>Alucinante Am\u00e9rica Latina<\/strong><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><strong>Paisajes sobrecogedores,<\/strong><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><strong>Barrios secretos<\/strong><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><strong>El aut\u00e9ntico sabor latino.<\/strong><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><strong>Diez flechazos entre el r\u00edo Bravo y cabo de Hornos<\/strong><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><strong>Jaled Abdlrahim<\/strong><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: center;\"><strong>Hans Neleman<\/strong><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Latinoam\u00e9rica entera, en l\u00ednea recta, tiene, as\u00ed a ojo, unos cuantos miles de millas de largo. Haciendo eses, la distancia se multiplica a ritmo proporcional al que aumentan los rincones escondidos, los horizontes de fondo de pantalla, las avenidas de pedigr\u00ed y las gastronom\u00edas con secreto, regadas por sus 22.222 millones de kil\u00f3metros cuadrados de suelo en todas sus variables geol\u00f3gicas.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Escrib\u00eda el autor venezolano Arturo Uslar Pietri -1906-2001- sobre su continente que <i>\u201cAm\u00e9rica fue, en casi todos los aspectos, un hecho nuevo para los europeos que la descubrieron. No se parec\u00eda a nada de lo que conoc\u00edan. Todo estaba fuera de la proporci\u00f3n en que se hab\u00eda desarrollado la vida del hombre occidental<\/i>\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed 10 ejemplos de esos desproporcionados tesoros a descubrir en el nuevo mundo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Los riscos del sur<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">TORRES DEL PAINE \/ CHILE<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">En Chile, que es pa\u00eds largo, el turista a veces tiene la duda: \u00bfmerecer\u00e1 la pena ir de la capital a 2.500 kil\u00f3metros al sur, a la Patagonia? Algunos al fin se deciden a ir a ver el espectacular perfil que forman las Torres del Paine, un aislado grupo de monta\u00f1as de cuerpo verticalizado hasta los 3.000 metros de altura. Entonces, salen de dudas.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">La ausencia de alumbrado p\u00fablico convierte Cabo Polonio, en el departamento uruguayo de Rocha, en un lugar ideal para observar estrellas. Mr. Lomein<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Un sue\u00f1o en la playa<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">CABO POLONIO \/ URUGUAY<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">El \u00fanico riesgo de ir a Cabo Polonio es que sea de esos que deciden quedarse para siempre. Por sus calles se puede encontrar a m\u00e1s de un rubio de esos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">En esta morada de la tranquilidad ba\u00f1ada de Atl\u00e1ntico, al norte uruguayo, no existe la corriente el\u00e9ctrica, no llega el agua corriente y es habitual el trueque.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">La raz\u00f3n es que los pescadores, artesanos y forasteros que la habitan en r\u00fasticas casitas prefieren que sea as\u00ed.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Para llegar a este lugar de playas anchas es necesario abandonar el coche y atravesar a pie, a caballo o en jeep los seis kil\u00f3metros de arena que lo separan de la realidad.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Por su otra frontera, la salada, tres islitas llamadas La Rasa, La Encantada y El Islote hacen de guarida a una manada de lobos marinos que andan vigilando que a Cabo Polonio no llegue nunca el tiempo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Una &#8216;moqueca de peixe&#8217; de Bah\u00eda, Brasil.\u00a0 Bill Hogan (Getty)<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Manjar de pescador<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">LA MOQUECA DE PEIXE \/ BRASIL<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Que vengan los chefs de Par\u00eds y Londres a aprender una lecci\u00f3n de cocina de las tribus ind\u00edgenas bahianas.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">El plato de pescado en cuesti\u00f3n, originalmente elaborado con hojas de diferentes \u00e1rboles, evolucion\u00f3 hasta ser un cocido de pez con cebollas, pimento, tomates, cilantro y pimienta que de nada sirven juntos si no se revuelven con dos ingredientes genuinamente locales: leche de coco y aceite de dend\u00ea (aceite de palma).<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Un plato de barro caliente lleno de eso en cualquier tenderete de entrar en chanclas en para\u00edsos bahianos como Itacar\u00e9 o Caraiva puede suponer la raz\u00f3n por la que le d\u00e9 a Brasil la medalla de excelencia gastron\u00f3mica de sus veraneos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">La Piojera, un conocido bar de Santiago de Chile.\u00a0 Fabi\u00e1n Ortiz Acero<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Terremoto en un vaso<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">LA PIOJERA \/ SANTIAGO DE CHILE<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Un payaso profesional fuera de servicio sugiere al periodista que eche un vistazo a la cantina que nos rodea, que intente buscar a dos personajes iguales. Hay un pescadero del Mercado Central junto a un par de ejecutivos con corbata de trabajo. Un gringo trata de hacerse paso con un vaso gigantesco en las manos entre un grupo de tipos con chaquetas de cuero. Lo acaba tirando todo. Unas universitarias se r\u00eden de lo ocurrido y un hombre robusto de poca estatura y piel morena grita algo ininteligible. Y todo el lugar brinda entre gritos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">En los grandes vasos hay una bebida creada en esta casa, La Piojera, venerada y replicada ya en todo el pa\u00eds. Vino pipe\u00f1o blanco, helado de pi\u00f1a y estocadas de fernet, granadina o licor amargo. Se llama Terremoto. Los que lo piden en jarra grande beben Cataclismos y los vasos peque\u00f1os o las segundas tomas, R\u00e9plicas. El suelo siempre est\u00e1 mojado porque se preparan en bater\u00eda, sin girar la botella. Moverte por dentro lleva un siglo siendo dif\u00edcil y divertido.<i><\/i><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><i>\u201cLos surcos que hay en la barra son la herencia de cien a\u00f1os de codos de todas las clases apoyados<\/i>\u201d, dice el payaso mientras silba al tropel de camareros gritones.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Ciclista en la carretera de la muerte, en Bolivia.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Adrenalina para ciclistas<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">BOLIVIA<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Hasta 2006, la media de despe\u00f1ados con final opaco era de entre 100 a 150 personas al a\u00f1o. Despu\u00e9s se hizo la ruta alternativa que libraba a los bolivianos de un camino maldito apodado La Carretera de la Muerte, que a\u00fan une La Paz con la regi\u00f3n de los Yungas. Hoy es una v\u00eda abierta para aficionados a la combusti\u00f3n de adrenalina. En particular, para los turistas que la descienden en bicicleta con alguna de las empresas especializadas en este deporte con la raya de banda pintada al borde de la v\u00eda junto a impresionantes abismos de 800 metros de profundidad.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Un edificio en el barrio de Getseman\u00ed, en Cartagena de Indias. \/ ANDREW BAIN<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Bares de rumba<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">CARTAGENA DE INDIAS \/ COLOMBIA<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">A diez minutos del amurallado centro hist\u00f3rico de Cartagena de Indias, patrimonio mundial desde 1984, est\u00e1 el barrio de Getseman\u00ed. All\u00ed tuvo lugar el primer grito de independencia latinoamericano de origen genuinamente popular (1811), cuando estaba habitada por esclavos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Hoy, tras quitarse de encima el estigma de barrio peligroso, al pasear por sus calles con nombres como Arsenal, Media Luna o Tripita y Media te vas cruzando con aut\u00f3ctonos de varias generaciones, visitantes, areperos, bares de rumba y hostales de mochileros.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Y en la plaza de la Trinidad, vendedores de comida, rastafaris y veraneantes.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Un excursionista en las dunas de Huacachina, en Per\u00fa, \/ ANDREW WATSON<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Un oasis perdido<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">HUACACHINA \/ PER\u00da<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Bajando desde Lima por la Panamericana Sur, tras surcar un camino que abarca la l\u00ednea constante del Pac\u00edfico al Oeste, los andes peruanos al Oriente y cuatro horas de llanura frente al parabrisas, existe un impresionante S\u00e1hara americano que se pierde en el horizonte a orillas de un oasis llamado Huacachina. Tres lecciones del lugar: las tablas de snow se deslizan en las monta\u00f1as de arena; un buggie es capaz de bajar paredes verticales, y los oasis de los cuentos existen.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0La Calzada de Amador, en Panam\u00e1. Russel Kord<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Escombros del canal<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">CALZADA DE AMADOR \/ PANAM\u00c1<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">De algo ten\u00eda que servir tanta piedra. Para la construcci\u00f3n del canal de Panam\u00e1 hizo falta escavar 183 millones de metros c\u00fabicos de material. Tanto, que si se pusiera en l\u00ednea recta dar\u00eda la vuelta al mundo cuatro veces. Los paname\u00f1os aprovecharon un poquito de ese escombro para crear la Calzada de Amador, una v\u00eda artificial que une la capital con cuatro islitas que dejaron de estar a la deriva: Naos, Perico, Culebra y Flamenco. Por el camino, de una a otra, bares, restaurantes, tiendas y discotecas amenizan el recorrido firme por este exarchipi\u00e9lago<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">San Crist\u00f3bal de las Casas, en Chiapas, M\u00e9xico, durante las fiestas de Guadalupe. Michael y AMP Jennifer<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Locos por la selva<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">CHIAPAS \/ M\u00c9XICO<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Las reivindicaciones campesinas dieron a conocer este Estado mexicano en la frontera con Guatemala. Ahora, el viajero se maravilla con selvas profundas repletas de monos y p\u00e1jaros, cavernas de estalactitas, un paseo en barca por un ca\u00f1\u00f3n infestado de cocodrilos llamado El Sumidero o unas ruinas en Palenque donde habitaban pueblos prehisp\u00e1nicos que deformaban sus cabezas para embellecerse. Y, tambi\u00e9n, con dos fascinantes ciudades perdidas en la selva: Yaxchil\u00e1n y Bonampak.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">En pocas iglesias cat\u00f3licas la gente sale embriagada y manchada de sangre de animales como ocurre en la de San Juan Chamula. Y, por si es poco, hay cataratas de m\u00e1s de 30 metros en medio de la jungla.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Una tienda en el barrio de La Boca, en Buenos Aires. Richard Cummins<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">El ritual del domingueo<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">BUENOS AIRES \/ ARGENTINA<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Usted cree que lo de salir de domingueo se ha inventado en Espa\u00f1a. Y puede.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Pero pruebe a hacerlo en la capital argentina.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Bajar y subir las calles por el barrio de San Telmo para comprar una artesan\u00eda, dar un peso a cada una de las bandas callejeras, y, tras la foto de rigor compartiendo bancada con Mafalda, degustar un picante artesanal o pararse al olor de un restaurante de asados. Puede resultar un buen preludio antes de desplazarse en un corto trayecto paralelo al puerto hasta Caminito, en el barrio de la Boca (en la foto). Solo all\u00ed podr\u00e1 entender qu\u00e9 significa que el vino sepa a tango.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alucinante Am\u00e9rica Latina Paisajes sobrecogedores, Barrios secretos El aut\u00e9ntico sabor latino. Diez flechazos entre el r\u00edo Bravo y cabo de Hornos Jaled Abdlrahim Hans Neleman Latinoam\u00e9rica entera, en l\u00ednea recta, tiene, as\u00ed a ojo, unos cuantos miles de millas de largo. 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