{"id":11104,"date":"2015-01-07T23:47:18","date_gmt":"2015-01-08T05:47:18","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11104"},"modified":"2015-01-07T23:47:18","modified_gmt":"2015-01-08T05:47:18","slug":"don-julio-scherer-garcia-murio-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11104","title":{"rendered":"Don Julio Scherer Garc\u00eda muri\u00f3 hoy."},"content":{"rendered":"<p class=\"ecxMsoNormal\"><b>Don Julio Scherer Garc\u00eda muri\u00f3 hoy.<\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Hasta el \u00faltimo momento, el fundador de Proceso mostr\u00f3 el esp\u00edritu combativo, indoblegable, que marc\u00f3 su vida. Rigieron su trabajo period\u00edstico la b\u00fasqueda de la verdad, la verticalidad profesional, la denuncia sin concesiones. F\u00edsicamente, se va uno de los grandes periodistas mexicanos del siglo XX y de la primera parte del XXI, a trav\u00e9s de cuyos trabajos el pa\u00eds se asom\u00f3 con crudeza a un pa\u00eds del que don Julio se dol\u00eda: el M\u00e9xico de la injusticia, de la corrupci\u00f3n y del ejercicio abusivo del poder.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En Proceso quedan indelebles sus conceptos morales y period\u00edsticos, de los que estamos impregnados todos los que aqu\u00ed trabajamos. Recientemente perdimos a Vicente Le\u00f1ero. Hoy parte el hombre que le dio vida a nuestra publicaci\u00f3n y del que recogemos precisamente su esp\u00edritu indomable. Gracias a \u00e9l, gracias a ellos, a su inspiraci\u00f3n, Proceso vive, Proceso sigue.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">M\u00c9XICO, D.F.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">proceso.com.mx<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Esta madrugada, alrededor de las 4:30 horas falleci\u00f3 el periodista Julio Scherer Garc\u00eda.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El fundador de Proceso, muri\u00f3 de un choque s\u00e9ptico. Llevaba poco m\u00e1s de dos a\u00f1os enfermo, principalmente de problemas gastrointestinales. En abril, cumplir\u00eda 89 a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El 17 de octubre pasado hizo lo que ser\u00eda su \u00faltima visita a la redacci\u00f3n que tanto am\u00f3.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Al despedirse, a las puertas de las oficinas del semanario que fue su vida durante sus \u00faltimos 38 a\u00f1os, dijo a este reportero, los ojos h\u00famedos, que Proceso hab\u00eda costado muchos sacrificios y trabajo y se despidi\u00f3 intentando una sonrisa.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Prometi\u00f3, un hilo su voz, que regresar\u00eda para el aniversario 38 del semanario. Ya no pudo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Siempre lejos de los reflectores, renuente a las entrevistas, fiel a su estilo de vida, sus funerales ser\u00e1n privados.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Al inicio de la d\u00e9cada de los cuarentas del siglo pasado, antes de cumplir los 18 a\u00f1os, Scherer Garc\u00eda ingres\u00f3 al diario Excelsior.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Tuvo una carrera fulgurante. Inici\u00f3 como mandadero de la redacci\u00f3n y unos d\u00edas antes de cumplir los 22 a\u00f1os ya publicaba en el vespertino \u00daltimas Noticias y un a\u00f1o despu\u00e9s en Excelsior, en cuyas p\u00e1ginas se pueden encontrar notas, entrevistas y reportajes bajo su firma, de septiembre de 1949 a abril de 1976.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Julio Scherer asumi\u00f3 la direcci\u00f3n del entonces el diario m\u00e1s importante del pa\u00eds, a los 42 a\u00f1os, el primero de septiembre de 1968. Desde esa posici\u00f3n, acab\u00f3 confrontado con los presidentes Gustavo D\u00edaz Ordaz (1964-1970) y Luis Echeverr\u00eda (1970-1976).<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">A su salida de Excelsior, el 6 de junio de 1976, luego de una maniobra orquestada desde la presidencia de Echeverr\u00eda, junto con decenas de compa\u00f1eros de aquel diario fund\u00f3 el semanario <b>Proceso, cuyo primer n\u00famero apareci\u00f3 el 6 de noviembre de 1976<\/b>.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Scherer Garc\u00eda, quien asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de Proceso a los 50 a\u00f1os, nunca dej\u00f3 la actividad reporteril.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El 7 de diciembre de 2014, un mes antes de su muerte, de 88 a\u00f1os, public\u00f3 su \u00faltimo texto a prop\u00f3sito del fallecimiento del tambi\u00e9n periodista y escritor, su amigo, Vicente Le\u00f1ero.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Considerado el mejor periodista mexicano de la segunda mitad del siglo pasado y de lo que va del actual, Scherer Garc\u00eda estudi\u00f3 la carrera de derecho y de filosof\u00eda en la UNAM, pero pronto acab\u00f3 por dirigir todos sus esfuerzos a lo que ser\u00eda su m\u00e1xima pasi\u00f3n: el periodismo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">No hubo tema que no tocara: pobreza, menores de edad, desastres, tragedias, conflictos estudiantiles, protestas laborales, religi\u00f3n, grilla pol\u00edtica, asuntos internacionales, pintura, literatura y las artes en general, aunque el de la corrupci\u00f3n gubernamental aparece como una constante.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Bajo su direcci\u00f3n, Proceso public\u00f3 portadas memorables como aquella titulada El hermano inc\u00f3modo, del 19 de noviembre de 1994, acompa\u00f1ada de una foto del recientemente exonerado Ra\u00fal Salinas de Gortari.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">O esa de La casa de Durazo en el Ajusco en julio de 1983, sobre las corruptelas del que fuera jefe de la polic\u00eda capitalina en el sexenio de Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo, junto a otro reportaje sobre El Parten\u00f3n, una narco mansi\u00f3n construida para ese siniestro personaje en Zihuatanejo, Guerrero.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Recordada tambi\u00e9n es la portada de enero de 1983 con el t\u00edtulo El refugio de L\u00f3pez Portillo en Acapulco, cuyo reportaje en interiores se destac\u00f3 curiosamente con la cabeza: Una casita blanca de 2 millones de d\u00f3lares en Puerto Marqu\u00e9s.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El 8 de enero de 1994, el pa\u00eds en un hilo por la declaraci\u00f3n de guerra del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional, en la redacci\u00f3n de Proceso se recibi\u00f3 una invitaci\u00f3n del EZLN dirigida a Scherer Garc\u00eda para que este, junto con la Premio Nobel, Rigoberta Mench\u00fa y el obispo Samuel Ru\u00edz, fungieran como intermediarios ante la eventualidad de un di\u00e1logo con el gobierno.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\">La respuesta del entonces director de Proceso lo pint\u00f3 de cuerpo entero:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u201cAgradezco la inclusi\u00f3n de mi nombre al lado del obispo Samuel Ruiz y de la se\u00f1ora Rigoberta Mench\u00fa. Sin embargo, mi condici\u00f3n de periodista me obliga a la imparcialidad, dif\u00edcil de sostener en la doble condici\u00f3n de mediador y cronista de los acontecimientos que vivimos. Debo, pues, cumplir exclusivamente con las reglas de mi profesi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Julio Scherer Garc\u00eda escribi\u00f3 un total de 22 libros entre 1965 y 2013. Despu\u00e9s del primero, titulado Siqueiros: La Piel y la entra\u00f1a (1965) (FCE 2003), debieron pasar 19 a\u00f1os para publicar el segundo, el inolvidable Los Presidentes (Grijalbo 1986).<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El director fundador de Proceso y hasta su muerte, presidente del Consejo de Administraci\u00f3n de CISA, la empresa que edita el semanario, se ocup\u00f3 en sus libros de expresidentes, de la matanza de Tlatelolco, de las c\u00e1rceles, de sus m\u00e1s renombrados presos, de los presidentes de Chile, Salvador Allende y Augusto Pinochet, y de temas como el de los secuestros y la delincuencia de menores de edad, as\u00ed como en un par de ellos, a su vida, su \u00fanica, de periodista.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Despu\u00e9s de Los presidentes escribi\u00f3:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El poder: historias de familia (Grijalbo 1990); Estos a\u00f1os (Oc\u00e9ano 1995); Salinas y su imperio (Oc\u00e9ano (1997); C\u00e1rceles (Alfaguara 1998); Parte de Guerra, en coautor\u00eda con Carlos Monsiv\u00e1is (Aguilar 1999); M\u00e1xima seguridad (Random House Mondadori 2001); Pinochet, vivir matando (Alfaguara 2000 y Nuevo Siglo-Aguilar 2003); Tiempo de saber: Prensa y poder en M\u00e9xico, en coautor\u00eda con Carlos Monsiv\u00e1is (Aguilar 2003); Los patriotas. De Tlatelolco a la guerra sucia (Nuevo Siglo Aguilar 2004); El perd\u00f3n imposible (FCE) (Versi\u00f3n ampliada de Pinochet, vivir matando); El indio que mat\u00f3 al padre Pro (FCE 2005); La pareja (Plaza &amp; Janes (2005); La terca memoria (Grijalbo 2007); La reina del Pac\u00edfico (Grijalbo 2008); Allende en llamas (Almad\u00eda 2008); Secuestrados (Grijalbo (2009); Historias de muerte y corrupci\u00f3n (Grijalbo (2011); Calder\u00f3n de cuerpo entero (Grijalbo 2012); Vivir (Grijalbo 2012) y Ni\u00f1os en el crimen (Grijalbo 2013).<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Scherer Garc\u00eda recibi\u00f3 en 1971 el premio Mar\u00eda Moors Cabat y en 1977 fue reconocido como el periodista del a\u00f1o por Atlas Word Press Review de Estados Unidos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En 1986 se le entreg\u00f3 el premio Manuel Buend\u00eda 1986 y dos a\u00f1os despu\u00e9s rechaz\u00f3 el Premio Nacional de Periodismo, que en ese entonces entregaba el presidente de la rep\u00fablica en turno.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En 2001 recibi\u00f3 el reconocimiento Roque Dalton y en el 2002, quiz\u00e1 el reconocimiento que m\u00e1s lo conmovi\u00f3: el Premio Nuevo Periodismo CEMEX-FNP, promovido por el escritor Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, en la modalidad de homenaje.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Un a\u00f1o despu\u00e9s, acept\u00f3 el Premio Nacional de Periodismo, cuando su organizaci\u00f3n y entrega se hab\u00eda ciudadanizado.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Ya el 20 de marzo de 2014 recibi\u00f3 el grado de Doctor Honoris Causa de la Universidad Aut\u00f3noma Benito Ju\u00e1rez de Oaxaca.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Y el 3 de octubre pasado, otorgada por el Proyecto Cultural Revueltas, recibi\u00f3 la medalla John Reed por su trayectoria period\u00edstica y sus contribuciones a la libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Confrontado con partes esenciales de s\u00ed mismo, Julio Scherer Garc\u00eda abri\u00f3 fragmentos de su piel y de su alma, en abril de 2002, al ser objeto de un homenaje entra\u00f1able, extendido en un tiempo que parec\u00eda interminable, durante la ceremonia en la que recibi\u00f3 el Premio Nuevo Periodismo Iberoamericano, en Monterrey.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">No hay cr\u00f3nica veros\u00edmil de lo que ocurri\u00f3 en el Museo de Arte Contempor\u00e1neo de la capital de Nuevo Le\u00f3n, al mediod\u00eda del mi\u00e9rcoles 3 de abril. Como no la puede haber cuando se trata de hablar de las insondables profundidades del esp\u00edritu de los periodistas aut\u00e9nticos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En todo caso, poco se puede hacer para transmitir las emociones, sino buscarlas en las palabras de quienes las experimentan.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">-No sabes cu\u00e1nto te quiero, me jodiste -dijo Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez a Julio Scherer Garc\u00eda en el momento de entregarle el premio en el estrado del Marco.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">-Gabriel, Gabriel, Gabriel- fue la respuesta, al tiempo del abrazo estrecho y el beso en la mejilla.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">A continuaci\u00f3n se reproducen las palabras del fundador de Proceso en la ceremonia de premiaci\u00f3n. Y un par de ejemplos de la prosa period\u00edstica del homenajeado.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Me abruma la expresi\u00f3n \u201chomenaje a un periodista\u201d. S\u00e9 de mi piel, conozco mi alma.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En la segunda mitad de 1976, expulsado de Exc\u00e9lsior por un sistema que se so\u00f1\u00f3 imbatible, tuve el impulso de abandonar el trabajo que me acompa\u00f1aba desde la juventud. Sin ojos para el futuro, pens\u00e9 en un porvenir de d\u00edas circulares. Compa\u00f1eros de entonces y de siempre que rehusaron permanecer una hora m\u00e1s en el diario ultrajado, pugnaron para que sigui\u00e9ramos juntos. El despojo hab\u00eda sido brutal. No era tolerable la cancelaci\u00f3n de un destino com\u00fan, la vocaci\u00f3n truncada.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">A\u00fan los escucho, generosos. \u201cEmpecemos de nuevo, a costa de los riesgos que vengan\u201d. Su entereza pudo m\u00e1s que mis resquemores y su capacidad creadora mucho m\u00e1s que la rabia est\u00e9ril que me venc\u00eda. Ellos tuvieron los ojos que a m\u00ed me faltaron. As\u00ed naci\u00f3 Proceso el 6 de noviembre de 1976 en una casa alquilada. Incluida la estufa, la redacci\u00f3n formaba parte de la cocina.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Fue una \u00e9poca que trajo de todo. Comprob\u00e9 que el dinero mercenario astilla los huesos y la traici\u00f3n los deshace. Valor\u00e9 la lealtad, poderosa como el amor. Entend\u00ed extremos de la condici\u00f3n humana. Dice la frase b\u00edblica que un amigo fiel no tiene precio y en la paradoja que es la vida yo agregar\u00eda que los judas tampoco tienen precio.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En nuestro tiempo, dominados por la prisa, decididos a llegar primero a donde sea, pasamos de largo por las palabras. Como si se tratara de un lugar com\u00fan, recitamos que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Pero al estadista ingl\u00e9s Lord Acton habr\u00eda que tomarlo en serio. La corrupci\u00f3n absoluta destruye los principios, degrada los h\u00e1bitos y atenta contra el deseo, la gracia impalpable de la vida. Arriba, en la cumbre donde todo sobra, no se sigue a la mujer con la admirada naturalidad con la que se la mira en la calle, incompleta como el var\u00f3n, necesitados uno de la otra, complementarios para la dicha. No son \u00e9stas las venturas del poder. Sin l\u00edmite que los satisfaga, los dioses no se divierten.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El reducto que los resguarda y a\u00edsla est\u00e1 construido con materiales abominables: el crimen y la impunidad. Ah\u00ed est\u00e1 el arsenal para lo que se ofrezca: la informaci\u00f3n reservada, los instrumentos para ensuciar la intimidad, la amenaza, la tortura, el calabozo, la disuasi\u00f3n por la violencia, la simulaci\u00f3n y sus mil disfraces, la intriga permanente, el enga\u00f1o a toda hora, los modos y maneras para exhumar secretos que protegen el honor. Notables en alg\u00fan momento muchos de ellos, los hijos del poder se acostumbran a vivir con ventaja sobre todos, expresi\u00f3n \u00e9sta de la cobard\u00eda que se encubre en la prepotencia.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Hay otros poderes: el show del dolor, el drama individual para el rating, las matanzas como un espect\u00e1culo colorido, las drogas a cambio de hombres y mujeres colgados sobre el vac\u00edo y sin energ\u00eda para desprenderse y caer, las fortunas labradas con el sufrimiento de millones y hasta con los cuerpos fr\u00e1giles de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">La manipulaci\u00f3n ordena el mundo. Los pobres est\u00e1n ah\u00ed para que los ricos puedan volcar sobre ellos los tesoros de su coraz\u00f3n. A los de abajo ya les llegar\u00e1 su momento, que el mundo, aldea global, tambi\u00e9n les pertenece. Escuchamos el canto: todos formamos una familia. La cuesti\u00f3n es mantener la esperanza. Se ha dicho que la oscuridad cerrada anuncia la alborada, la t\u00edmida luz primera a la que seguir\u00e1n todos los resplandores del cielo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Al periodismo no le compete la eternidad. Son suyos los minutos milenarios. Ubicuo, su avidez por saber y contar no tiene medida, maravilla del tiempo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">No obstante conviene reconocer que nuestro oficio tiene una dosis de perversidad: es dif\u00edcil escapar a la seducci\u00f3n que ejerce, sin punto de convergencia con el hast\u00edo. Pero carga tambi\u00e9n con deberes estrictos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Perder\u00eda su sentido si no recorriera los oscuros laberintos del poder, ah\u00ed donde se discute del hambre sin sentirla, la enfermedad sin padecerla, la ignorancia sin conocerla, la muerte prematura como una l\u00e1nguida tristeza, la depravaci\u00f3n como un t\u00f3xico en la sangre de los desencantados. Es abominable el terrorismo de las bombas y las torres, como odioso es un mundo paralizado por la enajenaci\u00f3n de hombres y mujeres apenas con fuerza para sostener sus huesos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El terrorismo destruye cuerpos e inteligencias que supieron lo que es vivir y mata a los desdichados que se fueron sin noci\u00f3n de la vida. Tan vil es un asesinato como otro, una masacre como otra, que en la tragedia no existen escalas ni mediciones. Sin la denuncia del terror y las contradicciones que lo provocan, el periodismo quedar\u00eda reducido a una deslumbrante oquedad. Habr\u00eda que agregar que los huecos permiten suplantar la realidad por la apariencia y poner \u00e9sta al servicio del poder. A los hechos no se les maneja; a la apariencia, s\u00ed.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">A Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez lo reclamamos \u00edntegro para nuestra profesi\u00f3n. Amante del dato preciso como el poeta consagrado a la met\u00e1fora perfecta, sabe que el dato preciso evade la mentira y burla el equ\u00edvoco. Libre su fantas\u00eda sin espacio, la somete a la realidad concreta. A la vida no hay para qu\u00e9 enga\u00f1arla, quiz\u00e1 dijera el Gabo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">A don Lorenzo Zambrano quiero expresarle mi gratitud y a los miembros del jurado decirles que he le\u00eddo muchas de sus p\u00e1ginas con el concentrado sentimiento que llamamos devoci\u00f3n. Me corre prisa por abrazarlos, reiterarles que se excedieron, que me conmueven, que una emoci\u00f3n as\u00ed no es peso sino alivio y hasta podr\u00eda humedecer mi alma.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u201cLa modestia es moneda falsa en nuestro trabajo. No existe periodista sin su sue\u00f1o de cabecera: La noticia o el reportaje que lleve a la historia. As\u00ed somos todos.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">As\u00ed, rotundo, Julio Scherer Garc\u00eda defin\u00eda el motor del trabajo del periodista, un aserto que no ri\u00f1e con su comportamiento ajeno a la exhibici\u00f3n de su imagen y que, excepcionalmente, \u00e9l mismo depuso, por ejemplo en el \u201cencuentro ins\u00f3lito\u201d que tuvo con el narcotraficante Ismael El Mayo Zambada.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El mismo Scherer Garc\u00eda explic\u00f3 la raz\u00f3n en la cr\u00f3nica que escribi\u00f3 para Proceso: Cuando El Mayo le pidi\u00f3 ser fotografiados juntos \u201csent\u00ed un calor interno, absolutamente explicable. La foto probaba la veracidad del encuentro con el capo\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Por eso, m\u00e1s que un arrebato de vanidad, Scherer Garc\u00eda pens\u00f3 en el rigor informativo: \u201cAl periodista lo avalan los hechos. Sin ellos est\u00e1 perdido.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">A cuatro meses de cumplir 89 a\u00f1os de edad, que cumplir\u00eda el 7 de abril, Scherer Garc\u00eda dio una muestra m\u00e1s de arrojo profesional, temple f\u00edsico y acabada prosa, en un encuentro originado por su reputaci\u00f3n: \u201cLa suerte es una urdimbre tejida con paciencia.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Es decir, fruto de d\u00e9cadas de trabajo period\u00edstico disciplinado. Postulaba: \u201cLa obsesi\u00f3n es un c\u00edrculo, la voluntad una l\u00ednea recta que rompe el c\u00edrculo o se degrada.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En todos sus libros \u201322 en medio siglo, de La piel y la entra\u00f1a, de 1965, hasta Ni\u00f1os en el crimen, de 2013\u2013, Scherer Garc\u00eda acredita su concepci\u00f3n del periodismo y en ellos suelen despuntar definiciones sobre esta profesi\u00f3n y aut\u00e9nticos aforismos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Scherer Garc\u00eda fue \u2013es\u2013 el m\u00e1s completo periodista del siglo 20, fincado en la independencia de todo poder, sino es tambi\u00e9n escuela de periodismo para quienes, como \u00e9l dec\u00eda, nos apasionaba \u201cel periodismo sin imaginaci\u00f3n, el toque de la realidad como es\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Postulaba: \u201cEn nuestro oficio sabemos que no hay manera de resistir un suceso. Es el vac\u00edo que se abre. Se traga al reportero, al cartonista, al escritor hecho en la tinta de la informaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Otro: \u201cEl periodista escudri\u00f1a, busca el di\u00e1logo, apela al testimonio.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Uno m\u00e1s: \u201cLa cirug\u00eda y el periodismo remueven lo que encuentran. El periodismo ha de ser exacto, como el bistur\u00ed.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Postulaba Scherer: \u201cNo hay abrigo para la mentira. Tarde o temprano manos h\u00e1biles la desnudan.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El periodismo cabal no se explica sin la libertad, pero Scherer aclaraba: \u201cLa libertad es una lumbre que necesita de muchas lumbres para ser lumbre verdadera.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Es decir, \u201cno existe la libertad en solitario. La libertad es de algunos, o de muchos, o es caricatura, desairada ficci\u00f3n\u201d\u2026 \u201cPermanece el periodismo en los seres que viven y en las cosas que son. Su grandeza es la del hombre. Su poes\u00eda es el agua que corre sin agotarse.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El 28 de noviembre de 2005, al recibir el doctorado honoris causa de la Universidad de Guadalajara, de cuyo discurso tom\u00e9 el p\u00e1rrafo de la \u201centrada\u201d de este art\u00edculo, Scherer Garc\u00eda expuso:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u201cSuele decirse que Proceso naci\u00f3 para la estridencia. Ciertamente no somos moderados, pero el pa\u00eds no est\u00e1 para la cr\u00edtica prudente a la que muchos se acomodan.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Diagnostic\u00f3: \u201cLa impunidad tom\u00f3 partido y la zozobra domina la vida cotidiana: Los robos y los cr\u00edmenes por la ma\u00f1ana, los atracos y secuestros por la tarde, los asaltos a mano armada por la noche y la corrupci\u00f3n a toda hora.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Antes, el 7 de mayo de 2002, al recibir el Premio Nacional de Periodismo \u2013el primero que se otorg\u00f3 sin la intervenci\u00f3n del gobierno\u2013, Scherer Garc\u00eda sentenci\u00f3: \u201cEl mundo se ha endurecido y pienso que el periodismo habr\u00e1 de endurecerse para mantenerse fiel a la realidad, su espejo insobornable\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Es decir, \u201csi los r\u00edos se enrojecen y se extienden los valles de cad\u00e1veres v\u00edctimas del hambre y la enfermedad, as\u00ed habr\u00e1 que contarlo con la imagen y la palabra.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Sobre su relaci\u00f3n con los poderosos, dec\u00eda: \u201cEl periodista observa la vida privada de los hombres p\u00fablicos y se entromete en su trabajo, asiste como puede a las reuniones a perta cerrada y se hace de documentos reservados: El periodista escucha lo que no debe escuchar y mira lo que no debe mirar en la b\u00fasqueda afanosa de los datos y signos que informen a la sociedad de lo que ocurre en las esferas del poder\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Puntualizaba tambi\u00e9n: \u201cPol\u00edticos y periodistas se buscan unos a otros, se rechazan, vuelven a encontrarse para tornar a discrepar. Son especies que se repelen y se necesitan para vivir. Los pol\u00edticos trabajan para lo factible entre pugnas subterr\u00e1neas; los periodistas trabajan para lo deseable hundidos en la realidad. Entre ellos el matrimonio es imposible, pero inevitable el amasiato\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">La muerte del periodista mexicano Julio Scherer Garc\u00eda ha provocado miles de muestras de p\u00e9same en M\u00e9xico y el mundo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En su cuenta de Twiiter, el historiador Enrique Krauze public\u00f3: \u201cCon gran dolor me entero que ha muerto Julio Scherer, el m\u00e1s grande periodista del siglo XX en M\u00e9xico. Lo quise mucho, lo extra\u00f1ar\u00e9 siempre\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El periodista Julio Hern\u00e1ndez, de La Jornada, escribi\u00f3: \u201cDon Julio Scherer Garc\u00eda ha muerto. Fue un gigante del periodismo, ejemplo de rigor y de \u00e9tica profesionales\u2026\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El cartonista Antonio Helguera: \u201cTriste d\u00eda para la libertad de expresi\u00f3n, adem\u00e1s del ataque a Charlie Hebd\u00f3, fallece Julio Scherer\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El investigador John Ackerman: \u201cHasta siempre Don #JulioScherer, faro de valent\u00eda, constancia y rigor period\u00edstico: http:\/\/ow.ly\/GW0ni Toda mi solidaridad para familia\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El periodista Javier Sol\u00f3rzano: \u201cDon Julio Scherer un parteaguas del periodismo mexicano\u2026 Donde a partir de hoy est\u00e9, le mando mi agradecimiento\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Figuras de la pol\u00edtica tambi\u00e9n lamentaron el deceso. Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador public\u00f3: \u201cLa p\u00e9rdida de don Julio Scherer me entristece por partida doble: por nuestra entra\u00f1able amistad y por el vac\u00edo que deja en la vida p\u00fablica\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El presidente Enrique Pe\u00f1a Nieto: \u201cLamento el sensible fallecimiento de Julio Scherer Garc\u00eda, un profesional del periodismo mexicano. Mis condolencias a su familia\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Miles de usuarios de las redes sociales han compartido la noticia del fallecimiento del fundador del seminario Proceso, as\u00ed como fotograf\u00edas y discursos del periodista.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Entre algunos comentarios de los lectores destacan: \u201cEs una tragedia el fallecimiento de Julio Scherer, periodista al que la libertad de expresi\u00f3n le debe mucho en este pa\u00eds, descanse en paz\u201d, escrito por el usuario H\u00e9ctor Legorreta. Tambi\u00e9n: \u201cUna aut\u00e9ntica pena para el periodismo mexicano la p\u00e9rdida de Julio Scherer\u201d, del usuario @adriangtz95.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El tema es tendencia global en Twitter, donde acumula m\u00e1s de once mil menciones.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Medios internacionales y nacionales han consignado el fallecimiento de Scherer, entre ellos New York Times, CNN, Univisi\u00f3n, El Financiero, El Economista, La Jornada, Reforma, Aristegui Noticias y Radio F\u00f3rmula.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Antes de doblegarse ante el autoritarismo de Luis Echeverr\u00eda, Julio Scherer abandon\u00f3 Exc\u00e9lsior en el momento en que este era considerado uno de los grandes diarios del mundo. Fund\u00f3 Proceso, la convirti\u00f3 en su trinchera y supo marcarla con un sentido profundo de justicia. Como periodista, el m\u00e1s grande vivo en M\u00e9xico, a Julio Scherer no lo define una sino varias palabras: arrojo, desaf\u00edo, honestidad, patriotismo, justicia, cr\u00edtica, poder.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Su hija Mar\u00eda aporta algunas m\u00e1s: dulzura, amor. Por un lado, admiraci\u00f3n por un hombre que ha buscado apasionadamente justicia y verdad; por el otro, amor por aquel que la guio con ternura y buen ejemplo. Con esta carta y con la recuperaci\u00f3n de uno de sus grandes reportajes, Letras Libres rinde homenaje al gran periodista y al hombre cabal. (Texto publicado originalmente en la revista Letras Libres)<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Desde hace muchos a\u00f1os supe que alg\u00fan d\u00eda estar\u00eda sentada aqu\u00ed, mordi\u00e9ndome las u\u00f1as mientras escrib\u00eda este texto. Lo tem\u00ed apenas lo advert\u00ed. Por fortuna, nadie me lo pidi\u00f3 antes. Hace unos meses lo hizo Enrique Krauze. Me cont\u00f3 que planeaba homenajear a dos personajes de la izquierda: Jos\u00e9 Revueltas y Julio Scherer. Francamente, no s\u00e9 si se lo agradezco. Acced\u00ed porque creo, como en una verdad absoluta, que no hay padre como mi padre.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">e mi padre poco se sabe. Del periodista acaso algo m\u00e1s: los trazos que ha delineado en sus libros m\u00e1s intimistas. No ha sido suficiente para algunos estudiantes y varios periodistas que me han utilizado como intermediario para tratar de obtener una entrevista con \u00e9l. Pronto dej\u00e9 de pasarle esos mensajes. Su respuesta era f\u00e1cil de anticipar: siempre era la misma.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Mi padre ha insistido, y con raz\u00f3n, que por \u00e9l habla su trabajo: sus entrevistas, sus reportajes. Se ha negado a cooperar cada vez que alg\u00fan colega obstinado ha pretendido biografiarlo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Creo que comprend\u00ed que mi padre era un gigante hasta que me matricul\u00e9 en la universidad. Sab\u00eda, por supuesto, que era un hombre importante, querido y respetado, que todo el mundo lo conoc\u00eda, lo mismo que \u00e9l conoc\u00eda a todo el mundo. Casi todos mis maestros me interrogaban sobre \u00e9l. Quer\u00edan saber qu\u00e9 me aconsejaba, qu\u00e9 me confiaba sobre el oficio period\u00edstico. La mayor\u00eda se alegraba de tenerme entre sus alumnos, como si yo emanara alguna de sus virtudes profesionales. Aunque sus preguntas eran repetitivas, me encantaba escuchar \u2013las m\u00e1s de las veces\u2013 la admiraci\u00f3n que expresaban.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Mi mam\u00e1 muri\u00f3 un mes antes de mis quince a\u00f1os. Nos acompa\u00f1amos en el duelo y mi pap\u00e1 cumpli\u00f3 con el doble rol de la \u00fanica manera posible, colm\u00e1ndome de amor. Fue \u00e9l quien me condujo por la vida de mi madre. La conoc\u00ed a trav\u00e9s de sus recuerdos. Me cont\u00f3 su historia mejor que ella misma.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Conservo en un lugar aparte esta tarjeta suya: \u201cQue mi amor te alcance en el camino, te dec\u00eda tu madre. Y su amor te alcanza en tus hermanos y en tu padre.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Tambi\u00e9n guardo im\u00e1genes entra\u00f1ables. Una se parece mucho a una fotograf\u00eda que le tom\u00f3 el pap\u00e1 de mi hijo Pablo. Mi padre est\u00e1 sentado frente a su escritorio. Lleva una camisa blanca. Distingo dos de sus m\u00e1s amadas pertenencias: la foto de mi madre y una banderita de M\u00e9xico. Manipula su vieja Olivetti (tiene dos id\u00e9nticas, por si una se descompone). Los anteojos se le han resbalado y se balancean a la mitad de su nariz.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">No s\u00e9 si interrumpirlo. Se ve muy concentrado. Al fin me decido y separo las puertas corredizas de su biblioteca.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u2013Hola, pa \u2013le digo. Voltea hacia m\u00ed y se quita los lentes. Me sonr\u00ede, y toda la dulzura se condensa en un gesto.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u2013Qu\u00e9 bonitos ojos tengo \u2013me contesta, mientras mira fijo los m\u00edos. Siempre han dicho que tenemos los mismos ojos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">No olvido el 23 de marzo de 1994. Ese d\u00eda, mi padre me ense\u00f1\u00f3 que no hay promesa peque\u00f1a. Hab\u00edan asesinado a Luis Donaldo Colosio. El ritmo de las noticias se aceler\u00f3 fren\u00e9ticamente conforme corrieron las horas. A las nueve de la noche, desde la cocina, escuch\u00e9 girar la cerradura de la puerta de la entrada. Mi padre tra\u00eda un sobre manila en la mano. Lo abri\u00f3 y me mostr\u00f3 su contenido: la primera prueba para la portada de Proceso.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Laura \u2013que viv\u00eda y trabajaba en casa\u2013 nos ofreci\u00f3 unas quesadillas.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u2013\u00bfTe quedas?<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u2013Tengo que volver a la revista.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u2013\u00bfSolo viniste a ense\u00f1arme la portada?<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">\u2013No, hijita. Vine porque quedamos para merendar. Vengo tarde, no me esperes.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En 1999 dej\u00e9 la casa de mi padre para casarme. Fui la \u00faltima, pero nunca tuve remordimientos de conciencia. \u00c9l aprecia la soledad. La necesita. Nos lo ha dejado bien claro.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Extra\u00f1o muchas cosas de nuestra vida en com\u00fan: su compa\u00f1\u00eda \u00fanica, su permanente buen humor, su conversaci\u00f3n inagotable. Pero sobre todo me hacen falta sus incesantes muestras de amor. Pr\u00e1cticamente a diario \u2013juro que no exagero\u2013, mi pap\u00e1 dejaba una nota en mi bur\u00f3. La colocaba ah\u00ed temprano en la ma\u00f1ana, antes de salir, o por la noche, cuando me encontraba dormida. Conservo much\u00edsimas tarjetas suyas que dicen solo Te amo. Dos cajas protegen cientos m\u00e1s. Eleg\u00ed una al azar, porque no puedo decidirme por ninguna. Escribi\u00f3:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Hija preciosa:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Ya no m\u00e1s amor, ya no tanto. Hay horas en que cubres mi pensamiento \u00edntegro. \u00a1Basta!<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Mi pap\u00e1 lleva a\u00f1os despidi\u00e9ndose. \u201cCuando sea flor\u2026\u201d, nos previene. Por fortuna, he alcanzado la madurez a su lado. Justo ahora, cuando mi amor por \u00e9l alcanz\u00f3 su plenitud, es el momento: yo tambi\u00e9n quiero honrar a mi padre, que nunca ser\u00e1 flor. Ser\u00e1 \u00e1rbol. ~<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">De manos del rector de la UNAM, Juan Ram\u00f3n de la Fuente, Julio Scherer Garc\u00eda recibi\u00f3 el mi\u00e9rcoles 7 de mayo de 2003, el Premio Nacional de Periodismo por trayectoria period\u00edstica. En una c\u00e1lida ceremonia, efectuada en el auditorio principal de la Universidad Iberoamericana, fueron galardonados tambi\u00e9n los reporteros Juan Veled\u00edaz, de Proceso; Gustavo Castillo y Enrique M\u00e9ndez, de La Jornada; Juan Carlos Z\u00fa\u00f1iga, de El Imparcial de Hermosillo; Jorge Morales Almada, de Frontera de Tijuana; el fot\u00f3grafo Daniel Aguilar, de la agencia Reuters, y el cartonista Helguera, tambi\u00e9n de La Jornada.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El fundador de Proceso y actual presidente de su Consejo de Administraci\u00f3n pronunci\u00f3 el discurso que se transcribe a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">No tengo recurso para responder a la generosidad del jurado aqu\u00ed presente. Tampoco palabras para expresar la gratitud colectiva, la de mis compa\u00f1eros y la m\u00eda, por la presencia de todos ustedes. Ocurre lo de siempre: para las ideas existen adverbios y adjetivos precisos, no para las emociones. Su universo es m\u00e1gico. Sobre el premio a la trayectoria, debo decir: nadie camina solo. Un destino que no fuera com\u00fan carecer\u00eda de sentido.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Prepar\u00e9 unas cuartillas. Conf\u00edo en que habr\u00e9 de leerlas con naturalidad:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Padecemos tiempos de zozobra. La brutalidad qued\u00f3 suelta y el horror la acompa\u00f1a. Los gobiernos de Estados Unidos y Cuba entregan cuentas lamentables. Entre Washington y La Habana, nuestra diplomacia no atina con una pol\u00edtica certera. La par\u00e1lisis que la aqueja me lleva de manera natural a la estampa de los boxeadores que bajan la guardia y dejan descubierto el ment\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">No existe proporci\u00f3n entre la furia genocida en Irak y el pared\u00f3n siniestro en Cuba. Tampoco entre la muerte de miles que se mira con el fr\u00edo de la distancia y el duelo personal e intransferible de los familiares y amigos entra\u00f1ables. En Irak, fueron asesinados ni\u00f1as y ni\u00f1os tocados con la gracia de vivir. En la isla, se entretejen viejas historias y agravios de a\u00f1os. No hay excusa para la muerte decretada desde arriba, el crimen del poder, pero s\u00ed grados de responsabilidad hist\u00f3rica, pol\u00edtica y humana.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Bush y Castro viven la raz\u00f3n de Estado como eje y raz\u00f3n de su pol\u00edtica. La \u00e9tica, la moral p\u00fablica de la que todos participamos, para ambos qued\u00f3 perdida en alg\u00fan sarc\u00f3fago. Pero sus diferencias los llevan a polos opuestos. Bush se ha preparado para agredir a quien se le ponga enfrente, y Castro, dictador implacable, noche a noche se prepara contra el bloqueo y sus consecuencias mayores. Bush legitima la violaci\u00f3n territorial, y Castro jura que sus ojos caribe\u00f1os no ver\u00e1n jam\u00e1s la belleza infinita de Cuba en las manos aborrecidas del imperio. Castro, ind\u00f3mito, vive en el riesgo extremo, y Bush dise\u00f1a su estrategia entre misiles invencibles.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Castro mantiene enhiesta la bandera de la dignidad soberana, pero a fuerza de vendavales, como el pared\u00f3n abominable, la estrella solitaria podr\u00eda desprenderse del m\u00e1stil. Aun si esto ocurriera y a sabiendas de que el comandante arroja piedras contra la gloria, no podr\u00eda desconocer que me hizo so\u00f1ar y que los sue\u00f1os, como los amores, tienen vida eterna. A nadie da\u00f1a la utop\u00eda de una Am\u00e9rica Latina soberana y due\u00f1a de sus tesoros.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Frente a los amagos que se barruntan -el Departamento de Estado condena una vez m\u00e1s a Castro, aberrante lo llama ahora-, pienso que a Fidel le asiste la \u00faltima raz\u00f3n, definitiva: si en Cuba quedara un \u00faltimo cubano vivo, de \u00e9l ser\u00eda la isla.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">* * * * *<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En M\u00e9xico, el presidente Vicente Fox y el canciller Ernesto Derbez fueron expl\u00edcitos a favor de la paz e impl\u00edcitos en la condena de la guerra. La guerra y la paz son palabras rotundas y su binomio es indestructible en la unidad de los contrarios. No es v\u00e1lido mencionar una palabra y omitir la otra. All\u00e1 en Nueva York, durante los d\u00edas de discusi\u00f3n entre los vencedores obvios y sus adversarios, todos sab\u00edamos lo que iba a ocurrir. En el primer segundo, la sola bandera blanca de la paz qued\u00f3 salpicada de sangre.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Nada se agradece como la claridad, sin la cual no hay argumento que se sostenga, y nada fortalece tanto como una posici\u00f3n que se asume y defiende con \u00e1nimo decidido. No es nuestro caso. La diplomacia mexicana persiste en la ambig\u00fcedad. Hoy pagamos las consecuencias del empe\u00f1o por ocupar una silla en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Los resultados est\u00e1n a la vista: el gobierno queda mal con uno y con otros, y lo ha hecho reiteradamente en nuestro nombre.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">* * * * *<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El mundo se ha endurecido, y pienso que el periodismo habr\u00e1 de endurecerse para mantenerse fiel a la realidad, su espejo insobornable. Si los r\u00edos se enrojecen y se extienden los valles poblados de cad\u00e1veres v\u00edctimas del hambre y la enfermedad, as\u00ed habr\u00e1 que contarlo con la imagen y la palabra. Muchos no lo consideran as\u00ed. En estos d\u00edas, he escuchado censuras por la manera como Proceso hizo sentir el escalofr\u00edo que nos lleg\u00f3 desde Irak. Cito un ejemplo:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Mis compa\u00f1eros fijaron en la portada de la revista un cuadro bello y terrible. Se trata de una ni\u00f1a que parece so\u00f1ar, apacible el rostro, pero su cuerpo est\u00e1 incompleto. Sin los pies, las piernas in\u00fatiles llevan metaf\u00f3ricamente a la pesadilla.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Personas cercanas, algunas muy queridas, me dijeron que nos entreg\u00e1bamos al morbo, a la seducci\u00f3n del horror, a la enfermedad amarilla. El mundo es m\u00e1s que \u201ceso\u201d, reclam\u00f3 una de ellas. Por supuesto que el mundo es m\u00e1s que \u201ceso\u201d, repuse. Es el amor con may\u00fasculas, la sensualidad tambi\u00e9n con may\u00fasculas, la creaci\u00f3n incesante, el bienestar ganado a pulso, la dicha que anda por ah\u00ed y habr\u00e1 que atraparla, la muerte ben\u00e9vola. Pero subray\u00e9 que en el momento de la masacre en Irak, el mundo era s\u00f3lo \u201ceso\u201d, la ni\u00f1a cercenada.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Traje a cuento la inocencia de un peque\u00f1o jud\u00edo polaco que levanta los brazos frente a los SS de Hitler; record\u00e9 a la vietnamita que huye del Napalm, desnudo su cuerpo infantil y desnudo su pavor. Argument\u00e9 que fotograf\u00edas como \u00e9stas caracterizan una \u00e9poca y que a la criatura de nuestra portada le estaba reservado igual destino.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">* * * * *<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Este tiempo, el del presidente Fox, dio el tiro de gracia al \u201cD\u00eda de la Libertad de Prensa\u201d. Se trataba, bien lo sabemos, de un autohomenaje c\u00ednico del poder.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Los periodistas se reun\u00edan con el primer magistrado y lo invitaban a un festejo por las libertades de que disfrutaba el pa\u00eds, la primera, la expresi\u00f3n sin cerrojo. El presidente priista aceptaba, gustoso. En los discursos, los periodistas hablaban de la luz refulgente de la prensa libre, y el mandatario respond\u00eda con su reconocimiento a los comensales, hombres y mujeres de bien, hombres y mujeres de M\u00e9xico.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Como a muchos, no me cabe el regocijo por el fin del espect\u00e1culo deprimente. Sin embargo, me parece que nada compensa el desd\u00e9n del actual presidente de la Rep\u00fablica por la cultura y la palabra escrita. Su di\u00e1logo con una mujer campesina, analfabeta, a la que felicita por su ignorancia, que la aparta de los sinsabores que traen consigo los peri\u00f3dicos, deber\u00eda quedar inscrito en alguna plaza p\u00fablica para verg\u00fcenza de todos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Me parece que el presidente se excede en su confianza por el embrujo de la televisi\u00f3n. Me duele decirlo: un gobierno que se valora por su imagen es un gobierno fr\u00edvolo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Pesadas tareas nos esperan a los periodistas. \u00c9sta es nuestra pasi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Desde las escaleras que conducen a la direcci\u00f3n de Proceso, que \u00e9l ocup\u00f3 durante 20 a\u00f1os, Julio Scherer Garc\u00eda habl\u00f3 a los trabajadores del semanario que nos reunimos en la Redacci\u00f3n, en la planta baja de Fresas 13, indignados y tristes por el asesinato atroz de nuestra compa\u00f1era Regina Mart\u00ednez.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Con voz cansada pero firme, Scherer Garc\u00eda recomend\u00f3 cautela ante el crimen y sobre todo empe\u00f1o en el trabajo period\u00edstico: \u201cSin desaf\u00edos, sin alardes; absoluta sencillez. No saquemos de mala manera la furia y el dolor. No exageremos las cosas\u201d.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Era la noche del mi\u00e9rcoles 1 de mayo de 2012 y nos reun\u00eda el agravio por el cobarde asesinato de Regina, nuestra compa\u00f1era corresponsal en Veracruz, el s\u00e1bado 28 de abril, en plena temporada electoral y moribundo el infecundo sexenio de Felipe Calder\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Junto a Scherer Garc\u00eda estaba el subdirector fundador Vicente Le\u00f1ero \u2013fallecido hace un mes, el 3 de diciembre\u2013, quien a su vez recomend\u00f3 afrontar el crimen siendo \u201cmejores periodistas\u201d, y el director, Rafael Rodr\u00edguez Casta\u00f1eda.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Scherer Garc\u00eda ten\u00eda un ojo hinchado. La madrugada de ese primero de mayo hab\u00eda ca\u00eddo de la cama, en medio de una pesadilla, a su regreso de Veracruz, donde se entrevist\u00f3 con el gobernador priista Javier Duarte, acompa\u00f1ado de Rodr\u00edguez Casta\u00f1eda, el subdirector Salvador Corro, el reportero Jorge Carrasco y el fot\u00f3grafo Germ\u00e1n Canseco.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Lo que nos dijo esa noche a quienes trabajamos en Proceso, su obra, lo escribi\u00f3 Scherer Garc\u00eda en su libro Vivir, su pen\u00faltimo libro, en circulaci\u00f3n desde octubre de 2012:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Sorprendidos, nos encontramos de pronto en el centro de una reuni\u00f3n extra\u00f1a. La burocracia pesada del gobierno estaba presente. En una mesa ante la cual nos sentar\u00edamos, cont\u00e9 diecis\u00e9is sillas, todas ocupadas. La bater\u00eda de la autoridad hablar\u00eda con nosotros.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El gobernador nos observ\u00f3 en silencio, vest\u00eda sin una arruga su guayabera blanca, igual a la de sus colaboradores. Su actitud me hizo entender que aguardaba a las primeras palabras de los periodistas. Salvador Corro y Jorge Carrasco inquirieron acerca de datos sobre el cad\u00e1ver de Regina.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Duarte de Ochoa los escuch\u00f3 y tom\u00f3 la palabra. Su discurso se disolvi\u00f3 en palabras rutinarias, abusivamente aburridas. Habl\u00f3 como los oradores, sin una idea original, igual que los de su clase. La investigaci\u00f3n ser\u00eda exhaustiva, las fuerzas del orden no se dar\u00edan reposo hasta dar con los criminales. Agreg\u00f3 que Veracruz viv\u00eda en el cauce de un r\u00edo que no alcanzaba la turbulencia. Prevalec\u00eda el Estado de derecho.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">No pude m\u00e1s y le dije al gobernador que no le cre\u00edamos, que su discurso estaba de m\u00e1s. Yo pretend\u00eda dejar claro que en palabras inequ\u00edvocas que no siguiera por ah\u00ed.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Rodr\u00edguez Casta\u00f1eda intervino, r\u00e1pido, directo. Dio cuenta del hostigamiento del que Proceso era objeto. La revista era confiscada en los n\u00fameros ingratos para el gobierno estatal y a nuestra Regina no se le hab\u00eda tratado de la mejor manera. El gobernador se mantuvo en silencio y dio la palabra a cada uno de sus colaboradores.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">A Duarte le siguieron los miembros de su gabinete. Uno a uno hablaron de las pesquisas que ya se hab\u00edan iniciado para capturar a los criminales: ya contaban con datos de la agenda de Regina, ya sab\u00edan de algunos vecinos, ya hab\u00edan recopilado los primeros datos acerca de la zona siniestra del asesinato.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Me sent\u00ed obligado a intervenir. No se trataba s\u00f3lo de esclarecer el homicidio\u2014\u201cRegina toca nuestro coraz\u00f3n\u201d, dije\u2013, sino de llegar a las aguas profundas en las que Veracruz se debat\u00eda en la zozobra, como el pa\u00eds.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">De las oficinas del gobierno nos trasladar\u00edamos al hotel Marriot de Jalapa. Ah\u00ed reservar\u00edamos una peque\u00f1a sala para redactar el comunicado a trav\u00e9s del cual divulgar\u00edamos nuestra posici\u00f3n frente al crimen. A la vez, entablar\u00edamos relaci\u00f3n con la familia de Regina, a fin de ponernos \u00edntegros a su disposici\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">El gobernador, por su cuenta, hab\u00eda dispuesto para nosotros cinco rec\u00e1maras con todos los servicios. Advertimos que no hab\u00edamos de utilizar los aposentos, que esa misma noche regresar\u00edamos a la ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Tambi\u00e9n dijimos que no ten\u00edan las autoridades por qu\u00e9 hacerse cargo del alquiler de nuestra modesta sala de trabajo. La respuesta fue cort\u00e9s: como fuera, el servicio estaba a nuestra disposici\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, el gobernador hab\u00eda ordenado que un jet ejecutivo nos trasladara en vuelo directo a la ciudad de M\u00e9xico. Rehusamos atenciones que no corresponden a nuestro modo de ser.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Hablamos con \u00c1ngel, uno de los diez hermanos de nuestra compa\u00f1era Regina Mart\u00ednez P\u00e9rez. Para \u00e9l y su familia habr\u00eda todo lo que nosotros pudi\u00e9ramos proporcionarle.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">La reuni\u00f3n termin\u00f3 con un punto de acuerdo: al lado de la procuradur\u00eda estatal, Proceso participar\u00eda en la investigaci\u00f3n del suceso brutal. Lo har\u00eda con las armas \u00fanicas del periodismo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Despu\u00e9s de dieciocho horas, en el v\u00e9rtigo de acontecimientos inesperados, entr\u00e9 a mi casa a las doce de la noche. La excitaci\u00f3n me dominaba. En Jalapa, cumplido nuestro trabajo, habr\u00edamos concurrido al mejor restaurante y ca\u00eddo en una disparatada alegr\u00eda. Yo hac\u00eda bromas pueriles. El 29 de abril el Cruz Azul hab\u00eda perdido su clasificaci\u00f3n para disputar el campeonato de futbol en la liguilla. Entre nosotros hab\u00eda partidarios del equipo cementero y yo repet\u00eda un cuento viejo de mi infancia:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">P\u00e1jaros azules, p\u00e1jaros bermejos,<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Mientras m\u00e1s azules, m\u00e1s\u2026 azules<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">En mi casa me acost\u00e9, pienso que con fiebre. De pronto me vi en el suelo. Me hab\u00eda ca\u00eddo de la cama y azotado la cara contra el piso de madera. Escuch\u00e9 un crujido. Pens\u00e9 en un hueso roto.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Hab\u00eda sucumbido a una pesadilla. Cuatro sujetos me secuestraban y yo me defend\u00eda con las fuerzas completas de mi cuerpo. Pateaba desesperado y despert\u00e9 en el suelo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Me pesaba la cabeza igual que si fuera ajena a mi cuerpo. La cara acusaba el maltrato. Arriba del ojo izquierdo sent\u00eda una hinchaz\u00f3n que crec\u00eda.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Me tend\u00ed boca abajo y esper\u00e9 para saber de m\u00ed. Primero recorr\u00ed los nombres de las diez personas que m\u00e1s amo, de Susana a nuestra hija menor, Mar\u00eda. Respir\u00e9. Pas\u00e9 la prueba.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Despu\u00e9s me pregunt\u00e9 por el d\u00eda: Primero de mayo. Una alegr\u00eda extra\u00f1a me conmovi\u00f3 de manera m\u00e1s extra\u00f1a a\u00fan: me ubicaba en el tiempo. Enseguida me interrogu\u00e9 acerca del sitio en que me hallaba: Plateros 76. Me respond\u00ed: sab\u00eda del tiempo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Faltaba a\u00fan el conteo de uno al cien que me hab\u00eda impuesto para saber m\u00e1s del orden de las ideas. De la prueba sal\u00eda satisfecho. Al parecer, no hab\u00eda motivos para una preocupaci\u00f3n desusada. Estaba completo y, al parecer, l\u00facido.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Finalmente me puse de pie. Sent\u00ed un mareo intenso que poco a poco se fue desvaneciendo. Fui al ba\u00f1o para mirarme en el espejo. Vi la hinchaz\u00f3n naciente en la cara, una rasgadura, los primeros signos del hematoma.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">A las diez de la ma\u00f1ana me comuniqu\u00e9 con Rafael Rodr\u00edguez Casta\u00f1eda. Le cont\u00e9 sobre la pesadilla y le pregunt\u00e9 si cre\u00eda conveniente contar a nuestros compa\u00f1eros el episodio del que hab\u00eda sido protagonista.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\">Respondi\u00f3 que me esperaba a las ocho de la noche. A esa hora hab\u00eda citado al personal de Proceso para contarles del suceso que nos estremec\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Don Julio Scherer Garc\u00eda muri\u00f3 hoy. 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